viernes, 26 de febrero de 2016

ASÍ QUE MEJOR AUTOPRESCRÍBANSE ESTO:


¿Y EN LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS?

¿Y EN LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS?

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

México.

Febrero del 2016.

A l@s compañer@s de la Sexta:

A quien corresponda:

Compañeroas, compañeros y compañeras:

Ahora les vamos a platicar un poco de cómo están las comunidades zapatistas, donde resisten y luchan las bases de apoyo.

Esto que ahora les vamos a relatar viene de los informes de las mismas compañeras y compañeros zapatistas responsables en los pueblos, responsables de comisiones (por ejemplo de salud, educación, jóven@s, etc), autoridades autónomas y responsables organizativos. Pero con l@s compas del Comité lo hemos checado para ver si no es mentira, o que le están cambiando para que parezca que está bien y esconder lo que está mal. El trabajo de estos escritos no es decirles mentiras a nuestr@s compas de la Sexta ni a quienes apoyan y son solidari@s. Ni a ustedes, ni a ell@s ni a nadie más.

Si vamos mal, lo decimos claro, no para que se sientan más tristes de lo que están por todo lo que ocurre allá en sus geografías y calendarios. Lo decimos porque es nuestra forma de darles cuentas o sea informarles y que lo sepan si vamos por el camino que les dijimos o es que ya andamos en otras cosas, tal vez repitiendo los mismos vicios que criticamos.

Pero si vamos bien, pues también queremos que lo sepan para que así se alegren con el corazón colectivo que somos.

¿Cómo sabemos si vamos bien o mal? Pues para nosotras, nosotros, zapatistas, es muy sencillo: los pueblos hablan, los pueblos mandan, los pueblos hacen, los pueblos deshacen. En el momento que alguien agarra mal camino, rápido el colectivo le da como quien dice su zape y, o corrige o va para fuera.

Eso es nuestra autonomía: es nuestro el camino, nosotr@s lo caminamos, nosotr@s acertamos, nosotr@s nos equivocamos, nosotr@s nos corregimos.

En resumen, les decimos la verdad, porque de mentiras ya deben estar bastante hartos y aburridos. Y la verdad, aunque a veces duela, siempre alivia.

O sea que no queremos hacer como los malos gobiernos que en estos días pasados se maquillaron mucho, según esto para agradar al visitante y para que no viera lo que pasa abajo. Pero ese maquillaje sólo sirvió para demostrar cuán falsos son los gobiernos. ¿Acaso creen que cualquiera medianamente inteligente no vería la realidad? Que se manifieste o no respecto a esa realidad, y la forma en que lo haga, pues es otra cosa y va en su cuenta.

Va pues, sin mucho rollo. Lo que les contamos ahora es además de lo que ya se explicó en los libros de la Escuelita Zapatista. Si usted no asistió a la Escuelita Zapatista en comunidad o en extramuros, o no conoce los que dicen los libros de texto, pues le recomendamos que los lea. Ahí se va a enterar de cómo ha sido el proceso de construcción de la autonomía.

Esto que pasa es nuevo, son nuevas cosas que han aparecido, o sea que no había hace uno o dos años:

.- Se mantiene el crecimiento zapatista. Están entrando más jóvenes y jóvenas.

.- En la salud están bien las compañeras y compañeros. Lo que se ve es que en sus clínicas autónomas llegan menos porque ha crecido mucho el trabajo de prevención y por la atención que dan los promotores de salud autónoma. O sea que se enferman menos. En las clínicas zapatistas autónomas los que llegan más y más seguido son los partidistas.

.- En educación está pareja la educación primaria. Pero ahora hay una exigencia nueva de las comunidades: la secundaria y la preparatoria. En algunas zonas ya hay secundaria, pero no en todas. Ahora hay jóvenes y jóvenas que están demandando educación superior. No quieren talleres, sino estudio superior de las ciencias y las artes. Pero no estudio según el modo capitalista de las universidades institucionales, sino según nuestro modo. En esto nos falta mucho.

.- De la economía, sin contar lo que ya hay y se mantiene de trabajos colectivos e individuales (milpa, frijol, cafetal, pollo, plátano, borrego, ganado, tienda, miel de abeja, hortaliza, compra y venta de ganado, y otros tipos de productos), lo que se ha visto es que han crecido en su producción, lo que ha mejorado la alimentación y la salud, sobre todo en jóven@s y niñ@s.

.- En algunas zonas los promotores de salud autónoma ya se están capacitando en ultrasonido, laboratorio, consulta general, odontología y ginecología. Además se hacen campañas de salud preventiva en las regiones. En una zona, con la ganancia obtenida en el trabajo colectivo de ganado, ya se adquirió equipo de laboratorio y aparato de ultrasonido. Ya tienen compañeras y compañeros preparados para el manejo de esos aparatos, producto de la enseñanza de entre ellos como promotores de salud de un caracol a otro, o sea se enseñaron entre ellos mismos Y ya está en construcción otra clínica hospital, para que de aquí en el futuro se puedan hacer ahí pequeñas cirugías, como ya se están haciendo en La Realidad y Oventik.

.- En el trabajo de la tierra, han crecido mucho los colectivos de milpa y ganado. Con la ganancia, además de conseguir aparatos y medicinas para las clínicas, se compraron un tractor.

.- En comercio las cooperativas de abarrotes han conseguido su independencia económica y han mantenido precios bajos para las familias zapatistas. Esto es posible porque no hay quien se enriquezca con el encarecimiento de los productos de consumo básico.

.- En las tiendas autónomas no hay ropa de marcas exclusivas ni las últimas modas del vestir, pero no faltan las naguas, vestidos, blusas, pantalones, camisas, zapatos (la mayoría fabricados en las zapaterías autónomas) y lo que cada quien use para cubrir sus partes privadas.

.- Quienes más han avanzado en los colectivos de producción y comercio, son las compañeras. Hace unos años, fruto del trabajo colectivo de la comandancia, comités e insurgent@s, (sí, también nosotr@s trabajamos para producir y conseguir paga) se destinó una cantidad a cada municipio autónomo para que las compañeras bases de apoyo lo trabajaran en colectivo en lo que decidieran ellas.

Y resulta que salieron mejor administradoras que los hombres, porque en un municipio las compañeras no sólo levantaron un colectivo de ganado con éxito, ahora está tan avanzado que ya están dando “al partir” sus vacas a otros pueblos con colectivos de mujeres (“al partir” le dicen l@s zapatistas cuando lo obtenido se “parte” a la mitad y esa mitad se le da a otra “parte”).

.- Igual ha ocurrido con las cooperativas de abarrotes: ya están dando préstamo a otros colectivos de región o pueblos y hasta a compañeras individuales.

.- Todos los municipios autónomos tienen trabajo colectivo de milpa y otros tienen ganado. Todas las
regiones tienen trabajo colectivo que da ganancia. Por ejemplo, en esta celebración pasada, las regiones cooperaron para la vaca que comieron en la fiesta y para los músicos.

.- La gran mayoría de los pueblos tienen trabajo colectivo, unos cuantos pueblos que no trabajan en colectivo los compañeros, pero las compañeras sí, y hay pueblos que son 2 colectivos, un colectivo de compañeros y un colectivo de compañeras. Individualmente todos luchan por estar bien y han logrado salir adelante. Tanto milician@s como insurgent@s trabajan en colectivos de producción para apoyarse y apoyar a los pueblos.

.- En el caracol de Oventik ya tienen una tortillería autónoma. No sabemos a cómo esté ahorita el kilo de tortilla en sus geografías, pero en Oventik está a 10 pesos el kilo. Y son de maíz, no de maseca.

Hasta los transportes públicos hacen viajes especiales para comprar sus tortillas ahí. En la zona de Los Altos de Chiapas, donde se encuentra el caracol de Oventik, no se produce maíz. El maíz se produce en las regiones de la Selva y se comercia entre colectivos de zona para que las familias zapatistas tengan maíz a buen precio y sin intermediarios. Para esto se usan camiones que fueron donados a las Juntas de Buen Gobierno por buenas personas que no vamos a decir su nombre pero ellas y nosotr@s sabemos quiénes son.

.- En muchos pueblos zapatistas como el 50% trabaja en colectivo y el resto individual. En otros la mayoría trabaja en individual. Aunque se promueve el trabajo colectivo, se respeta el trabajo individual que no explota a otros individuos. Tanto en el trabajo colectivo como en el individual no sólo se mantienen sino que avanzan.

.- Según en cada lado es cómo se organizan los trabajos colectivos. Hay colectivos en pueblos y en algunos hay colectivos de hombres, de mujeres y de jóven@s. Hay colectivos de región o de municipio. Hay colectivos de zona o de Junta de Buen Gobierno. Cuando un colectivo avanza más, apoya a los otros colectivos que están más atrasados. O, como en algunas regiones, el trabajo colectivo de producción de alimentos se destina a los albergues que hay para escuelas secundarias autónomas.

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Todo esto que les platicamos de avance no viene de la comandancia zapatista, o sea que no salió de las cabezas de unos cuantos, sino que viene de las comparticiones entre los mismos pueblos.

En esas comparticiones se cuentan de sus trabajos, de sus avances y de sus problemas y errores. De ahí salen muchas y nuevas ideas que se intercambian entre ellos. O sea que se aprenden entre los mismos compañeros y compañeras.

Y claro les decimos que nosotros, como mandos, también aprendemos, y mucho, de nuestras compañeras y compañeros zapatistas.

Es terrible y maravilloso lo que miramos y escuchamos, tanto que no sabemos qué va salir de todo ese avance.

Ahora no les contamos del rearme de paramilitares, del aumento de patrullajes militares, aéreos y terrestres, y de todo lo que hacen los malos gobiernos para tratar de destruirnos. No les damos detalles porque lo sabemos bien que ustedes tampoco la tienen fácil, que sus resistencias y rebeldías sufren agresiones todos los días, a todas horas y en todas partes. Y que, como quiera, siguen rebeldes y resistiendo.

Pero sabemos que saben que todo esto que les platicamos se da en medio de agresiones, ataques, hostigamientos, calumnias y silencios cómplices. En medio de una guerra, pues.

Y aunque en los períodos oscuros, como el que ahora se padece, surgen “comerciantes de la esperanza”, l@s zapatistas no nos dejamos llevar por las tonterías eclesiales, seglares o laicas de supuestos “nuevos constituyentes”, que quieren “salvarnos” y que recurren a los mismos viejos métodos de coerción que dicen criticar, y que mienten sobre supuestos apoyos del EZLN mientras tratan de reeditar la historia con el apoyo de “vanguardias” obsoletas que, desde hace tiempo, claudicaron de su propia herencia.

El EZLN no apoya ninguna venta de espejitos. Estamos en 2016, no en 1521, ya despierten.

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Compas de la Sexta, Hermanas y Hermanos del Congreso Nacional Indígena:

Con todo y en medio de todas esas acechanzas, l@s zapatistas nos preparamos para lo peor, lo que está por venir.

No tememos. No porque seamos temerarios, sino porque confiamos en nuestr@s compas.

Parece como si, frente a la tormenta que ya sacude los cielos y suelos del mundo, las bases de apoyo zapatistas se hubieran crecido. Como que ahora es cuando más brillan su habilidad, sabiduría, imaginación y creatividad.

En realidad estas palabras, más que informar o dar cuentas, lo que quieren es abrazarlos, abrazarlas,abrazarloas, y recordarles que acá, en este rincón del mundo, tienen compas que, a pesar de las distancias en calendarios y geografías, no les olvidan.

Pero no todo va bien. Claro les decimos que vemos una falla: las mujeres zapatistas están avanzando más que los hombres. O sea que no se está avanzando parejo.

Cada vez queda menos de aquel tiempo en que el hombre era el único que aportaba la paga para la casa. Ahora en algunas zonas los colectivos de mujeres le dan trabajo a los hombres. Y no son pocos los hogares zapatistas donde la mujer es la que le va a dar paga al hombre para que se compre una su camisa, unos sus pantalones, un su paliacate y un su peine para que esté bien galán en las próximas actividades que anunciaremos pronto.

Porque tal vez seamos sucios, feos y malos, pero eso sí: bien peinados.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.

México, febrero del 2016.

Del Cuaderno de Apuntes del Gato-Perro:

Fragmento de la conversación entre unos partidistas y un@s zapatistas:

Partidistas: ¿Como EZLN no reciben programa del gobierno como Procampo, Prospera, Nuevo
Amanecer de los Ancianos?

Zapatistas: No.

Partidistas; ¿Como organización quiénes los subsidian?

Zapatistas: Estamos organizados y tenemos bases de apoyo quienes trabajamos juntos y gobernamos y tenemos trabajos colectivos y con eso obtenemos recursos económicos para sostener nuestra resistencia.

Partidistas:-¿Y de qué manera nosotros y nosotras como sociedad civil nos podemos organizar y cómo nos pueden asesorar, guiar y enseñar?

Zapatistas: Vean de la situación con los medios libres o con el Congreso Nacional Indígena. Nosotros no estamos para decir y decidir cómo se van a organizar y a ponerle nombre a su organización. Que el pueblo piense y decida qué hacer y cómo se va a organizar.

Partidistas: ¿Qué debemos hacer?

Zapatistas: Nuestra idea es echar abajo el sistema capitalista.

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Informe sobre la plática que hubo, una madrugada del mes de febrero, entre quien llaman

Subcomandante Insurgente Moisés y el llamado SupGaleano:

SupMoy: Llegó en el informe que hay amenazas de muerte y que el gobierno quiere atacar los
caracoles para acabar ya con el zapatismo, que porque los está haciendo quedar mal a los gobiernos.

SupGal: …

SupMoy: Que me están buscando a mí y a ti, para matarnos.

SupGal: ¿”matarnos”? ¿no será “detenernos”, “apresarnos”?

SupMoy: No, el informe dice “para matarlos”.

SupGal: Mta magre, ¿y yo por qué? Eso es racismo-colonialista-hetero-patriarcal-eurocéntrico. Si tú eres el vocero, a ti te toca. Yo sólo soy el último bastión del machismo zapatista y ya ves que estamos en franca retirada. Además, ¿por qué la violencia? Antes decían sólo “detener”, “orden de presentación”, “arresto”, ahora “matar”. Y además yo ya me morí varias veces ¿no me lo toman en cuenta? Ya, que lo den por visto y pongan “misión cumplida”. Pero no me cambies el tema: te estoy diciendo que no hay que poner en el comunicado lo de los colectivos de mujeres.

SupMoy: ¿Y por qué no?

SupGal: Pues porque si lo decimos vamos a quedar mal con el género masculino. Toda una tradición de películas de Pedro Infante y canciones de José Alfredo Jiménez corre el peligro de desaparecer. ¿Tú estás de acuerdo con que desaparezcan culturas ancestrales? No, ¿verdad?

SupMoy: Pues como decía el finado: ya se chingó la Roma ésa porque ya lo puse.

SupGal: ¡¡¿Cómo?!! ¿Y la solidaridad de género?

SupMoy: Mejor piénsale cómo hacerle para que los hombres le echen más ganas y avancen sus colectivos.

SupGal: Ok, ok, ok, Necesitamos volver a nuestras raíces, como quien dice. Voy a hacer un programa especial para Radio Insurgente. Qué Games of Thrones ni qué nada; puras canciones del gran camarada y dirigente, primero de su nombre, rey de Garibaldi, padre de los dragones, y señor de las siete leguas: Pedro Infante.

SupMoy: Jajajajajaja. No te lo van a trasmitir. Quien se encarga de la programación es una compañera.

SupGal: Mta magre, ¡malhaya la ley revolucionaria de mujeres! ¿Y de José Alfredo Jiménez?

SupMoy: ¡Uuy! De ése menos.

SupGal: Mmh… ¿de los Bukis entonces?… ¿Los Temerarios?… ¿Brindis?… ¿Los Tigres del Norte? ¿Piporro?

La discusión siguió hasta que el gato-perro, acicalándose las uñas, sentenció: guau-miau.

Era de madrugada, hacía mucho frío y, a pesar de que una sombra se erguía sobre la faz de la tierra, una lucecita entibiaba la palabra “resistencia”.

Doy fe bajo protesta de género.

Nota: Este escrito fue realizado en un procesador de textos de software libre y código abierto, con un sistema operativo GNU/Linux, con distro UBUNTU 14.04 LTS, en una computadora de la muy exclusiva y conocida marca “La Migaja Z.A. de C.V. de R.L” (nota: “Z.A” son las iniciales de “Zapatista Autónoma”; “C.V” de “Cooperación Virtual”; “R.L” de “Rebeldía Lúdica”), modelo “Deus Ex Machina 6.9”, reconstruida (o sea que se quebró, pero la rearmamos como rompecabezas) en el Departamento de Alta Tecnología Alternativa Zapatista (DATAZ, por sus siglas en español). Ok, ok, ok, quedó como una figura geométrica tridimensional que llamamos “KEKOSAEDRO” -porque nadie sabe qué cosa es-, y sobraron algunos cables y tornillos pero funciona bien… hasta que no funciona. “UBUNTU”, en lengua zulú también significa“Soy porque nosotros somos”. Diga “SÍ” al software libre. ¡Fuck Microsoft, Apple and so forth (if you know what I mean)! ¡Linux rules!




martes, 23 de febrero de 2016

Y MIENTRAS TANTO EN… las comunidades partidistas


Y MIENTRAS TANTO EN… las comunidades partidistas.

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

México.

Febrero del 2016.

A l@s compañer@s de la Sexta:

A quien corresponda:

Compas y no compas:

Esto que les contamos viene de la propia voz de indígenas partidistas que viven en las distintas zonas del suroriental estado mexicano de Chiapas. Aunque militan, simpatizan o colaboran en los distintos partidos políticos institucionales (PRI, PAN, PRD, PVEM, PMRN, PANAL, PT, PES, PFH,… más los que se sumen de aquí al 2018), tienen en común el haber recibido los programas de asistencia del mal gobierno y ser material humano para votos y acarreos terrenales y celestiales, además, claro, de ser indígenas y mexican@s.

Lo que ahora leerán ustedes no sólo no ha aparecido, ni aparece, ni aparecerá en la prensa de paga local, nacional e internacional; también contradice puntualmente la propaganda gubernamental y las loas que sus medios cantan (muy mal, por cierto).

En síntesis, son manifestaciones de un crimen: el despojo “legal” de tierras, historia y cultura de comunidades indígenas que creyeron que los malos gobiernos y las organizaciones partidistas están para ayudarlos. Hemos omitido los nombres reales de comunidades y personas por petición expresa de l@s hablantes, quienes, en algunos casos, temen represalias; y en otros por la vergüenza y burla que padecen por la afrenta sufrida.

Los protagonistas son sólo una pequeña parte de las víctimas de una guerra, la más brutal, terrible, sangrienta y destructora en la historia mundial: una guerra contra la Humanidad.

Sólo les ponemos algunos ejemplos porque hay muchos, aunque la mentira y el sufrimiento se hermanan por igual en todos ellos. Va pues:

Lo que se escribe es lo que está pasando en comunidades partidistas.

Al parecer no se cree pero ya es un hecho lo que les contamos, así como l@s compañer@s bases de apoyo nos cuentan y nos dicen, y así dicen los que no son zapatistas en las comunidades, lo que ya se está padeciendo en sus pueblos. Esto aparte de lo que están padeciendo en los demás pueblos de los compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena en nuestro país, que no muy se sabe porque no hay medios de comunicación que saquen la información, porque la mayoría de los medios que hay son de paga.

Esto, lo que les escribimos, es cosa de hace menos de un año.

Veamos como si fuéramos en un Drone subterráneo para ver cómo están los partidistas de abajo, lejos de las estadísticas gubernamentales y las inserciones pagadas en los medios.

Por el lado de La Realidad, en una comunidad -bueno, seguirá siendo comunidad si van a defenderse, porque verán qué pasó ahí-. No son zapatistas, sino que son partidistas.

Llegó ahí el proyecto de ganadería del mal gobierno. Les dio ganado a todos los que son ejidatarios, no en común, sino individual. Individualmente sus vacas, su caballo, su montura, su corral, alambres para encorralar, sal y en común les dio botiquín veterinario.

Y pues la gente bien contenta. Hasta tenían sus carteles y playeras de que el gobierno sí cumple. Y los gobernantes se tomaron la foto y pagaron a los medios de paga para que pusieran la gran noticia: “las comunidades partidistas sí avanzan, las zapatistas están igual o peor que en 1994”. Los funcionarios anotaron en su cuenta que gastaron mucho para esconder lo que se robaron: un tanto para ellos, otro tanto para los gobiernos, otro tanto para los medios de paga.

Pero resulta que las noticias andan como la gallinita ciega, que no saben para dónde ir: que ya se escapó el chapo por segunda vez, que ya lo agarraron por tercera vez, que ya vino el papa, que ya se fue el papa, y mientras tanto en cualquier rincón de México, o del mundo, golpearon-violaron-encarcelaron-asesinaron-desaparecieron-a-no-importa-quién. Y pues la noticia es parte del sistema, o sea que es también una mercancía. Y se vende si se dice, y se vende si se calla. Así que los medios reciben más paga para decir… y mucha más paga para callar.

Pero no pasó mucho el tiempo: a uno de esos ejidatarios del pueblo que recibe apoyo gubernamental, le agarró la necesidad y vendió una vaca. Cuando decimos “la necesidad” quiere decir que tuvo una urgencia, como una enfermedad grave. Entonces llegó el inspector del proyecto y empezó a contar las vacas, de una en una, que les ha dado, y pues faltó una vaca de uno de ellos, o sea de un ejidatario. Entonces el inspector preguntó dónde está la otra vaca que no aparece y el señor respondió: “la vendí por necesidad”. Y el inspector le dijo: “no puedes vender, ¿por qué no pediste permiso?, tienes que comprar el cambio y que sea del mismo tamaño y de la misma raza”. Y el señor ejidatario le dice al inspector: “pero cómo, señor, si ya gasté la paga por necesidad, ¿de dónde la encuentro la paga para comprar el cambio?”. Y el inspector responde: “eso no es mi problema, es tu problema, compra el cambio, es todo, y si no pues vamos a quitarte todo lo demás.”

No pasó ni el mes y vuelta a llegar el maldito inspector y los reúne a los ejidatarios y ahí es donde les dice a todos, saca el bonche de papeles y le muestra a la gente y les dice, o sea dice el inspector a la gente: “todos estos papeles es la lista, los recibos, las facturas de todo lo que ya han recibido del gobierno, por eso ahora la tierra ya no es de ustedes, tienen que salir y mejor que sea a la buena, porque si no va a ser por la mala. Si salen a la buena ya está listo donde van a ir a vivir: en Escárcega, o sea en el estado de Campeche, o se van a Los Chimalapas”.

O sea que en todo ese tiempo en que estuvieron contentos por el apoyo del mal gobierno, en realidad estaban cuidando, como peones, el ganado que no era suyo. Y todos los papeles que firmaron, con sus actas ejidales y sus credenciales de elector, en realidad era que estaban mal vendiendo sus tierras sin saberlo.

Ahí nomás se acabaron las sonrisas y vinieron la pena, la tristeza, el dolor y la rabia.

Porque ahí en ese lugar es zona turística. Es donde el río Jataté deja unas pequeñas islas que son muy hermosas. Eso es lo que están queriendo los señores vividores de billete y de moneda. Esto está pasando en la comunidad de X, municipio oficial de Maravilla Tenejapa, por la frontera con Guatemala.

¿Sabe usted dónde queda Los Chimalapas? Sí, en la colindancia con el estado de Oaxaca. ¿Sabe usted que frecuentemente hay conflictos ahí, por problemas de tierras, entre campesinos oaxaqueños y chiapanecos? Bueno, pues van a aumentar. Los gobiernos federal y estatales están usando ese lugar para reubicar a quienes son despojados de sus tierras. Esto es lo que hace el populismo gubernamental: no resuelve los problemas, los va haciendo más grandes y los traslada a otras geografías para que revienten en otros calendarios.

A los malos gobiernos y los partidistas de arriba no les importan las necesidades de la gente. Todas sus campañas y programas sociales no son sólo una gran mentira y una fuente de dinero para enriquecerse, también son un medio para el despojo.

Pero sigamos escuchando y viendo a los partidistas:

En la zona del caracol de Garrucha (pero también en las otras zonas) pasó esto que les contamos: en las comunidades de W, X y Y han recibido los proyectos de “Pro Árbol”, hay más pueblos, pero no nos cuentan de ellos. Esto sí lo han contado de esas tres comunidades, por eso lo decimos. Todo es de partidistas en el municipio oficial de Ocosingo, Chiapas.

A todos esos pueblos, el gobierno les prohibió cortar ya árboles para sus necesidades, como leña para cocinar, y madera para la construcción de sus casas. Dice ya la gente que ya teme de lo que les vaya a pasar, que sólo un pedazo les dio para hacer sus milpas de monte bajo y si tumban monte mediano son multados. Entonces, si necesitan cambiar una tabla de sus champas, tienen que comprar la tabla en los aserraderos. Los aserraderos son de grandes empresas y ellos sí pueden cortar árboles, todos los que quieran, ahí donde los campesinos no pueden cortar. Si necesitan leña para cocinar, pues los campesinos tienen que comprar en otro lado y llevar cargando los tercios de leña hasta sus casas, ahí van con su carga caminando por la misma carretera donde circulan los grandes camiones con gigantescos trozos de árboles cortados en las tierras de la comunidad donde sus habitantes no pueden cortar leña “para cuidar la ecología”.

¿De dónde saca la paga el campesino para comprar esa tabla que necesita para su casa o esa leña para cocinar? Pues de los programas gubernamentales. ¿Qué se necesita para recibir las limosnas gubernamentales? Pues presentar el acta de la asamblea, la credencial, el CURP y todos esos papeles que marcan a las personas tal y como se marcan el ganado y los árboles. Marcas que según son para darle identidad a las personas y lo que hacen es quitárselas: ya no son tal y tal, sino el número tal.

¿Y para qué quieren los malos gobiernos esos papeles? Pues para demostrar que los campesinos vendieron sus tierras legalmente, y poder desalojarlos legalmente, y legalmente desplazarlos a otras tierras invadidas ilegalmente. Y así.

Pero, ¿cómo están las mujeres en las familias partidistas? Pues les vamos a contar lo que dicen los mismos partidistas:

En 2 comunidades, X y Y, salieron las mujeres a recibir sus proyectos, pero el gobierno les dijo que también se vayan las muchachas y la cita es en Tuxtla Gutiérrez, que es la capital del estado mexicano de Chiapas, donde viven el gobernador y sus funcionarios. Pues resulta que, llegando en Tuxtla, las llevaron a un lado a las muchachas y dejaron en otro lado a las señoras. Pero resulta que dentro de las muchachas que llevaron, se fue una señora por equivocación. Y ella fue quien se comunicó con su esposo y le dijo que las tienen encerradas en una casa durante 3 horas. Y las muchachas cuentan que las obligaron a tener relaciones sexuales. Y ahora ya se está contando en la comunidad qué es lo que están haciendo los funcionarios: a cambio de repartir el proyecto las obligan a tener relación sexual. Por ejemplo una muchacha, estaba con problemas porque la obligaron a tener la relación sexual, y le preguntó a su mamá que si es así cuando la primera vez, si de por sí duele al tener la relación sexual. Y su mamá le pregunta a su hija: “¿por qué, hija, qué hay?, ¿por qué preguntas eso?”, dice su mamá. Y la muchacha tuvo que decir lo que pasó en Tuxtla.

O sea que el mal gobierno está volviendo a imponer el derecho de pernada (cuando una muchacha se iba a casar, el finquero o hacendado tenía el derecho de violar a la mujer) en las comunidades partidistas. De por sí gobiernan y se visten como los finqueros y hacendados de antes. Y, como antes, reciben las bendiciones del Alto Clero, que les abre las puertas de las catedrales para que, paga mediante, reciban los sacramentos, exculpen sus crímenes y violaciones, y vuelvan a posar, puros y sonrientes, en las fotos de la prensa de paga y en la televisión. Eso es lo que hacen los gobernantes y funcionarios que oran con devoción y hacen primera fila para recibir las bendiciones eclesiales.

Así se bendice el infierno en la tierra.

¿Y los jóvenes partidistas?

Lo que les contamos ahora no podemos decir de qué pueblo o pueblos, pero resulta que llegaron 2 hombres mestizos diciendo que ellos trabajan con empresarios y que están buscando trabajadores y que saben que hay quienes quieren ir a trabajar al norte y que les es difícil llegar, y que ellos están puestos para llevarlos y ya directo al trabajo. Esos dos resulta que reclutaron a 9 jóvenes. Meses después, uno se logra comunicar con su familia y es ahí donde les dice que él estaba herido de bala, porque salió huyendo del lugar donde los tienen encerrados, que el trabajo es sembrar mariguana y amapola, que ya no los dejan salir, que les dijeron claro: “de aquí ya no salen”, y que por eso quién sabe si logran salir los otros, pero que sepan sus familias que así está donde los llevaron.

Y en otro poblado de partidistas: una familia que hizo tratos con el narco. Algo pasó, porque que le llega el mensaje al papá: “si no pagas, tu familia paga”, que le dijeron. Y que sí, que le llegó un celular con la imagen de cómo le cortaron su cabeza de su hija y que si la quiere enterrar que vaya en tal parte, ahí está. Que fueron otros familiares a levantar el cuerpo de la muchacha. Pero antes de esa desgracia está contenta la familia de que tiene buena paga y sin trabajar mucho.

Y en otro pueblo, en la zona norte de Chiapas, llegó gente del gobierno a ofrecer proyectos de café, de milpa, escuela, clínica, iglesia y carretera, y la gente aceptó. Contenta está toda la gente porque viven bien. Después volvieron a llegar los funcionarios gubernamentales a decirles que se tienen que salir porque ahí hay uranio, y que lo van a sacar y que es muy tóxico, por lo que tienen que salir a la buena o a la mala. Si salen a la buena que pueden ir Escárcega o en Chimalapas.

Y les mostraron las facturas y recibos de todos los gastos que han recibido del proyecto. Y ahí están sus nombres, sus fotos, sus actas de asamblea ejidal, todo lo que demuestra legalmente que no estaban recibiendo apoyo sino vendiendo su tierra,

En otra zona, en un poblado del municipio de Simojovel, donde hay ámbar y trabaja la gente de esos lugares para sacar ámbar para sobrevivir. Bueno, pues ya ven que fue la privatización del ejido y sí cayeron unos pueblos en la trampa. Y resulta que el que era dueño de la tierra fue vendiendo por pedazo, o sea por metro, y la gente de ahí la compró para ver si hay ámbar y sacaban algo, pero un día los corrieron porque llegó un empresario chino a sacar el ámbar. El capitalista extranjero tenía todos los papeles legales, que había obtenido gracias a los papeles que firmaba la gente para recibir los apoyos gubernamentales y los proyectos.

En otras poblaciones de partidistas ha aparecido gente extraña y la han agarrado y le cobran multa por
entrar sin permiso en sus terrenos. En una comunidad cobraron 300 mil pesos y los extraños pagaron y que hasta dieron otro poco más y que dijeron: “esto es la primera etapa que venimos, va a haber segunda etapa y tercera etapa, y ustedes van a tener mucho trabajo o sea van a tener buen empleo con el nuevo dueño de la tierra”. En otra comunidad, igual los agarran a los extraños que llegaron en lancha y les cobraron 100 mil pesos y pagaron los extraños y dijeron que vienen por investigar el lugar porque ahí hay minas de azufre, entre otras cosas, y que también es una primera etapa y va a haber segunda y
tercera.

En otra comunidad, por el lado de la laguna de Miramar, un partidista de ahí mismo comentó que la cantidad que recibieron de los programas gubernamentales a principios de diciembre (de 2015) es la última porque con eso se completa la paga del terreno y que el dueño del cerro va a ocupar su terreno, que el dueño del cerro es un japonés. El asunto es que en esta comunidad están viviendo con todo lo necesario para vivir, están bien atendidos, hasta incubadora de pollo tienen. Recibieron todos los apoyos gubernamentales y resulta que, sin saberlo, vendieron sus tierras a un extranjero.

Otro programa gubernamental es el de PROSPERA que antes era Oportunidades. En este programa las mujeres que están dentro reciben apoyo para sus hijos que están en la escuela. Pero este programa tiene sus condiciones, lo que se sabe de las condiciones es: a las mujeres los obligan a consultarse frecuentemente con un médico y hacerse la prueba de papanicolau por la fuerza y si no lo hacen les quitan el apoyo, también como comunidad les están prohibiendo algunos servicios de salud comunal que tradicionalmente se hacen en las comunidades, como el uso de la partera. Ahora las mujeres tienen que ir hasta la ciudad a parir en los hospitales. Claro, si es que las reciben.

En otro asunto está eso de la televisión digital, el gobierno está entregando televisiones a toda la gente partidista. El día 22 y 23 de diciembre del 2015, las personas de todas las comunidades del municipio de Las Margaritas se concentraron en la unidad deportiva de Comitán. Desde las 12 de la noche la gente estaba haciendo cola para recibir su televisión y resulta que mucha gente se concentró. Lo que pasó ahí es que fallecieron 2 personas, un niño y una mujer: el niño murió porque con los empujones de la gente fue aplastado sin que la madre pudiera defenderlo; la mujer fue asesinada cuando, al llegar a su casa, el marido sacó su pistola y la mató por no haber cuidado a su hijo. Esta información la comentó un partidista.

Unos días después de que recibieron, comentaron las mujeres partidistas que muchas televisiones llegaron quebradas; y que muchas al conectarlas hicieron corto y se quemaron; otras, al encenderlas, no aparece nada; ahora tienen que comprar un aparato para que puedan ver algo, y comentan los partidistas que es un negocio que Peña Nieto hizo con una empresa japonesa.

-*-

Bueno, pues éstos fueron sólo algunos ejemplos. Hay muchos más y son tanto o más escalofriantes e indignantes que éstos que les platicamos.

No estamos mintiendo o inventando.

Es su propia palabra de los partidistas que, en su pena y coraje, se han acercado a nosotras, nosotros, zapatistas, para pedir consejo y apoyo.

Nosotros, nosotras, zapatistas, escuchamos con respeto.

No les reprochamos sus traiciones, ataques y calumnias.

No les echamos en cara que ayudaron antes a nuestros perseguidores y que muchas veces se sumaron a los de arriba para atacarnos.

No nos burlamos de sus desgracias y penas.

No nos alegramos de sus dolores.

Tampoco les dijimos que se entren de zapatistas porque bien lo sabemos que es muy difícil ser de zapatistas.

Así ha sido, y es, y será nuestra vida y nuestra muerte: zapatista.

Esto fue lo que les dijimos:

“Nosotros, nosotras, zapatistas, no tenemos nada qué ofrecer, ni proyectos, ni dinero, ni promesas terrenales o celestiales. Sólo tenemos nuestro ejemplo. Organícense ustedes mismos, que nadie les diga qué hacer ni cómo ni cuándo, defiendan lo que es suyo. Resistan, luchen, vivan”.

Ahora que tal vez ustedes se pregunten qué hacen algunos partidistas frente a esas agresiones, despojos e imposiciones.

Y pues la respuesta es muy sencilla: se hacen pasar de zapatistas.

Un partidista dijo: “Porque sólo así nos respetan. Entonces escondemos nuestros papeles y nos cambiamos de nombre. Nosotros, por razón de la ignorancia que nos meten los gobiernos, pensábamos que los zapatistas son maleantes. Pero ya lo vemos que no es así.

Ojalá que no seamos otra vez así, que ya no seamos ni espías ni traidores. Ya lo vimos que el que traiciona es traicionado.

Y pues la verdad tenemos mucha pena y coraje por razón de que se burlaron de nosotros como siempre.

Pensábamos que estábamos bien, y faltaba que llegara el mal.

Creíamos que teníamos muchas cosas y ahora ya no tenemos nada.

Estábamos ciegos y ahora estamos encuerados.

Nosotros nos burlábamos de ustedes y les decíamos “pinche indio” y resulta que ustedes están mejor que nosotros porque tienen su organización que no los abandona, que no cambia su buen camino, que no se vende, que no se rinde”.

Así nos dijo.

La zapatista, el zapatista que estaba escuchando al partidista le respondió:

“¿Cambiar el camino, venderse, rendirse? Eso Jamás”.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.

México, Febrero del 2016.

AVISO PARA LA SEXTA Y EL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA: En los próximos días convocaremos a una serie de actividades. Estén pendientes.

Nota: El presente texto fue realizado en su totalidad con un procesador de textos de software libre y de código abierto, con un sistema operativo GNU/Linux, con distro UBUNTU 14.04 LTS. “UBUNTU”, en lengua Zulú significa “Una persona es persona en razón de las otras personas“. Diga “SÍ” al software libre.

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miércoles, 6 de enero de 2016

¡¡¡HASTA SIEMPRE COMANDANTA RAMONA!!!



Texto escrito en enero de 2006 por Gloria Muñoz Ramírez.
Foto: FB Votan Zapata
 
Chiapas, México. Aquella noche de octubre de 1996 sus ojitos se cerraban de cansancio. En su pequeña y austera habitación dentro de la catedral de San Cristóbal de las Casas, la comandanta Ramona no entendía por qué había tanta gente afuera vitoreándola, llevándole serenatas y flores toda la noche. "No sé por qué me quieren", dijo con un tímida sonrisa, sentada a la orilla de una cama individual, apretando entre sus manos morenas una rosa de papel crepé que por la mañana le entregara el subcomandante Marcos en la comunidad de La Realidad, al despedirla.

Ramona luchó por más de veinte años en las filas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) como parte del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), órgano colegiado y supremo de la organización zapatista. Sorprendida, nerviosa, cargando en sus espaldas con la gran responsabilidad de ser la primera zapatista que cruzaba el cerco militar y salía de la zona de conflicto a decir su palabra en la ciudad de México. Ella, solita, ante decenas de miles de indígenas, trabajadores, campesinos, estudiantes y, sobre todo, mujeres del campo y la ciudad que hicieron de ella un símbolo de su propia lucha, un espejo de su propia rebeldía.

Ramona murió doce años después del levantamiento armado. Justo en un momento en donde toma auge una etapa que ella inició a principios de octubre de 1996. Entonces dijo, soñando, vaticinando, advirtiendo ante un Zócalo repleto: "Soy el primero de muchos pasos de los zapatistas al Distrito federal y a todos los lugares de México". Después vendrían en efecto muchos pasos: la salida de los 1 111 zapatistas a la ciudad de México en 1997; la Consulta por los Derechos de los Pueblos Indios y por el fin de la Guerra de Exterminio, en la que 5 mil hombres y mujeres zapatistas se desplegaron por todo el país en 1999; finalmente, la Marcha del Color de la Tierra, en la que el subcomandante Marcos y 23 comandantes y comandantas recorrieron 13 entidades de la República para exigir el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.

"Esperamos que todos ustedes caminen junto a nosotros. Por eso queremos unir nuestra pequeña voz de zapatistas a la voz grande de todos los que luchan por un México nuevo. Llegamos hasta aquí a gritar, junto con todos, los ya no, que nunca más un México sin nosotros. Eso queremos, un México donde todos tengamos un lugar digno", dijo Ramona en 1996, y lo repiten diez años después los zapatistas en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y al arranque de la Otra Campaña.

Ramona representa la coherencia y consecuencia de un movimiento. La perseverancia, la ternura, la furia, la rebeldía permanente. "Para este diálogo nacional vamos a caminar mucho y vamos a dar muchos pasos... pero necesitamos que todos ustedes nos ayuden a caminar a todos los zapatistas, así como me ayudaron a mí a caminar hasta aquí." Ella, con su voz entrecortada por la enfermedad y su escaso castellano, la que habló de los sueños de los de abajo.

Durante la primera entrevista pública que concedió la comandancia general del EZLN, la comandanta Ramona hizo su aparición entre la niebla de los Altos de Chiapas. Corría febrero de 1994. Bajando de las montañas después de los primeros días de combate se dirigió al mundo. Un mes después, en medio de la primera ronda de negociaciones entre los rebeldes y el gobierno federal, Ramona se impuso con su pequeñez y firmeza. Durante el diálogo desplegó la bandera que le arrebataron al poder en la toma del palacio municipal de San Cristóbal de las Casas, en un símbolo que lo dice todo: "Somos indígenas y somos mexicanas". La respuesta de Manuel Camacho, entonces comisionado gubernamental, fue torpe y muy representativa: se colgó, literalmente, de una esquinita de la bandera para salir en la foto. Nunca quiso otra cosa el gobierno.

Un día antes de partir de nuevo a las montañas, Ramona se reunió con un grupo de periodistas, todas mujeres. Enfundada en una enagua negra de lana y un gran huipil rojo originario de San Andrés Sacamch'en, cubierto su rostro por el pasamontañas que deja ver unos ojos negros y extremadamente tiernos, la mujer tzotzil se apoyó en el comandante Javier como traductor para decir su palabra: "Las mujeres que estamos en esta lucha sentimos que nuestra participación es muy importante, porque llegamos a entender que para cambiar esta mala situación tenemos que participar. No todas en la lucha armada, sino también en diferentes trabajos en nuestras comunidades".

Era para variar, de madrugada. Las imágenes de los santos de la Catedral coleta estaban cubiertos con mantas. El olor a velas e incienso cubría el recinto que albergó los primeros diálogos de paz. Ramona explicaba su ingreso a la organización, las razones de su propio Ya Basta: "Antes de participar en la lucha armada salí de mi pueblo a buscar trabajo por la misma necesidad, pero cuando llegué a otro lado empecé a conocer la situación de las mujeres, empecé a entender y a cobrar conciencia. Así empecé a conocer la organización y me di cuenta que hay necesidad de organizarse también las mujeres, porque cuando salen a las ciudades pues no hay respeto, no nos toman en cuenta".

Fue su bandera la lucha contra la discriminación de las mujeres: "Una de nuestras principales demandas es precisamente de nuestra situación, porque no somos tomadas en cuenta. Por eso exigimos que haya respeto, democracia y justicia, porque como somos mujeres y además indígenas pues no hay nada de respeto para nosotras. Exigimos también que haya vivienda digna, clínicas especiales para atender a las mujeres, porque para atender a los niños no hay adonde acudir, ni hay hospitales ni doctores. No hay educación para las mujeres, tampoco alimentos, sobre todo para los niños... Hay una esperanza de que algún día cambie nuestra situación. Es lo que exigimos".

Ramona era bordadora de telares y sueños. Sus manos eran mágicas, como las de todas las mujeres de los Altos. Cuentan las religiosas que la cuidaron durante su convalecencia en el Distrito Federal que pasaba las tardes con hilos entre las manos, estudiando (pues casi era analfabeta) y aprendiendo un poco de castilla. Escuchaba noticias y compartía con sus visitas las historias de su lucha. A algunas mujeres que la cuidaban les enseñó a tejer pulseritas y a otras les regaló blusas de colores hechas con sus propias manos.

En febrero de 1995, luego de la traición gubernamental que llevó tropas y tanques mili-tares a las comunidades indígenas zapatistas, Ramona reapareció en un video sentada frente a una pequeña mesa: "Quiero que todas las mujeres despierten y siembren en su corazón la necesidad de organizarse, porque con los brazos cruzados no se puede construir el México libre y justo que todos deseamos", dijo la comandanta visiblemente afectada por la insuficiencia renal.

Fue ella, con su 1.40 de estatura quien destrabó una de las fase más críticas del segundo diálogo con el gobierno federal, en octubre de 1996. Su salida a México se aprovechó para tratar su enfermedad. Le transplantaron un riñón de su hermano y con él en el cuerpo sobrevivió, luchando siempre, casi diez años más. "Ella solita en su municipio autónomo", decían en broma sus compañeros más allegados.

Seis días después de iniciada La Otra Campaña, el movimiento nacional de los de abajo y a la izquierda convocado por los zapatistas, se recibió el anuncio del deceso de ramona. Los honores a la comandanta fueron privados. "Su pérdida ha significado un gran dolor del que es muy difícil hablar. Es por eso que ahora no les podemos decir más de nuestra comandanta y de lo que será para nosotros su ausencia" explicó el EZLN, al tiempo que confirmó que después del sepelio se reanudaría el recorrido por toda la República mexicana para seguir construyendo otra manera de hacer política. La responsabilidad y el compromiso se redoblaron. Por ella y muchas más como ella.

El 8 de marzo de 1996, el subcomandante Marcos esbozó un cariñoso y respetuoso retrato de Ramona, que hoy adquiere fuerza mayor: "La comandante Ramona asombrará con su estatura y brillo a los medios internacionales de comunicación... Ramona ríe cuando no sabe que se está muriendo. Cuando lo sabe, sigue riendo. Antes no existía para nadie, ahora existe, es mujer, es indígena y es rebelde. Ahora vive Ramona, una mujer de esa raza que tiene que morirse para vivir..."

Ramona, el arma más temible del EZLN, era una indígena más cuando sin pasamontañas caminó alguna vez por las racistas calles de San Cristóbal de las Casas. Cuentan que una vez se paró frente a una tienda de postales y compró algunas. Eran, para sorpresa de sus acompañantes, fotografías de ella con el rostro cubierto. Se las vendieron quienes hacen negocio con su imagen y Ramona, traviesa y sonriente con su ocurrencia, las pagó y se retiró con la frente en alto.

Jornada Global por Ayotzinapa (Tampico Tamaulipas, México)

Mensaje a los familiares de los Normalistas desaparecidos de Ayotzinapa:


martes, 5 de enero de 2016

RvsR: Contra las agresiones a los adherentes a la Sexta: ¡Julio César y César Iván no están solos!

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RvsR: Contra las agresiones a los adherentes a la Sexta:
¡Julio César y César Iván no están solos!

A través de los compañer@s del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, nos hemos enterado de los actos ominosos de hostigamiento e intimidación en contra de Julio César Ortega Oseguera y su hijo César Iván Ortega Salinas, ambos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

En abierta impunidad y de manera cobarde, personas no identificadas invadieron y allanaron el domicilio de nuestros compañeros, atando a César Iván, amagándolo con amenazas de muerte en contra suya y de su padre Julio César.

Este acto de persecución no es un suceso aislado, forma parte de una política diseñada, planeada y ejecutada desde el poder y el Estado, en contra de las y los luchadores sociales, de toda persona solidaria que resiste no sólo desde los márgenes del sistema, sino que de manera colectiva y organizada se rebela para construir en comunidad una vida digna y un mundo mejor.

Julio y César son nuestros hermanos de lucha, junto con ellos hemos aprendido de la experiencia, del pensamiento y de la práctica zapatista, una agresión en su contra es una agresión contra nosotr@s.

Desde la Red contra la Represión y la Solidaridad hacemos eco de la denuncia del allanamiento que nos agravia. No basta ya con señalar que los responsables son los mismos que buscan tener a este país sumido entre el miedo y el terror; como nunca antes se hace necesario profundizar los esfuerzos organizativos que hagan de nuestros territorios espacios colectivos que resistan a este horror que se busca imponer, sólo construyendo organización y comunidad podremos revertir este desolador panorama de la represión.

A nuestros compas Julio César Ortega Oseguera y su hijo César Iván Ortega Salinas les decimos que no están solos, los abrazamos y quedamos al pendiente suyo.

Hacemos un llamado a nuestr@s compañer@s adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, a l@s estudiantes de la Escuelita Zapatista y a toda persona que se sienta convocada a que desde sus modos, tiempos y formas dé seguimiento a esta agresión y generar acciones de solidaridad y compañerismo.

Si el poder ambiciona silenciarnos, nuestro grito se hará voz colectiva, organizada y rebelde, no para exigirles, sino para agrietar sus muros donde las palabras solidaridad y libertad se cuelen ára encontrar perspectiva en la resistencia organizada.

¡Alto a las agresiones en contra de los adherentes a la Sexta!
¡Si nos tocan a un@, nos tocan a tod@s!
Contra el despojo y la represión: ¡la Solidaridad!
Red contra la Represión y por la Solidaridad
(RvsR)


viernes, 1 de enero de 2016

Lo que va de ayer a hoy.

Foto:Ernesto Zamorano de REDES


Lo que va de ayer a hoy.

En 22 años de existencia pública y diez de existencia clandestina, los zapatistas han logrado crear algo nuevo, pero nuevo de verdad. ¿qué cómo se llama eso? Es lo de menos. Ellos lo han hecho, lo han modelado con sus manos, lo han pensado y por ese simple hecho ya ha exsistido, lo han soñado como sueñan los que se despiertan y comienzan a construir lo que sueñan, porque se merecen lo que sueñan.

Ahora, sólo por un momento cerremos los ojos y pensemos ¿Qué sería de nosotros si esos indígenas no se hubieran insurreccionado el 1 de enero, hace 22 años? ¿Que sería de nuestra vida? ¿Cómo nos podríamos haber mantenido en la lucha?

Ya sé que muchos dirán (los hombres y mujeres de mármol), "hubiéramos seguido construyendo la lucha socialista".

Yo no lo sé. Creo que mi vida hubiera sido miserable.

Por eso yo no tengo mucho más que decir que GRACIAS. Gracias a esas mujeres, hombres niñ@s, jóvenes, ancian@s del Ejército Zpatista de Liberación Nacional.

Su creación heroica volvió a darle sentido a nuestra vida. Cuando vivíamos la medianoche del milenio, el 1 de enero representó la posibilidad de volver a tener destino. Sólo que éste no era el mismo. Ya no se basa en creencias metafísicas de que uno llevaba la conciencia desde afuera del movimiento, ni con la angustiante y perversa idea de que uno tiene que construir una vanguardia que dirija a las masas hacia la revolución.

Ahora tenemos una idea nueva, realmente nueva, lucharemos para siempre. Pero no porque tengamos esa vocación metafísica de vivir para siempre sino porque tenemos la convicción de como seres humanos pasajeros, el para siempre se construye siempre transmitiendo y heredando nuestra voluntad de lucha a las nuevas generaciones y, poco a poco, o más rápido de lo que se piense, irse haciendo a un lado, no abandonando la lucha sino jugando otro papel.

Bueno, eso es lo que yo creo. No ando a la búsqueda de sobrevivir a como de lugar aliándome a lo peor de colectivos de vividores u ONGs que sobreviven de administrando (en el peor sentido de la palabra) los movimientos sociales, como expertos en "solucionadores de conflictos". Como desde 2005, soy adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, creo que ahí está mi horizonte y mi destino.

Creo en esos pueblos indígenas zapatistas que con su ejemplo nos dieron la mano y nos sacaron de nuestro invierno del desconsuelo.

Eso quería decir después de leer este texto-balance-herencia que nos regalaron este 1 de enero de 2016 nuestros compañeros zapatistas

"Antes para saber si alguien era zapatista se veía si traía paliacate rojo o pasamontañas.

Ahora basta ver si sabe trabajar la tierra; si cuida su cultura; si estudia para conocer la ciencia y la técnica; si se respeta como mujeres que somos; si tiene la mirada en alto y limpia; si sabe que manda como colectivo; si ve los cargos de gobierno autónomo rebelde zapatista como servicio y no como negocio; si cuando le preguntan algo que no sabe, responde “no lo sé… todavía”; si cuando se burlan diciéndole que los zapatistas ya no existen, que son muy pocos, responde “no preocupas, ya vamos a ser más, de repente tarda, pero sí vamos a ser más”; si mira lejos en calendarios y geografías; si sabe que el mañana se siembra hoy.

Pero pues sí, reconocemos que nos falta mucho por hacer, nos hace falta organizarnos más y mejor.

Por eso nos tenemos que esforzar más por prepararnos para realizar más y mejor nuestros trabajos de gobernarnos, porque ahí viene de nuevo el mal de los males: el mal sistema capitalista.

Y tenemos que saber cómo enfrentarlo. Ya tenemos 32 años de experiencias de lucha de Rebeldía y Resistencia.

Ya somos lo que somos.

Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional".
(extracto del discurso del EZLN en el 22 aniversario del inicio de la Guerra contra el olvido)


Rodríguez Lascano S., 2016. Lo que va de ayer a hoy. [en línea]. 01 enero 2016. Disponible en: https://www.facebook.com/rodriguezsergiolas/posts/10204169560239444 [Consultado el 01 enero del 2016]

PALABRAS DEL EZLN EN EL 22 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO

Imagen: https://libya360.files.wordpress.com/2015/12/familia-zapatista-escuelita-zapatista-la-garrucha-agosto-2013-3.jpg?w=1400

PALABRAS DEL EZLN EN EL 22 ANIVERSARIO
DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

Primero de Enero del 2016,

BUENAS NOCHES, BUENOS DÍAS COMPAÑEROS, COMPAÑERAS BASES DE APOYO DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL, COMPAÑEROS/AS MILICIANOS Y MILICIANAS, INSURGENTAS E INSURGENTES, RESPONSABLES LOCALES Y REGIONALES, AUTORIDADES DE LAS TRES INSTANCIAS DE GOBIERNO AUTÓNOMO, COMPAÑEROS/AS PROMOTORES Y PROMOTORAS DE LAS DIFERENTES ÁREAS DE TRABAJO. COMPAÑEROS, COMPAÑERAS DE LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL Y TODOS LOS PRESENTES.

Compañeras y compañeros, hoy estamos aquí para celebrar el 22 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.

Durante más de 500 años sufrimos la guerra que los poderosos de distintas naciones, lenguas, colores y creencias nos hicieron para aniquilarnos.

Quisieron matarnos, sea matando nuestros cuerpos, sea matando nuestras ideas.

Pero resistimos.

Como pueblos originarios, como guardianes de la madre tierra, resistimos.

No sólo aquí y no sólo el color que somos de la tierra.

En todos los rincones del mundo que dolía antes y duele ahora, hubo y hay gente digna y rebelde que resistió, que resiste contra la muerte que impone el de arriba.

El primero de enero de 1994, hace 22 años, hicimos público el “¡YA BASTA!” que preparamos en silencio digno durante una década.

Callando nuestro dolor preparábamos así el grito de nuestro dolor.

De fuego fue entonces nuestra palabra.

Para despertar a quien dormía.

Para levantar a quien caía.

Para indignar a quien se conformaba y se rendía.

Para rebelar la historia.

Para obligarla a decir lo que callaba.

Para develar la historia de explotaciones, asesinatos, despojos, desprecios y olvidos que se escondía
detrás de la historia de arriba.
Esa historia de museos, estatuas, libros de texto, monumentos a la mentira.

Con la muerte de los nuestros, con nuestra sangre, sacudimos la modorra de un mundo resignado a la derrota.

No fueron sólo palabras. La sangre de nuestros caídos y caídas en estos 22 años se sumó a la de años, lustros, décadas, siglos anteriores.

Tuvimos que elegir entonces y elegimos la vida.

Por eso, entonces y ahora, para vivir morimos.

Tan sencilla como nuestra sangre pintando las calles y muros de las ciudades que nos desprecian ahora como antes lo hicieron, fue nuestra palabra entonces.

Y lo sigue siendo:

Como bandera de lucha fueron nuestras 11 demandas: tierra, trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda digna, independencia, democracia, libertad, justicia y paz.

Estas demandas fueron las que nos hicieron levantarnos en armas porque es lo que nos hace falta a los pueblos originarios y la mayoría de las personas en este país y en todo el mundo.

De esta manera, emprendimos nuestra lucha en contra de la explotación, marginación, humillación, desprecio, olvido y por todas las injusticias que vivimos causadas por el mal sistema.

Porque para los ricos y poderosos sólo servimos para sus esclavos, para que así ellos sean cada vez más ricos y nosotros cada vez más pobres.

Después de vivir tanto tiempo bajo esta dominación y despojo, dijimos:

¡YA BASTA! ¡Y HASTA AQUÍ SE ACABÓ LA PACIENCIA!

Y vimos que no nos quedó otro camino más que tomar nuestras armas para matar o morir por una causa justa.

Pero no estábamos solos, solas.

No lo estamos ahora.

En México y el Mundo la dignidad tomó las calles y pidió espacio para la palabra.

Entendimos entonces.

A partir de ese momento cambió nuestra forma de lucha y fuimos y somos oído atento y palabra abierta, porque desde un principio sabíamos que una lucha justa del pueblo es por la vida y no por la muerte.

Pero tenemos a un lado nuestras armas, no las dejaremos, estarán con nosotros hasta el final.
Porque vimos que donde nuestro oído fue corazón abierto, el Mandón opuso su palabra de engaño, su corazón de ambición y mentira.

Vimos que la guerra de arriba siguió.

Su plan y su objetivo era y es hacernos la guerra hasta exterminarnos. Por eso en lugar de resolver las justas demandas, preparó y prepara, hizo y hace la guerra con sus armamentos modernos, forma y financia grupos paramilitares, ofrece y reparte migajas aprovechando la ignorancia y la pobreza de algunos.

Ésos mandones de arriba son tontos. Pensaron que quienes estaban dispuestos a escuchar, estaban también dispuestos a venderse, a rendirse, a claudicar.

Se equivocaron entonces.

Se equivocan ahora.

Porque nosotras las zapatistas, los zapatistas, tenemos bien claro que no somos limosneros o inútiles que esperan que todo se les resuelva solo.

Somos pueblos con dignidad, con decisión y conciencia para luchar por la verdadera libertad y justicia para todas, para todos, para todoas. Sin importar su color, su raza, su género, su creencia, su calendario, su geografía.

Por eso nuestra lucha no es local, ni regional, ni siquiera nacional. Es universal.

Porque universales son las injusticias, los crímenes, los despojos, los desprecios, las explotaciones.

Pero también son universales la rebeldía, la rabia, la dignidad, el afán de ser mejores.

Por eso entendimos que era necesario construir nuestra vida nosotros mismos, nosotras mismas, con autonomía.

En medio de las grandes amenazas, de los hostigamientos militares y paramilitares, y las constantes provocaciones del mal gobierno, empezamos a formar nuestro propio sistema de gobernar, nuestra autonomía, con nuestra propia educación, nuestra propia salud, nuestra propia comunicación, nuestra forma de cuidar y trabajar a nuestra madre tierra; nuestra propia política como pueblo y nuestra propia ideología de cómo queremos vivir como pueblos, con otra cultura.

Donde otras, otros esperan que desde arriba se solucionará lo de abajo; nosotras, nosotros, zapatistas, empezamos a construir nuestra libertad como se siembra, como se construye, como se crece, es decir, desde abajo.

Pero el mal gobierno intenta destruir y acabar nuestra lucha y resistencia con una guerra que cambia de intensidad como cambia su política engañosa, con sus malas ideas, con sus mentiras, usando sus medios de comunicación para difundirlas y con la repartición de migajas en los pueblos indígenas donde hay zapatistas, para así dividir y comprar conciencias, aplicando de esta forma su plan de contrainsurgencia.

Pero la guerra que viene de arriba, compañeras, compañeros, hermanas y hermanos, es siempre la misma: sólo trae destrucción y muerte.

Pueden cambiar las ideas y las banderas con las que llega, pero la guerra de arriba siempre destruye, siempre mata, nunca siembra como no sea el terror y la desesperanza.

En medio de esa guerra tuvimos que caminar hacia lo que queremos.

No podíamos sentarnos a esperar a que entendieran quienes no entienden ni siquiera que no entienden.

No podíamos sentarnos a esperar a que el criminal renegara de sí mismo y de su historia y se convirtiera, arrepentido, en alguien bueno.

No podíamos esperar una larga e inútil lista de promesas que serían olvidadas unos minutos después.

No podíamos esperar a que lo otro, diferente pero igual en dolor y rabia, nos mirara y mirándonos se viera.

No sabíamos cómo hacer.

No había ni hay libro, manual o doctrina que nos dijera cómo hacer para resistir y, al mismo tiempo, construir algo nuevo y mejor.

Tal vez no perfecto, tal vez diferente, pero siempre nuestro, de nuestros pueblos, de las mujeres, hombres, niñas y ancianos que con su corazón colectivo cubren la bandera negra con la estrella roja de cinco puntas y las letras que les dan no sólo nombre, también compromiso y destino: E Z L N.

Entonces buscamos en nuestra historia ancestral, en nuestro corazón colectivo, y a los tumbos, con fallas y errores, fuimos construyendo esto que somos y que no sólo nos mantiene con vida y resistiendo, sino que también nos levanta dignos y rebeldes.

Durante estos 22 años de lucha de Resistencia y Rebeldía seguimos construyendo otra forma de vida, gobernándonos nosotros mismos como pueblos colectivos que somos, bajo los 7 principios del mandar obedeciendo, construyendo un nuevo sistema y otra forma de vida como pueblos originarios.

Uno donde el pueblo manda y gobierno obedece.

Y nuestro corazón sencillo lo ve que es lo más sano, porque nace y crece del mismo pueblo, es decir, es el mismo pueblo que opina, discute, piensa, analiza, propone y decide qué cosa es lo mejor para su beneficio, siguiendo el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados.

Como iremos explicando después, vemos que en las comunidades partidistas reinan el desamparo y la miseria, manda la holgazanería y el crimen, la vida comunitaria está rota, lastimada ya mortalmente.

El venderse al mal gobierno no sólo no resolvió sus necesidades, sino que sumó más horrores.

Donde antes había hambre y pobreza, hoy las sigue habiendo, pero además hay desesperanza.

Las comunidades partidistas se han convertido en grupos de limosneros que no trabajan, sólo esperan el siguiente programa gubernamental de ayuda, o sea esperan la próxima temporada electoral.

Y esto no aparecerá en ningún informe de gobierno municipal, estatal o federal, pero es la verdad que se puede ver en las comunidades partidistas: campesinos que no saben ya trabajar la tierra, casas de material vacías porque ni el cemento ni las láminas se pueden comer, familias destruidas, comunidades que sólo se reúnen para recibir las limosnas gubernamentales.

En nuestras comunidades tal vez no hay casa de cemento, ni televisiones digitales ni camiones último modelo, pero nuestra gente sabe trabajar la tierra. Lo que se pone en su mesa, la ropa que las viste, la medicina que las alivia, el saber que se aprende, la vida que transcurre es SUYA, producto de su trabajo y de su saber. No es regalo de nadie.

Podemos decirlo sin pena: las comunidades zapatistas no sólo están mejor que hace 22 años. Su nivel de vida es superior al de quienes se han vendido a los partidistas de todos los colores.

Antes para saber si alguien era zapatista se veía si traía paliacate rojo o pasamontañas.

Ahora basta ver si sabe trabajar la tierra; si cuida su cultura; si estudia para conocer la ciencia y la técnica; si se respeta como mujeres que somos; si tiene la mirada en alto y limpia; si sabe que manda como colectivo; si ve los cargos de gobierno autónomo rebelde zapatista como servicio y no como negocio; si cuando le preguntan algo que no sabe, responde “no lo sé… todavía”; si cuando se burlan diciéndole que los zapatistas ya no existen, que son muy pocos, responde “no preocupas, ya vamos a ser más, de repente tarda, pero sí vamos a ser más”; si mira lejos en calendarios y geografías; si sabe que el mañana se siembra hoy.

Pero pues sí, reconocemos que nos falta mucho por hacer, nos hace falta organizarnos más y mejor.

Por eso nos tenemos que esforzar más por prepararnos para realizar más y mejor nuestros trabajos de gobernarnos, porque ahí viene de nuevo el mal de los males: el mal sistema capitalista.

Y tenemos que saber cómo enfrentarlo. Ya tenemos 32 años de experiencias de lucha de Rebeldía y Resistencia.

Ya somos lo que somos.

Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Somos aunque no nos nombren.

Somos aunque con silencios y calumnias nos olviden.

Somos aunque no nos miren.

Somos en el paso, en el camino, en el origen, en el destino.

Y en lo que somos vemos, miramos, escuchamos dolores y sufrimientos cercanos y lejanos en calendarios y geografías.

Y miramos antes, y miramos ahora.

Una noche cruenta, más si posible fuera, se tiende sobre el mundo.

El Mandón no sólo se empeña en seguir explotando, reprimiendo, despreciando y despojando.

Está decidido a destruir el mundo entero si eso le da ganancias, dinero, paga.

Está claro que viene lo peor para todas, todos, todoas.

Porque los grandes ricos multimillonarios de unos cuantos países, siguen con el objetivo de saquear todas las riquezas naturales en todo el mundo, todo lo que nos da vida como el agua, las tierras, bosques, montañas, ríos, aire; y todo lo que está bajo el suelo: oro, petróleo, uranio, ámbar, azufre, carbón, y otros minerales. Porque ellos no la consideran a la tierra como fuente de vida, sino como un negocio y todo lo convierten en mercancía, y la mercancía la convierten en dinero, y así nos quieren destruir por completo.

El mal y el malo tienen nombre, historia, origen, calendario, geografía: es el sistema capitalista.

No importa cómo lo pinten, no importa el nombre que le pongan, no importa la religión que lo vista, no importa la bandera que levante.

Es el sistema capitalista.

Es la explotación de la humanidad y del mundo que habita.

Es el desprecio a todo lo que es diferente y que no se vende, no se rinde, no claudica.

Es el que persigue, encarcela, asesina.

Es el que roba.

Frente a él surgen, nacen, se reproducen, crecen y mueren, salvadores, líderes, caudillos, candidatos, gobiernos, partidos que ofrecen la solución.

Como una mercancía más, se ofertan las recetas para resolver los problemas.

Tal vez alguien todavía crea que de arriba, de donde vienen los problemas, vendrán las soluciones.

Tal vez todavía hay quien cree en salvadores locales, regionales, nacionales y mundiales.

Tal vez hay todavía quien espera que alguien haga lo que nos corresponde hacer a nosotros, nosotras mismas.

Sería muy bueno, sí.

Todo fácil, cómodo, sin mayor esfuerzo. Sólo levantar la mano, tachar una boleta, llenar un formulario, aplaudir, gritar una consigna, afiliarse a un partido político, votar para botar a uno y que otro entre.

Tal vez, decimos, pensamos nosotras, nosotros, zapatistas que somos lo que somos.

Sería muy bueno así, pero no lo es.

Porque lo que hemos aprendido como zapatistas que somos y sin que nadie nos lo haya enseñado, como no sea nuestro propio paso, es que nadie, absolutamente nadie va a venir a salvarnos, a ayudarnos, a solucionar nuestros problemas, a aliviar nuestros dolores, a regalarnos la justicia que necesitamos y merecemos.

Sólo lo que hagamos nosotras, nosotros, cada quien según su calendario y su geografía, según su nombre colectivo, su pensamiento y su acción, su origen y su destino.

Y también hemos aprendido, como zapatistas que somos, que es sólo con organización que es posible.

Aprendimos que si se indigna una, uno, unoa, es bonito.

Que si se indignan varios, varias, muchas, muchos, muchoas, entonces una luz se enciende en un rincón del mundo y su luz alcanza a alumbrar por unos instantes toda la faz de la tierra.

Pero también aprendimos que si esas indignaciones se organizan… ¡Ah!, entonces no es una luz momentánea la que ilumina los caminos terrenales.

Entonces es como un murmullo, como un rumor, como un temblor que empieza a sonar quedo primero, más fuerte después.

Como si este mundo fuera a parir otro mundo, uno mejor, más justo, más democrático, más libre, más humano… o humana… o humanoa.

Por eso hoy empezamos esta parte de nuestras palabras con una palabra ya de antes, pero que sigue siendo necesaria, urgente, vital: tenemos que organizarnos, prepararnos para luchar, por cambiar esta vida, por crear otra forma de vida, otra forma de gobernarnos, nosotros mismos los pueblos.

Porque si no nos organizamos, seremos más esclavizados.

Ya no hay nada ya de que confiar en el capitalismo. Absolutamente nada. Ya lo vivimos cientos de años su sistema, ya las padecimos sus 4 ruedas del carruaje del capitalismo: la explotación, la represión, el despojo y el desprecio.

Ya sólo queda la confianza entre nosotras, nosotros mismos, donde nosotros, nosotras sí sabemos cómo construir una nueva sociedad, un nuevo sistema de gobierno, con la vida justa y digna que queremos.
Porque ahora nadie se salva en la tormenta de la hidra capitalista que destruirá nuestras vidas.

Indígenas, campesin@s, obre@s, maestr@s, amas de casas, intelectuales, trabajadores y trabajadoras en general, porque hay muchos trabajadores que luchan por sobrevivir su vida diaria, unos con patrón y otr@s no, pero que caen en la misma garra del capitalismo.

O sea que no hay salvación en el capitalismo.

Nadie nos va dirigir, somos nosotr@s mism@s los que nos dirigimos, tomándonos en cuenta de cómo lo pensamos resolver de cada situación.

Porque si pensamos que hay quien nos dirige, pues ya vimos cómo nos dirigieron durante los cientos de años antes y en el sistema capitalista, no sirvió para nosotros los jodidos. Para ellos sí, porque ahí sí, sólo sentados, ganaron dinero para vivir.

A todos les dijeron “voten por mí”, voy a luchar porque ya no haya más explotación y ya cuando ya llegaron en el puesto donde se gana dinero sin sudar, automáticamente se olvidan de todo lo que dijeron, empiezan a crear más explotación, a vender lo poco queda de la riqueza de nuestros países.

Ésos vende patrias son unos inútiles, hipócritas, parásitos que no sirven.

Por eso, compañeros y compañeras, la lucha no ha terminado, apenas estamos empezando, apenas llevamos 32 años, de los cuales 22 son públicos.

Por eso debemos unirnos más, organizarnos mejor para construir nuestra barca, nuestra casa, es decir nuestra autonomía, porque es la que nos va a salvar de la gran tormenta que se acerca, debemos fortalecer más nuestras áreas de trabajo y nuestros trabajos colectivos.

No tenemos otro camino más que unirnos y organizarnos para luchar y defendernos de la gran amenaza del mal sistema capitalista, porque las maldades del capitalismo criminal que amenaza a la humanidad no va a respetar a nadie, va a barrer a todos sin distinción de raza, de partido, ni religión porque ya lo han demostrado durante muchos años que siempre han mal gobernado, amenazado, perseguido, encarcelado, torturado, desaparecido y asesinado a nuestros pueblos del campo y de la ciudad en todo el mundo.

Por eso les decimos, compañeros, compañeras, niños y niñas, jóvenes y jovenas, ustedes como nuevas generaciones son el futuro de nuestros pueblos, de nuestra lucha y de nuestra historia, pero deben de entender que tienen una tarea y obligación: seguir el ejemplo de nuestros primeros compañeros, de nuestros compañeros mayores de edad, de nuestros padres y abuelos y todos los que iniciaron esta lucha.

Ellos y ellas ya nos marcaron el camino, ahora nos toca seguir y mantener ese camino, pero para esto solamente se logra organizándonos en cada generación y en generación, entender eso y a organizarse para eso, y así hasta llegar al final de nuestra lucha

Porque ustedes como jóvenes son parte importante de nuestros pueblos, por eso deben de participar en todos los niveles de trabajo que hay en nuestra organización y en todas las áreas de trabajo de nuestra autonomía, y que sean las generaciones que sigan dirigiendo nuestro propio destino con democracia, libertad y justicia así como nos están enseñando ahora nuestros compañeros y compañeras primeros.

Compañeras y compañeros todos y todas, estamos seguros que vamos a lograr un día lo que queremos, para todos todo, o sea nuestra libertad, porque ahora nuestra lucha está avanzando poco a poco y nuestras armas de lucha son nuestra resistencia, nuestra rebeldía y nuestra palabra verdadera que no hay montañas ni fronteras que puedan impedirla, sino que llega hasta en el oído y en los corazones de otros hermanos y hermanas en el mundo entero.

Es decir que ya somos cada vez más los que entendemos la lucha en contra de la gravísima situación de injusticia en que nos tienen, que causa el mal sistema capitalista en nuestro país y en el mundo.

También estamos claros que a lo largo de nuestra lucha ha habido y habrá amenazas, represiones, persecuciones, desalojos, contradicciones y burlas de parte de los tres niveles de los malos gobiernos, pero debemos de estar claros que si el mal gobierno nos odia es porque vamos en un buen camino; y si nos aplaude es que nos estamos desviando en nuestra lucha.

No olvidemos que nosotros somos los herederos de hace más de 500 años de lucha y resistencia. En nuestras venas corre la sangre de nuestros antepasados, ellos nos heredaron el ejemplo de lucha y rebeldía y el ser guardián de nuestra madre tierra porque en ella nacimos, en ella vivimos y en ella moriremos.

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Compañeras, compañeros zapatistas:

Compañeros, compañeras, compañeroas de la Sexta:

Hermanas y hermanos:

Ésta es nuestra primera palabra en este año que comienza.

Más palabras vendrán, más pensamientos.

Poco a poco se irá mostrando de nuevo nuestra mirada, nuestro corazón que somos.

Ahora sólo queremos terminar diciéndoles que para honrar y respetar la sangre de nuestros caídos, no basta con solo recordar, extrañar, llorar, ni rezar, sino que debemos de seguir el ejemplo y continuar la tarea que nos dejaron, hacer en la práctica el cambio que queremos.

Por eso compañeros y compañeras para este día tan importante es el momento de reafirmar nuestra conciencia de lucha y de comprometernos para seguir adelante, cueste lo que cueste y pase lo que pase, no permitamos que el mal sistema capitalista destruya lo que hemos conquistado y lo poco que hemos podido construir con nuestro trabajo y esfuerzo durante más de 22 años: ¡nuestra libertad!

Ahora no es el momento de echarnos para atrás, de desanimarnos o de cansarnos, debemos de estar más firmes en nuestra lucha, mantener firmes las palabras y ejemplos que nos dejaron nuestros primeros compañeros: de no rendirse, no venderse y no claudicar.

¡DEMOCRACIA!
¡LIBERTAD!
¡JUSTICIA!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.
México, Primero de enero del 2016.


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