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jueves, 26 de julio de 2018

Algo más que una esperanza


ALGO MÁS QUE UNA ESPERANZA (Crónica del recorrido del CIG/CNI por Baja California)


Por Karen Márquez Saucedo
Tijuana, B.C. a 26 de junio de 2018
Escribo del lado de los oprimidos porque nunca me he sentido de otra manera, ni siquiera estando del lado de los opresores. – ELI NEIRA
Nunca nada fue tanto

Era viernes por la mañana en la calurosa y desértica Mexicali. Como si viviera un sueño rebelde, me encontré de pronto tomando café con Marichuy, en el hogar que recibió a la comitiva del Concejo Indígena de Gobierno y Congreso Nacional Indígena. Bebimos café negro de Chiapas, y lavamos juntas nuestras tazas antes de tomar camino rumbo a Tijuana. Fue el mejor de los augurios nunca esperados.

Narraremos pues, parte de lo vivido durante el recorrido del CIG/CNI por la frontera norte, así como algunas reflexiones que despertó, a la luz del solsticio.
Previamente, la jornada del día jueves consistió en una visita al Poblado Indiviso, donde la comitiva del CIG/CNI dialogó con Hilda e Inés Hurtado Valenzuela, representantes de la Cooperativa de Pescadores “Pueblo Indígena Cucapá”, así como integrantes de la sierra kiliwa (Ko’lew nñimát: Nuestra tierra) y comunidades cercanas. Se dio cita también la Lic. Marisol Pérez –quien fuera la abogada en el caso de nuestra abuela kumiai Aurora Meza, presa política-, para facilitar información referente a los Decretos presidenciales por los que se suprime/establece la veda en diversas cuencas hidrológicas, así como zona de reserva parcial de aguas nacionales para uso ambiental: “sólo ustedes, como pueblos originarios, tienen derecho al amparo para detener los decretos”, dijo la abogada.

Según el panorama que brindó el encuentro en Indiviso, los pueblos originarios de la región noroeste del territorio mexicano tienen en sus manos la elaboración de una demanda de amparo, así como su traducción a las lenguas originarias y la incorporación de firmas de la comunidad, trabajo para el cual se cuenta con tan sólo unos días.
Por otro lado, el mensaje de Marichuy fue preciso, luego de compartir parte de los procesos que se han llevado a cabo desde el CIG/CNI: “nosotros ganamos porque se logró posicionar la problemática de los pueblos, y se logró conocer más hermanxs”.

Posteriormente, al atardecer, se llevó a cabo en la ciudad de Mexicali un conversatorio que reunió a representantes de diversas colectivas, organizaciones de lucha en Mexicali y Ensenada, respectivamente, e individuos. Se manifestaron las diversas formas de organización que existen actualmente, tales como Mexicali Resiste, Mujeres Tierra, Siempre Vivas, Las Borders -quienes enunciaron los nombres de mujeres recientemente víctimas de violencia feminicida-, entre otras. La voz de las mujeres y resistencias feministas, provocó que el auditorio entero escuchara la determinación de nuestra lucha: “NI UNA ASESINADA MÁS”.

Sigamos trabajado, porque es una tarea grande”, dijo Marichuy antes de concluir el evento político. 

Tenemos una tierra, un bosque, un agua; una organización propia, y nadie nos la va a quitar”.


Memoria Mujeres Medicina: Mat

Escucharnos; también el silencio dice mucho”, es otra de las incontables enseñanzas que nos ha regalado María de Jesús Patricio Martínez, a través de los múltiples encuentros que ha sostenido con la población civil desde que fue nombrada vocera del CIG, en mayo de 2017.

Camino a Tijuana, nos detuvimos en La Rumorosa, y en ese intervalo de tiempo escuché a un compañero decir: “ella quiere saber sobre las tribus originarias…”, refiriéndose a su nieta de alrededor de 10 años de edad. Inmediatamente y con una sonrisa en el rostro, Marichuy le dijo: “claro, ven, siéntate aquí a mi lado”, y así entonces fui testiga del acto más genuinamente amoroso y simbólico, cuando comenzó a narrarle a la niña lo que ella sabe, lo que guarda su memoria de mujer medicina.

Sentí cómo Marichuy me hablaba a mí también. Fui una niña escuchando las historias de su abuela. Me habló a mí y a todas nosotras. Pude comprender, con una paz y una fortaleza incrementadas, que de la sangre de nuestras abuelas se revelan los cantos de liberación más profundos y sanadores.

Algo parecido cimbró la tierra cuando fue limpiado nuestro corazón -en el pasado Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres que luchan, en el Caracol Morelia de Chiapas-, al escuchar de la voz de Lorena Cabnal, compañera de la Red de Sanadoras Ancestrales del Feminismo comunitario de Guatemala, el rezo comunal de la digna rabia: “sanando yo, sanas tú, sanamos todas”. Rezo que hemos apropiado como nuestro mantra, nuestra consigna.

Con Marichuy conversamos breve la importancia del autocuidado y la sana alimentación. Nos contó sobre el pueblo wixárika y la defensa de sus territorios, sus tradiciones y cultura, su vida; sobre sus dioses y diosas, deidades de la tierra, el agua y el fuego. Sobre la defensa de pueblos y comunidades de Yucatán, contra la siembra de cultivos transgénicos; los Guardianes de las semillas.

Las fuentes de la memoria se abren despacio, a la velocidad de quienes caminamos lento; sin prisa pero sin pausa. Nosotras, por fortuna encontramos un sentido de vitalidad, una potencia elevada, una esencia singular que nos compone de los más turbios naufragios.

Los muros arriba. Las grietas abajo y a la izquierda

Auka Marichuy, color de la tierra, se leía en el cartel-invitación de la jornada cultural realizada el pasado viernes 22 de junio en el Enclave Caracol, el único espacio autónomo, anarquista y feminista de la ciudad, que nos recibió con la fuerza creativa de la colectividad, afinando los últimos detalles para darle la bienvenida a Marichuy y a la comitiva del CIG/CNI.
Mientras el espacio iba ocupándose, nos registrábamos para participar en las mesas de trabajo -Arte y Cultura, Economías solidarias, Resistencias y problemáticas y Medios libres- que permitirían un encuentro y dialogo entre colectivas e individuos de Tijuana, San Diego y otras latitudes, así como la posibilidad de crear/ fortalecer redes de apoyo que den seguimiento a la intención aquí sembrada. Nos saludábamos alegres unas y otros mientras se proyectaban algunas piezas documentales realizadas por creadores audiovisuales de la región.

Entonces llegó la hora. Marichuy entró sonriente y todes le recibimos como es costumbre: con un potente alarido, digno de una manada salvaje. A lo largo de la jornada, vivimos el incremento de una potencia colectiva, reconociendo la pluralidad de las voces en resistencia desde la horizontalidad que nos enseñan lxs compas zapatistas. Quienes fuimos testigxs de lo sucedido aquella tarde, no podemos sino celebrar y agradecer lo mucho que avanzamos en el camino de nuestra autonomía.

Como mujeres que somos

Nuestra abuela kumiai Yolanda Meza nos dio la bienvenida con una ceremonia tradicional, invitándonos a participar en oración para honrar la valiosa visita de nuestra vocera Marichuy, así como su compañero Carlos González García, de la Comisión de Coordinación y Seguimiento del CIG/CNI.

Si bien, el esfuerzo de trabajo fue colectivo –y con ello quiero decir mixto, desde la voluntad de todas las corporalidades disidentes y solidarias-, negar que la presencia y acción de las mujeres hizo retemblar los muros no sólo geográficos, sino corporales y psíquicos, sería una omisión histórica más, como aquellas que comete gran parte de la sociedad, así como el Estado y sus modos de captura.
Sin embargo insistimos, nuestra voluntad es la de ofrecer nuestro servicio bajo los principios del buen gobierno (EZLN); ser canales que multipliquen las voces de quienes habitamos pueblos, campos, barrios y ciudades. Y creemos que en ese proceso no podemos olvidar, que nuestra voz es también la voz de la digna rabia; que nuestra mirada siembra rayos luminosos en nuestra memoria colectiva; que ponemos nuestro ser y nuestra cuerpa en el cumplimiento de objetivos comunales, y que nuestra singularidad es también resistencia colectiva. Nosotras aprendemos de la vida, de nuestros ancestros y ancestras, de nuestra experiencia en el mundo, y con firmeza y honor la reivindicamos.

Por eso me permito nombrarlas y agradecerles a ellas. A las compas de la Sexta y toda las compas. Porque reconozco en mis compañeras y hermanas un fuego que sublima nuestra capacidad creativa. Porque son mi espejo; guardianas y mensajeras. Son maestras, madres, abuelas que dan vida, que dan vida, dan vida. Con el corazón florido y una libertad tocada y moldeada con sus manos. Las nombro a ellas, porque como dice Sor Juana, “más, ¿por qué gasto razones en contar mi pena y dejo de decir lo que es preciso, por decir lo que estás viendo?”.
Nos hemos preguntado: ¿será que la colectividad dirime o pervierte la singularidad o viceversa? ¿Será que la voluntad personal alimenta la voluntad colectiva? Desde este espacio de reflexión decido nombrarlas. A Vero pronunciando palabra rebelde para darnos la bienvenida. A Elisa y Claudia coordinando la mesa de trabajo de Arte y Cultura con un ánimo y optimismo inquebrantables: “al arte es sinónimo de supervivencia; preservamos conocimiento…”. A Marichuy recorriendo las mesas con una energía amorosa y ecuánime, participando en los procesos de dialogo: “hay que ir formando redes cada vez más fuertes pa’ que no nos venzan”. A Nena, nutriendo con su experiencia la mesa de Economía solidaria: “todxs tenemos capacidades y podemos hacer una red de servicios”; a las compas Michelle y Giselle coordinando la misma mesa. A Fernanda, Nysaí y compañeras jóvenes participando inteligentemente en la mesa de Medios libres. A Sara, Diana y Alejandra pronunciando su palabra en la mesa de Resistencias y problemáticas; a Paty y Yhaira coordinando y fortaleciendo el proceso de dialogo en la misma, con una entereza que nutre el alma e inspira. A Inés, atenta y dispuesta, con alegre rebeldía en los ojos y Soske Libertad en brazos. A Raquel y Xirly, haciendo visible lo invisible. A Cris, Nena e Ymoat elevando su voz con dignidad y respeto. A Yalila, Beth, Ariana, con todo el apoyo sororo. A las compas del Chilpancingo, que nos alimentaron la cuerpa y el alma. A Nichelle y Fémina Fatal sonando alto. A la viajera Daliri, con su alegría y su ejemplo de profesionalismo. A todas las compas solidarias y asistentes, por su escucha, su voz y su presencia; por su espíritu rebelde -y como decía la abuela Aurora: de corazón, palabra y pensamiento- les damos las gracias. Ojaii.

Cuando estamos juntxs somos una Asamblea. Cuando estamos separadxs somos una Red

Para atender los problemas de la región, la forma en que tenemos que organizarnos es desde abajo. 
La única salida es la organización”. La anterior es una de las principales premisas que el CIG/ CNI ha llevado por los diversos estados del territorio nacional. Marichuy, como vocera y mujer sabia, nos lo recuerda.

Escucharla permite que aprendamos a reconocer nuestras capacidades, para fortalecernos y aportar nuestros saberes a la comunidad, sin olvidar que este esfuerzo organizativo es autónomo, anticapitalista, anti-imperialista y anti-patriarcal. Es un camino de rebeldía y dignidad; una forma de vida, que defiende la vida misma. Porque como dice también Marichuy, “para nosotrxs la tierra no tiene un signo de pesos, tiene un signo de vida”.

Luego de la escucha durante la plenaria de las mesas de trabajo, logramos visibilizar las múltiples problemáticas que atraviesan nuestros territorios-cuerpos-tierras, y también logramos reconocernos e identificar las muchas formas de organización y resistencia. “Nos preocupa mucho lo que hemos visto en esta frontera; están pasando cosas realmente graves”, dijo el compañero Carlos (Comisión de Coordinación y Seguimiento del CIG/CNI), en relación a la problemática del agua, de migración… a la explotación y el exterminio de los pueblos originarios de la península. Por otro lado, reconoció lo que el llamó como un entusiasmo, una decisión y un coraje, de parte de las organizaciones de esta región fronteriza. Hemos conocido, que a través de las iniciativas del CIG/CNI, y con apoyo de las redes a nivel nacional e internacional, se logró posicionar en el debate de este país –como dijo Carlos-, la problemática de los pueblos originarios, así como su relación con las problemáticas del resto de la población; con los explotados y explotadas; con las víctimas de esta guerra capitalista.

Y falta lo que falta, pero, ¿qué es lo que sigue? Tanto Marichuy como Carlos, nos compartieron la invitación a ser parte de una consulta nacional, que reunirá valoraciones, balances y propuestas de las redes de apoyo, organizaciones, colectivas, e individuos, mismas que a finales de agosto serán revisadas con detenimiento, para que en el mes de octubre del presente año, en San Cristóbal de las Casas, se lleve a cabo la Asamblea Nacional del Congreso Nacional Indígena, donde se espera proponer, precisamente, qué es lo que sigue. Juntxs, todoas, porque todas las miradas importan, porque “cada esfuerzo, cada decisión, cada coraje, cuenta”.

Tremenda enseñanza la que nos trajo el CIG/CNI. Porque como dice Marichuy, “esa construcción tiene que llevarnos hacia adelante” y “ojalá todas estas ideas vayan caminando, las vayan haciendo fuertes, y cada vez vayan siendo esas semillas organizativas donde están. Y nosotrxs desde donde estamos”.

Tal como lo auguramos desde el inicio de la jornada, no podía concluir semejante encuentro sin la alegre rebeldía. Sin la voz y energía de nosotras, como mujeres que somos. La marakita, el Ensamble de percusiones “Échale mi Marichuy”, son jarocho, poesía y rap feminista, danza. Al ritmo de los tambores cantamos Mat, Mat, Mat, agua y tierra germinando, sonido de agua de lluvia, corazones de fuego girando en el ritual de la resistencia.

VIVA MARICHUY

REBELDÍA Y DIGNIDAD

HASTA QUE LA DIGNIDAD SE HAGA COSTUMBRE

******

Algunas de las colectivas y agrupaciones de abajo y a la izquierda, que de diversas formas hicieron posible este encuentro:
La Sexta en Tijuana y San Diego/ Red de Apoyo al CIG en Tijuana y San Diego/ Colectivo Chilpancingo/ Ollin Calli/ La Casa del Centro/ Mundágora Feminismo Autónomo/ Enclave Caracol/ OPT Tijuana / Colectiva NosotrAs/ Hormigas Autónomas y Rebeldes/ Colectivo Zapatista/ MAÍZ/ Universidad Popular/ Raíces Sin Fronteras/ Pueblos Sin Fronteras/ Sextas Grietas del Norte.

Videos proyectados en el evento Auka Marichuy, organizándonos por la vida, en Tijuana, B.C.:
Para la familia de Eloísa Vega Castro https://vimeo.com/257240502
Voces Transfronterizas por Marychuy https://www.youtube.com/watch?v=q4HvrznOvrQ
Registro fotográfico de Tijuana, completo en: https://www.facebook.com/pg/Karen-M%C3%A1rquez-Producci%C3%B3n-visual-506658232690054/photos/?tab=album&album_id=1884144668274730
Intervención musical de Carolina Granados en Mexicali: https://www.youtube.com/watch?v=kRN0Aa30f5c&feature=share


*Karen Márquez Saucedo (Tijuana, 1986). Poeta, escritora, artista posdisciplinaria, activista feminista autónoma, maga-bruja-gitana de andrajoso chal en la constelación Guarache Cósmico. Actualmente escribe su proyecto de titulación de licenciatura titulado Genealogía de Resistencias. Hacia una pedagogía feminista, que narra procesos vinculados a la gestión, artes, literaturas, pedagogías y feminismos. Dirige el proyecto Mundágora Feminismo Autónomo, coordinando –entre otras actividades- talleres de escritura autobiográfica, y visibilizando la obra de mujeres creadoras desde una perspectiva feminista.

Responde en:
karenmarquez.saucedo@gmail.com
mundagora.cfa@gmail.com
Facebook:
facebook.com/feminismoautonomo.mundagora

Las imágenes de esta entrada son propiedad de la autora.

Tomado de: https://feminopraxis.com/2018/06/30/algo-mas-que-una-esperanza-cronica-del-recorrido-del-cig-cni-por-baja-california/

viernes, 29 de junio de 2018

Marichuy vocera del Consejo Indígena de Gobierno, evento político-cultural

Marichuy, vocera del Consejo Indígena de Gobierno, durante el evento político-cultural FUNDENL en la plaza de los desaparecidos.

Tomado de: youtube.com/watch?v=5I4hK6b8-v8

domingo, 24 de junio de 2018

MARYCHUY Y EL CIG EN MONTERREY

Tomadada de: http://www.congresonacionalindigena.org/wp-content/uploads/2018/06/IMG-20180618-WA0017.jpg 


LUNES 25 DE JUNIO

11:30 RUEDA DE PRENSA. CIESAS NORTE

15:00 ENCUENTRO CON INDIVIDUOS Y COLECTIVOS EN RESISTENCIA. SINDICATO DE TELEFONISTAS DE LA REPÚBLICA MEXICANA

19:00 ENCUENTRO CON LA JUNTA DE VECINOS EN RESISTENCIA: INDEPENDENCIA, TANQUES Y AMÉRICA

MARTES 26 DE JUNIO

10:30 ENCUENTRO CON LA RED DE APOYO AL CIG

14:00 ENCUENTRO CON MUJERES. COWORKING MTY

17:00 EVENTO POLÍTICO-CULTURAL FUNDENL. PLAZA DE LOS DESAPARECIDOS, WASHINGTON Y ZARAGOZA, CENTRO. MONTERREY

martes, 27 de febrero de 2018

Marichuy y la exclusión política. Por Luis Hernández Navarro.

Los promotores del voto útil pueden estar tranquilos. María de Jesús Patricio no quitará sufragios a nadie en la carrera presidencial. La voz de los pueblos indígenas en el país no aparecerá en la boleta electoral. La única aspirante a la Presidencia que durante estos meses recientes habló claramente sobre el despojo, la explotación, la opresión y discriminación que vive el México de abajo no será candidata.

Marichuy necesitaba 866 mil 593 firmas para obtener el registro. Aunque todavía falta una revisión final, obtuvo 281 mil 952 adhesiones, de las cuales 266 mil 385 fueron encontradas preliminarmente en la lista nominal. Falta aún verificar más de 10 mil rúbricas que se estamparon en papel y las inconsistencias que se tenían hasta el 19 de febrero, fecha del cierre del registro.

El nivel de confiabilidad de las firmas entregadas por la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) es de 94.48 por ciento. Por mucho, el más alto de todos los aspirantes a una candidatura independiente. El resto hizo verdaderos actos de prestidigitación. El porcentaje validado de las firmas de Jaime Rodríguez, El Bronco, fue de apenas 59.46 por ciento; el de Armando Ríos Piter, 65.66 por ciento, y el de Margarita Zavala, 67.59 por ciento. El aspirante Édgar Portillo presentó apenas 2.63 por ciento de firmas verdaderas.

Las adhesiones de Marichuy fueron cosechadas por un ejército de voluntarios que no recibieron pago alguno ni recursos económicos para comprar los equipos telefónicos necesarios para escanear y transmitir las rúbricas al Instituto Nacional Electoral (INE). Mientras el resto de los aspirantes contrataron firmas especializadas o empleados para conseguir las firmas, el equipo de Marichuy (muchos de ellos jóvenes estudiantes) cooperó con la tarea sin paga alguna y sin otro estímulo que el de sumarse a una causa justa. En un país en que los votos se compran y el padrón electoral se vende, el grupo de apoyo del CIG dio un lección de dignidad y verdadera ciudadanía.

En prácticamente todo el mundo, participar electoralmente demanda grandes sumas de dinero. Hace años, se proyectó una película estadunidense titulada El gran despilfarro, que muestra cómo los comicios son una bestia insaciable que devora fortunas. En el filme, Montgomery Brewster, un jugador de beisbol venido a menos, recibe una herencia de 300 millones de dólares, condicionada a que sea capaz de gastarse 30 millones en un mes sin comprar nada. Para superar el reto no encuentra mejor salida que postularse como alcalde de Nueva York.

Como sucede en El gran despilfarro, en las contiendas electorales en México circulan ríos de dinero. Partidos y candidatos gastan enormes fortunas para triunfar o para evitar que sus adversarios ganen. Muchos de esos recursos no son lícitos, pero igual se usan. A contrapelo de esta tendencia, durante estos meses Marichuy se movió por prácticamente todo el país con muy poco dinero. Rechazó la ayuda oficial y dependió, en lo esencial, del trabajo libre y gratuito de sus simpatizantes. Las comunidades que visitó en los rincones más recónditos del país fueron sus anfitriones. Se mostró así que es posible hacer otra política que no gire alrededor del dinero.

Aun desde antes de que arrancara la campaña de María de Jesús Patricio, ella fue víctima del racismo y la misoginia más pedestre. Su doble condición de mujer e indígena sacó a relucir lo peor de la sociedad y la política mexicanas. Muchas buenas conciencias liberales, tan dispuestas a saltar a la arena pública a la primera oportunidad para cuestionar a personajes de nuestra vida política, guardaron silencio ante las agresiones.

Los ejemplos de las barbaridades que circularon en redes sociales son numerosos. La cuenta @nopalmuino escribió: “Lo de #Marichuy es toda una payasada, votar por ella sólo por ser indígena y mujer… neta hay que estar pendejos”. Otro, que firma como Abogado del diablo, dijo: Yo sí votaría por #Marichuy. Se ve que tiene experiencia en limpiar a México. Otro más, que se hace llamar Gonz and Roses tuiteó: Esa #Marichuy se parece a la que limpia en mi casa. El enigmático 0111001Or disparó: Quién es #Marichuy y por qué no está haciendo pozole?

Sin embargo, no fueron éstas las únicas expresiones en su contra por la política más rancia. Desde las filas de cierta izquierda, algunos personajes quisieron presentarla no como lo que es, una mujer indígena brillante e inteligente con una larga trayectoria política propia, que defiende una causa ignorada en la campaña (la de los pueblos indígenas y el anticapitalismo), sino como una títere del zapatismo para restarle votos a ya sabes quién, e incluso, como un instrumento del gobierno o de Carlos Salinas de Gortari.

La campaña de María de Jesús Patricio tuvo gran éxito al evidenciar la existencia de esos resabios racistas, misóginos y excluyentes en la sociedad y la política mexicanas. De hecho, el que haya aflorado en la contienda electoral toda esta basura muestra una de las razones del porqué fue necesaria esa incursión.

Las dificultades que Marichuy y el CIG vivieron para aparecer en la boleta electoral muestran que, aunque formalmente existen en la ley las candidaturas ciudadanas, lo que prevalece es un régimen partidocrático en el que las cartas están marcadas en favor del monopolio de la representación política de los partidos. Pueden incursionar en la política como candidatos independientes (básica y casi exclusivamente) los políticos tradicionales.

Ese régimen partidocrático, elitista y excluyente, nacido del Pacto de Barcelona de 1996 (acordado por PRI, PAN y PRD), deja sin representación política a una enorme porción del país. Lejos de cuestionar la partidocracia, la lógica de los comicios de 2018 la refuerza. Basta ver las listas de candidatos a diputados y senadores de las distintas coaliciones y en sus propuestas de futuros gabinetes de gobierno, para ver que, en lo esencial, aunque compitan por siglas diferentes a su origen, muchos de los propuestos son los mismos de siempre. La campaña de Marichuy se transformó en evidencia viva de que una verdadera transición democrática sigue siendo asunto pendiente central de la agenda política nacional.

Tomado de: http://www.jornada.unam.mx/2018/02/27/opinion/019a2pol

jueves, 25 de enero de 2018

Palabras de nuestra Vocera en el Primer Encuentro Nacional anticapitalista del CNI-CIG y su vocera con las y los trabajadores del campo y la ciudad


Fotografía: http://www.congresonacionalindigena.org/wp-content/uploads/2018/01/1516897973129-670x400.jpg

Hermanas y hermanos que nos damos cita en este histórico encuentro de trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad con el Concejo Indígena de Gobierno, queremos dirigirles unas palabras sencillas y respetuosas.

Los territorios en los que vivimos los pueblos indígenas están en el campo, en las montañas, en el desierto, en las barrancas o en los valles, donde con los programas del gobierno, con el despojo descarado y violento, con la privatización de la tierra en la que sembramos, con el despojo y contaminación del agua con la que regamos y que vivimos, por la violencia armada del gobierno y sus narcoparamiliares y con la cada vez más precaria economía campesina, muchos de nuestros hermanos y hermanas se ven obligados a migrar a las ciudades para trabajar en lo que sea; como artesanos, en las fábricas, en las minas o como jornaleros en campos agroindustriales que muchas veces se instalan en las mismas tierras que nos han quitado.

Pero donde estemos seguimos siendo pueblos, naciones y tribus originarias, trabajando junto con miles de personas fuera de nuestras comunidades, desde donde buscamos organizarnos y reconstituirnos en colectivo, porque sabemos que si perdemos nuestra identidad y la organización que logremos conservar o construir desde abajo como sabemos, habremos perdido la guerra que iniciaron hace mas de 500 años quienes pensaron que nos exterminarían despojándonos, matándonos, desapareciéndonos o acabando nuestra identidad con su desprecio.

Y donde estemos hacemos también movilizaciones, huelgas, juicios y lo que se necesite para que nuestros derechos como trabajadores y trabajadoras, junto con quienes viven en las ciudades sean respetados. Y entonces somos maestros en resistencia, estamos en el trabajo doméstico, somos obreros y jornaleros en paro, mineros exigiendo mejores condiciones laborales, trabajadores y trabajadoras sexuales exigiendo garantías y respeto, constructores y un largo etcétera.

Pero cuando las cosas salen mal, cuando no nos pagaron, cuando nos reprimen por vender nuestras artesanías en la ciudad o cuando nos despidieron, nos organizamos con otros para defendernos, vamos a nuestras comunidades y hacemos, con el apoyo solidario y comprometido de miles de hermanos y hermanas no indígenas, electricidad propia, damos clases sin que los reconozcan ni apoyen los gobiernos, regresamos a recuperar lo que nos arrebataron los terratenientes y así sembrar nuestra propia tierra, a producir en cooperativas donde todo es para todos y una nueva economía nace donde florecen nuestros pueblos con justicia, con memoria y con dignidad.

Y como vemos que las cosas del capitalismo están saliendo mal para este mundo, que nuestra madre tierra está muriendo por la brutal explotación y nosotros estamos muriendo con ella, gritamos que no queremos morir, que no queremos ver morir a nuestros hijos sin que hayamos luchado por ellos, no queremos que la ambición de los poderoso asesine nuestros bosques, ríos, montañas y lugares sagrados donde se guarda nuestra memoria. Por eso, decimos que de la organización de las y los trabajadores del campo y la ciudad llegó la hora.

Es porque somos comunidad, y porque los pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, solo tenemos para ofrecer nuestra historia, nuestros aprendizajes llenos de dolor y rabia, las formas ancestrales de gobernarnos, de respetar a la tierra, a nuestros mayores, a los compañeros y compañeras, de engrandecer la palabra colectiva que es sagrada para nosotros.

Solo tenemos nuestros principios, que tienen su sustento en lo que somos en muchas geografías de este país, tanto en el campo como en la ciudad y es lo que ofrecemos, no para gobernar a la gente de este país, sino para que la gente de este país se gobierne, para desmantelar ese poder que nos oprime y hacer nuevas formas de organización del trabajo, donde el salario sea justo y la producción no se base en el despojo y la destrucción a nuestros territorios y nuestra gente, donde no debamos trabajar toda la vida sin tener derecho a nada, donde no debamos abandonar nuestra tierra y familia por la guerra que nos imponen los poderosos para sustentar la producción capitalista que está acabando con la vida. Donde la vivienda, la salud y la educación sea un derecho fruto de la organización de las y los trabajadores.

O sea, donde el dinero no mande, sino que mandemos los de abajo y ese mandar obedeciendo sea nuestro gobierno.

Saludamos pues este encuentro de trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, llamándoles a tejer en lo pequeño, poco a poco pero con firmeza digna y rebelde, a ser anticapitalistas para que la injusticia no gobierne mas este mundo.

A 24 de enero de 2018

Por la reconstitución integral de nuestros pueblos

Por la reconstitución de las y los trabajadores con rebeldía y dignidad

Nunca Mas un México sin Nosotros

Fuente: http://www.congresonacionalindigena.org/2018/01/25/palabras-marichuy-encuentro-trabajadores-24-enero-2018/

Encuentro del CIG con Redes de Apoyo, Adherentes a la Sexta y organizaciones sociales en la Ciudad de México, Hemiciclo a Juárez

Fotografía: http://www.congresonacionalindigena.org/wp-content/uploads/2018/01/1516899324531-670x400.jpg


Buenas tardes, hermanas y hermanos de esta ciudad de México

Estamos nuevamente aquí después de caminar por el dolor de nuestra patria, en las comunidades originarias y en las ciudades, pues este proceso en el que estamos recolectando firmas para que nuestra propuesta aparezca en las boletas electorales, nos ha permitido caminar a lo largo y ancho del país, donde estamos encontrando la conciencia que buscamos, y nos está encontrando aquella que nos busca. Con el dolor y la esperanza de los pueblos que vamos visitando seguimos confirmando que es la hora de los de abajo; es tan inevitable como evidente es la destrucción que los capitalistas han hecho.

Se mira también en los comunicados, cartas y pronunciamientos que redes de apoyo al CIG, pueblos originarios, sindicatos, colectivos y organizaciones de derechos humanos han hecho repudiando y condenando la agresión que sufrieron nuestros hermanos de los medios de comunicación que acompañan el recorrido, por personas armadas en el estado de Michoacán el pasado 21 de enero. No solo condenan lo ocurrido, señalan al verdadero culpable que está en todos los niveles del mal gobierno y llaman a la organización.


Nosotros los pueblos originarios también llamamos a la organización, les decimos nuestra palabra porque estamos, porque estuvimos y estaremos defendiendo lo que somos y tenemos para los que vienen. Ese es el destino que hemos decidido y que decidieron nuestros abuelos. Decimos nuestra palabra que se construye en la resistencia y la rebeldía cada día en todos los rincones del país donde nos gobernamos desde abajo, como siempre hemos sido porque esa es nuestra lucha. Entonces pues, los principios que tenemos y ofrecemos al mundo crecerán porque crecerá la agresión en nuestra contra.

Llamamos a organizarnos y levantarnos, no dejándonos, haciendo autonomías de todas las formas y tamaños posibles, rebelarnos donde nos encontremos y con los que tenemos al lado. Lo decimos porque vemos que la guerra será peor que nunca contra la clase trabajadora, contra los pueblos indígenas, contra las mujeres, contra los niños, contra todos.

Esto somos y los necesitamos, necesitamos de la organización de todas y todos. No llevamos la prisa del mal gobierno, llevamos la urgencia de la lucha contra la muerte y por la vida, esa que se hace en los tiempos y formas de cada pueblo y cada colectivo. Esa se hace con tejidos finos desde abajo y en lo pequeño, nunca en la mentira electorera de arriba.

A ellos, nosotros no les podemos perdonar el dolor por nuestros muertos, ese no se acaba en el mes de febrero ni en el mes de julio. No les vamos a perdonar el hambre de nuestros hijos ni la destrucción de nuestra madre tierras, no les perdonaremos su cínica sonrisa en los promocionales electorales. Si les perdonamos, si olvidamos, todo se repetirá tantas veces que no quede nada de nosotros.


Nuestro tiempo ha llegado y ese no lo miden las autoridades electorales porque no hay forma de que lo entiendan, porque nuestra propuesta no puede siquiera ser comparada con ningún proyecto político neoliberal, nuestra propuesta está en los corazones colectivos, pero la política el mal gobierno y de todos los partidos políticos, nunca ha estado hecha para entender la palabra colectiva, por el contrario está hecha para silenciarla y destruirla. Se equivocan pues quienes piensan que nuestra propuesta depende de tener o nó firmas, votos o puestos.

Son miles y miles de mexicanos y mexicanas que están dando su firma para apoyar esta propuesta y sabemos que detrás de esas miles de personas, de compañeras y compañeros están familias enteras, que dicen que esto no puede seguir así, que la clase política capitalista neoliberal ha podrido toda la estructura del Estado Mexicano y que llegó la hora de construir desde abajo un nuevo mundo. Entonces, sigamos firmando para hacer mas grande el llamado y que se vea el México de abajo hecho de cientos de miles, de millones dispuestos a organizarnos para tumbar, para desmontar el poder de los asesinos que dicen gobernar.

La ofensiva, compañera, compañero, la hacemos todos. Debemos animarnos a imaginar lo que está prohibido por las reglas del capitalismo, debemos imaginar la justicia para construirla ejerciéndola, debemos tener bien nuestros propios corazones para que el corazón colectivo que somos esté bien, debemos estar sin miedo y unidos, debemos crecer esa claridad que hemos estado encontrando en los pueblos no solo del campo sino de las ciudades.


No demos un paso atrás y llevemos la palabra a donde se escuche, llevemos la organización a nuestras vidas, resistamos y construyamos la mañana que ansiamos en la oscuridad.



Desde la ciudad de México

A 24 de enero de 2018

Nunca mas un México sin Nosotros

Fuente: http://www.congresonacionalindigena.org/2018/01/25/encuentro-del-cig-redes-apoyo-adherentes-la-sexta-organizaciones-sociales-la-ciudad-mexico-hemiciclo-juarez/

jueves, 18 de enero de 2018

México: #Marichuy vuelve a la CDMX a promover la autoorganización desde abajo #CIG #CNI #EZLN. Por Javier Hernández Alpizar.

Imagen: http://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2018/01/marichuy-y-el-tdltdl.jpg


Esta lucha, como puede apreciarse, no es por un hueso, es una lucha por la vida, la humana y la de la flora y la fauna depredada junto con la Madre Tierra, por defender nuestro territorio nacional

Marichuy estará en la Ciudad de México nuevamente, como estuvo a fines del año pasado en la Ciudad Universitaria. Esta vez, el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno convocan y asistirán a un encuentro con redes de apoyo en la ciudad, con adherentes a la Sexta y con organizaciones sociales. Este acto público será el miércoles 24 de enero, a las 6 de la tarde, en el Hemiciclo a Juárez. Ahí, desde las 2 de la tarde habrá un largo acto político cultural y mesas de firmas de apoyo a Marichuy.

Los medios de masas han destacado, con algo de malicia, las declaraciones tanto del EZLN (en un comunicado) como de Marichuy, según las cuales si no alcanzamos a figurar en la boleta, seguiremos el recorrido y el proceso organizativo del CIG; digo “alcanzamos” porque ella es nuestra vocera y si ella no aparece ahí, no aparecemos nosotros, quienes la apoyamos, de la misma manera que cada vez que alguien invisibiliza, minimiza, ignora deliberadamente una mesa de firmas, una actividad o un esfuerzo por Marichuy y el CIG, nos está despreciando e invisibilizando no solamente a ella y el CIG, sino a quienes la reconocemos como nuestra vocera.

Las firmas sí importan, porque si Marichuy no aparece en la boleta como candidata, entonces será más difícil visibilizar el proceso organizativo y las luchas del CIG y el CNI. Por ello no nos hemos cruzado de brazos y seguimos juntando firmas. ¿Qué sentido tiene esta actividad? El proceso ha sido malentendido por muchos: desde los electoreros de siempre que ven un complot para su eterna campaña electoral hasta los fieles a la consigna de no ir a las urnas. Ni unos ni otros han escuchado, no han querido hacerlo, que nadie, en este trabajo del CIG y su vocera, está llamando a votar o a no hacerlo. ¿Entonces cómo se los hemos explicado a los firmantes?

El mensaje es como sigue: Estamos invitando a todos y todas a dar su firma de apoyo ciudadano para María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, vocera del Concejo Indígena de Gobierno, para que podamos registrarla ante el INE como candidata independiente a la presidencia; si lo logramos, sería la primera vez en la historia de México y América Latina que una mujer indígena sea candidata a la presidencia.

La firma de apoyo ciudadano es un trámite muy sencillo para el cual necesita su credencial de elector, pude tomarle unos minutos y no compromete el sentido de su voto: usted puede dar su firma por Marichuy y después votar (o abstenerse) como prefiera, su voto sigue siendo decisión personal libre y secreta. Nosotros no estamos llamando a votar o no votar sino a organizarnos. No estamos sumando o restando votos a nadie. Lo que estamos haciendo es poner ante los ojos de México y del mundo un proceso de autoorganización desde abajo impulsado por el CNI, una iniciativa que propone otra forma de entender la política y el poder: una forma donde política no sea un acuerdo de cúpulas y a espaldas del pueblo para imponerlo luego a los gobernados, sino que entendemos la política como la construcción colectiva democrática del bien común.

No entendemos el poder como “poder sobre”, como la facultad y prerrogativa de una elite político- empresarial para oprimir a los demás, sino el poder como “lo que podemos hacer todos juntos”, como la potencia de los de abajo organizados en un sujeto colectivo, capaz de tomar las decisiones que afectan a su destino, su futuro, y cuyo mandato debe ser observado por sus representantes (nuestros concejales y concejalas en este caso) bajo los siete principios del mandar obedeciendo que obligan a las autoridades indígenas autónomas y a los integrantes del CIG y su vocera: obedecer y no mandar, representar y no suplantar, servir y no servirse, construir y no destruir, proponer y no imponer, convencer y no vencer, bajar y no subir. Estos principios de ética política nos orientan para organizarnos de manera autogestiva, autónoma: en resumen, nos estamos organizando para que el pueblo mande y el gobierno obedezca.

Si desean conocer mejor este proceso de autoorganización desde abajo, pueden consultar en la web la página del CNI, con la opción para suscribirse y que sus noticias les lleguen a su correo electrónico; también pueden leer el blog Actividades de CIG y su vocera, donde pueden encontrar las palabras que Marichuy ha dicho en sus encuentros con las comunidades del México de abajo. En todas ellas ha denunciado, como nadie lo hace en las campañas electorales, las cuatro ruedas del capitalismo que laceran al pueblo mexicano con despojo, explotación, represión y desprecio.

Si desean conocer más de Marichuy pueden buscar en YouTube, en el programa Historias debidas, el especial dedicado a nuestra vocera: María de Jesús Patricio Martínez, indígena nahua, originaria de Tuxpan, Jalisco, medica tradicional y luchadora social; fundadora del CNI y oradora del mismo en 2001, junto con la comandanta Esther y otros integrantes del EZLN (3) y del CNI (3) en el Congreso de la Unión, en defensa delos Acuerdos de San Andrés. Después de la traición a los Acuerdos de San Andrés por toda la clase política, encabezada por Zedillo, Fox, Fernández de Cevallos, Bartlett y Ortega, los indígenas han impulsado por su cuenta las autonomías, para defender sus vidas, las de sus comunidades, así como el territorio nacional, lo que ellos llaman nuestra Madre Tierra, bosques, selvas, desiertos, montes, ríos, lagos, islas, playas, mares, sometidos a devastación por megaproyectos de corporaciones capitalistas transnacionales, como la minería tóxica, el fracking, presas, parques eólicos, carreteras o el aeropuerto de Texcoco.

Inspirados en esos gobiernos autónomos, los compañeros del CNI están proponiendo una forma de gobierno colectivo democrático, el Concejo Indígena de Gobierno, que se escribe correctamente con “c”, una forma de autoridad colectiva con tradición en municipios españoles y en comunidades indígenas. El EZLN lo propuso con el nombre de Junta de Buen Gobierno y compañeros de Oaxaca, retomando una tradición magonista, le llamaron Concejo.

El CIG está integrado por cientos de hombres y mujeres indígenas, nombrados por sus pueblos y comunidades para asumir el compromiso y la responsabilidad del mandar obedeciendo. El CIG es, en el mundo, la autoridad colectiva con mayor presencia de mujeres, porque se decidió que se nombren por cada pueblo o comunidad un concejal y una concejala, y nuestra vocera es una mujer, Marichuy. Además, se asume y propone abiertamente anticapitalista y antipatriarcal.

Esta lucha, como puede apreciarse, no es por un hueso, es una lucha por la vida, la humana y la de la flora y la fauna depredada junto con la Madre Tierra, por defender nuestro territorio nacional, por volver a ejercer la soberanía nacional que reside en el pueblo y por defender y recuperar los derechos que nos ha venido quitando el capitalismo neoliberal, con sus privilegios para el capital y la guerra contra el México de abajo.

Estos son algunos de los motivos por los que los estamos invitando a firmar para apoyar a Marichuy y que aparezca en la boleta como candidata independiente a la presidencia.

Los logros, hasta ahora, más que en firmas están en el proceso de diálogo cara a cara con ciudadanos y ciudadanas mexicanos, nos falta comunicarnos, articularnos, coordinarnos y organizarnos todos.
Sin embargo, el proceso de acercamiento está en marcha, por ejemplo en las pintas y la mesa de firmas que pusieron compañeros mazahuas y otomíes (ñañus) en la calzada Zaragoza, cerca del metro Tepalcates, con el trabajo artístico de la Otra Valle de Chalko y el apoyo del Café Zapata Vive, de integrantes de la Red de Apoyo al CIG Benito Juárez y adherentes a la Sexta.

Con ese mismo espíritu de unidad y de articulación y organización de las luchas, estamos preparando el acto público para recibir a nuestros compañeros del CIG y nuestra vocera; mediante un proceso asambleario abierto, por consenso, coordinando esfuerzos y sumando voluntades.

Así deberíamos seguir articulándonos y organizándonos, más allá de las diferencias que pudiéramos tener (sin las cuales, el mundo sería uniforme y monótono); si se trata de tomar partido, estamos, como dice un compañero de la OPT, tomando partido por el CIG y el CNI.

Un fantasma recorre el país y podría pronto recorrer el mundo: el fantasma de la autoorganización desde abajo.

Fuente: http://kaosenlared.net/mexico-marichuy-vuelve-a-la-cdmx-a-promover-la-autoorganizacion-desde-abajo-cig-cni-ezln/


martes, 16 de enero de 2018

PALABRAS DE MARICHUY, VOCERA DEL CIG, EN BUAYSIACOBE, TERRITORIO GUARIJIO. 12 ENERO 2018

Fotografía: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi6wf9K_urHXjiLNrhrubcM2gqIosvVvrPiseIEv96JAnv5bSP4i0Znw8rLHtQcP-Mq9sIcfqyM529ebaU6ypBA0JglL6d8Aw4vc_RGT3LPm6hFLqhlkOeZt6WDhrz_OOHcQIgBvw/s1600/_DSC0237_Moment2.jpg

Les traemos una palabra, ya decía la compañera Magdalena, una palabra que nos han encomendado nuestros diferentes hermanos indígenas que han caminado por más de veinte años en el Congreso Nacional Indígena, un espacio que los mismos pueblos han construido ante tanto problema que tenemos como pueblo, como comunidades y que sabemos que no va a venir de arriba quien nos resuelva, tiene que ser entre nosotros mismos, porque vemos cada seis años pasan y pasan los diferentes gobiernos y solamente se acuerdan de nuestras comunidades cada seis años y después quedamos igual o peor.
Y más ahora que más está creciendo la problemática, hay más problemas fuertes en nuestras comunidades, nuestros territorios están siendo despojados, están siendo instalados diferentes megraproyectos que solamente lo que hemos visto los pueblos es destrucción, es contaminación, talan tanto árbol, abren las tierras, ponen las minas a cielo abierto, lo que traen es contaminación, los gasoductos, las hidroeléctricas. 
Lo que hemos platicado en este espacio que es el Congreso Nacional Indígena, hemos dicho que si no caminamos juntos no vamos a ser fuertes, ni vamos a seguir permitiendo que nos sigan despojando nuestros territorios, nosotros los pueblos que hemos sido los originarios de este México, que antes de que llegaran ellos ya estábamos y entonces fuimos engañados, así como dijeron los niños, justamente esa es la historia narrada por ellos, es la historia real; muchos hermanos indígenas murieron en este tiempo que llegaron estos españoles y nos engañaron y nos hacían que nos peleáramos entre nosotros. Y entonces ahora lo que nosotros vemos es que con todos esos proyectos que están trayendo, que no nos piden permiso en nuestras comunidades, en nuestras tierras, y que llegan y los ponen; y qué es lo que hemos visto, eso solamente, que están destruyendo nuestra madre tierra, están contaminando el agua, están destruyendo los árboles, están destruyendo nuestras propias formas de organizar.
Nosotros consideramos que tenemos que juntarnos, tenemos que poner un hasta aquí; que tienen que respetarnos como pueblos, nos tienen que respetar nuestra lengua, nuestro vestido, nuestra forma propia de organizarnos en la toma de decisiones. Hay comunidades, y lo han platicado porque hemos dado un recorrido ya por varios estados, por varias comunidades indígenas, y nos han platicado algunos hermanos ya grandes que ven con tristeza cómo se va deteriorando la forma como se toman las decisiones en las comunidades; éstas que son impuestas desde fuera algunos hermanos que gobiernan, pero que luego se alían con el que está allá arriba, y allá arriba lo que se construye es solamente dolor y muerte en nuestras comunidades. 
Es lo que hemos visto, es lo que hemos platicado al interior de todos estos pueblos, estas comunidades, y por eso consideramos importante participar en este próximo proceso electoral 2018, con el fin de que volteen a vernos a nuestros pueblos y que vean esos problemas que tenemos y que no estamos de acuerdo, que no queremos que nos sigan dañando, no queremos que nos sigan imponiendo planes que vienen afectándonos, que nos respeten como pueblos que somos, como miembros de estos pueblos.
Entonces al participar en esta propuesta es para que nos levantemos la frente en alto y digamos que aquí estamos, somos pueblos indígenas, que tenemos una tierra, una raíz, tenemos una lengua, un vestido y tenemos una forma propia de organizarnos y esa forma propia es la que queremos que nos respeten y que cuando vengan a instalar un megaproyecto nos pregunten si estamos de acuerdo.
Y Entonces lo que pensamos es que solamente dándonos la mano entre todos, poniéndonos de acuerdo, y juntos caminar para que ya no nos sigan destruyendo. Queremos que haya vida para todos, porque los pueblos indígenas el día que se termine su tierra se acaba la vida, y es para todos, va a afectar a todos. Por eso pensamos que esta propuesta que es de los pueblos indígenas es para todo México, que no solamente es para nuestros pueblos, porque tanto hay problemas en nuestras comunidades, como hay problemas en las ciudades. Vamos a las ciudades y no sabemos si vamos a regresar por tanta violencia que hay, por tantos desaparecidos, tantos muertos.
Entonces tenemos que ir caminando en esta construcción que queremos, una organización de los trabajadores del campo y de la ciudad, de las mujeres, de los jóvenes, de los estudiantes que a veces no tienen oportunidad, estudian, pero no saben si van a encontrar empleo. Los mismos jóvenes de las comunidades se van, salen, se preparan y luego se avergüenzan de ser indígena, de ser de una comunidad, hasta se avergüenzan a veces de sus papás, ¿por qué? Porque las escuelas solamente lo que hacen es eso, dar la mano con el capitalismo para irnos destruyendo, irnos acabando poco a poco, por eso nosotros, el Concejo Indígena de Gobierno es una propuesta de que el poder tiene que ser en colectivo, tienen que ser varios y que ese pueblo organizado es el que tiene que decirle al gobierno qué es lo que tiene que hacer. El gobierno tiene que obedecer a ese pueblo organizado y para que se pueda lograr eso tenemos que organizarnos, tenemos que darnos la mano los pueblos indígenas que somos, porque nosotros somos los que sabemos cómo vamos a hacer producir la tierra, el cuidado, sabemos que tiene un ciclo de vida nuestro cultivo y que va junto con las fiestas que tenemos en nuestras comunidades y tenemos una organización propia que es lo que pedimos sea respetada.
Por eso nuestra propuesta no es nada más porque queremos quitar allá arriba al que está en la silla presidencial y ponernos nosotros, porque esa silla lo hemos dicho, es una silla por la que se pelean todos, porque solamente desde ahí se construye toda esa explotación, todo ese despojo, vemos ahora con la ley de seguridad que acaban de aprobar, es una ley que va a reprimir a todos aquellos que se quieren organizar. Y así muchas leyes y muchas reformas que están haciendo, las reformas para la educación, es porque cada vez los padres de familia tienen que dar dinero y les tiene que costar. 
Y creemos nosotros que todo esto que se está haciendo solamente para proteger a ellos al capitalismo y nosotros no estamos de acuerdo. Creemos que nuestras tierras valen, nuestras formas organizativas valen, nuestras aguas, nuestros bosques; no tienen que venir de fuera a imponernos cómo tenemos que vivir.
Entonces por eso nuestra propuesta es un llamado a que tenemos que organizarnos, solamente así va a poder haber realmente un cambio. El cambio no va a venir de arriba, tenemos años y años y vemos que no nos hacen caso, nos tienen olvidados, abandonados, solamente nos buscan cuando ocupan de nosotros. Por eso como hermanos hemos venido a platicarles lo que los pueblos indígenas hemos caminado en este espacio que es el Congreso Nacional Indígena y lo que pensamos que es importante, organizarnos, darnos la mano y si ustedes están de acuerdo en esta propuesta, pues es invitarlos a caminar también en esa construcción, en ese caminar junto con nuestros hermanos que están en la ciudad,  y que algunos están organizados y ya no están de acuerdo con las formas, también están destruyendo, que están acabando con nuestra tierra, están acabando con nuestra vida.
Entonces por eso, hermanos, esa es nuestra visita aquí con ustedes, este recorrido que vamos dando es para dar nuestra palabra y también para escuchar la de ustedes, también escuchar qué dolores tienen por acá, o tal vez acá no tengan nada como nosotros lo estamos viviendo en otros lados, pero hemos caminado por esos diferentes estados, comunidades y eso es lo que hemos encontrado, mucho dolor, mucha destrucción, mucha imposición por parte de arriba sin consultar a las comunidades.
Entonces, hermanos, esta es una propuesta organizativa y solamente así vamos a lograr salir adelante, dándonos la mano entre todos, como pueblos, como hermanos, como organizaciones que luchan. Aquí caben todos, maestros, estudiantes, todos tenemos ese derecho de construir algo nuevo desde abajo, algo que surja porque lo que está construido no nos ha dado respuesta.

Gracias hermanos.

Fuente: https://actividadesdelcigysuvocera.blogspot.mx/2018/01/palabras-de-marichuy-vocera-del-cig-en.html

jueves, 11 de enero de 2018

Palabras de nuestra Vocera Marichuy durante el encuentro con el pueblo Tohono Odam, Pueblo Viejo, Carboca, Sonora

“Nosotros queremos visualizar toda la problemática que se tienen en los pueblos, porque pareciera que no pasa nada en las comunidades, pero el capitalismo nos esta destruyendo, entonces decidimos participar pero no para llegar al poder, nosotros tenemos que reconstituir nuestras comunidades y fortalecernos, porque somos los dueños y herederos de nuestras tierras” Palabras de Maricuy en Carboca, Sonora




Fuente: http://www.congresonacionalindigena.org/2018/01/11/palabras-nuestra-vocera-marichuy-encuentro-pueblo-tohono-odam-pueblo-viejo-carboca-sonora/

lunes, 8 de enero de 2018

“El poder real debe tomarlo el pueblo y que el gobierno obedezca”: Marichuy

Fotografía: https://cdn.proceso.com.mx/media/2017/11/IMG_1374-c-1078x800.jpg

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, tiene claro por qué la designaron como la representante del Congreso Nacional Indígena para buscar la candidatura presidencial como “candidata independiente”.

No quiere llegar a Los Pinos, no quiere ser una líder que dirija a un pueblo, quiere que el pueblo y no los partidos políticos o el sistema capitalista, sean quienes, en conjunto, decidan el destino del país.

En entrevista con apro, en la sede del Congreso Nacional Indígena, en la colonia Doctores, la hija de campesinos jaliscienses se ríe cuando se le pregunta sobre las precampañas de otros candidatos, independientes o postulados por partidos políticos; aún más cuando se le cuestiona si no es contradictorio oponerse al candidato puntero, Andrés Manuel López Obrador, de Morena, quién también se dice de oposición.

“Nosotros hemos sido claros en nuestra propuesta. Es una construcción diferente, que está planteada y que está pensada sin los partidos, pues. El pueblo mismo, organizado, los pueblos indígenas organizados han visto que no hay opciones, pues, una vez que se llega a este poder que está diseñado ya, desde arriba, y que todos los que lleguen pues igual se corrompen. Tal vez haya buenas intenciones, pero ya hemos visto que es un control que se tiene y que es por demás”, afirma en el local plagado de carteles de resistencia.

Sencilla, sonriente, aún más desenvuelta para hablar con los medios de comunicación, la vocera del Congreso Nacional Indígena, insiste: “Por eso, nosotros hemos planteado que no vamos por querer estar allá, sino que vamos a construir algo diferente y, esa construcción, pues es un llamado a todos, a pueblos indígenas y a todos los habitantes de este país, de crear algo nuevo, que se tiene que construir de acuerdo a las condiciones y necesidades de cada lugar”.

–¿Qué opina de los otros candidatos que están en precampaña?, se le pregunta.

–No, pues no. No opino nada, responde, entre risas.

–¿Ni de los independientes ni de los partidos?, se le insiste.

–No, pues, no hay mucho que opinar. Nosotros estamos claros en lo que nos hemos planteado. Y bueno, a mí me ponen como vocera y, pues, no vamos queriendo quedar allá, queremos construir. Por eso no opino mucho de ellos, contesta y después se ríe.


Invisibles para los visibles

La niña de 13 años que vendía semillas en Ciudad Guzmán, Jalisco; la tercera de 11 hermanos, que aspira a la Presidencia de la República, la misma que retrató el escritor y periodista Juan Villoro en la edición 2141 de Proceso, explica por qué en la agenda del gobierno, de los partidos políticos y de los actuales aspirantes a la silla presidencial no hay políticas públicas, iniciativas, decretos, ni nada, para los indígenas.

“Pues porque, consideramos que en este proceso de despojo que ha sido por años hacia los pueblos indígenas, lo que menos ocupan son a los indígenas. Sí ocupan sus territorios, ocupan sus aguas, ocupan sus árboles, sus bosques, ocupan todo, por eso no les interesa la vida de los habitantes, de las comunidades. ¡Ni siquiera les interesa la vida de las comunidades! Ocupan sus riquezas para seguir siendo más ricos en este sistema capitalista.

“Yo pienso que por eso todas las leyes y reformas que se han venido haciendo han sido contrarias a nuestros pueblos, porque no les interesa en lo absoluto la protección de esos espacios de esos pueblos indígenas. Ocupan nada más esas riquezas para su beneficio”, afirma.

En su experiencia, las instituciones creadas para supuestamente ayudar a los indígenas los han perjudicado, los ha dividido, ha creado confrontaciones entre los pueblos originarios. “Creemos que son mañas que se usan también para ir dividiendo al interior de las comunidades y, en lugar de resolver, ha incrementado la problemática y lo vemos claro en la cuestión de justicia”, añade.

-Desde 1994, cuando el EZLN irrumpió en la vida pública por la defensa de los indígenas, ¿cuáles son los avances a la fecha?

-Por parte del gobierno, ninguna. El gobierno lo que pensó es que los pueblos indígenas ocupaban sus territorios. No sé, como cuando los hijos se rebelan, los padres piensan que es porque les falta un peso para que vayan a comprar, como dándoles una limosna, en lugar de resolver los problemas que se tienen rezagados y que son milenarios.

“El alzamiento del 94 nos ayudó mucho a los pueblos indígenas porque nos dimos cuenta que había muchos pueblos más en México, antes no. Por ese lado, gracias a nuestros hermanos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional que, de pronto surgen y son visibles a los medios, ante todo. Entonces, de ahí los pueblos hemos caminado juntos, nos hemos enlazado, nos hemos puesto a platicar que juntos podemos ir resolviendo nuestros problemas, que no vamos a esperar del gobierno porque no hay interés”, señala.

Marichuy resalta que los pueblos originarios se han reforzado en el Congreso Nacional Indígena que se creó en 1996. Afirma que su propuesta es “para todos los mexicanos” porque ya se está viendo cómo se pueden autogobernar con las Juntas del Buen Gobierno “y ellos mismos están al pendiente de que ese gobierno camine bien. Y si los representantes no caminan bien, ellos los quitan mediante una asamblea”, explica.

En la Ciudad de México, después de una gira por Jalisco y Michoacán, añade: “Entonces ¿qué queremos? Queremos hacer algo así en grande para México. Que el pueblo organizado vea por estos gobernantes y que este gobierno vea por este pueblo. Por eso, tenemos que construirlo poco a poco. Nos ha servido, por una parte, el levantamiento del 94, que nos ha reforzado como pueblos, pero la respuesta del gobierno ha sido contraria.

“Una prueba clara fue cuando no quiso aprobar la Ley Cocopa que se planteó, que se llevó al Congreso de la Unión y se discutió. Al contrario, crearon una ley diferente, le quitaron aún derechos que ya se tenían en las comunidades”, lamenta.

Con este ejemplo, dice, queda claro que a los gobernantes ni candidatos les interesan los pueblos indígenas, pues los siguen considerando como objetos, como personas que no piensan, “de segunda o de tercera”.

Por ello, agrega, “nosotros mismos tenemos que decir que aquí estamos, que queremos seguir luchando para esta vida y que esta vida es para todos, no solamente son para nuestros pueblos y que son los pueblos originarios quienes estaban antes de que surgiera este México y que unos cuantos se han apropiado de este México y lo han destruido”.

La vocera indígena critica que a los gobernantes no les interesa la vida del pueblo mexicano ni el cuidado de los recursos naturales, cerros, ríos, de las comunidades y sus habitantes. “El día que se destruya esto, se destruye a todos los habitantes”, sentencia.


Desde abajo y sin partidos políticos

Para Marichuy es importante que los mexicanos construyan, en unidad, un nuevo país “desde abajo”, pues todavía hay formas de cambiar. “Y una manera de seguir construyendo esto es lograr las firmas, lograr estar en la boleta electoral y seguir construyendo paso a paso todo esto que nos hemos planteado”, menciona entre risas.

–Usted ha dicho que no quiere participar en la elección presidencial, sino que aceptó la candidatura para que se escuche la voz indígena. ¿Lo está logrando?

–Estamos caminando por los diferentes pueblos indígenas de México y con algunos hermanos que están en la ciudad, también luchando y a nuestro paso también es importante escuchar su voz, escuchar sus dolores.

“Una de las ideas o propuestas, cuando se decidió participar en este proceso fue ese: visibilizar la problemática que se vive en los pueblos y que los pueblos hablarán directamente sobre esos problemas, también en la ciudad están trabajando”, agrega.

Ese, dice, es el primer paso que han logrado “por este caminar” pues, aunque hay muchos lugares que debe visitar, considera que ha logrado hacer visible la problemática indígena y fomentar la organización porque “es necesaria”.

“Si queremos revertir esa situación que se está viviendo actualmente, tenemos que revertirla nosotros mismos, organizándonos desde abajo. Estamos pensando en un pueblo diferente, pueblos indígenas y habitantes en general, todos los que sentimos que es necesario y que es posible realizar algo diferente utilizando estas herramientas que tiene el poder, como son el proceso electoral, que ellos es una manera de asegurar quién va a continuar, quién va a quedar”, añade.

Marichuy destaca que el Congreso Nacional Indígena quiere usar esa herramienta electoral “para plantear algo diferente, que ese poder real debe tomarlo el pueblo y que quien esté en el gobierno obedezca a este pueblo organizado”.

-El próximo 12 de febrero se cumple el plazo del INE para recabar 866 mil firmas en 17 estados. Hasta el 9 de noviembre de 2016 había obtenido 25 mil y hasta el 25 de diciembre llevaba 113 mil 678 firmas, 48.46%. ¿Cree que pueda lograrlo?

-Pues estamos en esa meta ¿verdad? Y creemos ahorita echarle más ganas, por eso decidimos participar en ese proceso electoral y creemos que si logramos conseguir la firma vamos a participar en esa boleta para seguir construyendo ese México que queremos, desde abajo.

“Sí, consideramos que vamos un poco rezagados porque la aplicación (del INE parea recabar las firmas de manera electrónica) la verdad, no nos ha beneficiado en mucho, no nos ha servido, a la fecha todavía hay muchos que no se han registrado como auxiliares. Entonces, no se entiende mucho esa aplicación y no es como consideramos que era. Además, en comunidades no hay mucha señal para poder mandar esas firmas y nos dificulta tener que trasladarse para enviarlas”, critica.

-Parece que esa aplicación del INE no es para todos ¿verdad?

-No. Contesta, entre risas.

-De no alcanzar las firmas necesarias para su registro ¿qué hará?

-Esperamos completarlas ¿verdad? -ríe de nuevo-. Nos hemos planteado que le vamos a echar más ganas pues, pero lo importante también de que esa construcción de abajo pues la tenemos que conseguir con o sin firmas. Y se tiene que dar aún después y que, si las conseguimos qué bueno, vamos a tener otro tiempo para seguir visualizando, pero si no, tenemos que seguir caminando, construyendo ese México desde abajo, no nos va a detener esto.

-¿Ha sido contactada por algún partido político?

-No.

“Nuestro proyecto es diferente. Nuestra propuesta es muy ajena a los partidos. Es una construcción que estamos planteando, que sea una nueva forma de gobernarnos, que tenemos que construir algo diferente, sin los partidos, porque los partidos ya traen una forma como debe de ser y que, a través del voto es como deciden quién y nosotros pensamos que eso no nos ha favorecido a los pueblos”, explica.

En su opinión, los gobernantes nada han solucionado sus problemas como comunidad indígena. Por el contrario, los conflictos siguen en aumento.

“El despojo sigue creciendo, los encarcelados, los muertos, los desaparecidos. Todo México está siendo afectado y creemos, y lo hemos dicho, que nosotros estamos peleando por la vida. ¿Y la vida qué implica? Pues luchar contra todo eso que está dando muerte, que nos está acabando y que no solamente es a los pueblos indígenas, sino a todos”, afirma.

Por eso, Marichuy lanza la invitación a la sociedad a que se organicen junto con el Congreso Nacional Indígena, porque sólo así se arreglarán los problemas que afectan a los habitantes de esta nación. “Nadie nos los va a resolver si no somos nosotros mismos”, sentencia.

La propuesta de la vocera del Congreso Nacional Indígena es escuchar al pueblo y que sean los habitantes quienes decidan la forma de organizarse para solucionar los conflictos nacionales.

“Hemos creado algunos grupos de trabajo que creemos que, por ahí, podrían hacer una línea de acción. Los grupos que se contemplaron y que creemos que son temas que pueden organizarse y que vamos a platicar que son: tierra y territorio, justicia, autonomía, mujeres, jóvenes, personas con capacidades diferentes, migrantes y desplazados, trabajo y explotación. Esto se tiene que ir enriqueciendo desde abajo.

“De hecho, creemos en esta propuesta, pero es algo que se tiene que discutir, se tiene que ir alimentando conforme vamos avanzando porque no somos de la idea de que tenemos que darles ya un plan y decirles ‘miren, esta es la propuesta y por aquí vamos a caminar’”.

Por el contrario, detalla Marichuy, se tiene que ir enriqueciendo en ese caminar por quienes están sufriendo los diferentes problemas que se tienen en los pueblos y en México.

“Por eso cuesta trabajo entender que nuestra propuesta es algo diferente, hablar de cosas que se dicen, pues ya nomás es decir cómo. Pero no. Eso se tiene que construir desde abajo y es lo que da más trabajo porque nos han acostumbrado a que alguien nos dice y los demás obedecemos y no. Nosotros tenemos que construir esa propuesta consensuada, desde abajo, para bien de todos”, concluye.

Fuente: http://www.proceso.com.mx/517649/el-poder-real-debe-tomarlo-el-pueblo-y-que-el-gobierno-obedezca-marichuy

domingo, 7 de enero de 2018

Los motivos de Marichuy [Los de Abajo por Gloria Muñoz]

https://amigosdemumiamx.files.wordpress.com/2017/11/marichuy-guadalupe-tepeyac.jpg?w=584&h=647

Sabemos que los pueblos indígenas de México merecen que el nombre de su vocera aparezca en la boleta electoral de 2018. Marichuy y el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) han explicado que no se trata de competir por la silla presidencial, sino de visibilizar los problemas del México profundo, no sólo de los pueblos indígenas, pero sobre todo de ellos.

No sorprende que la motivación del Congreso Nacional Indígena (CNI) para irrumpir, no participar en el proceso electoral venidero resulte inentendible para todos los partidos políticos que desprecian o atacan esta iniciativa que pone en evidencia su separación con las demandas justas de una sociedad adolorida. Hasta ahí todo en orden. Pero, aunque los ataques son de todos los colores, no deja de sorprender el grado de virulencia y racismo que muestran los aliados de Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena, quienes están en su derecho de no coincidir con la iniciativa de los pueblos indígenas de México, pero es inexplicable que, autonombrándose de izquierda, insistan en calificativos discriminatorios, misóginos e incluso fascistas contra la vocera del CIG.

La mayor parte de estas descalificaciones se difunden en redes sociales. Basta con que haya un post en páginas de periódicos o medios digitales que aluda a alguna actividad de la aspirante a la candidatura independiente, para que surjan decenas o cientos de comentarios que aluden con desprecio a su condición de indígena, sanadora y mujer. Los comentaristas actúan como los peñabots, sólo que aparentemente no son parte de una red automatizada, sino, como se puede comprobar cuando se hace una revisión de los perfiles, suelen ser personas que simpatizan o militan con López Obrador. De 100 comentarios racistas revisados sobre una sola nota, 58 eran perfiles reales de seguidores del aspirante presidencial de Morena, quienes se refieren a Marichuy como sirvienta, “tía de Marcos”, mujer analfabeta y la conminan a quedarse haciendo tortillas o lavando ropa.

La vasta preparación política de María de Jesús Patricio, su trabajo desde hace décadas como defensora del territorio, sus saberes comunitarios y académicos y su recorrido por el México de abajo no son mencionados por quienes no ofrecen ningún argumento para esgrimir la insulsa acusación de que es un invento del gobierno priísta y de Salinas de Gortari para dividir a la izquierda. Y, obvio, tampoco mencionan nada acerca del cuestionable origen del equipo actual de su candidato.

Hasta el momento no hay una declaración de López Obrador que contradiga o se deslinde de las opiniones racistas de sus correligionarios. Su silencio habla. Mientras tanto, el CIG y su vocera Marichuy siguen con serenidad su camino por el México de abajo. La organización es lo suyo y 2018 los espera.

www.desinformemonos.org

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/12/30/opinion/012o1pol