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jueves, 28 de diciembre de 2023

INVITACIÓN AL TREINTA ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO


 

 

 

Deutsch Übersetzung (Alemán)
Ελληνική μετάφραση  (Griego)
Traduzione Italiano (Italiano)
English Translation (Inglés)

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INVITACIÓN AL TREINTA ANIVERSARIO
DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

Diciembre del 2023.

  Las comunidades zapatistas y el EZLN invitan a todas las personas, grupos, colectivos, asociaciones, organizaciones y movimientos firmantes de la llamada Declaración por la Vida, a los pueblos originarios acuerpados en el Congreso Nacional Indígena, a la Sexta Mundial, a las organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos y, especialmente, a quienes tienen en la creación artística su destino, a la celebración del treinta aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.

  La celebración será los días 30 y 31 de diciembre del 2023 y el 1 y 2 de enero del 2024.  Los invitados podrán llegar desde el día 29, no antes de ese día.

  El registro de asistentes será en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.  Prensa, invitados y Congreso Nacional Indígena se registran ahí, o directo en el caracol sede.

  La celebración central del 30 aniversario será en el Caracol “Resistencia y Rebeldía: Un Nuevo Horizonte”, inaugurado hace 3 años en el poblado Dolores Hidalgo, fundado en tierra recuperada.  Clima de templado a caluroso en el día.  De fresco a frío en la noche- madrugada.

  Ubicación: a una hora de la cabecera del municipio oficialista de Ocosingo, carretera a Monte Líbano.  A unas 4-5 horas desde San Cristóbal de las Casas.  En Ocosingo hay hoteles de diferentes precios.  Desde San Cristóbal, se recomienda la ruta por Chanal- Altamirano rumbo a la cabecera de Ocosingo.  Luego agarrar la carretera a Monte Líbano.  Pasan el cuartel federal de Toniná y más adelante, siempre en la carretera a Monte Líbano, habrá letreros en los diferentes GALes que hay a pie de carretera.  Desde Ocosingo, en una hora-hora y 20 minutos llegarán al Caracol de la celebración.

  Fechas: 30 y 31 de diciembre del 2023.  Fiesta cultural con participaciones de la juventud y niñez zapatista.  Habrá obras de teatro, canciones, bailables y poesías.  Baile en la tarde y noche.

  1 de enero del 2024.  A las 00:00: palabras centrales zapatistas.  En la tarde y noche participaciones culturales de familiares invitados de todo el mundo.  Quienes tienen como vocación el arte y la cultura podrán presentar sus creaciones frente a las comunidades zapatistas e invitados los días 1 y 2 de enero del 2024.  Danza, Teatro, Cine, Música, Murales, etc., serán bienvenidos.

  2 de enero del 2024.  Participaciones culturales de familiares de todo el mundo.  Baile.

  Se recomienda traer algo para poner entre el suelo y su maltrecha anatomía a la hora de dormir.  Acá, además de digno, el suelo es duro.

  Habrá servicio de internet por fichas, para que avisen a sus familiares que llegaron bien.  Habrá puestos no especializados de venta de alimentos (o sea que no hay puestos de comida vegana, ni vegetariana).  Ahí lo vean.

  Las personas con régimen alimenticio y medicación especiales, recomendamos traigan lo necesario.  Habrá servicio de ambulancia y atención médica primaria.

  Para la asignación de zonas de reposo y dormitorios, tienen preferencia las personas de juicio (lo que ustedes llaman “tercera edad” o “edad dorada” o “ancianos” o “personas en proceso de añejamiento”), y los menores de edad.

  A los menores de edad se les avisa que está prohibido apedrear, acosar o cazar a las ballenas, unicornios, cocodrilos, dragones, perros, gatos, cuches, gallinas, gallos, conejos, vacas, bueyes (sin agraviar), mulas (sin agraviar), caballos, yeguas, borregos, bicicletas y otros animales fantásticos que puedan encontrar.  El 3 veces T “Comando Palomitas” estará patrullando y vigilando que ningún ser vivo sea agredido de pensamiento, palabra u obra.  En cambio, está permitido agredir a las piedras, siempre y cuando sea con la cabeza.  Ahí lo vean.

  Les recordamos que en los territorios zapatistas está prohibido el consumo, comercio, trasiego y siembra de drogas.  Igualmente, está prohibido el consumo de alcohol en cualquiera de sus formas.

  También está prohibida la exhibición, distribución, propaganda y apología de cualquiera de los partidos políticos electorales de cualquier geografía.

  Están prohibidas también las manifestaciones sexistas, religiosas, nacionalistas, racistas, ideológicas, políticas y deportivas que promuevan la burla, el acoso, el hostigamiento, la agresión y la violencia en contra de las personas por su color, raza, orientación sexual, religión, lengua, cultura, origen social, tamaño, nacionalidad, ideología, etc.

  La celebración es de y para los pueblos zapatistas.  Se exige respeto a nuestros usos y costumbres, a nuestros modos y tiempos, a nuestra lucha.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, diciembre del 2023.

  Milicianos y milicianas zapatistas trabajando en el acondicionamiento del lugar para la celebración de los 30 años.  Taller zapatista de bicicletas.  El 3 veces T “Comando Palomitas” reforzado con la pelusa colocha en su ala canina.  Imágenes cortesía de Los Tercios Compas, copyleft diciembre del 2023.  Música: Armad@s de Baile.  Bossanónimos. Original y Copla ℗ 2014 Bossanónimos Released on: 2014-10-23

 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/12/24/invitacion-al-treinta-aniversario-del-inicio-de-la-guerra-contra-el-olvido/

jueves, 21 de diciembre de 2023

Diecinueveava Parte: A quien corresponda:

 

Deutsch Übersetzung (Alemán)
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Producido por Los Tercios Compas. Montañas del Sureste Mexicano. Copyleft diciembre del 2023
Música: «El pueblo y el mal gobierno», Óscar Chávez, Guillermo Velázquez y los Leones de Xichú


https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/12/15/diecinueveava-parte-a-quien-corresponda/

lunes, 11 de diciembre de 2023

Dieciochoava Parte: La Rabia.


 

Deutsch Übersetzung (Alemán)
Ελληνική μετάφραση  (Griego)
Traduzione Italiano (Italiano)

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Dieciochoava Parte: La Rabia.

  ¿Se hereda?  ¿Se adquiere? ¿Se cultiva?  ¿Se pierde?  ¿Se transforma?  ¿Se contagia?  ¿Por cuáles canales se trasmite?  ¿Cómo se hace colectiva?  ¿Es creativa?

  ¿En qué momento se convierte en digna?  ¿Cuándo empieza a distanciarse del rencor y la venganza?  ¿Se acerca a la justicia?

  ¿Cómo es que se convierte en raíz histórica de pueblos enteros, diferentes en geografía, lengua, cultura, historia, tiempo?

  ¿Es la rabia el puente entre el dolor y la rebeldía?

  ¿En qué momento la angustia, la desesperación, la impotencia se convierten en rabia?

  ¿Y si los desaparecidos, las desaparecidas, le heredan, a la inversa, la rabia a quienes les buscan?  ¿Y si paren a sus progenitoras?

  ¿Y si las buscadoras no buscan consuelo, lástima, simpatía, la limosna del oído ajeno?  ¿Y si también buscan nuestra rabia?

  ¿Y si todas las rabias tienen una misma raíz y ellas, nosotros -los pueblos-, nos encontramos en esa raíz?

  ¿Nos saludaremos?  ¿Tendremos fuerzas para sonreírnos, abrazarnos, intercambiar no sólo dolores, sino también los datos del responsable – su mismo rostro (aunque distinto), su risa sardónica, su mirada burlona, su cinismo, su modo de saberse impune, la bandera del dinero-?

  ¿Y si alguna vez, en el inconcluso libro de la historia, alguien mira una luz, cualquiera, que, sin aspavientos ni consignas, señale “esta luz la parió la rabia”?

  ¿Y si lo que nos une, a pesar de todas las diferencias, es una misma rabia?  ¿Quién habrá de enfrentarnos?  ¿Quién nos sentenciará a la misma derrota de antaño, de ahora, de hoy mismo?  ¿Quién nos amenazará con un mañana igual al ayer?

  ¿Quién perderá y quién encontrará?

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  Jóvenas y jóvenes zapatistas practicando una obra de teatro para la celebración de los 30 años del inicio de la guerra contra el olvido.  Imágenes cortesía de Los Tercios Compas, copyleft diciembre del 2023.  Música de Keni Arkana: “La Rage”.

El Capitán.
México, diciembre del 2023.
40, 30, 20, 10, 1 año después.


https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/12/10/dieciochoava-parte-la-rabia/

viernes, 8 de diciembre de 2023

Diecisieteava parte: Nunca Más…

 


Diecisieteava parte: Nunca Más…
Tercios Compas y El Capitán.

  La memoria no es sólo el alimento de la digna rabia, es también raíz del árbol de la dignidad y la rebeldía.  En el caso de los pueblos originarios, es una raíz que se hunde en siglos de oscuridad, y que, con los pueblos del mundo, dice y se dice: “nunca más”.

  Los de arriba miran el pasado con la misma nostalgia con la que el humano maduro ve las fotos de su nacimiento e infancia.

  Los de abajo se asoman al pasado con rabia.  Como si cada humillación, cada herida, cada afrenta, cada burla, cada muerte fueran parte de una llaga presente que hay que sanar.

  Los de arriba así eligen a sus héroes, y parten y reparten la historia donde ellos son la culminación del todo.  Disfrazan como “justicia” lo que no son más que limosnas.

  Los de abajo ven la historia como una sola página que no se termina de escribir aún, y no hay héroes, sólo una constante reescritura donde cambia la mano que traza garabatos, pero no el corazón colectivo que dicta horrores y errores, y, claro, cuentas por cobrar.

  Los pueblos zapatistas, cuando miran al pasado, miran y hablan a sus muertos.  Les piden que cuestionen el presente -con ellos incluidos-.  Y así es como se asoman al futuro.

   Así luchan y viven las comunidades zapatistas, que no han leído a Walter Benjamin.  Y creo no lo necesitan…

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  Jóvenas y jóvenes zapatistas practicando una obra de teatro que describe, no un pasado lejano, sino algo que era cotidiano apenas hace unos 40 años en Chiapas.  En otras partes de México y el Mundo, es el presente… y tal vez el futuro.  Cuando el zapatismo dice que está contra el sistema patriarcal, no lo hace por moda, novedad o asunto de corrección política.  Lo hace por memoria.  Y, queridos amigos y enemigos, pocas cosas son tan subversivas como la memoria… y la dignidad.

  Ensayo preparatorio para la celebración de los 30 años del inicio de la guerra contra el olvido.  Imágenes cortesía de los Tercios Compas, copyleft diciembre del 2023.  Música de León Gieco “La Memoria”, voces de León Gieco y Víctor Heredia.  Abrazando a toda latinoamérica, la que se escribe y se vive con minúsculas, la de abajo pues, la hermana a pesar de fronteras y gobiernos neoliberales y progresistas.

El Capitán.
México, diciembre del 2023.  40, 30, 20, 10, 2, 1 año, un mes después.

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https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/12/06/diecisieteava-parte-nunca-mas/

martes, 5 de diciembre de 2023

Quinceava Parte: De noche y a toda luz…

 


Imágenes de trabajos artesanales de insurgentas e insurgentes en preparativos para la celebración de los 30 años del inicio de la guerra contra el olvido.  Fotos y videos cortesía de Los Tercios Compas.  Copyleft; diciembre del 2023.  Música Dan Dan Kokoro Hikareteku (Mi corazón encantado), Piano: RuRu Violin: Kathie

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https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/12/04/quinceava-parte-de-noche-y-a-toda-luz/

viernes, 17 de noviembre de 2023

Onceava Parte: Mientras tanto, en las montañas del sureste mexicano…

 

Producido por Los Tercios Compas. Montañas del Sureste Mexicano. Copyleft noviembre del 2023
With a Little Help from My Friends, Lennon y McCartney. Versión de Joe Cocker

domingo, 17 de noviembre de 2019

IMÁGENES DE LA RUPTURA DEL CERCO II (y último) DEL 17 DE AGOSTO DEL 2019

Traducione Italiano
Deutsch Übersetzung
English Translation
Deutsch Übersetzung
Traduction en Français

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IMÁGENES DE LA RUPTURA DEL CERCO II (y último)
DEL 17 DE AGOSTO DEL 2019.

Septiembre del 2019.










Nota del SupGaleano: Aquí debe haber fotos en slider de los distintos CRAREZ que se crearon con la ruptura del cerco del 17 de agosto de 2019. Es probable que este video sea eliminado por el señor YouTube, que exige que se pongan anuncios para publicarlo debido a que está musicalizado con una rola de Ana Tijoux (chilena-francesa), y Shadia Mansour (palestina), titulada “Somos Sur”, y dice que hay que pagar “derechos de autor” o aceptar anuncios. Por supuesto que no vamos a poner anuncios, y si no tenemos paga para los tinacos de agua en el nuevo caracol Tulan Kaw, pues menos para pagar derechos de autor. La Comisión Sexta no “monetariza” sus videos (además, claro, que el “tráfico” en nuestro canal es como el de Semana Santa en el DF), así, que no creo que el señor YouTube se haga menos rico, ni que Ana Tijoux y Shadia Mansour pierdan calidad artística y “followers”, si acompañamos su rebeldía con la nuestra.

Tal vez sería mejor que el señor YouTube, en lugar de estar “tumbando” los videos que la banda musicaliza y sube con cualquier tema porque, como no dijo Zapata; “la música es de quien la canta-baila-tararea-brincotea-musita-grita-levanta” (a su modo, lo dice Shadia Mansour en el rap que, en árabe, entona en esta rola: “la música es la lengua materna del mundo”), mejor debería trabajar bien su maldito algoritmo (¡ah!, “los renglones torcidos de YouTube”), porque uno empieza buscando, por ejemplo, videos de los botellos de jerez para saludar la memoria de Armando Vega Gil, o ska de Los de Abajo, o de Salón Victoria, o rolas de Jijos del Mais, o Van T, o Mexican Sound, o LenguaAlerta, o Lirica, o Ely Guerra, o Keny Arkana, o las Batallones Femeninos, o los maestros Oscar Chávez y Guillermo Velázquez y Los Leones de la Sierra de Xichú, y, de pronto, uno está en videos de jaripeos, o de peleas de gallos, o de Maluma dando clases de respeto a la mujer, o de maquillaje (“ahora vamos a mostrar cómo se hace un maquillaje para tomarse una selfie ´sin maquillaje´”).

Y no es que uno sea remilgoso, después de todo, como dijo Inodoro Pereyra (¿o fue Mendieta?): “el mundo es ancho y ajeno”; es porque, acá, el ancho de banda es como el IQ de Trump, es decir, una miseria.

Dicho lo anterior, aclaramos: si YouTube “tira” el video (como ya nos tiró el de la Princesa Mononoke porque, dice, los estudios Ghibli prefieren ponerse del lado del sistema en su lucha contra la naturaleza), por la música que lleva, pues aquí ponemos las mismas imágenes, pero sin música, y ahí ustedes pongan el audio que va. Por cierto, aquí anexo la traducción, del árabe al español, de la parte que rapea Shadia Mansour (basada en el aporte del usuario qmqz en el video oficial de esa rola):

“(Dame el micrófono) La música es la lengua materna del mundo. Ella apoya nuestra existencia. Ella protege nuestras raíces. Ella nos une desde la gran Siria, África hasta América latina. Aquí estoy con Anita Tijoux. Aquí estoy con los que sufren, y no con los que te vendieron. Aquí estoy con la resistencia cultural. Desde el comienzo, y hasta la victoria siempre. Estoy con los que están en contra, con los que colaboraron, con los que no están en nuestro lado. Hace tiempo, yo he calculado, así que decidí invertir en Banksy después de que Ban-Ki se quebró (nota del Supgaleano: tal vez se refiere a Ban-Ki Moon, quien, como secretario general de la ONU cuando se graba esta canción, “se quebró” y no condenó las acciones terroristas del gobierno israelí en contra el pueblo palestino). Como dice el dicho «la situación necesita ser balanceada pero en realidad la situación se tiene que parar». Por cada prisionero político libre, una colonia israelí se agranda. Por cada saludo, retumban mil casas. Ellos usan la prensa para que puedan beneficiarse. Pero aunque mi pena se desapruebe, la realidad se impone”.

Y, ¿saben qué?, como quiera, con o sin YouTube, con o sin anuncios, el pueblo Palestino y el pueblo Mapuche serán libres. Diez, cien, mil veces vencerán.

Y si el señor YouTube, como parte de la campaña “fuck the zapatistas now”, nos tumba la cuenta completa, pues ni modos, volveremos a los viejos tiempos del Sistema Zapatista de Televisión Intergaláctica, “la única televisión que se lee” (Permiso número 69, en trámite en las Juntas de Buen Gobierno –se solicitó desde 1996 pero el caracol va leeentooo–).




Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Los Tercios Compas.
Comisión Sexta del EZLN.
Septiembre del 2019.


http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/09/01/imagenes-de-la-ruptura-del-cerco-ii-y-ultimo-del-17-de-agosto-del-2019/

martes, 13 de noviembre de 2018

El Rincón Zapatista y la Cafetería Comandanta Ramona invitan este sábado 17 de noviembre a celebrar el 35 aniversario del EZLN con la proyección de documentales realizados por Los Tercios Compas

El Rincón Zapatista y la Cafetería Comandanta Ramona
invitan a celebrar el
35 aniversario del EZLN

Este sábado 17 de noviembre a las 16:30 horas con la proyección de documentales
realizados por Los Tercios Compas, presentados en el

Festival de Cine “Puy Ta Cuxlejaltic”:

Spajel Cuxlejalil  (Comparando Vidas) 
Yoyal xkuxlej stuk jteklum xchi´uk xkuxlejik sviniktak chopol ajualil
(El Pilar de la autonomía y la vida de los partidistas)
Muku Shämbal  (Caminar en silencio)


Al terminar las proyecciones nos acompañarán
Las sirenas del son y sus marineros con sones de Veracruz.

Los esperamos para celebrar con nosotros, habrá rica comida y café zapatista

La cita es en:
Zapotecos # 7, Col. Obrera
Cerca de los metros Isabel la Católica y Doctores

Entrada Libre
Cómo llegar: http://bit.ly/2yWOAWr

¡JUSTICIA PARA AYOTZINAPA!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS!
¡VIVA EL CNI!
¡VIVA EL CIG!
¡VIVAN LAS MUJERES QUE LUCHAN Y SE ORGANIZAN!
¡VIVAN LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS ZAPATISTAS!
¡VIVA EL EZLN!


Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2018/11/12/el-rincon-zapatita-y-la-cafeteria-comandanta-ramona/

sábado, 18 de marzo de 2017

La primera de varias

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EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO

Marzo del 2017.

A la Sexta en el mundo:

Compas:

  Pues como les habíamos dicho que íbamos a ver el modo de apoyarles a ustedes para que, a su vez, apoyen la resistencia y la rebeldía de quienes son perseguidos y separados por muros, pues ya tenemos un pequeño avance.

  Ya está lista la primera tonelada de café zapatista para la campaña “Frente a los muros del Capital: la resistencia, la rebeldía, la solidaridad y el apoyo de abajo y a la izquierda”.

  Es café 100 % zapatista.  Cultivado en tierras zapatistas por manos zapatistas; cosechado por zapatistas; secado bajo el sol zapatista; molido en máquina zapatista; el molino zapatista se descompuso por culpa de zapatistas; fue arreglado por zapatistas (era un balero no zapatista); luego empaquetado por zapatistas, etiquetado por zapatistas y transportado por zapatistas.

  Esta primera tonelada se consiguió con la participación de los 5 caracoles, con sus Juntas de Buen Gobierno, sus MAREZ y los colectivos de las comunidades, y ya se encuentra en el CIDECI-UniTierra de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México rebelde.

  Este café zapatista sabe más sabroso si se toma luchando.  Aquí les ponemos un pequeño video que hicieron los Tercios Compas donde se mira el proceso: desde el cafetal, hasta la bodega.

  También ya estamos clasificando y empacando las obras con las que participaron l@s zapatistas en el pasado CompArte, mismas que también les mandaremos para apoyar sus actividades.

  Esperamos que podremos entregar en el evento de abril para que ya se vaya moviendo todo eso a los diferentes rincones del mundo donde hay Sexta, es decir, donde hay resistencia y rebeldía.

  Esperamos que con este primer apoyo puedan iniciar o continuar su trabajo de apoyo a tod@s l@s perseguid@s y discriminad@s del mundo.

  Tal vez ustedes se pregunten cómo es que va a llegar eso hasta sus rincones.  Pues de la misma forma en que se produjo, es decir, organizándose.

  O sea que se les pide que se organicen no sólo para eso, también y sobre todo para hacer actividades de apoyo a toda esa gente que hoy se encuentra perseguida simplemente por tener un color de piel, una cultura, una creencia, un origen, una historia, una vida.

  Y no es todo por ahora: recuerden siempre que hay que resistir, hay que rebelarse, hay que luchar, hay que organizarse.

  Ah, y preguntamos cómo se dice esto que queremos decir, pero de modo que lo entienda ése:

¡Fuck Trump!

(y de una vez los demás también –o sea los Peña Nieto, Macri, Temer, Rajoy, Putin, Merkel, May, Le Pen, Berlusconi, Jinping, Netanyahu, al-Ásad, y ahí agréguenle como se llame o se vaya a llamar el muro que haya que derribar, de modo que todos los muros reciban el mensaje-).
(O sea que es la primera de varias toneladas y la primera de varias mentadas -que no son de menta-).

Desde las montañas del Sureste Mexicano.


Subcomandante Insurgente Moisés.             Subcomandante Insurgente Galeano.

México, marzo del 2017.


El video de los tercios compas que acompaña el comunicado. Con la canción “Somos sur”, letra y música de Ana Tijoux, acompaña Shadia Mansour



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jueves, 7 de julio de 2016

EL FESTIVAL CompARTE Y LA SOLIDARIDAD.

EL FESTIVAL CompARTE Y LA SOLIDARIDAD.

Julio del 2016.

Compañeroas de la Sexta:
Artistas de los 5 continentes:
Magisterio en Resistencia:

Como ya saben, hemos decidido suspender nuestra participación en el festival CompArte.  Claro que, para quien sabe leer con atención, no dijimos que se suspende el festival.  Simplemente lo que hicimos es señalar que nosotras, nosotros, zapatistas, no vamos a poder compartir.  Y por eso, si alguien pensaba en eso y lo mismo le lleva a no participar, pues decíamos que nos disculpen porque lo sabemos que hizo su gasto.  A las Artes nadie debe de darles órdenes.  Si hay un sinónimo de libertad, tal vez el último reducto de humanidad en situaciones límite, son las artes.  Nosotros, nosotras, zapatistas, no podemos, ni debemos, ni se nos ha cruzado siquiera por la mente, que les digamos a l@s trabajador@s del arte y la cultura cuándo deben crear o cuando no.  O, peor aún, imponerles un tema y reeditar, ahora con la coartada de los pueblos originarios en rebeldía, “revoluciones culturales”, “realismos” y demás arbitrariedades que lo único que esconden es un comisario y policía que determina cuál es “buen arte” y cuál no.

No hermanas, hermanos y hermanoas artistas.  Para nosotras, nosotros, zapatistas, las artes son una esperanza de humanidad, no una célula militante.  Pensamos sí, que es en los momentos más difíciles, cuando es más la desilusión y la impotencia, que las Artes son las únicas capaces de celebrar la humanidad.

Para nosotras, nosotros, zapatistas, ustedes, junto con l@s científic@s, son tan importantes que no imaginamos mañana alguno sin su quehacer.

Pero eso ya será tema de alguna carta posterior.

Lo que ahora queremos es cumplir un debe con ustedes.  Porque desde el 15 de junio del 2016, fecha final para registro, teníamos preparado un informe para comunicarles cómo estaba lo del Festival de CompArte.  Desgraciadamente, la situación nacional se fue tensando (debido a la irresponsabilidad del niño con la caja de cerillos que despacha en la SEP) y lo fuimos posponiendo hasta que se llegó a la decisión que ya les hemos trasmitido.

Como quiera, es bueno que sepan cómo iba el CompArte.  Aquí en forma sintética:

Se registraron 1127 artistas nacionales y 318 de otros países.

Los artistas nacionales son originarios de:

Aguascalientes
Baja California
Baja California Sur
Campeche
Chiapas
Chihuahua
Colima
Coahuila
Ciudad de México (Ex DF)
Durango
Estado de México
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
Michoacán


Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

L@s Artistas de otros países son originarios de:

EUROPA
Alemania
Bélgica
Dinamarca
Escocia
Eslovenia
Estado español
Finlandia
Francia
Grecia
Holanda
Inglaterra
Irlanda
Italia
Noruega
Portugal
Rusia
Suiza

AMÉRICA
Argentina
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba

Ecuador
El Salvador
Estados Unidos
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Perú
Puerto Rico
Trinidad y Tobago
Uruguay
Venezuela

ASIA
China
Irán
Japón
Rusia
Taiwan

ÁFRICA
Marruecos
República de Togo

OCEANÍA
Australia
Nueva Zelanda
El artista participante de mayor edad es un cantautor que anda rondando los 80 años, aunque aparenta muchos menos (de nada, Oscar), cuyas canciones rescatando la cultura popular y sus parodias musicales (que sólo son superadas por la realidad) todavía suenan en las montañas zapatistas y, tal vez, también en los lugares donde el magisterio resiste.

L@s artistas participantes de menor edad son: un niño de 6 años, que baila son jarocho con el Colectivo Altepee; el Coro de niños del Huitepec, cuyas edades van de los 3 a los 11 años; una niña, de diez años, que toca el cajón de tapeo con la Banda Mixanteña de Santa Cecilia: y una niña, de diez años, que toca el piano.

ACTIVIDADES ARTÍSTICAS A COMPARTIR:

ARTES ESCÉNICAS:
BAILE FLAMENCO
BAILE DE TANGO
CIRCO
CLOWN
CUENTACUENTOS
DANZA
DANZA AÉREA
DANZA CONTEMPORÁNEA
DANZA FOLCLÓRICA
LECTURA DE POESÍA

LIMA-LAMA
MAGIA
MALABARES
MARIONETAS
PAYASOS
PERFORMANCE
TEATRO
TEATRO DE SOMBRAS
TEATRO SENSORIAL
TÍTERES
ARTES PLÁSTICAS (O VISUALES):

ALEBRIJES
ARQUITECTURA
BORDADO
CARICATURA POLÍTICA
CARTONERÍA
COLLAGE
COMICS
CUENTO GRÁFICO
DIBUJO
DISEÑO GRÁFICO
ENCUADERNACIÓN
ESCULTURA
FOTOGRAFÍA
FOTOGRAFÍA EN 3D
GRABADO

GRAFITTI
ILUSTRACIÓN
INSTALACIÓN EFÍMERA
INTERVENCIÓN DEL ESPACIO
LAUDERÍA
MÁSCARAS
PINTURA
PINTURA CORPORAL
PINTURA DE MACETAS
PINTURA MURAL
SERIGRAFÍA
STENCIL
TATUAJES
AUDIOVISUALES:

AUDIOCUENTOS
CINE
DOCUMENTAL
FOTOGRAFIA DIGITAL

VIDEO
VIDEO DOCUMENTAL
VIDEO CLIP
VIDEO ESCULTURA
MÚSICA:

BANDAS DE VIENTO
BEAT-BOX
BLUES
BOLERO
BOSSANOVA
CANCIÓN DE PROTESTA
CHILENAS
CUMBIA
DUB
ETNOROCK
FUSIÓN
GITANA
HIP-HOP
JAZZ
MÚSICA AFRICANA
MÚSICA DE CONCIERTO
ARPA
PIANO
VIOLÍN
TUBA
FLAUTA

     GUITARRA
LAÚD
MÚSICA DE GAITA
MÚSICA DE HANG DRUM
MÚSICA DE HOMPAK
MÚSICA DE ORGANILLO
MÚSICA TRADICIONAL
PUNK
ÓPERA
RAP
REGGAE
ROCKABILLI
ROCK ALTERNATIVO
SKA
SON CUBANO
SON JAROCHO
SWING
TROVA
OTRAS ACTIVIDADES
TALLERES (DE CASI DE TODO LO QUE SE VA A PRESENTAR)

¿Hay que hacer el CompArte?  Pues esa pregunta les toca responderla a ustedes.  Y responder también el cómo, cuándo, y los etcéteras de costumbre.  Pensamos que, si son capaces de maravillar al mundo con su quehacer, bien podrían organizarse para celebrar la humanidad frente a la máquina.

Nosotros, nosotras, zapatistas, hemos suspendido (no cancelado) nuestra participación.  Pensamos, creemos, tenemos la esperanza que ya habrá días más limpios en que podamos hacerlo.  No sabemos, tal vez, cuando la fiesta del cumpleañero, el Congreso Nacional Indígena.  Pero no queremos comprometernos porque qué tal que…

El CompArte Zapatista.

Pero, aprovechando que estamos en el tema, les informamos también cómo iba a estar nuestra compartición artística.  Bueno, no mejor les contamos esto: el Comandante Tacho nos dijo, palabras más, palabras menos, “Hay un compa que hizo su canción, o sea que la hizo completa, o sea la letra y la música.  Y en su pueblo se hizo un grupo musical.  Cuando estaba la selección en el caracol de La Realidad o sea donde veíamos todo lo de los pueblos y se iba seleccionando quienes van a Oventik, lo escuché su canción que es el tema de la resistencia.  Qué va a ser, sup, ese compa apenas era pichito cuando nos alzamos en 1994 y explica la resistencia mejor que yo con su canción.  Hasta no sé si le aplaudo o saco el cuaderno para tomar apunte.  Ora sí que rozan mero al ras”.  El Comandante Zebedeo nos cuenta también: “un compa se me acercó y me dijo que pues está cabrón la situación, que él creía que tal vez no se va a hacer porque lo atacan mucho a los maestros.  Pero que él está contento porque, dijo, “yo no sabía que podía cantar, ahora ya sé que sí puedo cantar y hasta hacer mis propias canciones donde platico cómo es nuestro modo de ser zapatistas.  Aunque no haya el festival, estoy contento. Además, tal vez ahora no, pero de repente otra vuelta sí”.

Y si ustedes, artistas, compas de la Sexta, tratan de imaginarse cómo serían las participaciones artísticas zapatistas, pues aquí les ponemos un video.  Tal vez otro día le ponemos más, o fotos, porque le batallamos para esto del internet.  El bailable es creado por un colectivo de la Zona de Los Altos, en el Caracol de Oventik.  No sabemos si se dice bailable o coreografía, pero se llama resistencia y la música es un mix de la rola de Mc Lokoter, “Esta tierra que me vio nacer”, y una rola de ska del grupo español que se llama SKA-P, “El Vals del Obrero”.  El significado del bailable lo explica la maestra de la ceremoña.  El video fue producido por “Los Tercios Compas” en una de las presentaciones para selección de Oventik, hace ya más de dos meses (o sea que no suspendimos por no estar preparados).  Va pues. ¡aaaaaaaal brincolínnnnnnnn!




Bueno, ya que recuperamos el aliento, les decimos, en el detalle posible, el apoyo material que, como señal de solidaridad, respeto y admiración, vamos a entregar al magisterio en resistencia en diversos puntos de Chiapas, México.

Pero primero…

Iban a participar artistas de tojolabal, zoque, mame, chol, tzetal, tzotzil y mestizo de los 5 caracoles, así como escuchas y oyentes de las bases de apoyo zapatistas.

Del Caracol de Roberto Barrios (zona norte de Chiapas): 254 artistas y 80 escuchas-videntes.
Del Caracol de La Realidad (zona Selva Fronteriza): 221 artistas y 179 escuchas-videntes.
Del Caracol de La Garrucha (zona Selva Tzeltal): 311 artistas y 99 escuchas-videntes.
Del Caracol de Morelia (zona Tzotz Choj): 276 artistas y 88 escuchas-videntes.
Del Caracol de Oventik (zona Los Altos de Chiapas): 757 artistas y 1120 escuchas-videntes.

En total: 1819 artistas y 1566 escuchas-videntes.  Total por todo: 3385 hombres, mujeres, niños y ancianos bases de apoyo zapatistas.

La Alimentación como arte de la resistencia.

Los recursos para los artistas zapatistas variaban según cada caracol, porque en algunos lados unas cosas se consiguen más caras o más baratas.  Pero el gasto promedio en alimentación era de $12.08 pesos por artista zapatista al día.  Todo lo que se había juntado para nuestra participación, contando los 5 caracoles, ascendía a la cantidad de $ 290, 000.00 (doscientos noventa mil pesos monedad nacional). 

Claro, antes de la próxima devaluación… err, sí, perdón, nada de spoilers.

¿De dónde salió la paga?  ¿Del registro en el INE?  ¿Del programa PROSPERA? ¿Del crimen organizado o desorganizado – o sea el mal gobierno-? ¿De alguna ONG?  ¿De una potencia extranjera interesada en fomentar las Artes para desestabilizar la “tranquilidad” en México? No, compas, la paga salió del trabajo de colectivos de producción en los pueblos, regiones y zonas, así como de los MAREZ y Juntas de Buen Gobierno.  O sea que es paga limpia, obtenida como la que obtiene la inmensa mayoría del pueblo de México y del mundo: del trabajo.

¿Es mucho o es poco?

Bueno, con eso el consumo promedio DIARIO de alimentación de un artista zapatista, por ejemplo, de Roberto Barrios, en los 7 días que iba a durar nuestra compartición es de:
171 gramos de frijol
50 gramos de arroz.
21 mililitros de aceite.
0.02 de bolsa de sopa
20 gramos de azúcar.
8 gramos de sal
1.17 tostada.

Bueno ¿y ahora qué se va a hacer con eso?, ¿qué es lo que le van a donar al magisterio en resistencia?

La Solidaridad Zapatista.

Los compas se organizaron por caracol para entregar el apoyo según lo siguiente:

El caracol de La Realidad va a entregar al magisterio en resistencia lo siguiente:
570 kilos de frijol.
420 kilos de arroz.
350 kilos de azúcar.
15 litros de aceite.
21 kilos de jabón.
21 kilos de sal.
28 kilos de café.
1571 kilos de maíz no transgénico.
840 kilos de tostadas.
400 kilos de pinole.
5 tinas para cocinar.
5 cucharones.
5 ánforas.
4 cajitas de medicina.

Una comisión del caracol de La Realidad entregará esto al magisterio en resistencia en Comitán, Chiapas, el día 9 de julio del 2016, a las… bueno, lo que tarden en llegar.

El caracol de Roberto Barrios va a entregar:
400 kilos de frijol.
250 kilos de arroz.
125 kilos de sopa.
24 kilos de sal.
24 litros aceite.
15 kilos de café.
10 kilos de jabón.
3 kilos de chile.
10 kilos de cebolla.
30 kilos de tomate.
50 kilos de azúcar.
320 kilos de pinole.
620 kilos tostadas.
1000 kilos de chayote, camote, yuca y plátano.

Una comisión del caracol de Roberto Barrios entregará esto al magisterio en resistencia en Playas de Catazajá, Chiapas, el día 8 de julio del 2016.  Ya fue una comisión y ya se pusieron de acuerdo con los maestros ahí para la entrega.

El caracol de La Garrucha va a entregar:
300 kilos de frijol.
150 kilos de arroz.
150 kilos de azúcar.
20 kilos de café.
15 kilos de sal.
1 caja de jabón.
60 mil tostadas.

Una comisión del caracol de La Garrucha entregará esto al magisterio en resistencia en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el día 9 de julio del 2016.

El caracol de Morelia va a entregar:
1, 044 kilos de maíz no transgénico.
500 kilos de frijol.
300 kilos de arroz.
250 kilos de azúcar.
25 kilos de sal.
1 caja de jabón.
25 kilos de café.
1 caja de aceite.

El caracol de Oventik va a entregar.
114, 584 tostadas (unos 300 kilos)
1, 475 kilos de frijol.
672 kilos de azúcar.
456 bolsitas de sopa (unos 97 kilos)
206.5 kilos de arroz.
68 kilos de café.
5 kilos de pinole.
48.5 kilos de sal.
12.5 litro de aceite.
21 kilos de tomate.
10 kilos de cebolla.
165 kilos de verdura.
20 kilos de té.

Una comisión de los caracoles de Morelia y Oventik entregará esto al magisterio en resistencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el día 10 de julio del 2016.  La tostada no la vamos a entregar toda de un jalón porque es mucha y se le va honguear.  Mejor un tanto y ya luego otro tanto.

En total, los 5 caracoles entregarán unas 10 toneladas de alimentos con valor aproximado de 290 mil pesos mexicanos.

-*-

Pues así está, compas de la Sexta y artistas y magisterio en resistencia.

Ahora bien, si nos preguntan a nosotros, nosotras, zapatistas, qué pensamos de si será que vienen o no vienen, pues claro les decimos: vengan.  Chiapas es hermoso.  Y ahora es más bonito con la resistencia magisterial floreciendo en los caminos, calles, carreteras y comunidades.

¿Se preguntan si, ya estando acá, se pueden dar una vuelta a los caracoles?  Pues claro que se puede. 

Pero eso sí, a la entrada les van a preguntar “¿ya fueron a ver a los maestros en resistencia?”

Desde las montañas del Sureste Mexicano.


Subcomandante Insurgente Moisés.        Subcomandante Insurgente Galeano.
México, julio del 2016.


martes, 31 de mayo de 2016

MAYO: ENTRE EL AUTORITARISMO Y LA RESISTENCIA.

MAYO: ENTRE EL AUTORITARISMO Y LA RESISTENCIA.

¿El calendario?  Mayo del 2016.

¿La geografía?

Bueno, pudiera ser cualquier parte de ese país rasguñado hasta sangrar por las desapariciones forzadas, la impunidad hecha institución, la intolerancia como forma de gobierno, la corrupción como modus vivendi de una clase política hedionda y mediocre.

Pero también pudiera ser cualquier parte de ese país sanado por el empecinamiento de los familiares que no olvidan a sus ausentes, la búsqueda tenaz de la verdad y la justicia, la rebelde resistencia frente a los golpes, balas, barrotes, el afán de construir un camino propio sin amos, sin patrones, sin salvadores, sin guías, sin caudillos; la defensa, la resistencia, la rebeldía; la grieta haciéndose más ancha y profunda a fuerza de dolor y rabia.

“México”, le llaman comúnmente a ese país, este país, que refleja a su modo una crisis que sacude al mundo entero.

Parece ser que, en algún momento de la breve e intensa historia del siglo XX, este país era una referencia turística internacional.  Se hablaba de sus paisajes, de su gastronomía, de la hospitalidad de su gente, de lo perfecta que era la dictadura perfecta.

Pero antes y durante esa imagen de folleto de agencia de viajes, pasó lo que pasó.  No, no lo voy a atiborrar de información sobre lo sucedido en el pasado inmediato, digamos unos 30 años.

El asunto es que, en los últimos años, “México” es ahora referente mundial en corrupción gubernamental; crueldad del narcotráfico; no infiltración sino contubernio entre el crimen organizado y las instituciones; desapariciones forzadas; ejército fuera de los cuarteles y en las calles y caminos; asesinatos y encarcelamientos de opositores, de periodistas y de gente que ni en cuenta; el “warning” en los pasajes turísticos; el cinismo como idiosincrasia en medios de comunicación y redes sociales; la vida, la libertad y los bienes personales jugados en la ruleta mortal de la vida cotidiana (“si no te tocó hoy, tal vez mañana”).  Si usted es mujer, de cualquier edad, multiplique los riesgos.  Lo femenino, junto a lo diferente, sólo gana en eso: es más probable que sufra violencia, desaparición, muerte.

Pero todo esto ya lo sabe usted.  Basta haber vivido aquí, en estos suelos y bajo estos cielos, un poco, no mucho, digamos entre los primeros meses de vida y los menos de 5 años, que era la edad de las niñas y niños asesinados en la Guardaría ABC, en Hermosillo, Sonora, México, el 5 de junio del año 2009, hace ya casi 7 años.

¿Qué delito tenían estos infantes?  ¿Fueron víctimas de la mala suerte, de un oscuro designio divino, de la casualidad? ¿O fueron y son víctimas de una clase política que se permite todo a sí misma (como el hecho de que una de las implicadas -y no investigadas-, sea precandidata para la presidencia de México por el Partido Acción Nacional)?

Así que el lugar pudiera ser Sonora, donde, sin embargo, el crimen y la desvergüenza no logran derrotar a las familias de los infantes de la guardería “ABC”.

O podría ser el Estado de México, donde el pueblo Ñatho de San Francisco Xochicuautla pretende ser destruido y sepultado por una de las carreteras del gran capital.  ¿Su delito?  Defender los bosques. 

Pero, sobre los escombros de sus casas, los pobladores se mantienen en resistencia.

O pudiera ser Oaxaca, en la comunidad Binizza de Álvaro Obregón, en Juchitán, donde la población fue atacada a balazos por paramilitares del Partido Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática.  ¿Cuál es su falta?  Oponerse a la privatización del viento que, con los llamados “parques eólicos”, impone el gran capital en el Istmo.

O tal vez podría ser Veracruz, que es ya un territorio para la cacería de mujeres, jóvenes, periodistas, sean o no opositores.  O Yucatán, donde en contra de los pobladores de Chablekal se implementa el llamado “Escudo” con el que los gobernantes protegen el despojo.  O Guerrero, donde todo México se renombra “Ayotzinapa”.  O Morelos, convertido en un gigantesco cementerio clandestino.  O la Ciudad de México donde las manifestaciones opositoras están prohibidas porque ahí mandan los vehículos automotores, incluso sobre la Constitución.  O Puebla, baluarte de la privatización del agua y carreteras.  O Tamaulipas, donde, como en todo el país, el PRI es el brazo institucional del crimen organizado.  O cualquier lugar de la república llamada “Estados Unidos Mexicanos”, con sus olas de despidos, desalojos, robos, desapariciones, destrucción, muerte… guerra.

Pero resulta que es Chiapas.  Y de Chiapas, miramos a…

Tuxtla Gutiérrez, ciudad capital.  Mayo del 2016.  Temperatura media: 37 grados a la sombra.  Altitud: 522 metros sobre el nivel del mar.  Fecha: el mayo del magisterio en resistencia y rebeldía.  Pero antes, permita usted algunas precisiones:

1.- La mal llamada “reforma educativa” no es educativa, es laboral.  Si fuera educativa se habría tomado el parecer del magisterio y de las familias.  Cuando el gobierno se niega a dialogar sobre la reforma con el magisterio y las familias, está reconociendo que no se trata de mejorar la educación, sino de “ajustar la nómina” (que es como el capital llama a los despidos).

2.- No se está aplicando la ley, se está violando la ley.  Se dice defender a la constitución (la reforma educativa), violando la constitución (las leyes que garantizan derechos elementales como el de reunión, petición y libre circulación).

3.-   Lo que hacen los medios de comunicación de paga es inútil.  Declaraciones van y vienen: “todo normal”, “la mayoría de las escuelas están trabajando”. “el noventa y tanto por ciento de los maestros están laborando”.  Pero la realidad no conoce esas declaraciones, porque el magisterio está en las calles.  En los pueblos las familias ya dijeron claro que no van a aceptar a los sustitutos, que no los van a dejar entrar o que los van a correr.

4.- L@s maestr@s no están defendiendo privilegios, están luchando en la última trinchera de cualquier ser humano: las condiciones mínimas de vida de ell@s y de sus familias.  ¿Le sorprende a usted que alguien esté dispuesto a defender lo poco que le queda?  ¿Un salario infame, unas aulas que parecen haber sido bombardeadas (y lo han sido, pero por bombas económicas), no uno sino varios turnos laborales, grupos excesivamente numerosos?  En resumen: poca paga, malas condiciones de trabajo y mucha chinga.  ¿Le suena?  Y, aun así, l@s maestr@s se presentan en su escuela y enseñan a niños y niñas los caminos de las ciencias y las artes.

5.-  El objetivo de la supuesta reforma educativa es destruir a esa maestra, ese maestro que se preparó por años y prácticamente toda su vida la ha dedicado a ese oficio.  Cierto, con la perseverancia que en los medios se abona con billetes, se ha construido la imagen de líderes corruptos.  Pero esa imagen es el cebo para morder el anzuelo.  No, el objetivo no son los líderes, sino todos los maestros, incluidos los del servil Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.  Ahora, si quiere usted un modelo de líderes corruptos, ahí tiene a la dirección en pleno del SNTE.

6.- Sí, el objetivo de la reforma educativa es privatizar la educación.  De hecho, esa privatización ya está en marcha.  Dejar sin atención ni presupuesto a las escuelas no acabó con la educación pública en México por una razón humana: el magisterio.  Así que ahora hay que destruir a es@s maestr@s.  Se trata de provocar una catástrofe en el sistema educativo de modo que las familias tiendan, doblando turnos, a las escuelas privadas; o se conformen con que sus hijas e hijos se formen consumiendo televisión, radio y medios digitales; o en la calle; o ni eso.  La profesión del magisterio no se improvisa ni es cuestión de intuición.  Se estudia, exige preparación.  No cualquiera tiene la capacidad y los conocimientos para educar.  Porque en la escuela se educa, no sólo se enseña.  No cualquiera puede enfrentar con éxito a un grupo de infantes en edad escolar o prescolar.  Por eso son necesarias las escuelas Normales.

7.- ¿Le han dicho que lo que ocurre es que l@s maestr@s son holgazanes y que no quieren prepararse?  Mienten, cualquier maestra o maestro aspira a ser mejor, estar mejor preparado.  Haga usted lo que no ha hecho el gobierno, hable con un maestro o maestra.  Mejor aún, escúchelo.  Verá cómo, cuando él o ella hablan de su situación, parece que describen la de usted.

-*-

  Nosotras, nosotros, zapatistas, tratamos de entender.  Y para entender hay que escuchar.  Siempre que podemos, recurrimos a la información directa.  Para este caso, enviamos a un grupo de “Los Tercios Compas” (medios zapatistas de comunicación no de paga, no autónomos, no libres, no alternativos, pero compas) y escuchamos a bases de apoyo zapatistas que son parte del magisterio.  Lo siguiente es tomado de uno de los informes de esas escuchas:

“Compañero Subcomandante Insurgente Moisés, te saludo y espero que te encuentres bien de salud y haciendo los trabajos para la lucha.

Después de mi corto saludo, paso a informar: Bueno, pues la vimos la marcha de los maestros.  Pero no sólo maestros, también hay muchas maestras.  Los malditos policías los atacaron y también lo atacaron a la gente que andaba por ahí.  Hasta niños pasaron a golpear.  Luego lo vimos una pinta, que sea como un letrero pintado en la pared, que decía: “Policías: contra el pueblo muy chingones, pero contra el narco maricones”.  Lo miramos la marcha que están contentos los maestros.  Como que no importa que los golpearon y persiguieron y les aventaron ese humo que no deja respirar.  Ahí van los maestros y las maestras, y también van unas mamaces y papaces de los niños que van a la escuela y que sus familias lo apoyan a los maestros.  Se ve claro que no los llevaron a la fuerza, sino que llegaron por su gusto. 
Están animados.  Y la gente en las casas le grita de apoyo a los maestros y las maestras.  Y en la calle les dan agua, frutas.  Se mira que los quieren a esos maestros que luchan.  Y entonces los maestros lo gritan la consigna de “este apoyo sí se ve” y, bueno, pues yo pensé que luego hay apoyo que no se ve, pero no hay consigna.

Luego los fuimos a ver a los malditos policías que iban detrás de los maestros para perseguirlos.  Lo miramos que el policía está como muy derrotado.  Sólo unos pocos policías están de entusiastas y golpean sus escudos de plástico con sus garrotes, según para meter miedo, pero no dan miedo.  La mayoría de los policías apenas puede caminar, creo que porque está haciendo mucho calor.  Mucho sol ahí en Tuxtla.  Y los maestros y maestras pues se ve que están hallados a la chinga porque van contentos.  Hacen sus cantos y lo gritan sus consignas.  Lo cantaron esa de “Venceremos” y ya mero me pongo a cantar también, pero me acordé que voy de “Tercio compa” y pues no.  Los policías cada tanto que se detienen, rápido buscan donde hay sombra.  El mando los regaña porque no se quieren formar.  Lo escuchamos un policía que le está contando a otro que persiguió a una niña y a un maestro, y que corría más rápido el maestro que la niña.  Y se ríe el maldito como si fuera un chiste de perseguir a una niña.  Y cuando les dan orden de avanzar, los policías van con sus escudos arrastrando.  Unos llevan como unos botes de metal.  Otros llevan unos palos.  Cuando pasan, la gente en la calle les dice cosas a los policías, que se vayan les dicen, que ya no molestan a los maestros.  Unos, y otros de plano les mientan la madre a los policías.  Los policías los miran con coraje en su ojo, pero no paran.  Y son familias las que gritan.  En algunas casas y edificios hay letreros, así como carteles hechos a mano donde dice que se apoya a los maestros.  En las estaciones de radio lo escuchamos que la gente llama para comentar, pero no como otras veces que se quejan de los maestros porque bloquean.  Ahora se quejan de los federales, que están molestando nomás, que parece que estamos en guerra, que ni cuando los zapatistas se veía tanto policía en las calles de Tuxtla.  Nadie agradece al gobierno, lo dicen claro que la culpa es de los malos gobiernos.  Y entonces los del radio le cortan la palabra porque se ve que no les gusta lo que dice la gente.  Y luego los periódicos pues de plano no tienen vergüenza, ponen de otras cosas que ni al caso.  Que están preocupados los periodistas porque en Chenalhó los partidistas secuestraron a otros partidistas.  Pero como que los maestros lo hacen la política, explican su lucha y la gente los oye y los entiende.  Lo escuchamos lo que dice la gente.  A los gobiernos no los oyen y no los entienden.  Al Velasco le dicen “el niño” y se quejan del “niño”, que sólo salió bueno para tomarse fotos y para pasear.  Y luego que dicen los rumores que ya no está de por sí, que ya se están peleando los políticos para ver quién se queda de gobernador.  Y dicen “el que quede, es un ratero y sinvergüenza”.  Al gobierno no lo respetan.

  A los maestros los respetan y los quieren, les dan su agua y su fruta, los aplauden.  Hasta los carros, cuando pasan a un lado de la marcha, lo tocan su claxon y sacan la mano de apoyo.  Al policía puras mentadas.  Lo escuchamos a un maestro explicar su lucha: “Ahora se trata de la comida de nuestros hijos”.  En un lugar, cerca de aquí de Tuxtla, que se llama Chiapa de Corzo la gente se organizó y fue a corretear a los federales de ahí.  No eran maestros, eran familias.  Los golpearon y les aventaron gas, pero no se rindieron y sacaron a los federales.  Ya que lo miramos todo esto que decimos, nos regresamos para informar.

  Lo que vemos es que quién sabe qué vaya a pasar, pero los malos gobiernos ya perdieron.

  Es toda mi palabra”

-*-

  Ahora, preguntas para el examen de evaluación del gobierno federal:

Si un gobierno no está dispuesto a dialogar y negociar con sus opositores, ¿qué camino les dejan?  Si sólo se usa el argumento de la fuerza, ¿qué esperan como contra argumento?

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.             Subcomandante Insurgente Galeano.

México, mayo del 2016.

Del cuaderno de apuntes del gato-perro:

La Hora del Policía 2.  El vendedor de desodorante para metrosexuales, esa versión posmoderna deGordolfo Gelatino, Aurelio Nuño Mayer, debe dejar de hacer campaña para la presidencia y reconocer ya que la reforma que dice defender ni es reforma ni es educativa.  Es sólo un descarado ajuste de personal.  Un patrón mal vestido con las ropas institucionales usa a un capataz perfumado para cerrar empleos.

Y para ser un capataz idiota que suspira por ser un buen policía, siga las siguientes instrucciones: Escriba 100 veces: “la educación pública en México es una empresa y como tal hay que manejarla”.  Ah, y no estudie historia.  Olvide que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación nació en 1979, en Chiapas, México.  Y que nació como respuesta a la brutalidad gubernamental.

-*-

  Las batallas que libran l@s maestr@s y las familias no son el final de mayo.  Son apenas el inicio de muchos meses y luchas que se darán, y no sólo del magisterio.  En las geografías y los calendarios de abajo la historia no transcurre, se hace.

Doy fe.

Guau-Miau.

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martes, 5 de mayo de 2015

El Muro y la Grieta. Primer Apunte sobre el Método Zapatista. Palabras del SupGaleano en la Inauguración del Seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”

Imagen: http://radiozapatista.org/wp-content/uploads/2015/05/IMG_0793.jpg

El Muro y la Grieta.

Primer Apunte sobre el Método Zapatista.

Mayo 3 del 2015.

Buenas tardes, días, noches tengan quienes escuchan y quienes leen, sin importar sus calendarios y geografías.

Mi nombre es Galeano, Subcomandante Insurgente Galeano. Nací la madrugada del 25 de mayo del 2014, en colectivo y a pesar mío, y bueno, también a pesar de otros, otras y otroas. Como el resto de mis compañeras y compañeros zapatistas, me cubro el rostro cuando es necesario mostrarme, y me descubro para ocultarme. A pesar de no cumplir aún el año de vida, el mando me ha asignado el trabajo de posta, vigía o centinela en uno de los puestos de observación de esta tierra rebelde.

Como no estoy acostumbrado a hablar en público, y menos ante tantas y tan finas (já -perdón, debe ser el hipo del pánico de escena-), digo finas personas, les agradezco su comprensión para con mis balbuceos y mi reiterado trastabíllelo en el difícil y complicado arte de la palabra.

Tomé el nombre de Galeano del de un compañero zapatista, un maestro y organizador, indígena, que fue atacado, secuestrado, torturado y asesinado por paramilitares amparados en una supuesta organización social: la CIOAC-Histórica. La pesadilla que acabó con la vida del compañero maestro Galeano, inició la madrugada del 2 de mayo del 2014. Desde esa hora, nosotras, nosotros, zapatistas, iniciamos la reconstrucción de su vida.

Por esas fechas, la dirección colectiva del EZLN decidió dar muerte al personaje autodenominado SupMarcos, en aquel tiempo portavoz de los hombres, mujeres, niños y ancianos zapatistas. A partir de entonces, el cargo de vocero del Ejército Zapatista de Liberación Nacional le corresponde al Subcomandante Insurgente Moisés. Por su voz hablamos, por sus ojos miramos, en sus pasos andamos, él somos.

Meses después de ese 2 de mayo, la noche se alargó en el México de abajo y le puso un nuevo nombre a la ya larga nominación del terror: “Ayotzinapa”. Como se ha dado una y otra vez en el mundo, una geografía de abajo era así señalada y nombrada por una tragedia planeada y ejecutada, es decir, por un crimen.

Ya hemos dicho, en voz del Subcomandante Insurgente Moisés, lo que para nosotros, nosotras, zapatistas, significó y significa Ayotzinapa. Con su venia y la de mis compañeras y compañeros jefas y jefes zapatistas retomo sus palabras.

Ayotzinapa es el dolor y la rabia, sí, pero no sólo eso. También y sobre todo, el terco empeño de los familiares y compañeros de los ausentes.

Algunas, algunos de estos familiares que no han dejado caer la memoria, nos dieron el honor de compartir junto nuestro y están aquí con nosotros en tierras zapatistas.

Escuchamos la palabra de Doña Hilda y Don Mario, madre y padre de César Manuel González Hernández, y tenemos la presencia y la palabra de Doña Bertha y Don Tomás, madre y padre de Julio César Ramírez Nava. Con ellas y ellos tenemos el reclamo por los 46 ausentes.

A Doña Bertha y a Don Tomás les pedimos que hagan llegar estas palabras a los demás familiares de los ausentes de Ayotzinapa. Porque ha sido su lucha lo que hemos tenido presente para arrancar este semillero.

Creo que más de una, uno, unoa, de la Sexta y del EZLN, coincidirán conmigo en que hubiéramos preferido que no estuvieran aquí como están. Quiero decir, que sí estuvieran, pero no como dolor y rabia, sino como abrazo compañero. Que no hubiera pasado nunca ese 26 de septiembre. Que el calendario hubiera echado una mano compañera y se hubiera saltado esa fecha, y que la geografía se hubiera extraviado y no hubiera anclado en Iguala, Guerrero, México.

Pero si después de esa noche de terror, la geografía se extendió y profundizó, alcanzando los rincones más apartados del planeta, y si el calendario sigue rendido ante esa fecha, ha sido por el empeño de ustedes, por la grandeza de su sencillez, por la incondicionalidad de su entrega.

No conocemos a sus hijos. Pero los conocemos a ustedes. Y no es otra nuestra intención que la de que la admiración y el respeto que les tenemos sea una certeza para ustedes, aún y en los momentos más solitarios y dolorosos a los que se enfrenten.

Es cierto, no podemos llenar calles y plazas en las grandes ciudades. Cada movilización, por pequeña que sea, representa para nuestras comunidades una merma importante en su economía, ya de por sí difícil, como la de millones de personas, y sostenida al límite por las rebeldía y resistencia de más de dos décadas. En nuestras comunidades digo, porque nuestros apoyos no son la suma de individualidades, sino que son acción colectiva, reflexionada y organizada. Son parte de nuestra lucha.
No podemos brillar en las redes sociales, ni hacer llegar sus palabras más allá de nuestros corazones. Tampoco podemos apoyarlos económicamente, aunque bien sabemos que estos meses de lucha les han golpeado en su salud y en sus condiciones de vida.

Ocurre también que nuestro ser rebelde y en resistencia las más de las veces es visto con resquemor y desconfianza. Movimientos y movilizaciones que en distintos rincones se levantan, prefieren que no hagamos explícita nuestra simpatía. Aún sensibles al “qué dirán” mediático, no quieren que su causa sea asociada de manera alguna a “los encapuchados de Chiapas”. Lo entendemos, no lo cuestionamos. Nuestro respeto a las rebeldías que pululan en el mundo incluye el respeto a sus valoraciones, a sus pasos, a sus decisiones. Respetamos sí, pero no ignoramos. Estamos pendientes de todas y cada una de las movilizaciones que enfrentan al Sistema. Tratamos de comprenderlas, es decir, de conocerlas. Sabedores somos que el respeto nace del conocimiento, y que el miedo y el odio, esas dos caras del desprecio, nacen no pocas veces de la ignorancia.

Aunque pequeña es nuestra lucha, algo hemos aprendido en estos años, décadas, siglos. Y esto queremos decirles:

No crean en quienes les dicen que la sensibilidad y la simpatía, el apoyo, se mide en calles abarrotadas, en plazas colmadas, en grandes templetes, en el número de cámaras, micrófonos, encabezados periodísticos, tendencias en redes sociales.

La inmensa mayoría en el mundo, no sólo en nuestro país, es como ustedes, hermanas y hermanos familiares de los ausentes de Ayozinapa. Personas que tienen que pelearle al día y a la noche un pedazo de vida. Gente que debe luchar para arrancarle a la realidad algo para sostenerse.

Cualquiera de abajo, hombre, mujer, otroa, que conozca la historia que les duele, simpatiza con su lucha en demanda de verdad y justicia. La comparte porque en sus palabras ven la repetición de sus historias, porque se reconocen en su dolor, porque se identifican con su rabia.

La mayoría no ha ido a marchar, no se ha manifestado, no ha creado temas en redes sociales, no ha roto cristales, no ha incendiado vehículos, no ha gritado consignas, no ha usurpado templetes, no les ha dicho que no están solas, solos.

No lo han hecho simple y sencillamente porque no han podido hacerlo.

Pero han escuchado y respetan su movimiento.

No desfallezcan.

No crean que porque quienes antes estuvieron a su lado se han ido, después de cobrar su parte o después de ver que no podrían cobrarla, su causa es menos dolorosa, menos noble, menos justa.

El camino que han llevado hasta ahora ha sido intenso, cierto. Pero ustedes saben que todavía falta mucho por andar.

¿Saben? Uno de los engaños de arriba es convencer a los de abajo de que lo que no se consigue rápido y fácil, no se consigue nunca. Convencernos de que las luchas largas y difíciles sólo cansan y nada logran. Trucan el calendario de abajo sobreponiéndole el calendario de arriba: elecciones, comparecencias, reuniones, citas con la historia, fechas conmemorativas que sólo ocultan el dolor y la rabia.

El Sistema no le teme a los estallidos, por muy masivos y luminosos que sean. Si un gobierno cae, hay en su alacena otros para reponer e imponer. Lo que lo aterroriza es la perseverancia de la rebeldía y la resistencia de abajo.

Porque abajo es otro el calendario. Es otro el paso. Es otra la historia. Es otro el dolor y otra la rabia.

Y ahora, al pasar de los días, este abajo disperso y plural que somos, ya no sólo está atento a su dolor y a su rabia. También estamos atentos a su persistencia, a su seguir, a su no rendirse.

Créanos. Su lucha no depende del número de manifestantes, del número de notas periodísticas, del número de menciones en redes sociales, del número de giras a las que los inviten.

Su lucha, nuestra lucha, las luchas de abajo en general, dependen de la resistencia. De no rendirse, de no venderse, de no claudicar.

Bueno, claro, eso según nosotras, nosotros, zapatistas. Habrá gente que les diga otras cosas. Les dirán que es más importante estar con ellos, ellas. Por ejemplo, que es más importante llamar a votar por tal o cual partido político porque así encontrarán a los ausentes. Y que si no llaman a votar por tal o cual partido no sólo habrán perdido LA oportunidad de recuperar a quienes les hacen falta, también serán cómplices de que el terror siga en nuestro país.

¿Ya ven cómo hay partidos políticos que se aprovechan de las necesidades materiales de la gente? ¿Que ofrecen despensas, útiles escolares, tarjetas, pases para el cine, cubetas, gorras, tortas y agua pintada en empaque tetra pack? Bueno, pues también hay quien se aprovecha de las necesidades sentimentales de la gente. La esperanza, amigos y enemigos, es la necesidad que mejor se cotiza allá arriba. La esperanza de que todo va a cambiar, de que ahora sí el bienestar, la democracia, la justicia, la libertad. La esperanza que los iluminados de arriba le arrebatan a los jodidos de abajo y luego se la venden. La esperanza en que la solución a las demandas está en el color de uno de los productos en la alacena del sistema.

Tal vez es gente que sabe más que nosotros, nosotras, zapatistas. Son sabios, sabias. Es más, cobran por saber. El conocimiento es su profesión, de eso viven… o con eso defraudan.

Ya ven que ellos saben más y, refiriéndose a nosotras, nosotros, dicen que estamos “perdidos allá, en las montañas, quién sabe dónde”, y dicen que llamamos a la abstención y que somos sectarios (tal vez porque, a diferencia de ellos, nosotros sí respetamos a nuestros muertos).

¡Ah! ¡Es tan cómodo decir y repetir ocurrencias y mentiras! Tan barato difamar y calumniar, y luego predicar la unidad, el enemigo principal, la infalibilidad del pastor, la incapacidad del rebaño.

Hace muchos años, las zapatistas, los zapatistas no hacíamos marchas, no gritábamos consignas, ni enarbolábamos pancartas, ni levantábamos los puños. Hasta que una vez marchamos. La fecha: el 12 de octubre de 1992, cuando allá arriba celebraban 500 años del “encuentro de dos mundos”. El lugar: San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México. En vez de pancartas llevamos arcos y flechas, y un silencio sordo fue nuestra consigna.

Sin mucha bulla, la estatua del conquistador cayó. Si volvieron a levantarla no importa. Nunca podrán levantar de nuevo el miedo a lo que representaba.

Unos meses después, volvimos a las ciudades. Tampoco esa vez llevamos consignas ni pancartas, y no llevamos arcos y flechas. Esa madrugada olía a fuego y pólvora. y fueron nuestros rostros los levantados.

Meses después vinieron algunas, algunos de la ciudad. Nos contaron de las grandes marchas, de las consignas, de las pancartas, de los puños levantados. Claro, agregando siempre que si es que estos pobres inditos e inditas que somos, porque cuidaban la equidad de género, sobrevivíamos, era gracias a ellos y ellas, que en la ciudad habían detenido el genocidio de los primeros días de ese año de 1994. Las zapatistas, los zapatistas, no preguntamos si antes de 1994 no había genocidio, ni si ya se había detenido, ni si ésos de la ciudad estaban platicando algo ocurrido o estaban pasando la factura. Los zapatistas, las zapatistas entendimos que había otros modos de lucha.

Hicimos después nuestras marchas, nuestras consignas, nuestras pancartas y levantamos los puños.

Desde entonces nuestras marchas son un pálido reflejo de aquella marcha que alumbró la madrugada del año 94. Nuestras consignas tienen la rima desordenada de las canciones en los campamentos guerrilleros de montaña. Nuestras pancartas son trabajosamente elaboradas por batallar para encontrar equivalentes a lo que en nuestras lenguas se describe en una palabra, y en otros idiomas se necesitan tres tomos de El Capital. Nuestros puños levantados más que retar, saludan. Como si al mañana se dirigieran y no al presente.

Pero algo no ha cambiado: siguen levantados nuestros rostros.

Años después, nuestros autodenominados acreedores de la ciudad nos exigieron que participáramos en las elecciones. No entendimos, porque nosotras, nosotros, nunca les exigimos que se alzaran en armas, ni que resistieran, ni que se rebelaran contra el mal gobierno, ni que honraran a sus muertos en la lucha. No les exigimos que se cubrieran el rostro, que se negaran el nombre, que abandonaran familia, profesión, amistades, nada. Pero los modernos conquistadores, vestidos de izquierda progresista, nos amenazaron: si no los seguíamos, nos dejarían solas, solos, y seríamos los culpables de que la derecha reaccionaria fuera gobierno. Les debíamos, dijeron, y presentaron la cuenta a pagar impresa en una boleta electoral.

Nosotras, nosotros, zapatistas, no entendimos. Nos alzamos para mandarnos nosotras mismas, nosotros mismos, no para que otro nos mandara. Se enojaron.

Tiempo después los de la ciudad siguen marchando, gritando consignas, levantando puños y pancartas, y ahora agregan tuits, hashtags, likes, trending topics, followers, en sus partidos políticos están los mismos que apenas ayer eran la derecha reaccionaria, en sus mesas se sientan juntos y departen los asesinos y los familiares de los asesinados, ríen y brindan juntos por la paga obtenida, se lamentan y lloran juntos por los puestos perdidos.

Mientras tanto las zapatistas, los zapatistas también marchamos a veces, gritamos consignas imposibles o callamos, en veces levantamos pancartas y puños, siempre la mirada. Decimos que no nos manifestamos para desafiar al tirano, sino para saludar a quien, en otras geografías y calendarios, lo enfrenta. Para desafiarlo, construimos. Para desafiarlo, creamos. Para desafiarlo, imaginamos. Para desafiarlo, crecemos y nos multiplicamos. Para desafiarlo, vivimos. Para desafiarlo, morimos. En lugar de tuits, hacemos escuelas y clínicas, en lugar de trending topics, fiestas para celebrar la vida derrotando a la muerte.

En la tierra de los acreedores de la ciudad sigue mandando el amo, con otro rostro, con otro nombre, con otro color.

En la tierra zapatista mandan los pueblos y el gobierno obedece.

Tal vez por eso es que los zapatistas, las zapatistas, no entendimos que teníamos que ser los seguidores, y los líderes de la ciudad los seguidos.

Y todavía no entendemos.

Pero puede ser que sí, que la verdad y la justicia que ustedes, nosotras y nosotros, todos, todas, todoas, buscamos, se consiga gracias a la dádiva de un líder rodeado de gente tan inteligente como él, un salvador, un amo, un jefe, un patrón, un pastor, un gobernante, y todo sólo con el mínimo esfuerzo de una boleta en una urna, con un tuit, con una presencia en la marcha, en el mitin, en la lista de afiliados… o callando frente a la farsa que simula interés patriótico donde sólo hay ansia de Poder.

Si sí o no, es lo que tal vez nos digan otros pensamientos en este semillero.

Lo que nosotras, nosotros, zapatistas, hemos aprendido es que no. Que de arriba sólo vienen la explotación, el robo, la represión, el desprecio. Es decir, de arriba, sólo llega el dolor.

Y de arriba les demandan, les exigen que los sigan. Que ustedes les deben el que se conociera mundialmente su dolor, que ustedes les deben las plazas colmadas, las calles llenas de color e ingenio.
Que ustedes les deben por el trabajo de policía ciudadana que señaló, persiguió y satanizó a “anarco-inflitrados-fuchi-guácala”. Que ustedes les deben las manifestaciones bien portadas, las notas periodísticas, las fotos a colores, las reseñas favorables y las entrevistas.

Nosotros, nosotras, zapatistas, sólo decimos:

No teman quedarse solos de quienes nunca han estado en verdad con ustedes. Son ellas y ellos quienes no los merecen. Quienes llegan a su dolor como a un espectáculo ajeno, que gusta o que disgusta, pero del que nunca serán parte real.

No teman ser abandonados por quienes pretenden no acompañarlos y apoyarlos, sino administrarlos, domarlos, rendirlos, usarlos y, después, desecharlos.

Teman, sí, olvidar su causa, dejar caer su lucha.

Pero mientras se mantengan, mientras resistan, tendrán el respeto y la admiración de mucha gente en México y en el mundo.

Gente como la que está aquí hoy con nosotras, nosotros.

Como Adolfo Gilly.

Esto que ahora diré, no se iba a decir. ¿La razón? Que inicialmente tanto Adolfo Gilly como Pablo González Casanova habían dicho que tal vez no estarían presentes, ambos por problemas de salud. Pero aquí está Adolfo, y a él le pedimos ahora que le cuente luego a Don Pablo esta parte.

El finado supMarcos contaba que alguna vez alguien le cuestionó que el EZLN tuviera tantas atenciones para Don Luis Villoro, Don Pablo González Casanova y Don Adolfo Gilly. El argumento impugnador se basaba en las diferencias que, frente al zapatismo, estas tres personas mantenían, y en cambio, que no tuviera las mismas deferencias para intelectuales que eran cien por ciento zapatistas. Imagino que el Sup encendió la pipa y entonces explicó: “En primera, dijo, sus diferencias no son con lo que es el zapatismo, sino con las valoraciones, análisis o posiciones que el zapatismo asume frente a diversos asuntos. En segunda, prosiguió, yo en lo personal he visto a estas tres personas frente a mis compañeras y compañeros jefes. Acá han llegado intelectuales de gran prestigio y, bueno, algunos no tan prestigiados. Han llegado y han dicho su palabra. Pocos, muy pocos, han hablado con las comandantas y comandantes. Sólo frente a esas tres personas he visto a mis jefes y jefas hablar y escuchar de igual a igual, con confianza y camaradería mutuas. ¿Cómo lo hicieron? Bueno, pues habría que preguntarles a ellos. Lo que yo sé es que eso cuesta, que lograr la palabra y el oído de mis compañeras y compañeros jefes y jefas, en respeto y cariño, cuesta y mucho. La tercera es que, abundó el Sup, te equivocas al pensar que como zapatistas buscamos espejos, vítores y aplausos. Nosotros apreciamos y valoramos las diferencias en los pensamientos, claro, si son pensamientos críticos y articulados, y no esas chambonadas que ahora abundan en el progresismo ilustrado. Nosotros, nosotras, zapatistas, no valoramos de un pensamiento si coincide o no con el nuestro, sino si nos hace pensar o no, si nos provoca o no, pero sobre todo, si da cuenta cabal de la realidad. Estas tres personas han mantenido, cierto, posiciones diferentes y hasta contrarias a la nuestra frente a situaciones diversas.

Nunca, nunca han estado en contra nuestra. Y, a pesar de los vaivenes de la moda, han estado de nuestro lado.

Sus argumentos contrarios y, no pocas veces, contradictorios a los nuestros, no nos han convencido, cierto, pero nos han ayudado a entender que hay diversas posiciones y pensamientos diferentes, y que es la realidad la que sanciona, no un tribunal autoerigido sea en la academia, sea en la militancia.

Provocar el pensamiento, la discusión, el debate es algo que nosotras, nosotros, zapatistas valoramos y
mucho.

Por eso nuestra admiración al pensamiento anarquista. Es claro que no somos anarquistas, pero sus planteamientos son de los que provocan y alientan, los que hacen pensar. Y créeme que el pensamiento crítico ortodoxo, por llamarlo de alguna forma, tiene mucho que aprender en ese aspecto, pero no sólo en eso, del pensamiento anarquista. Por ponerte un ejemplo, la crítica al Estado como tal, es algo que en el pensamiento anarquista lleva ya mucho camino andado.

Pero volviendo a los 3 malditos, cuando cualquiera de ustedes, le dijo el Sup a quien demandaba una rectificación zapatista, pueda sentarse frente a cualquiera de mis compañeras y compañeros sin que ellas y ellos teman su burla, su veredicto, su condena; cuando logren que les hablen en igualdad y respeto; que los vean como compañeros y compañeras y no como jueces extraños; que los cariñen, como se dice acá; o cuando su pensamiento, coincidente o no con el nuestro, nos ayude a descubrir el funcionamiento de la Hidra; nos lleve a nuevas cuestiones; nos invite a nuevos caminos; nos haga pensar; o cuando puedan explicar o provocar el análisis de un aspecto concreto de la realidad; entonces y sólo entonces verán que tenemos para ustedes las mismas pocas atenciones que podamos brindarles. Mientras tanto, agregó el Supmarcos con ese humor ácido que lo caracterizaba, abandonen esos celos heteropatriarcales, mundialistas, reptilianos e iluminatis.

He recordado aquí esta anécdota que me fue referida por el SupMarcos, porque hace unos meses, cuando nos visitó una delegación de los familiares que luchan por la verdad y la justicia para Ayotzinapa, uno de los papás nos contó de una reunión que tuvieron con el mal gobierno. No recuerdo ahora si era la primera. Nos contó este Don Mario que los funcionarios llegaron con sus papeles y su burocracia, como si estuvieran atendiendo un cambio de placas y no un caso de desaparición forzada. Los familiares estaban temerosos y rabiosos y querían decir su palabra, pero el burócrata al frente alegaba que sólo podían hablar los que estaban apuntados y los intimidaba. Cuenta Don Mario que los acompañaba un hombre ya de edad, “de juicio” dirían las zapatistas, los zapatistas. Ese hombre, sin que nadie lo esperara, dio un manotazo en la mesa y alzó la voz exigiendo que se les diera la palabra a los familiares que quisieran hablar. Don Mario nos dijo, palabras más, palabras menos, “no tuvo miedo ese señor, y pues se nos quitó también a nosotros el miedo y hablamos, y desde entonces no paramos”. Ese hombre que, encendido de rabia, se plantó frente a la desidia gubernamental, pudo haber sido una mujer, o unoa otroa, y estoy seguro que cualquiera de ustedes, hubiera hecho lo mismo o algo parecido en esas circunstancias, pero llegó que le tocó ser a quien se llama Adolfo Gilly.

Compas familiares:

A eso nos referimos cuando les decimos que hay gente que está con ustedes sin verlos como una mercancía para comprar, vender, intercambiar o robar.

Y como él, hay otras, otros, otroas, que no golpean la mesa pues porque no la tienen enfrente, que si no, pues ahí lo vean.

Como zapatistas que somos, también hemos aprendido que nada de lo que merecemos y necesitamos se logra con facilidad ni rápido.

Porque la esperanza para el arriba es una mercancía, sí. Pero para el abajo es una lucha por una certeza:

Vamos a conseguir lo que merecemos y necesitamos porque nos estamos organizando y estamos luchando para ello.

Nuestro destino no es la felicidad. Nuestro destino es luchar, luchar siempre, a todas horas, en todo momento, en todos los lugares. No importa que el viento no sea favorable. No importa que tengamos el aire y todo en contra. No importa que venga la tormenta.

Porque, créanlo o no, los pueblos originarios son especialistas en tormentas. Y ahí están, Y aquí estamos. Nosotros, nosotras nos llamamos zapatistas. Y desde hace más de 30 años pagamos el costo de así nombrarnos, en vida y en muerte.

Lo mucho que tenemos, es decir, nuestra supervivencia a pesar de todo y a pesar de todos los arriba que se han sucedido en calendarios y geografías, no se lo debemos a individualidades. Se lo debemos a nuestra lucha colectiva y organizada.

Si alguien pregunta a quién le deben los zapatistas, las zapatistas, su existencia, su resistencia, su rebeldía, su libertad, dirá verdad quien responda: “A NADIE”.

Porque así es como el colectivo anula la individualidad que suplanta e impone, simulando que representa y orienta.

Por eso les hemos dicho, familiares de la búsqueda de la verdad y la justicia, que cuando de su lado todos se vayan, quedaremos NADIE.

Una parte de ese NADIE, acaso la más pequeña, somos nosotras, nosotros, zapatistas. Pero hay más, mucho más.

NADIE es quien hace andar la rueda de la historia. Es NADIE quien trabaja la tierra, quien maneja las máquinas, quien construye, quien trabaja, quien lucha.

NADIE es quien sobrevive a la catástrofe.

Pero tal vez estemos equivocados, equivocadas, y el camino que les ofrecen sea el que vale realmente. Si así lo creen y así lo deciden, no esperen de acá un juicio condenatorio, ni repudios, ni desprecios. Igual tendrán nuestro cariño, nuestro respeto, nuestra admiración.

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 Familiares de los Ausentes de Ayotzinapa:

Es tanto lo que no podemos hacer, lo que no podemos darles.

Pero en cambio tenemos una memoria forjada en siglos de silencio y abandono, en la soledad, en el lugar del agredido por colores distintos, por diferentes banderas, por lenguas diversas. Siempre por el sistema, el pinche sistema que es sobre nosotros, nosotras. El sistema que es a costa nuestra.
Y tal vez las memorias tercas no llenan plazas, ni ganan o compran puestos gubernamentales, ni toman palacios, ni queman vehículos, ni rompen vidrios, ni levantan monumentos en los museos efímeros de las redes sociales.

Las memorias porfiadas sólo no olvidan, y así luchan.

Las plazas y calles se vacían, los puestos y los gobiernos se terminan, los palacios se derrumban, los vehículos y los vidrios son remplazados, los museos se enmohecen, las redes sociales corren de un lado a otro demostrando que la frivolidad, como el capitalismo, puede ser masiva y simultánea.

Pero llegan momentos, compas familiares de los ausentes, en que la memoria es lo único que se tiene.
En esos momentos, sepan ustedes que nos tienen también a nosotras, nosotros, zapatistas del EZLN.
Porque debemos decirles que la tenaz memoria de los zapatistas, las zapatistas, es muy otra. Porque no sólo lleva el apunte de los dolores y las rabias pasadas, dibujando en el cuaderno los mapas de calendarios y geografías que han sido olvidados arriba.

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EL MURO Y LA GRIETA.

Como zapatistas que somos, nuestra memoria también se asoma a lo que viene. Señala fechas y lugares.

Si no hay un punto geográfico para ese mañana, empezamos a juntar ramitas, piedritas, jirones de ropa y carne, huesos y barro, e iniciamos la construcción de un islote, o más bien, de una barca plantada en medio del mañana, ahí donde ahora sólo se vislumbra una tormenta.

Y si no hay una hora, un día, una semana, un mes, un año en el calendario conocido, pues empezamos a reunir fracciones de segundos, minutos apenas, y los vamos colando por las grietas que abrimos en el muro de la historia.

Y si no hay grieta, bueno, pues a hacerla arañando, mordiendo, pateando, golpeando con manos y cabeza, con el cuerpo entero hasta conseguir hacerle a la historia esa herida que somos.

Y luego pasa que alguien camina cerca y nos ve, ve a la zapatista, el zapatista, duro que dale contra el muro.

Quien así pasa frente nuestro, a veces es quien cree que sabe. Se detiene un momento, mueve la cabeza con desaprobación, juzga y sentencia: “así nunca van a derribar el muro“.

Pero a veces, muy de cuando en cuando, pasa la otra, el otro, lo otroa. Se detiene, mira, entiende, se mira los pies, se mira las manos, los puños, los hombros, el cuerpo. Y elige. “Aquí está bueno“, podríamos escuchar si es que su silencio fuera audible, mientras marca una seña en el muro inmóvil. Y a darle.

Regresa quien cree que sabe, puesto que su camino es siempre de ida y vuelta, como pasando revista a sus súbditos. Ve ahora a lo otro en la misma necia tarea. Valora que ya hay suficientes para que le escuchen, le aplaudan, le aclamen, le voten, le sigan. Mucho habla, poco dice: “así nunca van a derribar ese muro, es indestructible, es eterno, es interminable” Cuando considera que es oportuno, concluye: “lo que deberían hacer es ver cómo administrar el muro, cambiar de guardia, intentar hacerlo un poco justo, amable. Yo les prometo ablandarlo. De todas formas, siempre estaremos de este lado, Si siguen así, sólo le están haciendo el juego a la actual administración, al gobierno, al Estado, al como se diga, no importa la diferencia porque el muro es el muro y siempre, ¿lo oyen?, siempre estará ahí“.

Tal vez se acerque alguien más. Observa en silencio y concluye: “en lugar de empeñarse contra el muro, deberían entender que el cambio está en uno mismo, una misma, sólo se necesita pensar positivamente, mire usted, qué casualidad, aquí tengo a la mano esta religión, moda, filosofía, coartada que le servirá. No importa si es vieja o nueva. Venga, sígame“.

Para esto, quienes están duro y dale contra el muro ya están mejor organizados, se hacen colectivos, equipos, se relevan, se turnan. Los hay equipos gordos, flacos, altos y chaparros; allá están los sucios, feos, malos y groseros; los hay cabezones, los hay patones, los hay con las manos endurecidas por el trabajo, los hay de quienes, sea mujeres, sea hombres, sea otroas, echan el hombro, el cuerpo, la vida.

Duro y dale con lo que pueden.

Hay quien con un libro, un pincel, una guitarra, una tornamesa, un verso, un azadón, un martillo, una varita mágica, un lapicero. Vaya, hasta hay quien golpea al muro con un “pas de chat“. Y bueno, pasa lo que pasa, Porque resulta que el baile se contagia. Y alguien trae una marimba, un teclado o un balón y entonces los turnos… bueno, ya se imaginarán ustedes.

Claro, el muro ni en cuenta. Sigue impávido, poderoso, inmutable, sordo, ciego.

Y aparecen los medios de comunicación de paga: toman fotos, videos, se entrevistan entre ellos mismos, consultan especialistas. La especialista tal-cual, cuya virtud es ser de otro país, declara, con mirada trascendente, que la composición molecular de la materia que le da al muro su corporeidad es tal que ni con una bomba atómica y que, por lo tanto, lo que hace el zapatismo es completamente improductivo y termina por ser cómplice del muro en sí (ya en off, la especialista le ha pedido a quien la entrevista que mencione su único libro, a ver si así se vende).

Sigue el desfile de especialistas. La conclusión es unánime: es un esfuerzo inútil, así nunca derribarán el muro. De pronto, los medios corren a entrevistar a quien ofrece una administración “más humana” del muro. El tumulto de cámaras y micrófonos produce un efecto curioso: quien no tiene argumentos ni seguidores, parece tener muchos de unos y otros. Gran y conmovedor discurso. Hay la nota. Se van los medios de comunicación de paga, porque nadie estaba poniendo atención a lo que decía el candidato, el líder o el sabio, sino a sus teléfonos que, obvio, son al menos más inteligentes que el entrevistado o entrevistada, y hay un terremoto aquí nomás, y al funcionario tal le encontraron que es corrupto, y james bond ha llegado al Zócalo, y la pelea del siglo ha atraído a millones, tal vez porque pensaron que era entre explotados y explotadores.

A la zapatista, el zapatista, nadie le pregunta. Si lo hicieran tal vez no respondería. O tal vez diría el por qué de su absurdo empeño: “acaso quiero derribar el muro, basta con hacerle una grieta”

No ha sido en libros escritos, sino en los que aún no se escriben pero ya son leídos por generaciones, que las zapatistas, los zapatistas han aprendido que si paras de arañar la grieta, ésta se cierra. El muro se resana a sí mismo. Por eso tienen que seguir sin descanso. No sólo para ensanchar la grieta, sobre todo para que no se cierre.

Sabe también la zapatista, el zapatista, que el muro muta en su apariencia. A veces es como un gran espejo que reproduce la imagen de destrucción y muerte, como si no fuera posible otra cosa. A veces el muro se pinta de agradable y en su superficie aparece un plácido paisaje. Otras veces es duro y gris, como para convencer de su impenetrable solidez. Las más de las veces el muro es una gran marquesina donde se repite “P-R-O-G-R-E-S-O”.

Pero el zapatista, la zapatista sabe que es mentira. Sabe que el muro no siempre estuvo ahí. Conoce cómo se levantó. Sabe de su funcionamiento. Conoce de sus engaños. Y sabe también cómo destruirlo.

No le preocupa la supuesta omnipotencia y eternidad del muro. Sabe que son falsas ambas.

Pero ahora lo importante es la grieta, que no se cierre, que se agrande.

Porque el zapatista, la zapatista, también sabe qué hay al otro lado del muro.

Si le preguntaran, respondería “nada“, pero sonreiría como si dijera “todo“.

En uno de los relevos, los Tercios Compas, que no son medios, ni libres, ni autónomos, ni alternativos, ni como se llamen, pero son compas, interrogan con severidad a quien golpea.

“Si dices que no hay nada del otro lado, ¿para qué quieres hacerle una grieta al muro?”

“Para mirar“, responde la zapatista, el zapatista, sin dejar de arañar.

“¿Y para qué quieres mirar?“, insisten los Tercios Compas que para entonces, como todos los medios se han ido, son los únicos que permanecen. Y para ratificarlo, llevan en la camisola la leyenda “Cuando los medios se van, quedan los tercios”. Y, claro, están un poco incómodos porque son los únicos que están preguntando en lugar de darle al muro con la cámara o con la grabadora o al-fin-supe-para-qué-carajos-sirve-este-pinche-tripie.

Los Tercios preguntan de nuevo, faltaba más. Aunque sea que llega en la cabeza, porque la grabadora ya fue, de la cámara mejor ni hablar, y el tripie ahí nomás se hizo ciempiés. Así que repite: “¿Y para qué quieres mirar?”

“Para imaginar todo lo que se podrá hacer mañana“, responde el zapatista, la zapatista.

Y cuando la zapatista, el zapatista dijo “mañana” bien pudo estarse refiriendo a un calendario perdido en un futuro por venir. Podrían ser milenios, siglos, decenios, lustros, años, meses, semanas, días… ¿o ya mañana?, ¿mañana? ¿mañana mañana? ¿Te cae? ¡No chingues si ni siquiera me he peinado!

Pero no todos, todas, pasaron de largo.

No todas, todos, pasaron y juzgaron absolviendo o condenando.

Hubo, hay pocos, muy pocos, tantos apenas que ni una mano agotan.

Estuvieron ahí, callados, mirando.

Ahí siguen.

Apenas de vez en cuando profieren un “mmh” que es muy semejante al que expresan los más antiguos
de los pobladores en nuestras comunidades.

Contra lo que se pueda pensar, el “mmh” no significa desinterés o desapego. Tampoco desaprobación o acuerdo. Es más bien como un “aquí estoy, te escucho, te miro, continúa”.

Ya de edad son esos hombres y mujeres, “de juicio” dicen los compas cuando se refieren a la gente mayor, señalando que los calendarios deshojados en la lucha dan razón, saber y discreción.

Entre esos pocos, había uno, hay uno. En veces ese uno se suma a los partidos de fútbol que el comando anti muro organiza para seguir golpeando, aunque entonces sea un balón, y después le toque al teclado de la marimba.

Como de costumbre en esos partidos, nadie pregunta nombres. Uno o una o unoa no se llama juan, o juana o krishna, no. Es la posición que tienes la que te nombra. “¡Oyes portería! ¡Pásala volante! ¡Duro defensa! ¡Dale atacante! ¡Acá delantero!“, se escucha en la algarabía del potrero, con las vacas indignadas porque el ir y venir de los equipos les arruina la comida.

En una orilla, una niña inquieta hace por calzarse unas botas de hule que, se nota, le quedan grandes

“Y vos, ¿cómo te llamas?“, le pregunta el hombre a la niña.

“Yo defensa zapatista“, dice la niña y pone su mejor cara de “si no quieres morir, retírate”.

El hombre sonríe. No ríe abiertamente. Sólo sonríe.

La niña, es claro, está reclutando elementos para retar al que pierda.

Sí, porque acá, cuando el equipo gana, se va a darle al muro. Y el equipo que pierde sigue jugando, “hasta que aprenda”, dicen.

La niña tiene ya parte del equipo y le presume al hombre.

“Éste es delantero“, dice señalando a un chuchito de color indefinido por las costras de lodo y que mueve la cola entusiasmado. “Si corre, acaso para, se va y se va, hasta allá“, y la niña señala al horizonte que el muro oculta.

“Falta que no se le olvide el balón“, dice casi como pidiendo disculpas, “porque luego agarra camino para otro lado; la pelota para allá y el perrito delantero para el otro allá“.

“Este es portero o conserje también le dicen, creo“, dice ahora presentando a un viejo caballo viejo.

“Yo mi trabajo“, explica la niña, “es que no pase el balón, porque mírelo usted, es choco, le falta un su ojo, el derecho, por eso ya sólo mira abajo y a la izquierda y si el tiro viene por la derecha, pues nomás ni en cuenta“.

“Y bueno, ahorita no está todo el equipo. Falta el gato… bueno, más bien es perro. Muy otro el ése-como-se-llama, como que perro pero maúlla, como que gato pero ladra. Lo busqué en el libro de herbolaria cómo se llama un animalito así. No encontré. Dijo el Pedrito que dejó dicho el Sup que se llama gato-perro.

Pero no muy hay que creerle al Pedrito porque…” la niña voltea a uno y otro lado viendo que nadie esté cerca para escucharla, y le dice al hombre en secreto “ese Pedrito le va al América“, luego, ya más en confianza: “Su papá le va a las chivas y se embravece. Si pelean, su mamá los zapea a los dos y ya se están quietos, pero el Pedrito mucho alega, que la libertad según las zapatillas y no sé cuánto”
“Será zapatistas“, corrige el hombre. La niña ni en cuenta, el Pedrito se las debe y ha de pagar.
“Bueno, tú como te llames, el gato-perro ése, tú piensas en tu cabeza ¿será que sabe jugar?”

“Sabe“, se responde ella misma.

“Como el enemigo no lo ve si es perro o es gato, rápido se va por un lado y otro y ¡zás! ahí está el gol. El otro día casi ganamos, pero la pelota se fue pal monte y en eso llegó la hora del pozol y se suspendió el partido. Bueno, te digo tú, el ése gato-perro como-se-llame, sabe. Muy otro el gato-perro ése, tiene su ojo amarillo, así“.

El hombre ha quedado helado. La niña ha descrito un color con sus manitas. El hombre ha rodado mundos y penas, pero no había encontrado a alguien que describiera un color con un ademán. Pero la niña no está para impartir cursos de fenomenología del color, y sigue hablando.

“Pero no está ahorita, el gato-perro“, dice con pena, “creo que se fue de cura porque dicen quesque se fue a un seminario contra el pinche capitalismo cabezón. ¿Tú lo sabes cómo es su modo del pinche capitalismo cabezón? Bueno, mira, te lo voy a dar la plática política. Resulta que la pinche sistema no te muerde sólo de un lado sino que onde quiera te está chingando. Todo lo muerde la pinche sistema, todo se lo zampa y si ya se engordó mucho, pues lo gomita, y de vuelta con su tragadera. O sea que para que me entiendas el maldito capitalismo no tiene llenadero. Por eso yo le dije al gato-perro ése que para qué se va de cura a un seminario. Pero acaso obedece. ¿Usted cree que va a ser cura un gato-perro? No, ¿verdad?, ni por muchos goles, ni por mucho ojo amarillo. ¿Tú lo vas a dejar que te dé un casorio un gato-perro, manque tenga su ojo amarillo, ¿verdad que no? Por eso yo, cuando nos cásemos con mi marido nada de cura, sólo con el municipio autónomo y eso por el baile, que si no, ni eso. Nomás permisadospara que no anden mal hablando. Solita yo y mi ése-como-se diga, y si no muy sirve el marido pues a volar cuervos que te sacarán los ojos. Así dice mi abuela, que ya está grande ya, pero bien que combatió el primero de enero de 1994. ¿No lo sabes qué pasó el primero de enero de 1994? Ah, pues luego te lo canto una canción que lo dice todo clarito. Ahorita no, porque de repente ya nos toca jugar y hay que estar listas. Pero para que no estés con pendiente te digo que ese día le dijimos a los pinches malditos malos gobiernos que ya estuvo bueno, que hasta aquí nomás, que ya basta de sus chingaderas. Y dice mi abuela que fue por las mujeres, que viera que por los pinches maridos, pues nada, que ahí estaríamos dando lástima, como los partidistas de por sí. Bueno, no lo tengo visto todavía quién para mi marido, porque luego son muy tarugos los hombres, vieras. Y ahora estoy todavía niña. Pero ya luego lo sé que mucho me van a mirar los pinches hombres, pero yo, seria, nada de que sí, nada de que no, nada de que no sé, o sea que me voy como quien dice a dar mi lugar y si el pinche marido se quiere pasar de rosca bueno, pues por eso estoy de defensa zapatista, ahí nomás le doy su zape y anda vete, que me respete como mujer zapatista que soy. Claro, no va a entender luego, así que varios zapes hasta que lo entienda la lucha de como mujeres que somos”

El hombre ha seguido atento toda la perorata de la niña. No así el perrito de las costras de lodo, que a saber dónde anda. Ni el caballo tuerto que mastica con parsimonia un plástico herencia del alumnado de la escuelita. Con todo, el hombre no se ha reído, apenas si ha alcanzado a parpadear al mismo ritmo de su sorpresa.

“Ya vamos a ser más“, anima la niña, “de repente dilata, pero sí vamos a ser más“.

El hombre tarda en comprender que ahora la niña se refiere a su equipo. ¿O no?

Pero la niña ahora estudia al hombre con mirada de cazatalentos, después de varios “mmh“, le suelta

“Y vos, ¿cómo te llamas?“.

“¿Yo?” dijo el hombre sabiendo que la niña no pedía el árbol genealógico, ni el escudo heráldico, sino una posición.

Después de recorrer mentalmente sus opciones, el hombre responde: “yo me llamo recoge balones“.

La niña se queda callada, valorando la utilidad de esa posición.

Después de pensarlo un rato, le dice al hombre, no para consolarlo, sino para que se dé cuenta de lo importante:

“Recoge balones, no cualquiera, eh. Ahí tiene usted, si el balón se va para allá nomás, onde el acahual, olvídate, no hay quien quiera ir, porque está muy fiero ahí, mucha espina, mucha mostazilla, arañas, de repente hasta culebra. O de repente la pelota se va al arroyo y no fácil se pepena, porque el agua lo lleva, así que hay que correr para alcanzarlo, al balón. Así que recoge balones cuenta, vale pues. Sin recoge balones nomás no hay partido. Y si no hay partido, pues no hay fiesta, y si no hay fiesta pues no hay baile, y si no hay baile pues de balde me peino y de balde me pongo los prensapelos de colores, mira“, dice la niña y de su morraleta saca un montón de prendedores de muchos colores, tantos que ni los hay todavía.

“Recoge balones no cualquiera“, le repite la niña al hombre mientras lo abraza, no para consolarlo, sino para que entienda que todo lo que vale la pena se hace en equipo, en colectivo, cada quién su tarea.

“Yo sería, pero no. Mucho miedo me dan las arañas y las culebras. El otro día hasta soñé muy fiero por su culpa de una pinche culebra que topé en el potrero. Así nomás“, y extiende sus brazos tanto como puede.

El hombre sigue sonriendo.

El partido acaba, la niña no ha completado el equipo para retar y se ha quedado dormida en el suelo.

El hombre se levanta y le pone su chaqueta porque la tarde ya pardea y el fresco alivia la tierra. Tal vez hasta llueva.

Un miliciano está ahora regresando con las identificaciones que pidió la Junta de Buen Gobierno. El hombre espera su turno.

Por fin dicen su nombre y se acerca a recoger su pasaporte que tiene al frente un grabado que reza
“República Oriental del Uruguay”. En su interior hay una foto de un varón con cara de “¿Qué diablos estoy haciendo aquí?” y a su lado se lee “Hughes Galeano, Eduardo Germán María”.

“Oiga“, le pregunta el miliciano, “¿usted se puso Galeano de nombre de lucha por el compa sargento Galeano?“.

“Sí, creo que sí“, responde el hombre mientras sostiene el pasaporte dudando.

“Ah“, dice el miliciano, “de por sí eso pensé“.

“Oiga y su tierra, ¿dónde mero queda?”

El hombre mira al miliciano zapatista, mira el muro, mira a la gente dale y duro a la grieta, mira a los niños jugando y bailando, mira a la niña tratando de hablar con el perrito, con el caballo choco y con un animalito que bien podría ser un gato, o un perro, y dice resignado: “también aquí“.

“Ah” dice el miliciano, “¿y usted a qué se dedica?”

“¿Yo?“, trata de responder el hombre mientras recoge su mochila.

Y de pronto, como si apenas acabara de entender todo, responde sonriendo “Yo soy recoge balones“.

El hombre ya está lejos y no alcanza a escuchar al miliciano zapatista que murmura con admiración:

“Ah, recoge balones, no cualquiera“.

Ya en la formación, el miliciano le dice a otro: “Oí Galeano, que hoy conocí a un ciudadano que se puso tu nombre“.

El sargento Galeano sonríe, como de por sí, y replica “no hombre, ¿cómo crees?“.

“De por sí“, dice el miliciano, “de dónde si no va a sacar ese nombre el señor ése“.

“Ah“, dice el sargento de milicias y maestro de la escuelita Galeano, “¿y qué es lo que hace él?“, pregunta.

“Es recoge balones“, dice el miliciano y se va corriendo para alcanzar pozol.

El sargento de milicias Galeano, recoge su cuaderno de apuntes y lo guarda en su morraleta mientras dice entre dientes: “Recoge balones, como si fuera tan fácil. Si no cualquiera es recoge balones. Para ser recoge balones se necesita mucho corazón, como de ser de zapatista, y para ser de zapatista no cualquiera, aunque eso sí, luego hay alguien que no sabe que es de zapatista… hasta que sabe“.

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Tal vez no me crean ustedes, pero esto que les cuento pasó hace apenas unos días, unas semanas, unos meses, unos años, unos siglos, cuando el sol de abril abofeteaba la tierra no para ofenderla, sino para que despertara.

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Hermanas y hermanos familiares de los Ausentes de Ayotzinapa:

Su lucha es ya una grieta en el muro del sistema. No dejen que se cierre Ayotzinapa. Por esa grieta respiran no sólo sus hijos, también las miles de desaparecidas y desaparecidos que faltan en el mundo.

Para que esa grieta no se cierre, para que esa grieta se ahonde y se ensanche, tendrán ustedes en nosotros, nosotras, zapatistas, una lucha común: la que transforme el dolor en rabia, la rabia en rebeldía, y la rebeldía en mañana.

SupGaleano.
México, mayo 3 del 2015.