Este martes, 6 de noviembre, el sexto día del Festival de cine “Puy ta Cuxlejaltic”, el documental Tempestad, de Tatiana Huezo, dejó en nosotras su marca indeleble. Por eso nuestro relato hoy comienza al revés, con la sesión de la tarde seguida de la sesión de la mañana.

Tempestad documenta con singular sensibilidad la temática de la desaparición forzada, la injusticia y la impunidad que vivimos en México desde hace ya más de una década, a través de las historias de dos mujeres. Miriam Carvajal fue sacada de su trabajo en el aeropuerto de Cancún y trasladada a la Ciudad de México, donde fue injustamente acusada de tráfico de personas; Adela Alvarado, una mujer que ha dedicado su vida a hacer reír a la gente en su trabajo como payaso de circo, lleva 10 años buscando a su hija Mónica.

La historia de Miriam se narra desde su salida de un penal de Matamoros, “autogobernado” por el crimen organizado, en viaje hacia Tulum, de donde ella es originaria, para encontrarse con su pequeño hijo. En el trayecto, aprendemos cómo fue detenida y acusada injustamente de tráfico de personas. En su viaje del norte hacia el sur de México (en el que vemos imágenes de terminales de autobuses, personas en tránsito, paisajes, gente viajando en autobús), Miriam va narrando su propia experiencia como “pagadora”: inculpada por las autoridades de un hecho no cometido. En su testimonio relata el funcionamiento del penal donde estuvo presa: el control ejercido por el cartel, el tener que pagar por salvaguardar su vida, así como las torturas y asesinatos y la situación de otras personas, muchas de ellas migrantes.

Adela, en un entorno circense, donde trabaja como payaso y está acompañada de otras mujeres, narra la búsqueda de su hija desaparecida desde hace diez años y las amenazas recibidas por ésta búsqueda, así como la complicidad y participación de las autoridades. Su narración se vuelve así un testimonio de la desaparición forzada con fines de trata, de explotación sexual, así como el dolor de las madres de las desaparecidas.

Los testimonios de estas mujeres nos conducen al estado de terror, miedo, impunidad, violencia y tristeza que vivimos en México. Pero es no sólo el testimonio de estas mujeres lo que sobresale en la película. Es también el meticuloso trabajo estético, la estupenda fotografía, que no permite que despegue una la mirada de la pantalla ni un segundo, y la brillante manera en que se va retratando ese viaje de norte a sur. Hay algo aquí que llega a las entrañas: ese terror (el darnos cuenta de que el terror puede sobrepasar lo imaginable). Las cifras, los números, la violencia que, de tanto verla, dejamos de verla, se transforma aquí en realidad visceral de la cual no podemos escapar y que nos afecta a todas y todos.

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Entrevista:


Las películas La piedra ausente, de Sandra Rozental y Jesse Lerner, y Museo, de Alonso Ruiz Palacios, dialogaron entre sí.

La primera, La piedra ausente, es un documental sobre el traslado, en 1964, del enorme monolito de Tláloc (deidad del agua y de la lluvia, conocida por los pobladores como Chalchiuhtlicue) de San Miguel de Coatlinchán, Texcoco, al Museo Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México. Basado en una investigación de 10 años por la antropóloga Sandra Rozental, con el apoyo del cineasta estadounidense Jesse Lerner, el documental está construido a partir de la cobertura mediática del evento en la época y entrevistas a los ingenieros que participaron. Pero la película narra sobre todo cómo este traslado, que se llevó a cabo por decreto presidencial, afectó a los pobladores, a quienes se les robó parte de su patrimonio cultural, así como su resistencia, ante la que terminó interviniendo el ejército mexicano.

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Por su vez, el largometraje de ficción Museo, de Alonso Ruiz Palacios, está basada en hechos reales ocurridos en 1985, cuando estudiantes universitarios de Ciudad Satélite, en el Estado de México, roban 140 piezas del Museo Nacional de Antropología e Historia, entre ellas la máscara de Pakal, último rey de la ciudad maya de Palenque. Dos de los actores (el protagonista Gael García Bernal e Ilse Salas) estuvieron presentes en el festival Puy ta Cuxlejaltic, y ambos recibieron reconocimientos y el respeto zapatista.

La película provocó muchas risas entre el tupido público zapatista, que no dejó de reaccionar ante la crítica por el saqueo cultural a los pueblos originarios por parte de arqueólogos e instituciones, en el contexto neoliberal de la década de 1980.


La sesión de la mañana inició con la proyección de la versión restaurada de El grito, de Leobardo López Aretche, documental sobre el movimiento estudiantil de México, producido el mismo año de 1968. Ese año, los estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) filmaron los acontecimientos del movimiento y recopilaron unas ocho horas de filmación, material que posteriormente fue organizado por López Aretche. El documental inicia en julio de 1968 y termina con la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos el 12 de octubre.

Película completa (puedes verla también en Vimeo aquí):


A continuación, se proyectó La tercera raíz, de Camilo Nu y Reed Rickert, un documental que nos lleva en un viaje desde Tlacotalpan, en la Ciudad de México, al sur de España y África en busca de las raíces del son jarocho. La producción del documental abarcó siete años, desde la investigación, levantamiento de imágenes y producción.

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Con un trabajo poético y reflexivo con una atención particular a la imagen, Nuestra música (Jvbotik), de Humberto Gómez Pérez, es un documental que trata sobre un músico tradicional, mostrando cómo es la vida de una persona con ese cargo y la forma en que ese trabajo es transmitido de generación en generación.

La comunidad del oído atento, de Gabriela Domínguez Ruvalcaba, explora el movimiento de las resistencias desde la corporalidad, avanzando por el territorio de la imagen a través de la palabra, descendiendo y encontrándonos en un horizonte común, en un entramado de pequeñas historias que pueden encontrarse en acciones mínimas, en el caminar de la conciencia organizada, la voluntad y el oído atento.

Imágenes del día: