jueves, 28 de diciembre de 2017

TRUMP, LA NAVAJA DE OCKHAM, EL GATO DE SCHRODINGER Y EL GATO-PERRO.

Fotografía: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjS4FxU2TRDTj_PI_744NOcibvHoeVRt13PrwawyCn8LGr4qqnhdRBSLjKzPZLAToT2D5Um-wCKIKYShehRFryRg6gOwNOG1iQ5KU4Tze3gBv_0C3U-nzO0sfzuRDLEaNka5du1/s1600/DSC_0369.JPG

TRUMP, LA NAVAJA DE OCKHAM, EL GATO DE SCHRODINGER
Y EL GATO-PERRO.

28 de diciembre del 2017.

De nuevo buenos días, tardes, noches, madrugadas.

Tal vez alguna, alguno, algunoa, recuerde que el difunto SupMarcos insistía en que el sistema capitalista no podía ser entendido sin el concepto de guerra. Claro, suponiendo que sea un concepto. Decía él que la guerra era el motor que había permitido, primero, la expansión del capitalismo, y luego su consolidación como sistema mundial, además de recurrir a ella para hacer frente a sus recurrentes y profundas crisis.

Oh, lo sé, qué otra cosa podría esperarse de un soldado. Pero debo señalar, a modo desagravio, que él no limitaba la guerra a la guerra militar. Tal vez una relectura de la correspondencia que mantuvo con Don Luis Villoro Toranzo en el año del 2010 y que fue hecha pública a inicios del 2011, podría ayudarnos a entender eso. En la primera de esas misivas públicas, se desmenuza la aparente ineficacia de la llamada “guerra contra el narcotráfico” iniciada por el aficionado a los videojuegos bélicos, Felipe Calderón Hinojosa. Y digo “aparente ineficacia” porque, en efecto, a la vista de los resultados, fue y es ineficaz para combatir al crimen organizado, pero fue efectiva para poner a los militares a gobernar de facto en varias regiones del país llamado “México”.

Lo traigo a colación porque, a diferencia del difunto, a mi entender el capitalismo puede ser estudiado como un crimen.

El abordarlo así nos demandaría el conocimiento científico de materias que podrían aparecer lejanas de lo que tradicionalmente se conoce como “ciencias sociales”.

En fin, cataloguen ustedes a su gusto esta desviación teórica, tal vez producto de un inconcluso curso, por correspondencia, de detective privado, en aquella lejana época en que el correo no se refería a cuentas electrónicas y nicknames, y que, cuando se ponía la dirección, se ponía la zona postal y no la I.P. o protocolo de internet; época en que se podía estudiar, también por correspondencia, desde un curso de cerrajería hasta uno de piloto aviador, pasando, claro está, por “cómo tener un cuerpo como el de Charles Atlas sin necesidad de ir al gimnasio y en sólo unas semanas”, el cual no me fue necesario cursar porque son evidentes mis hermosas y bien torneadas piernas (arrrrrroz con leche).
En fin, pónganme en el archivo de alguno de los “ismos” que esté a la mano en las redes sociales, y eviten concluir que las ciencias sociales seguirán incompletas mientras no incluyan la criminología entre sus herramientas, además de, puesto que de un crimen se trata, la llamada ciencia forense.

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Pero sigo hablando de un crimen. Un crimen que es explicado desde diferentes perspectivas.

Tomemos un ejemplo reciente: los temblores y las consecuentes desgracias.

Podríamos preguntar sobre las condiciones de las construcciones. Suponemos que hubo y hay un estudio científico del subsuelo, cálculos de resistencia de materiales, y cosas así. Quienes han hecho de la ciencia su vocación, profesión y vida, pueden decirnos que así es. Que las ciencias nos pueden dar los elementos para evitar o al menos reducir el riesgo de que los edificios colapsen.

Es decir, en una zona sísmica y con antecedentes de terremotos, sería de esperar que los edificios se construyeran tomando en cuenta eso. Quiero decir, no sería nada serio que se hiciera una construcción y se rezara luego porque no ocurrieran temblores que la echaran abajo.

No sé, tal vez los científicos podrían responder la pregunta clave, que no es, por cierto, por qué hay temblores, sino por qué mueren personas bajo los escombros de edificios que debieron ser levantados para resistir temblores.

Pero, según los análisis en boga, todo depende.

Así que, como dijo ese neo filósofo de la ciencia, el “intelectualmente formidable” (según la prensa que lo hizo suyo), el ciudadano sin partido José Antonio Meade Kuribreña, vamos “a movernos en un esquema en el que la pregunta no sea válida”. Es decir, no vamos a preguntar quiénes son los responsables, por comisión o por omisión, de que esos edificios se derrumbaran y murieran cientos de personas. No, lo que vamos a preguntar es por qué tembló. Entonces estaremos así, siempre siguiendo a ese intelectual orgánico posmoderno, en otra pregunta: ¿Por qué ocurren los temblores o sismos o como se le diga a cuando el suelo abandona su aparente resignación y se mueve?

No, si usted espera una explicación científica, espera en vano. Las explicaciones valederas son las que tienen más followers, escuchas, simpatizantes y militantes. Hace ya tiempo que la ciencia pierde todos los concursos de popularidad.

Entonces, depende de en qué esquema se den esas explicaciones.

Vayamos a una de ellas, la del señor Alberto Villasana, quien se define a sí mismo, con una modestia ejemplar, como “Teólogo católico, Filósofo, Analista internacional. Experto en relaciones Iglesia-Estado. Autor de 12 libros. 3 veces Premio Nacional de Periodismo”, lo que ratificarían, con la fe por delante, sus 15,6 mil seguidores en twiter.

No se rían, esa cantidad supera con mucho la de asistentes, participantes y escuchas en este encuentro.

Respecto al terremoto del 19 de septiembre del 2017, el ilustre e ilustrado Villasana escribió: “Este es sin duda un aviso de Dios, una gracia muy especial a México, para prepararnos a todo lo que se viene…“.

¿Qué cómo lo supo? Bueno, resulta que Villasana asegura que en el momento del temblor, se estaba celebrando un exorcismo a alguien poseído por 4 demonios. “Durante el exorcismo, los infestadores declararon que el terremoto del 19 de septiembre es parte de los avisos de Dios antes del gran castigo“, publicó en su artículo. Además de los temblores, habría huracanes y erupciones volcánicas. Según el teólogo. estos castigos serían “por haberse aprobado el aborto en la misma ciudad donde la Madre de Dios se apareció en 1531“. De acuerdo a Villasana, el sismo, bajo esos argumentos, sería un aviso para los mexicanos. En su cuenta de Twitter, publicó la imagen de los escombros del monumento a la Virgen: “Colapsó el monumento a la madre Significativo: en la ciudad donde aprobaron el aborto”.

A pesar de su sapiencia indiscutible, Villasana no es original. En noviembre del 2016, los diarios italianos señalaron que el sacerdote Giovanni Cavalcoli, quien es conocido por su carrera como teólogo, hizo las siguientes declaraciones el domingo 30 de octubre, el mismo día que un sismo de magnitud 6,5 sacudió la región central de Umbría: las sacudidas sísmicas son un “castigo divino por la ofensa a la familia y a la dignidad del matrimonio, sobre todo por culpa de las uniones civiles homosexuales”.

El esquema del cual depende esta explicación, tiene más seguidores:

Hace apenas unas semanas, en este diciembre del 2017, el cardenal emérito Juan Sandoval Iñíguez responsabilizó a las mujeres y a loas otroas de la violencia del crimen organizado y de los terremotos e inundaciones.

Como tribuna de explicación tan científica, Sandoval Iñíguez, convocó a un llamado “Gran Acto de Desagravio” que, por lo que entendí, es como un encuentro de Inconsciencias por la Deidad, pero con más poder de convocatoria que éste en el que nos encontramos. El evento fue en el llamado Estadio Azul, en la Ciudad de México, que, dicho sea de paso, tiene mejor ubicación que el CIDECI.

Para no variar, hubo también ahí encapuchados. Pero, a diferencia de quienes nos convocan, que se dedican a mal hablar del capitalismo, los encapuchados de Sandoval Iñíguez se flagelaron hasta sangrar. O sea que ésos sí son azotes y no los existenciales que se aglomeran en las redes sociales.
Entre azote y azote, pero cuidando que no lo salpicara la sangre, el cardenal emérito declaró que el derecho a decidir y la diversidad sexual son pecados, y que la violencia del narcotráfico y los temblores son el castigo a esos pecados: “Señor y Dios nuestro, antes de que venga un castigo mayor, nos mandas castigos temporales o correcciones paternas por medio de la naturaleza que es obra tuya y está gobernada por tu providencia. ¿Serán pura casualidad dos 19 de septiembre en esta ciudad?”.

El evento “Gran Acto de Desagravio” fue convocado por una especie de asociación que bien podría llamarse “Llegó la hora de que se marchiten loas pecadoroas”. O sea que como quien dice: la contra de quienes apoyan al Concejo Indígena de Gobierno y a su vocera.

Por ahí leí que, entre quienes convocaron, hay “figuras públicas”, dicen, como Esteban Arce, Manuel Capetillo y Alejandra Rojas. Ignoro qué tan públicas sean estas personas, sólo sé que la señora madre de Esteban Arce debe ser muy recordada entre la comunidad de otroas.

En el acto, que ahora lo sabemos, no era para exorcizar al equipo de fútbol que tiene como sede ese estadio (ni modos, “todo cruz azul pasado fue mejor”), el neocientífico Sandoval Iníguez declamó: “Este es un acto de desagravio, en el que venimos a hacer una confesión de culpa, a reconocer nuestros pecados delante del Señor y a pedirle misericordia y perdón. Venimos a decirle: Señor, hemos pecado contra ti y cometido la maldad que aborreces; perdona a tu pueblo y aparta de nosotros el castigo que merecemos. Hemos pecado contra ti, ante todo con el crimen más tremendo, más grave y más cruel, el del aborto practicado a lo largo y ancho de nuestra patria, a veces con el consentimiento de leyes inicuas y en ocasiones ocultamente, furtivamente, pero siempre con crueldad, alevosía y ventaja contra el inocente, el indefenso.”

Según reportes de prensa, muy cerca de donde se azotaban las “hermandades de penitentes encruzados y flagelantes de Taxco” (así se autodenominan), se recolectaban firmas para apoyar a la expanista Margarita Zavala en su proyecto de ser candidata independiente a la presidencia de la república.

A contra corriente, y en un esquema diferente, respecto a las desgracias naturales recientes, el Papa Francisco señaló: “Yo pienso que a México el Diablo lo castiga con mucha bronca porque el Diablo no le perdona a México que ella (señalando una imagen de la Virgen de Guadalupe) haya mostrado ahí a su hijo. Es una interpretación mía. O sea, México es privilegiado en el martirio por haber reconocido, defendido a su madre“.

Así que ahí tienen: castigo divino o castigo diabólico. Elija usted su esquema de explicación de una realidad.

“Son meras opiniones”, dirán ustedes o los influencers más cercanos a su ancho de banda.

Ok, ok, ok. Pero el problema es que se toman decisiones en base a esas opiniones: hay quien pide perdón divino o abraza el dolor como martirio privilegiado… y hay quien se organiza para demandar verdad y justicia.

No voy a hacer leña de la pesada cruz que carga la señora Margarita Ester Zavala Gómez del Campo de Calderón (a la que irrespetuosamente y lejos de toda corrección política, las zapatistas llaman “la Calderona”, y de quienes yo, que siempre he brillado por mi buena educación y por ser políticamente correcto, me deslindo).

Y aclaro que señalo que es “Gómez del Campo” para traerles a la memoria el asesinato de los infantes de la Guardería ABC, ocurrido el 5 de junio del 2009 en el estado de Sonora, y que estaba manejado, entre otras personas, por Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo Tonella, exonerada por ser pariente de la Calderona. La memoria de ese crimen no se apaga, gracias a que sus familiares siguen exigiendo verdad y justicia.

Y la nombro como “de Calderón”, porque referirla con su apellido de soltera sería señalar que vive en amasiato con el psicópata. Y, hasta donde mis limitados estudios de derecho canónico lo permiten, el amasiato es pecado. Ergo, eso nos traería más terremotos para castigarnos por culpa de quienes firman apoyando su candidatura.

En cambio, haré una breve referencia al principal saboteador de su carrera política, (su concubino, si hacemos caso a quienes se enfurecen por nombrarla por el que es su apellido según las leyes católicas, apostólicas y romanas), Felipe Calderón Hinojosa.

El señor Calderón Hinojosa era, hace 10 años, titular del poder ejecutivo federal en México. “Presidente”, creo que le decían. Bueno, hace 10 años, en ocasión de las inundaciones que azolaron el estado de Tabasco, el entonces mando supremo del ejército, fuerza aérea y la marina, declaró que la responsabilidad de que más de 125 mil personas hubieran perdido sus casas y tuvieran que refugiarse en albergues, era… de la luna y de un frente frío.

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El Partido Acción Nacional compite con el Partido Revolucionario Institucional, no sólo por el ridículo en el que recaen sus pre-candidatos. No, el Partido Acción Nacional, ahora con el lastre llamado Partido de la Revolución Democrática, también le disputa al PRI la complicidad en el crimen.

Si usted nota en la mirada de Ricardo Anaya, pre-candidato del PAN-PRD-MC, un brillo demente. no lo atribuya a una posible afectación en la zona del cerebro responsable de la decencia (claro, si es que la hay). Es producto de una formación partidaria de cuadros dirigentes. Ricardo Anaya forma parte de esa generación de cuadros partidarios que crecieron como tales en medio de la corrupción, el cinismo, la traición, el fanatismo, la intolerancia, la soberbia, el nepotismo, la ignorancia, el cretinismo… ok, creo que estoy describiendo a más de un pre-candidato, pero ahora me estoy refiriendo al de la alianza del PAN, PRD y MC llamada “Por México, al frente”… y, bueno, al frente hay un abismo.
Así que ahí lo vean.

Junto a Acteal y Ayotzinapa, otro nombre nos remite al crimen impune: la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, México.

Y en el sexenio de ese consistente pensador que se llama Vicente Fox, PRI. PAN y PRD se aliaron para el crimen llamado “Atenco”, en mayo del 2006, que incluyó, además del asesinato, la agresión sexual contra mujeres.

Así, todo parece indicar que el gran elector, que ciertamente no necesita del Instituto Nacional Electoral, demanda pruebas de criminalidad para decidirse. En su altar, estas propuestas partidarias ofrendan la sangre de mujeres, de niños, de jóvenes, de ancianos… y de otroas.

Y para confirmarlo, propuestas políticas de la derecha más rancia arriban a los distintos puestos de sicarios que el sistema político mundial oferta periódicamente.

Aunque hay ejemplos en Argentina, Chile, Brasil, el Reino Unido, el Estado Español, Israel, Honduras, Nicaragua, Rusia, y agregue usted la geografía que se le antoje, hay uno que sintetiza los aciagos tiempos por venir: Ronaldo Trump.

Además de su innegable habilidad y sapiencia para manejar su cuenta de twiter, Ronaldo Trump ha definido con diáfana claridad a la víctima a inmolar: mujeres, otroas, infantes, migrantes, el medio ambiente, y pudiera seguir detallando especificidades pero, al final, usted llegará a la misma conclusión que yo: la víctima es el planeta entero, incluida la humanidad que lo habita.

Aunque Ronaldo ha dado muestras de serios problema mentales, ha resuelto la ecuación básica que todo gobernante debe afrontar: ¿qué debo hacer para seguir en el Poder? Ockham le ha sido de utilidad y ha optado por la respuesta más sencilla: una guerra.

Para conseguir una guerra propone muros, cambios de embajadas, provoca incidentes diplomáticos y así suplica, implora: “¡dadme un guerra!, os lo pido. Donde sea, no importa. Y mientras más grande, mejor” Y entonces, remontándose siglos atrás, Ronaldo Trump toma la lira de Nerón y canta: “No queremos pelear, pero por Jingo, si lo hacemos, tenemos las naves, tenemos los hombres, también el dinero”

Sí, una guerra. O un crimen, depende.

Guerra o crimen, una desgracia como nunca antes en la historia de la humanidad.

Como si el mundo tal y como lo conocemos se derrumbara.

-*-

Y ya que nos hemos referido a los videojuegos, imaginemos que tenemos el sueño de cualquier video-adicto: una interfaz cibernética que nos permita, de manera simultánea, tener la perspectiva estratégica, la táctica y la de primera persona. Algo así como una combinación de la estrategia en tiempo real, el role playing, la primera persona o first person shooter, y el otro que no sé cómo se llama pero es como en tercera persona. En fin, si algún día se crea, no olviden mocharse con los derechos por autoría intelectual.

Ahora, supongan ustedes que están encerrados dentro de un cuarto ideal esférico. La superficie interna de la esfera, la que ustedes pueden ver, es una gran pantalla curva, con tecnología 5K, omled o como se diga, y en la que, simultáneamente y con velocidad vertiginosa, se le presentan paquetes informativos. No sólo imágenes, también sonidos, olores, sensaciones táctiles y gustativas. Y, bueno, también, y para no discriminar a los esotéricos, percepciones extrasensoriales.

Usted puede pensar, con un alto grado de certeza, que está en el mundo real, así que usted vive en ese mundo, ahí usted nace, crece, se reproduce, y, dios no lo quiera, pero es una situación hipotética, muere.

Usted es feliz o infeliz ahí. La máquina es tan eficiente que incluso le provee de los parámetros para definir felicidad e infelicidad. Es más, le ofrece también una explicación de ese mundo y, si es de su preferencia, de un mundo espiritual, un consuelo para el día en que, ¿ya dije que dios no le quiera?, usted muera.

Así que usted está ahí, en la máquina que llamaremos, con prudente cálculo empresarial, “la máquina del gato-perro” (todos los derechos reservados).

En eso está, o sea que simulando que vive o viviendo (porque la máquina le da también los criterios para distinguir entre “lo real” de la máquina y “lo virtual” que la misma máquina produce para darle un punto de referencia).

Bueno, supongamos que en una temporalidad cualquiera dentro de la máquina, usted está haciendo lo que se supone que hace. En eso, a saber de dónde, aparece una persona que no tiene nada qué ver con nada. Usted, claro está, es una persona moderna, comprensiva de las limitaciones tecnológicas y atribuye esa irrupción a una irregularidad en el complicado software de la máquina o en su complejo hardware. Usted espera pacientemente a que la irregularidad se solucione, o sea, busca el botón de “reset”, pero la persona sigue ahí y, cuando menos se lo espera, esa persona le dice:

“Un momento, que nadie toque nada, que nadie salga. Ésta es la escena de un crimen”.

Usted duda. No sabe si quejarse en soporte o poner en el microondas un paquete de palomitas de maíz, pues tal vez se trata de un nuevo episodio de “La Ley y el Orden, Unidad de Víctimas Especiales” (música de fondo).

Pero algo no encaja, porque no es la detective que aparece sino otra mujer. Sí, la máquina le ha dado el patrón que indica: “mujer”. Pero la susodicha trae una blusa bordada, su estatura es menor al promedio que la misma máquina le ha inculcado como “estatura promedio”, su tez es de color oscuro, digamos del color de la tierra. La máquina le da la información que tiene: “indígena, o también autodenominada “originaria”, su ubicación geográfica está en la región media de Norteamérica llamada México, nulo o mínimo nivel de estudios escolares, acceso a avances tecnológicos entre 0 y 0,1, monolingüe aunque hay casos en que maneja dos o más idiomas, tasa de mortalidad, muy por encima del promedio, esperanza de vida, muy por debajo del promedio; persistencia cultural, siglos; por lo mismo, edad indefinida.

Con esa información, usted ya empieza a redactar el reporte a soporte, claro, atascándose al mismo tiempo de palomitas, porque tampoco se trata de desperdiciar la salsa Valentina que las cubre:

“Estimados programadores, les ruego que solucionen este desperfecto. Porque no es posible que uno, una, unoa, esté aquí cumpliendo a cabalidad las funciones que me han sido asignadas, y de pronto aparezca algo tan premoderno. Apúrense porque está por empezar la nueva temporada de “A la derecha, el mejor de los mundos posibles” y ya están los promocionales. Firma”

La irrupción femenina en cuestión tiene el mal gusto de cambiar el chiste de moda de “vengo del futuro y…” seguido de algo ingenioso. Oh, no preocupar, la máquina también le dice qué es y que no es “ingenioso”. Porque la, digamos, mujer originaria dice ahora: “vengo del pasado y esta película no es una película y ya la vi”. Entonces usted se percata que la mujer no está sola, hay otras que se le parecen, aunque ahora que le obligan a mirarlas ve que son iguales pero diferentes. Hay también hombres, varones pues. Y no faltan quienes no son ni una ni otro.

Sin respetar la programación, esos seres extraños, anacrónicos y, no sobra decirlo, irreverentes, empiezan a husmear y hasta hay quien ha sacado, a saber de dónde, una lupa. Usted está a punto de aplaudir, porque piensa que la máquina se ha actualizado y ahora puede producir una realidad virtual dentro de la realidad virtual, pero la mujer que ahora la máquina etiqueta como “indígena” sin matiz alguno, le estudia a usted detalladamente. Claro que tiene usted razón en sentirse incómodo cuando, después de ponerle la lupa sobre los ojos, ella sentencia: “Otra víctima, que la anote el equipo de relatorías”.

“Sí, tienen un equipo de relatoría, lo que sugiere algún tipo de forma organizativa no catalogada”, le dice a usted la máquina, un poco para hacerse útil y otro poco para darse tiempo a auto revisar su programación.

El grupo de indígenas que, ahora usted se percata, son una minoría pero hacen bulla como si fueran mayoría, se reúne para deliberar y, después de un tiempo que la máquina no puede contabilizar u ofrecer un parámetro de comparación, decretan:

“Aquí está todo: la víctima, el asesino, el arma homicida y la escena del crimen”

Entonces usted se da cuenta de que la pantalla esférica más bien semeja un muro cóncavo, y ve, no sin alarmarse, a una niña, acompañada con un ser extraño que la máquina es incapaz de etiquetar y se conforma con “gato-perro; ser mitológico de origen desconocido; no hay ningún dato que confirme su existencia real, o sea virtual, pero real en la máquina, o sea, usted me entiende ¿no?, bueno, depende; hábitat probable: montañas del sureste mexicano”. Cfr: “Habrá una vez”, ediciones en español, italiano, inglés, griego, alemán, portugués, etc”

Bueno, lo que le alarma es que la niña y el así catalogado como “gato-perro” están señalando una grieta en la máquina, o sea en la esfera, o sea en el muro.

Ahora usted duda, algo que la máquina siempre le ha evitado hasta ahora, entre ir a revisar las condiciones de garantía o correr a asomarse a la grieta.

Porque resulta que la grieta, su posibilidad, cuestiona no sólo la programación de la máquina, sino su
existencia misma.

Entonces usted siente que está prisionero en la misma paradoja que el gato de Schrodinger

La máquina lo enlaza velozmente a Wikipedia y ahí usted lee:

Erwin Schrödinger plantea un sistema que se encuentra formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato en su interior, una botella de gas venenoso y un dispositivo, el cual contiene una sola partícula radiactiva con una probabilidad del 50% de desintegrarse en un tiempo dado, de manera que si la partícula se desintegra, el veneno se libera y el gato muere. Al terminar el tiempo establecido, la probabilidad de que el dispositivo se haya activado y el gato esté muerto es del 50%, y la probabilidad de que el dispositivo no se haya activado y el gato esté vivo tiene el mismo valor.”
Claro, usted ya no sigue a las partes ésas de mecánica cuántica, porque siente un ligero temblor recorrerle el cuerpo.

“Terror” le dice la máquina para que usted identifique esa sensación. Porque la máquina ya tenía etiquetada esa percepción sensorial, pero siempre, al menos hasta ahora, se la había presentado como ajena: el terror siempre había estado en lo otro.

Todas las evidencias, todo lo sólido que le daba a usted certezas, valores, razonamiento, juicio, se empiezan a desvanecer.

No sabe si está vivo o muerto, hay un 50% de probabilidades de una cosa u otra, y usted se estremece, pero no porque está a punto de averiguar su condición existencial, sino porque la pregunta que plantea la grieta, como quien dice le mueve el tapete:

“¿Otro mundo es posible?”

“Es”, le responde la niña que ahora trae bajo un brazo un balón y, sobre la cabeza, algo que podría ser un gato… o un perro.

Usted, claro, es una persona con conocimientos y se auto aplica la “navaja de Ockham” interpretada como que la explicación más sencilla es probablemente la más correcta. Entonces se dice a sí mismo, misma, mismoa: “estoy soñando”

Mientras decide si está en un sueño o en una pesadilla, ¿qué hace usted? ¿se asoma a la grieta o sigue haciendo lo que estaba haciendo cuando esa bulla irreverente e insumisa apareció?

Para esto lo que originalmente era un grupo de indígenas, ahora es un colectivo más amplio: hay personas de todos los colores, hay quien empuña un martillo y sonríe cómplice cuando se dirige al muro donde, oh, oh, parece que quieren agrandar la grieta.

Y allá hay quien danza, y quien pinta, y quien imagina un encuadre para la toma, y quien escribe apresuradamente, y más allá cantan, y hay quien está sopesando un microscopio para ver si lo arroja al muro esférico o es mejor el bisturí que algo habrá de hacerle a la grieta.

Y, un momento, ¿de dónde salió esa marimba?

Y ya están jugando fútbol y la niña, que para ahorrarse explicaciones, se colgado un gafete que reza: “Defensa Zapatista” le pregunta a usted que cómo se llama, y usted entiende entonces que no le está pidiendo su nombre-nombre, sino su posición para un supuesto equipo que no acaba por completarse.

Y usted siente ya que el terror se ha apoderado de todo su ser, porque ha intuido que la niña en realidad le está preguntando:


“¿Y tú qué?”



Desde el CIDECI-UniTierra, Chiapas.

SupGaleano.

México, diciembre del 2017.



DEL CUADERNO DE APUNTES DEL GATO-PERRO:

EL MISTERIOSO CASO DE LAS MANTECADAS DESAPARECIDAS.

Elías Contreras es un compañero zapatista que tiene el trabajo de comisión de investigación, un detective pues. O sea que es como un vigía. Elías Contreras está finado, al igual que el Supmarcos y trabajaban juntos en eso de buscar al mal y al malo. Elías ahora trabaja a veces con el SupMoy, aunque cada tanto se platica con el SupGaleano.

Este breve resumen debe servirles para entender lo que ocurrió una tarde de este diciembre en la Comandancia General del EZLN, a donde el Subcomandante Insurgente Moisés citó al mentado Elías Contreras.

Elías”, dijo el SupMoy después de responder el saludo militar del comisión de investigación, “hay un problema”.

Elías Contreras no dijo nada, sólo sacó un poco de doblador y unas briznas de tabaco, y se dedicó a forjar un cigarrillo mientras escuchaba al SupMoy:

Es en la tienda cooperativa de la región. Dicen que faltan unas mercancías, que se desaparecieron. 

Me pidieron si alguien podía apoyar. ¿Te encargas?

Elías Contreras sólo emitió un sonido como “mmh”, y salió sin decir palabra alguna.

El encargado de la tienda saludó a Elías apenas con un gesto, estaba haciendo la cuenta del mes.

¿Qué fue lo que se despareció pues?”, preguntó Elias mientras miraba distraído los Dvd que estaban a la venta, la mayoría de ellos con el sello de “Los Tercios Compas”.

Las mantecadas”, dijo el encargado sin despegar la vista del cuaderno donde sufría con las cuentas.

“¿Y cómo sabes que faltan?”, pregunta Elías mientras revisa el estante.

Porque ésas nadie las compra, siempre estaban ahí, de balde pues

“¿Y si nadie las compra cuál es el problema?”

La comisión de vigilancia”, suspiró resignado el encargado, “tiene que estar cabal la cuenta, si no, 
pues hay que reponer o castigo

Elías Contreras dio un resoplido y se inclinó a recoger unas hilachas de tabaco negro al pie del mostrador.

Se marchó.

Sup”, dijo cuando estaba ya en la puerta de la champa del SupGaleano.

Elías”, respondió el Sup sin apartar la vista de una pantalla cableada a una vieja computadora laptop.

Se jodió”, quiso aclarar el Sup, “la pantalla se quebró, pero el procesador y lo demás está bien, así que la conecté a este monitor. Apenas le adapté el teclado, pero el ratón no lo encuentro

Giró en su silla de ruedas y miró a Elías.

Las mantecadas”, dijo el comisión de investigación.

Ya no hay”, dijo el Sup, “se las comieron Defensa Zapatista y su perro… o gato… o lo que sea”.

“Pero tengo algo de pan de pinole que hicieron los insurgentes. ¿Que cómo sé que lo hicieron los insurgentes? Pues porque sí levantó, cuando lo hacen las insurgentas queda aplastado.”

Elías se forjó un cigarrillo y le pasó al Sup los fósforos para la pipa.

¿Y ahora?”, preguntó el SupGaleano después de esperar a que Elías Contreras encendiera su cigarro.

Pues te van a poner a hacer las cuentas del tiendero. Claro, además de reponer la paga. Pero no vine a eso. Hay un pensamiento que quiero platicarte…

Algunas horas después, Elías Contreras, comisión de investigación del EZLN, salió de la champa del SupGaleano y se detuvo un momento a ver la tarde rendida ya a las sombras de la noche.

Con el focador alumbró el camino hasta la comandancia general del ezetaelene. Ya en la puerta, sin entrar, saludó y dijo: “El Sup, unas mantecadas

El SupMoy se sonrío y dijo para sí: “Bueno, alguien tenía que hacer esas cuentas”.

En la asamblea general al SupGaleano no le fue mal, pero tampoco bien. Después de “autocriticarlo” por comer comida chatarra y no alimentarse bien (le dijeron que son mejores las mantecadas que hacen en la panadería del CIDECI), las autoridades le dieron el peor castigo que hay actualmente en esa comunidad: hacer las cuentas de las cooperativas.

El Sup encendió la pipa al salir de la asamblea y, mientras se dirigía a la cooperativa “Como mujeres que somos”, se dijo a sí mismo: “bueno, pudo ser peor, en otros tiempos me hubieran puesto a limpiar potrero”.

Hizo las cuentas rápidamente, no porque supiera matemáticas, sino porque las hizo con el celular que tomó “prestado” de la comandancia cuando el SupMoy lo llamó para regañarlo. Tampoco era un gran celular, era uno de esos de “gama baja” que no servía para capturar las firmas que el INE del primer mundo ponía como requisitos a aspirantes a candidatas del tercer mundo, pero la calculadora sí jalaba para sumas y restas.

Encontró a Elías al pie de la Ceiba, tal y como habían quedado.

Los olores de ambos tabacos se entremezclaban con los silencios. Diálogo entre difuntos, diálogo sordomudo.

Ninguno de los dos recuerda quién preguntó: “¿Cuánto tiempo?”, pero saben que ambos
respondieron al unísono: “poco, muy poco”.

Doy fe:

El gato-perro.

Transmisión en vivo del 28 de diciembre de 2017:

SEGUNDA EDICIÓN DEL “CONCIENCIAS POR LA HUMANIDAD”
CON EL TEMA “LAS CIENCIAS FRENTE AL MURO”


Transmisión en vivo del 28 de diciembre de 2017:

Participación de la Comisión Sexta del día 27 de diciembre de 2017 en el ConCiencias por la Humanidad. SupGaleano. Depende

Imagen de: https://scontent-cdg2-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-9/26165662_10155928878782629_8442089988407745305_n.jpg?oh=7768b5d68e409a1383e978aed18ccf54&oe=5AFD3548

DEPENDE…

27 de diciembre del 2017.

  Buenos días, tardes, noches, madrugadas.

  Queremos agradecerles a quienes asisten, sea aquí en el CIDECI, sea a la distancia en geografía y calendario, a este segundo Encuentro de ConCiencias por la Humanidad, cuyo tema central, se supone, es “las ciencias frente al muro”.

  Celebramos que hayan decidido participar, sea como ponentes o como escuchas y videntes,

  Mi nombre es SupGaleano y ahora no voy a hablarles de ciencia, ni de arte, ni de política, ni les voy a contar un cuento.

  En cambio, quiero hablarles de un crimen y de sus posibles análisis o explicaciones.

  Y no un crimen cualquiera, sino un crimen que rompe los calendarios y redefine el tiempo; que amalgama al criminal y a la víctima con la escena del crimen.

  Un crimen, digo.  Pero… ¿Un crimen en curso?  ¿Uno ya perpetrado?  ¿Uno por cometerse?  ¿Y quién es la víctima?  ¿Quién el criminal?  ¿Cuál es la escena del crimen?

  Tal vez alguna, alguno, algunoa, esté de acuerdo conmigo que los crímenes son ya parte de la realidad que se padece en México, y en cualquier parte del mundo.

  Crímenes de género o feminicidios, de homofobia, racistas, laborales, ideológicos, religiosos, por la edad, por la apariencia, por negocios, por omisión, por el color, y así.

  En resumen: un territorio anegado en sangre.  Tanta, que las víctimas ya no tienen nombre, son sólo números, índices estadísticos, notas de interiores o de relleno en los medios de comunicación.  Incluso cuando la sangre es de quienes, como ell@s, trabajan de comunicadores,

  Miles de crímenes con minúsculas, que se alimentan de un crimen mayor,

  La aberración es tan grande, que los deudos de las víctimas tienen que luchar ya no por la vida de sus ausentes, sino porque no mueran dos veces: una de muerte mortal y la otra de muerte de memoria.

  Para no ir muy lejos, en México, ya se puede decir que alguien “murió de muerte natural” cuando es víctima de la violencia.

  Cada actividad, cada paso, cada instante de una vida otrora normal, ahora transcurre en la incertidumbre…

  ¿Llegaré con vida al trabajo, a la casa, a la escuela, al día siguiente?  ¿Encontrarán mi cuerpo?
¿Estará completo?  ¿Dirán que yo lo provoqué y me harán responsable de mi ausencia?  ¿Tendrán mis cercanos que luchar por encontrarme, por recordarme?  Mi familia, mis amistades, la gente que me conoce, quien no me conoce, ¿dedicarán un pensamiento a mi muerte, un tuit, un comentario en voz baja, una lágrima?  ¿Y después?  ¿Seguirán adelante?  ¿Guardarán silencio?  ¿Cómo reaccionarán cuando no se diga que asesinaron una mujer, sino que una mujer murió?  ¿Cuál su valoración cuando la nota roja detalle mi ropa, la hora, el lugar?  ¿Alcanzará mi muerte al mínimo necesario para que los gobernantes decreten una alerta de género?  ¿Mi asesino, sí, en masculino, será castigado?  ¿Quién explicará qué del crimen que me atacó por ser mujer?  Sí, joven, niña, adulta, madura, anciana, bonita, fea, flaca, gorda, alta, baja, siempre mujer.

  ¿Por qué no me advirtieron que nacer y crecer mujer en este calendario, en cualquier geografía, reducía mi esperanza de vida y que cada maldito minuto iba a tener que luchar, ya no sólo para ser valorada y respetada por mis méritos, grandes o pequeños, para tener una retribución justa por mi trabajo, para tener oportunidades de estudio, de trabajo, de relación, para ser feliz o infeliz, según fuera arrastrándome o caminando o corriendo por los calendarios, para ir tirando pues, o como cada quien le diga a vivir; no, resulta que también tengo que luchar para que no me maten, no una, dos, tres, cien, miles de veces?

  Porque me mata el hombre que me mata, y me mata quien ignora mi muerte, la matiza, la maquilla, la enmascara, la ensucia con su maledicencia (“se vistió provocativamente”, “estaba tomando”, “estaba en un antro”, “andaba de noche”, “andaba sola”) ocultando que mi delito es vivir.  Así nomás, vivir.  Sin importar mi edad, mi credo, mi color, mi posición política, mis ideas, mis sueños y mis pesadillas.  Mi asesino no se decidió porque fuera yo a votar o abstenerme, porque votara rojo o verde o azul o café o amarillo o independiente o la verdad es que ni credencial de electora tengo.  Tampoco fue la edad su móvil: soy niña, joven, adulta, madura, anciana.  Me asesinó porque soy mujer.

  Así estamos, oiga.  Aceptamos que la explicación de un crimen de género, del asesinato de una mujer, del feminicidio, sea esa: es que era mujer, quién le manda, ella se lo buscó, y que siga la cacería.  Porque el silencio es complicidad, y la complicidad es la celebración del crimen.  Sólo un cambio de casilla: del crimen a la normalidad.  Brindemos porque es éste el sistema que culmina la historia, donde la humanidad alcanza su máximo desarrollo, donde el progreso y el bienestar pueden ser disfrutados por todo aquel que trabaje y se esfuerce.

  Eso es el sistema capitalista, oiga, el sistema en donde asesinar a una mujer es parte de la vida diaria, de la muerte cotidiana, del terror asumiendo su identidad de género.

  ¿O no?  ¿O todo depende de quién explique mi muerte?  ¿O ya no importa?  ¿Ya ni siquiera merece una explicación?  Mi muerte es como la lluvia que hace más lento el tráfico y que uno, una, unoa, padece con el fastidio de quien llegará tarde al siguiente asesinato como se llega tarde al siguiente semáforo?  ¡Chin! Otra vez rojo, otra muerta, otra asesinada, otro retraso.

  Decía el finado SupMarcos que, para ser tomados en cuenta, los indígenas tenían que morirse por miles.  Que si eran unos cuantos, normal.  Que si eran unas decenas, “es parte su naturaleza bárbara”, “síntoma de retraso cultural”, “el gobierno debe cumplir con la deuda histórica con las más desprotegidos”.  Que si eran cientos, “¡ah, las desgracias naturales, pobrecillos!”.  Si ya eran miles, entonces sí alguien preguntaba “¿qué está pasando?, ¿por qué?”

  Así que cabría preguntarse: ¿Cuántas mujeres asesinadas se necesitan para que nos preguntemos qué está pasando y por qué?  ¿Quién es el responsable del crimen?  ¿Quién es la víctima?  ¿Cuál es el móvil?

  ¿O vamos a esperar el siguiente escándalo en las redes sociales?  ¿En serio?  ¿Dónde antes había la limosna del lamento o una moneda, ahora un tuit, un hilo si me apuran?

  Hace poco tiempo, en esa fuente perene de sabiduría, tolerancia y preocupación por el bien común que es la red social “twiter”, un usuario reprendía a una usuaria que condenaba el asesinato de una mujer (otra más) como feminicidio.  El usuario en cuestión le decía, palabras más, palabras menos: “No es feminicidio porque ella no era feminista, era sólo una mujer”,  Y remataba así “ustedes las feminazis no respetan a las demás mujeres y quieren extender su odio a todas”.  Mi imagino que la réplica que recibió el usuario fue del tipo “no puedes acceder a esta cuenta, porque has sido bloqueado porque la usuaria es alérgica a la estupidez”.

-*-

  Un crimen de género.  Podríamos intentar una explicación, una hipótesis.  Podríamos, por ejemplo, preguntarle al asesino por qué cometió ese crimen.

  Les adelanto que las justificaciones serán muchas pero siempre la misma.  La respuesta inconfesable del varón siempre será: “porque puedo hacerlo, ya vendrán otros, otras, a darme la razón, el móvil”.

  Y sí, aunque todo depende.

  Por ejemplo:

  Hace unos días, la agencia de noticias Apro, informó: “Al deplorar los feminicidios en el país, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez hizo referencia a un presunto experimento en Juárez, Chihuahua, donde un policía vestido de civil a bordo de un auto de lujo “conquistaba” a mujeres para llevarlas a la presidencia municipal, donde las reprendían por su comportamiento diciéndoles “con cualquiera se suben, por eso las matan”.

  En entrevista para Canal 44, tras asistir a una plática de la Coparmex, el también obispo emérito de Guadalajara dijo hoy que el alarmante incremento de los feminicidios en el país se atribuye a la “imprudencia de las mujeres”.

“De parte de la mujer puede haber cuando menos imprudencia. Con cualquiera que sale por ahí bien vestido, se comprometen, se enganchan”, soltó Sandoval Iñiguez para enseguida hacer referencia al supuesto experimento realizado en Ciudad Juárez.

  Como pueden apreciar, aquí ni siquiera se menciona a los asesinos.  La responsable de su asesinato es la mujer y su “natural” imprudencia.

  Oh, lo sé.  Ustedes se preguntan a qué viene toda esta perorata sobre los feminicidios, si aquí estamos para hablar de las ciencias y el muro.

  Bueno, en mi defensa alego que estoy describiendo una parte de ese muro.  Y lo primero que resalta en él, es un extendido grafiti, que abarca los 5 continentes, donde la sangre ocre de las mujeres víctimas de la violencia colorea la palabra “CULPABLE”.

  Claro, depende.  Hay quien ve los grandes avances científicos y tecnológicos, las urbes soberbias, las doradas luces reflejadas en los rascacielos.

  Y nosotros aquí de necios e irresponsables, escuchando que estamos frente a un crimen.  El más grande, profundo, extendido y terrible en la historia de la humanidad.  Un crimen hecho sistema.

  Pero yo aclaré, al inicio, que no iba a hablar de ciencia, ni de arte, ni de política, ni iba a contar un cuento.  Dije puntualmente que iba a hablar de un crimen.  Así que va en su cuenta de usted si sigue escuchando, leyendo o dándole click al ícono de recarga porque la transmisión en stream ya se cayó y la pantalla de la compu, la tableta, el celular, se congeló en esa palabra que bien puede resumir la explicación que el sistema da a los asesinatos de mujeres: “CULPABLE”.

  Y mientras la transmisión se reanuda, volteo a mirar hacia arriba para ver y escuchar si alguien está hablando de eso, de esos crímenes.  Pero nada. Tal vez falla mi conexión y en realidad sí se está hablando de eso y se están proponiendo planes, estrategias, tácticas para acabar con esa pesadilla.

  Y entonces, mientras la transmisión se reanuda, usted, nosotras, nosotros, escuchamos las palabras del poeta Juan Bañuelos.  Es apenas un eco el sonido de su voz, porque es de hace diez años, en ocasión del homenaje que recibió en el Encuentro de poetas del mundo latino, en el 2007.  En su voz no hay celebración por el premio.  Hay, en cambio, un ligero temblor de dolor, de indignación, de rabia.  Ahora se escucha:

  “Pero a lo que voy, concretamente, es a lo siguiente: el 22 de diciembre de 1997 se perpetró el asesinato de 45 indígenas en la comunidad de Acteal, que está en el municipio de San Pedro Chenalhó, en el estado de Chiapas. La más sangrienta de muchas agresiones que han sufrido: la saña con que mujeres, niños y hombres fueron asesinados por grupos paramilitares.  El gobierno quiso explicar que se trataba de “luchas intertribales”.  No es casual, también, que la mayoría de los muertos hayan sido mujeres ni que la violación sexual hecha por los grupos paramilitares fuera para sembrar el terror en las comunidades y para atacar los proyectos autonómicos.

  Desde la fundación del grupo indígena Las Abejas la respuesta fue la violación tumultuaria, en diciembre de 1992, contra las esposas de los fundadores, una de ellas con siete meses de embarazo.  La masacre de Acteal significa que matando a las mujeres se destruye un símbolo de la resistencia: el fin es “matar la semilla”, ése fue el grito de los paramilitares ese 22 de diciembre: que no se multipliquen más los indios. El asesinato en Acteal no es la hechura de una violencia loca ni de venganzas tribales o personales. El que no se haya investigado a fondo y se identifique a los culpables en estos 10 años de los hechos es responsabilidad sólo de los grupos de poder estatales y de los presidentes de México que hemos tenido. No se ha resuelto nada.”

  Imagino que hay una pausa, tal vez para aclarar la voz, tal vez para tratar de controlar la rabia:

  “Al día siguiente del 22 de diciembre de 1997 fui enviado a Acteal como miembro de la Conai (Comisión Nacional de Intermediación por la Paz) para investigar lo que había sucedido. La impresión fue espantosa: hallamos ropas ensangrentadas de niños y mujeres en las ramas de los arbustos, y en una cuevita donde trataron de esconderse. Algunos de los sobrevivientes dieron su testimonio contando pormenores sobre cómo fueron masacradas algunas mujeres al abrir su vientre (cuatro estaban embarazadas) y extraerles a sus nonatos, con tal saña que sintetiza una política de exterminio.

Micaela, una niña de 11 años, tiene mucho miedo. Ella nos cuenta que desde temprano está con su mamá rezando y jugando con sus hermanitos para que no den lata. Hay varias mujeres en la ermita. A las 11 de la mañana empezó la balacera, los niños empezaron a llorar, hombres y mujeres empezaron a correr, y a otros los alcanzó la bala ahí mismo; un disparo le llegó por la espalda a la mamá de Micaela. La encontraron por el llanto de los dos niños que luego fueron asesinados. 

Micaela se salvó porque la creyeron muerta. Tenía mucho miedo y fue a esconderse a la orilla del arroyo. Ahí vio cómo los paramilitares regresaron con machetes en la mano; se reían, hacían bulla, desvistieron a las mujeres muertas y les cortaron los pechos. A una le metieron un palo entre las piernas y a las embarazadas les abrieron el vientre y sacaron a sus hijitos y juguetearon con ellos: los aventaban de machete a machete. Después se fueron los tipos gritando, gritando y gritando. A Micaela la tomó de la mano su tío Antonio para ir a buscar a sus primos o a gente conocida que pudiera estar viva entre los muertos. Ella sigue relatando: “rescatamos a dos chiquitos que estaban junto a su madre muerta; el niño tenía la pierna destrozada, otra niña tenía el cráneo desbaratado y se revolvía tratando de aferrarse a la vida. Después del genocidio muchos no pudieron combatir la tristeza: Marcela y Juana han perdido la razón, ya no hablan, sólo emiten monosílabos ante el ruido de helicópteros militares que sobrevuelan la comunidad”.

  Juan Bañuelos se disculpa.  Sabe que su palabra sonará anacrónica para algunos de los asistentes (de entonces y de ahora):

  “Que el público de esta noche me perdone si en esta fiesta de la palabra con poetas de diferentes países he tenido que abordar la matanza espantosa de Acteal, de hace 10 años, aún sin ninguna solución, pero es que yo nací en Chiapas y fui miembro de la ex Conai y no puedo mantenerme callado.

  A algunos les pareceré radical por exigir cambios profundos en mi país; sin embargo, les respondo con el pensamiento de José Martí, el gran poeta de América: “Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical a quien no ve las cosas en su fondo. Ni se llame hombre quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres”, porque hay que sostener que “patria es humanidad”. Por lo mismo, y por lo tanto, este homenaje a mi persona lo trasfondo, lo cambio y lo transfiero a la memoria de los masacrados en Acteal.”

  Juan Bañuelos, poeta al fin, lee el poema de la poetiza Xuaka´ Utz´utz´Ni´, titulado “Para que no venga el Ejército”:

Escucha, sagrado relámpago,
escucha, santo cerro,
escucha, sagrado trueno,
escucha, sagrada cueva:
Venimos a despertar tu conciencia.
Venimos a despertar tu corazón,
para que hagas disparar tu rifle,
para que dispares tu cañón,
para que cierres el camino a esos hombres.
Aunque vengan en la noche.
Aunque vengan al amanecer.
Aunque vengan trayendo armas.
Que no nos lleguen a pegar.
Que no nos lleguen a torturar.
Que no nos lleguen a violar
en nuestras casas, en nuestros hogares.
Padre del cerro Huitepec, madre del cerro Huitepec,
Padre de la cueva blanca, madre de la cueva blanca,
Padre del cerro San Cristóbal, madre del cerro San Cristóbal:
Que no entren en tus tierras, gran patrón.
Que se enfríen sus rifles, que se enfríen sus pistolas.
Kajval, acepta este ramillete de flores.
Acepta esta ofrenda de hojas, acepta esta ofrenda de humo,
Sagrado padre de Chaklajún, sagrada madre de Chaklajún.

  Juan Bañuelos termina su intervención diciendo:

  “Exigimos juicio sumario para el norteamericano ex presidente Zedillo y sus cómplices.”

  ¿Le aplauden o no?  No lo sabemos.  La grabación se corta abruptamente con la palabra “cómplices”.  En una reunión de poesía, un artista de la palabra ha decidido hablar de un crimen y, en lugar de agradecer el homenaje, ha demandado verdad y justicia.  Juan Bañuelos no lo sabe, porque la muerte natural lo dejó sin palabras hace algunas lunas, pero los asesinos materiales e intelectuales de ese crimen están libres con la complicidad, entonces y ahora, de los líderes del mexicano Partido Encuentro Social.

  Y hace unas horas acaba de fallecer, en paz y “con los auxilios espirituales de la santa madre iglesia”, uno de los autores intelectuales de esa matanza: el general Mario Renán Castillo Fernández.

  Y donde digo Acteal, pueden ustedes, ajustando su calendario, decir ahora “Chalchihuitán” o “Chenalhó”.  Y agregar la variable de la disputa por la próxima gubernatura de Chiapas entre el PRI-rojo y el PRI-verde.  Ellos pondrán los candidatos, sus militantes indígenas ponen ya los desplazados
y los muertos.

  Dije antes que nadie estaba hablando de los crímenes contra las mujeres.  Bueno, depende de a dónde se dirijan el oído y la mirada.  Porque hay una mujer que se llama Guadalupe y le dicen “Lupita”.  Tenía 10 años cuando la matanza de Acteal y le tocó vivir ese horror y morirlo también con sus seres cercanos.  Ahora Lupita es concejala del Concejo Indígena de Gobierno y, junto a la vocera de ese Concejo, Marichuy, anda los caminos de este país y cuenta esa historia.

  Lupita habla con otras mujeres.  Algunas son como ella, otras no.  A unas y a otras, les habla y no sólo les dice: “mírate en esta historia porque ya es también la tuya”.  También les dice: “organízate, resiste, no te rindas, no te vendas, no claudiques.  No esperes a que el terror entre a tu casa, tu calle, tu escuela, tu trabajo.”

  Ni lupita ni la vocera caminan solas.  Otras concejalas, indígenas como ellas, mujeres como ellas, trabajadoras como ellas, pobres como ellas, madres como ellas, esposas como ellas, hijas como ellas, abuelas como ellas, hermanas como ellas, organizadas como ellas, rebeldes como ellas, caminan y hablan en otras partes de este crimen llamado “México”.

  No hay lujos para ellas, ni aviones privados, ni reporteros de la fuente asignados.  Dicen algunos que están juntando firmas para que la vocera Marichuy sea candidata independiente a la presidencia de la república.  No sé si están juntando firmas. Ellas dicen que están juntando dolores, rabias, indignaciones, y que no hay una aplicación cibernética para recabar eso, ni celular de gama baja, media, alta o venti que soporte esos terabytes.  Sólo tienen su oído, su corazón.  Su palabra es invariablemente la misma: “organización”, “resistencia”, “rebeldía”.

  No lo dicen, pero así dicen: “no me tengas lástima, no te pido limosna, sólo te digo: mírate al mirarme, y al escucharme, escúchate”.

  Entonces yo les pregunto a ustedes, a quienes asisten, escuchan, leen, miran: “¿merece el Concejo Indígena de Gobierno la oportunidad de recorrer más lugares, de hablar con más personas, de escuchar más dolores y, en lugar de ofrecer promesas, programas de gobierno y gabinetes, también denunciar un crimen, compartir su explicación de él e invitar a acabar con el criminal?  No acomodarlo, no matizarlo, no maquillarlo, no reciclarlo, no perdonarlo, no olvidarlo.  No, acabarlo, destruirlo, desaparecerlo.

  La respuesta a esa pregunta, ya lo sabemos, depende de quién, de dónde, de cómo.

-*-

  He hablado de una parte del crimen.  Porque, como dije al principio, no voy a hablar de ciencia, ni de arte, ni de política, ni voy a contar un cuento.  Sin embargo, al hablar del crimen hablo también de las explicaciones que de él se dan,  Y la explicación de este horror cotidiano varía.  Depende desde dónde se explica y depende de quién da cuenta de él.

  Fiel a su esquema a modo, el Partido Revolucionario Institucional de Acteal, renovó su persistencia delictiva en este sexenio.  No le basta la corrupción rampante, la ineficacia administrativa, la torpeza diplomática, la frivolidad como estilo de gobierno.

  No, el PRI necesita siempre un crimen aterrador que lo mantenga en los parámetros que le dan identidad, color, vocación y proyecto.

  Y, como en Acteal, las mismas plumas que archivaron en “conflicto intertribal” el asesinato de mujeres, niños y hombres desarmados, para Ayotzinapa construyeron la tesis del “enfrentamiento internarcos”.

  Curiosa esa definición de “enfrentamiento” que puebla los tribunales jurídicos y mediáticos del Poder: una de las partes está armada y la otra indefensa, pero se trata de un “enfrentamiento”.

  En el esquema gubernamental, un agotado procurador general de justicia declaró que los quemaron y ya, a rezar para que no ocurra de nuevo.

  En ese tiempo de la llamada “verdad histórica”, un grupo de científicos demostró que no era posible esa explicación.  Pero el supremo gobierno se mantuvo en su esquema validado por los grandes medios de comunicación.

  La desaparición forzada de los jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, sigue siendo atribuida a una banda narcotraficante rival.  Y en torno a ella, se construye un esquema de entendimiento de la realidad.

  El PRI hecho gobierno sostiene, con un cinismo escalofriante, que todo lo que lo exhibe como lo que es, es decir, un sicario con gabinete graduado en el extranjero, es siempre atribuible al Satán en turno: el crimen organizado en contubernio con un grupo de científicos perversos.

  El gobierno tricolor confiesa así, con una imbecilidad blindada, que no es responsable de nada porque él es, en esencia, el crimen desorganizado.

  Pero, como en Acteal, en Ayotzinapa hay quien no se resigna, quien no se rinde, quien no se vende,
quien no claudica, y, con tierno empeño, persiste en la demanda de verdad y justicia.

-*-

  Creo que hay una cosa en neurobiología que se llama “el síndrome del miembro fantasma”.  No me hagan mucho caso, mejor acudan a quien le sabe a eso de la neurociencia, pero creo consiste en que hay percepción de sensaciones de que, un miembro del cuerpo humano que ha sido amputado, todavía está conectado al cuerpo.  Es decir, ya no se tiene la mano, o el brazo, o la pierna, o el ojo, pero se “siente” que sí se tiene.

  Y, tal vez, es un supositorio, cuando decimos “fue el Estado”, “Estado Fallido” o “Narco Estado”, nos estamos refiriendo a una ausencia.  Y que lo que contemplamos y de lo que nos quejamos no es sino una muestra del “síndrome del miembro fantasma”.  El Estado Nacional ha sido amputado en la etapa actual del capitalismo y lo que percibimos es el eco de su existencia.  Ya no hay Estado, lo que hay es una banda de criminales sostenida por un grupo armado que se amparará en la Ley de Seguridad Interior para que el dolor y la rabia no falten en las mesas cotidianas de México.

  Hace unos días, el señor Enrique Peña Nieto ha declarado, palabras más, palabras menos, que este del 2017 fue un buen año para México.  Al escucharlo decir esto, uno se pregunta si no es alguien a quien le han amputado no sólo la vergüenza y la decencia, también el cerebro, y refleje el síndrome del miembro fantasma: ya no tiene cerebro, pero actúa como si lo tuviera.

-*-

  “Todo depende de un punto de vista”, nos dicen las mil lenguas del Poder, “no hay una realidad conocible, sino múltiples realidades que dependen de esquemas diferentes”.

  Entonces yo vengo a preguntarles:

  Si hay un crimen, ¿su explicación depende de un punto de vista o podemos analizarlo con el apoyo de las ciencias?

  Gracias por el oído, gracias por la mirada, y gracias, sobre todo, por su impopular práctica científica.

Desde el CIDECI-UniTierra, Chiapas.

SupGaleano.

México, diciembre del 2017.


DEL CUADERNO DE APUNTES DEL GATO-PERRO:

DEPENDE.

  En una comunidad zapatista, en el salón de clases, la promotora de educación le pregunta a la niña autodenominada “Defensa Zapatista”, si hizo la tarea.

  En la morraleta de la niña se alcanza a ver la cola del gato-perro, seguramente resguardado del frío que viste esa mañana.

  Defensa Zapatista se pone de pie y dice:

  “Eso depende maestra

  “¿Cómo que “eso depende”?, no entiendo”, pregunta la maestra casi como un reflejo.

  Defensa Zapatista suspira resignada, pensando hacia sus adentros “pues ni modos, le tengo que dar su clase política otra vuelta a la maestra

  “Sí, por ejemplo”, dice la niña mientras mira de reojo si la sombra de la ceiba le indica la hora de la salida, “ahí tiene usted que hay una compañera que se llama doctora y se “apedilla” margarita.

  “Apellida”, trata de corregir inútilmente la promotora, “Se dice “apellida”

  “Eso pues”, replica Defensa Zapatista que no está para nimiedades, “entonces se llama doctora, pero hay muchas que son doctoras, o doctores, según.  Porque por ejemplo está el Doc, que una vez el SupMoy le preguntó si sabía curar y el Doc dijo que no y entonces el SupMoy puso su ojo así, o sea que así pone su ojo el supMoy cuando se embravece.  Y entonces el SupMoy le dijo “pero entonces no eres doctor”.  Y entonces el Doc lo volteó a mirar al SupGaleano como pidiendo apoyo, pero el SupGaleano se puso a fumar en su pipa o sea que se hizo pato.  Y entonces yo le expliqué al SupMoy que es Doc pero le falta el apedillo, o sea que es el Doc Raymundo, o sea que no sabe curar con medicina, sino que dice “ánimo” cada tanto aunque esté muy triste la situación, aunque viera que lo inyectan ya va ser que dice “ánimo”.

  Bueno, de ahí que una día vino la Doctora Margarita, que no se siempre se apedilla “margarita”, porque a veces es “margara”, según si te da pastilla o jarabe o inyección.

  Bueno, de ahí que yo me llevaron con la doctora, que para que me checa, así dijo mis mamaces.  Y entonces, pues ahí estoy y entonces lo miro que ahí está como quien dice el arma criminal, que sea unas inyecciones que tenía la doctora en su mesa, y que llega en mi pensamiento que le voy a echar clase política a la doctora, para que entienda pues la lucha.

  Y entonces le dije a la doctora que tenemos que apoyarnos como mujeres que somos y que no debemos hacernos mal entre mujeres.  Y la doctora nomás puso cara de que sí entendía pero yo claro lo vi en su ojo que no entendió nada.  Y entonces le dije que por ejemplo las inyecciones son un mal o un bien, depende.  Por ejemplo, son un mal si le pones una inyección a una niña, porque, a ver, ¿usted cree que voy a poder patear el balón si me duele la pierna porque me inyectaron?, no, ¿verdad?

  Pero por ejemplo las inyecciones son un bien si lo inyectan por ejemplo al Pedrito, que el muy maldito siempre me está burlando que las mujeres no sabemos fútbol y que somos “endebles”.

  Yo no sé qué cosa es “endebles” pero rápido lo miré que el Pedrito no está respetando como mujeres que somos y ahí nomás le di un zape de endeble para que no ande mal hablando.

  Bueno, de ahí que la doctora me quiso echar la plática política de que sí sirven las inyecciones, pero depende, le dije.  Y entonces le dije que como mujeres que somos nos tenemos que apoyar y que nada de inyecciones a las niñas, nomás a los niños y si chillan pues un su zape para que tengan por qué y no porque les están haciendo un bien con la inyección.  Y entonces le expliqué a la doctora que a las niñas, sólo pastillas y jarabe, pero sólo si el jarabe no está amargo.  Si está amargo debe tener un su letrero que diga “sólo para niños”.

  La doctora nomás se reía, o sea que creo que no entendió bien la clase política porque luego le dijo a mis mamaces que me toca la vacuna de no sé qué.  ¿Usted cree que va a avanzar la lucha de cómo mujeres que somos si no entiende la doctora?  Pero, nada, que me inyectan, y me dolió mucho y anduve renca un buen de tiempo pero no lloré… bueno, sí lloré un poco, pero fue porque me dio coraje que nos falta de la política para la lucha.  Y ya no fui a entrenar, así que si luego sale que no se completa el equipo rápido, pues ahí está que es su culpa de no entender la política.

  Bueno, de ahí que pues me fui a platicar con el señor ése que se llama “cherloc” y se apedilla “Jol-mes” (nota: en tzeltal, “jol-mes” quiere decir cabeza de escoba y es una planta que luego la usan para hacer escoba y barrer las champas), que es un poco raro que así se puso de apedillo, pero creo que es porque tiene cabeza de escoba de por sí.  Bueno, ese Jol-mes tiene de compañía uno que se llama Doctor y se apedilla Waj-tson, o sea pelo de tortilla, y pobrecito siempre tiene cara como de que no entiende y rápido se ve que no lo quiere al gato-perro porque le da la vuelta.  Bueno, de ahí que en otra vuelta te cuento de eso maestra, porque si no se me va a ir el día en la explicación política.

  Entonces, maestra, si usted pregunta si hice la tarea es que no está cabal la pregunta porque, como ya expliqué, depende.  Por ejemplo, “Sup” es un nombre, pero falta el apedillo.

  Porque ahí está que si el apedillo es Moy, pues ahora sí que ya la amolamos porque el SupMoy no apoya y me dice que tengo que obedecer a mis mamaces.

  Pero por ejemplo si el apedillo es “Galeano”, pues ya es diferente porque el SupGaleano sí apoya de resistencia y rebeldía, y deja que el gato-perro se duerma en su computadora y nos comamos las mantecadas que se roba de la cooperativa.

  Claro el SupGaleano dice que no las roba, sino que las toma prestadas, pero yo lo sé que no las regresa.  ¿Cómo las va a devolver si ya nos las zampamos con el gato-perro aquí presente? (el gato-perro mueve la cola).

  Bueno, de ahí que yo le pregunté al SupGaleano si a él le han puesto inyecciones y el SupGaleano me dijo que en la comandancia no se pueden decir malas palabras.

  O sea que yo entendí que “inyecciones” es una mala palabra para el SupGaleano, pero la doctora Margarita dice que no es mala palabra.  Ahí se ve claro que las inyecciones son malas palabras depende si te inyectan a ti o al Pedrito, que el muy maldito me vino a acusar que le di un zape y que era violencia de género, ¿va usted a creer que así dijo?  Yo le expliqué a mis mamaces que sólo me defendí porque el Pedrito me insultó o sea que como quien dice le apliqué la equidad de género.  Y mis mamaces, pues, ¿cómo le diré?, le falta pues para entender la lucha de cómo mujeres que somos y me castigó que no voy a ir a entrenar y entonces yo le dije que iba en su cuenta si no completábamos el equipo, pero ella nada que qué equipo ni qué nada, que tengo que hacer la tarea.

  Entonces yo me salí a hacer la tarea y lo llevé un mi cuaderno de apuntes y entonces ahí tiene usted que el gato-perro, aquí presente, se acostó en el cuaderno y anda vete, ¿tú lo crees que vas a poder moverlo al gato-perro si ya se echó a dormir?  Nuncamente.  Si nomás te acercas un poco y hace su gruñido ése que en lenguaje de gato-perro quiere decir “si me quitas, vas a morir”.  Entonces pues yo pensé que para qué me voy a morir si todavía estoy niña y falta que críe.  Y el SupGaleano me contó un día que no sirve morirse, que es muy aburrido estar muerto, que nomás no pasa el día.

  Y un día el SupGaleano estaba viendo unos videos de unas personas que no se mira bien qué son, pero están explicando que luchan porque se respete su modo.  Y yo le pregunté al Sup si son hombres o son mujeres, y el Sup me respondió: “Depende”.  O sea que el caso o cosa, según, es que no basta con lo que se mira o se oye, sino que hay que tomar en cuenta muchas cosas y que hay que escuchar, así dijo el Sup.  Porque, por ejemplo, si a mí me miran, piensan que soy una niña que estoy así nomás, que acaso estoy pensando nada.  Pero viera que me preguntan, pues primero les digo que me llamo “Defensa” y me apedillo “Zapatista”, y pienso muchas cosas.  O sea que depende.”

  Durante toda la perorata de la niña, la promotora de educación ha puesto cara de resignación.  Pero respira aliviada cuando ve que el Pedrito, sentado adelante, levanta la mano con insistencia.

  La maestra aprovecha un respiro de la niña, y dice:

  “A ver Pedrito, qué tienes que decir”

  El Pedrito se levanta y alega:

  “Creo que Defensa Zapatista no entendió lo que quise decir, porque cuando alguien dice “endeble”, depende del contexto…”

  La niña miró al Pedrito con cara de “me las vas a pagar maldito”.

  La maestra ya se resignaba a escuchar uno de los derroches de erudición del Pedrito, cuando sonó la campana de salida.

  Todos salieron corriendo, con Defensa Zapatista delante de todos.

  Ya afuera, la niña sacó al gato-perro de la morraleta y le dijo al oído: “parece que nos salvamos

  Entonces vio a la promotora hablando con sus mamaces, y agregó: “bueno, depende”.

  Y se fue corriendo a buscar el balón de reserva que el SupGaleano le guardaba en la comandancia a cambio de que no se supiera nada del misterioso caso de las mantecadas desaparecidas, que ya investigaba, sin mayor trascendencia aparente, Elías Contreras, comisión de investigación del ezetaelene.

Doy fe:

El gato-perro.

-*-

Al inicio de mi intervención les dije que no iba a hablar de política, ni de ciencia, ni de arte, y que no iba a contarles un cuento.

¿Mentí?, bueno, depende…

Gracias de nuez.

El SupGaleano buscando las mantecadas en la tienda cooperativa.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Comunicado de Las Abejas/Consejo Pacifista. A 20 años de la masacre de Acteal

Comunicado de Las Abejas/Consejo Pacifista. A 20 años de la masacre de Acteal

Organización de la Sociedad Civil "Las Abejas"
Tierra Sagrada de los mártires.
Acteal, Chenalhó. Chiapas. México.
                                                     
22 de Diciembre del 2017.
Al pueblo de México y del mundo
A la prensa Nacional e Internacional

A 20 años de IMPUNIDAD y, ante fallecimiento de sobrevivientes directos de la masacre de Acteal, junto a más de 100 sobrevivientes peticionarios ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-CIDH, caso 12.790, MÉXICO., nos reunimos para escuchar nuestro corazón, nuestro pensamiento... y, en colectivo decidimos este 22 de Diciembre de 2017 declararnos en asamblea permanente para preguntarnos y reflexionar sobre:
¿Qué entendemos por Justicia?, ¿Con la denuncia que tenemos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos vamos a poder juzgar y meter en prisión a Ernesto Zedillo y su cadena de mando?, ¿La garantía de No repetición de hechos vendrá desde el estado mexicano o es un trabajo que tenemos que hacer los pueblos y comunidades organizadas?, ¿Qué necesitamos o qué tiene que haber en nuestras vidas y comunidades para poder decir que hemos encontrado justicia por la masacre de Acteal?, ¿Hasta dónde queremos llegar con el caso Acteal?, ¿Cuántos sobrevivientes más vamos a ver morir por indiferencia del estado mexicano, por abandono de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas-CEAV?...¿Nuestra organización "Las Abejas" ha hecho una declaración de guerra abierta contra el estado mexicano?, ¿La autonomía que estamos construyendo es dentro del estado o fuera de?, ¿Qué tipo de autonomía estamos construyendo "absoluta o relativa"? y, ¿Siendo defensora de los Derechos Humanos y  una organización pacifista no involucrada en el conflicto de límite territorial entre Chenalhó y Chalchihuitán, cómo vemos el conflicto y cómo nos pronunciamos?.
En lugar de JUSTICIA es la MUERTE que ha llegado en nuestra comunidad de Acteal. Ya son 9 sobrevivientes directos que han muerto esperando Verdad y Justicia; nuestros muertos suman 53 en lugar de 45 personas.

ATENTAMENTE,
Representantes de sobrevivientes y miembros del Concejo de "Las Abejas"
Voz de la organización de la Sociedad Civil "Las Abejas" de Acteal

Por Acteal (a 20 años de la masacre)

#acteal Los responsables no estan en la cárcel, están en el PRI; los que asesinaron a 45 indígenas no cumplen condena alguna, fueron liberados con la ayuda del dirigente del PES (hoy aliado de MORENA). NI PERDON NI OLVIDO. VERDAD Y JUSTICIA PARA ACTEAL.



miércoles, 15 de noviembre de 2017

#EZLN #34aniversario

34 aniversario del Ejército Zapatista de Liberación Nacional

martes, 18 de julio de 2017

RTE, RESISTENCIA Y REBELDIA EN LA RED. Convocatoria a la edición cibernética del CompArte “Contra el Capital y sus muros, todas las artes”



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ARTE, RESISTENCIA Y REBELDIA EN LA RED.

Convocatoria a la edición cibernética del CompArte  “Contra el Capital y sus muros, todas las artes”
Julio del 2017.

Compañeroas, compañeras y compañeros de la Sexta:

Hermanoas, hermanas y hermanos artistas y no, de México y el mundo:

Avatares, nicknames, webmasters, bloguer@s, moderador@s, gamers, hackers, piratas, bucaneros y náufragos del streaming, usuari@s de las redes antisociales, antípodas de los reality shows, o como-se-diga cada quien en la red, la web, internet, ciberespacio, realidad virtual o-como-se-diga:

  Les convocamos, pues, porque tenemos algunas preguntas que nos inquietan:

  ¿Es posible otro internet, o sea otra red?  ¿Se puede luchar ahí?  ¿O es que ese espacio sin geografía precisa, ya está ocupado, copado, cooptado, atado, anulado, etceterado?  ¿No puede haber ahí resistencia y rebeldía?  ¿Se puede hacer Arte en la red?  ¿Cómo es ese Arte?  ¿Y puede rebelarse?  ¿Puede el Arte en la red resistir la tiranía de códigos, passwords, el spam como buscador por default, los MMORPG de las noticias en las redes sociales donde ganan la ignorancia y la estupidez por millones de likes?  ¿El Arte en, por y para la red banaliza la lucha y la trivializa, o la potencia y escala, o “nada qué ver, mi buen, es arte, no célula militante”?  ¿Puede el Arte en la red arañar los muros del Capital y herirlo con una grieta, o ahondar y perseverar en las que ya hay?  ¿Puede el Arte en, por y para la red resistir no sólo a la lógica del Capital, también a la lógica del Arte “conocido”, el “arte real”?  ¿Lo virtual es también virtual en sus creaciones?  ¿Es el bit la materia prima de su creación?  ¿Es creado por un ser individual?  ¿Dónde está el soberbio tribunal que, en la Red, dictamina qué es y qué no es Arte?  ¿El Capital cataloga el Arte en, por y para la red como ciberterrorismo, ciberdelincuencia?  ¿La Red es un espacio de dominación, de domesticación, de hegemonía y homogeneidad?  ¿O es un espacio en disputa, en lucha? ¿Podemos hablar de un materialismo digital?

  En realidad, real y virtual, es que sabemos poco o nada de ese universo.  Pero creemos que, en la geografía inasible de la red, hay también creación, arte.  Y, claro, resistencia y rebeldía.

  Ustedes que crean ahí, ¿ven la tormenta?, ¿la padecen?, ¿resisten?, ¿se rebelan?

  Para tratar de encontrar algunas respuestas, es que les invitamos a que participen… (íbamos a poner “desde cualquier geografía”, pero creemos que la red es donde tal vez importa menos el lugar).
  Bueno, les invitamos a construir sus respuestas, a construirlas, o deconstruirlas, con arte creado en, por y para la red.  Algunas categorías en las que se puede participar (seguramente hay más, y usted ya está señalando que la lista es corta, pero, ya sabe, “falta lo que falta”), serían:

  Animación; Apps; Archivos y bases de datos; Bio-arte y arte-ciencia; Ciberfeminismo; Cine interactivo; Conocimiento colectivo; Cultural Jamming; Cyber-art; Documental web; Economías + finanzas experimentales; Electrónica DIY, máquinas, robótica y drones, Escritura colectiva; Geo-localización; Gráfica y diseño, Hacking creativo, graffiti digital, hacktivismo y borderhacking; Impresión 3D; Interactividad; Literatura electrónica e Hipertexto; Live cinema, VJ, cinema expandido; Machinima; Memes; Narrative media; Net.art; Net Audio; Performance, danza y teatro mediáticos; Psico-geografías; Realidad alterna; Realidad aumentada; Realidad virtual; Redes y Translocalidades colaborativas (diseño de comunidades, prácticas translocales); Remix culture; Software art; Streaming; Tactical media; Telemática y telepresencia; Urbanismo y comunidades online/offline; Videojuegos; Visualización; Blogs, Flogs y Vlogs; Webcomics; Web Series, Telenovelas para Internet, y eso que usted ve que falta en esta lista.

  Así que bienvenid@s aquellas personas, colectivos, grupos, organizaciones, reales o virtuales, que trabajen desde zonas autónomas en línea, quienes utilicen plataformas cooperativas, open source, software libre, licencias alternativas de propiedad intelectual, y los etcéteras cibernéticos.

  Bienvenida toda participación de todoas, todas y todos los hacedores de cultura, independientemente de las condiciones materiales desde las que trabajen.
  Les invitamos también para que distintos espacios y colectivos alrededor del mundo puedan mostrar las obras en sus localidades, según sus propios modos, formas, intereses y posibilidades.

  ¿Tienen ya en algún lugar del ciberespacio algo qué decirnos, contarnos, mostrarnos, compartirnos, invitarnos a construir en colectivo?  Mándanos tú link para ir construyendo la sala de exhibición en línea de este CompArte digital.

  ¿No tienes todavía un espacio donde subir tú material?  Podemos proporcionártelo, y en la medida de lo posible archivar tú material para que quede registrado a futuro.  En ese caso necesitaríamos que nos den un link a la nube, hospedaje cibernético o cosa similar de su preferencia.  O que nos lo manden por correo electrónico, o lo suban a una de nuestras nubes o al FTP.

  Aunque nos ofrecemos a hospedar todo el material, porque nos gustaría que formara parte del
archivo de arte en red solidario, también vamos a ‘linkear’ a otras páginas o servidores o geo-localizaciones, porque entendemos que, en la época del capital global, es estratégico descentralizar.

  Así que como gusten:

 Si quieren dejar la información en sus sitios, con sus formas y sus modos, podemos linkearlos.

  Y si necesitan espacio, también estamos para hospedarlos.

  Bueno, pueden escribirnos un correo con la información de su participación.  Por ejemplo, el nombre de los creadores, título, y la categoría en la que quieren que esta sea incluida, así como una pequeña descripción y una imagen.  También díganos si tienen espacio en internet y sólo necesitan que pongamos un link, o bien si prefieren que la subamos al servidor.

  El material que se vaya recibiendo desde el momento que aparezca la convocatoria, se irá clasificando en distintos apartados según su (in)disciplina.  Las participaciones se harán públicas durante los días del festival para que cada individuo o colectividad lo navegue, use (o abuse) y difunda en sus espacios de reunión, calles, escuelas, o donde prefiera.

  Las participaciones se publicarán como entradas y links.

  También se publicará un programa de streaming en directo. Las actividades serán archivadas por si alguien no alcanza a verlas en vivo.

  El correo al cual tienen que escribir para mandarnos sus links y comunicarse con nosotros es:

  La página donde se irán montando los links a las participaciones, y la cual estará en pleno funcionamiento a partir del 1º de agosto de este año de 2017, es:


  Desde ahí también se harán transmisiones y exposiciones, del 1º de agosto y hasta el 12 de agosto, de distintas participaciones artísticas desde su ciberespacio local, en distintas partes del mundo.

Bienvenidoas pues a la edición virtual del CompArte por la Humanidad:

“Contra el Capital y sus muros, todas las artes… también las cibernéticas”

Vale, salud y no likes, sino dedos medios up and fuck the muros, delete al capital.


Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Comisión Sexta, Newbie but On-Line, del EZLN.
(Con mucho ancho de banda, mi buen, al menos en lo que a la cintura se refiere -oh, yes, nerd and fat is hot-)
Julio del 2017.

viernes, 16 de junio de 2017

El desprecio rascista de los "sabios".



El desprecio racista de los “sabios”

Sergio Rodríguez Lascano

Una de las características más bajas del pensamiento teórico de izquierda es que ubica los planteamientos, conceptos, análisis, tendencias y teorías que vienen del abajo profundo como parte del folclore de quienes no han sido formados en la academia.

De un plumazo o de un teclazo no sólo se empobrece la historia de la teoría emancipatoria, sino que se miente rotundamente sobre el origen de esa teoría.

No importa si uno es marxista o anarquista o sindicalista revolucionario o blanquista.

Siempre, las diversas teorías emancipatorias estuvieron vinculadas a procesos sociales que no tan sólo las permitieron, sino que las hicieron inevitables.

Así, por ejemplo, la Liga de los Proscritos —luego Liga de los Justos y finalmente Liga de los Comunistas—, estaba conformada por sastres, zapateros, relojeros. El conjunto de esos revolucionarios elaboraron sus teorías no en el medio académico (es más, muchas veces lo hacían en condiciones de hambre o en la cárcel), sino en medio de la gente común con la que trabajaban, práctica y teóricamente y, desde luego, en medio de grandes confrontaciones sociales: la revolución de 1830 en Francia, la revolución de 1848 en gran parte de Europa y, desde luego, la Comuna de París en 1871.

Por eso, Carlos Marx acuñó una frase que todavía hoy causa escozor a muchos comentaristas de la lucha social:

Cada paso de movimiento real vale más que una docena de programas.” (“Carta de     C. Marx a W. Bracke”. Londres, 5 de mayo de 1875.            https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/c5-v-75.htm ).

Todo esto viene a cuento porque un grupo de comentadores de la realidad, cuya actividad práctica se reduce a atravesar con temor la avenida Eje Central, de la ciudad de México (no sin antes pedir ayuda a alguien porque la gente les provoca asco), desde las redes sociales (aquí se ubica la zona de su praxis) se han sumado al coro de ataques contra el zapatismo, en especial contra el Subcomandante Insurgente Moisés. Su “argumento” —que sería risible si no fuera tan deshonesto— consiste en señalar que él no es realmente anticapitalista (con un dejo bondadoso, este sí muy chic, señalan que… lo puede ser, siempre y cuando estudie y entienda el profundo significado de la ley del valor y de la fetichización de las mercancías).

Uno se podría preguntar: ¿Desde qué ladrillo se ubican esas personas para hacer esta crítica? o ¿cuáles son sus bases teóricas y prácticas para hacer esta crítica?

Desde luego, no es extraño que ahora se sumen al coro antizapatista, tampoco que ubiquen lo fundamental de su crítica con una gran dosis de desprecio racista. La fila es larga. En la práctica, comienzan el camino de Octavio Rodríguez Araujo y escriben su versión cool de “mi paso por el zapatismo”.

La elaboración zapatista, por lo menos la que se ha hecho pública, viene desde 1994. Ellos han planteado una serie de conceptos y categorías que, muchos años después, algún escritor famoso retoma, desde luego, sin citar el origen del planteamiento.

Están también quienes, en el colmo del atraso y el racismo, plantearon la idea de que el zapatismo estaba bien para la selva pero no para la polis. Que la polis era una sociedad compleja y no una simple como la indígena (¡chale!).

La idea era muy sencilla: el zapatismo no debe meterse en los vericuetos de los planteamientos teóricos, sino que debe construir sus Caracoles y quedarse en la selva sin opinar sobre temas candentes como neoliberalismo, mercado, capital financiero, crisis del Estado-Nación, fetichización de la mercancía (para quien quiera una explicación sencilla, pero profunda de lo que significa este último concepto le recomiendo el discurso del difunto Subcomandante Insurgente Marcos en Altepexi, Puebla, sobre las trabajadoras de las maquilas), acumulación por despojo, etcétera.

Pero resulta que sobre todos esos temas el zapatismo no sólo ha hablado sino que ha construido un método de aproximación que, por lo menos, tiene dos variantes:

1. Como ellos lo han dicho: su reflexión teórica es producto de su práctica.

2.  Lo que ellos plantean no son juicios terminados ni teorías cerradas, tan queridas por esos que se llenan la boca de hablar de ciencia y no entienden que, desde el punto de vista histórico, la duda ha desempeñado una función saludable. Desde luego, hablamos de la “duda científica”, que ha servido para poner en tela de juicio las verdades reveladas. Entonces, para la ciencia, toda verdad para ser científica ha de ser refutable. Una verdad científica “indiscutible” es por consiguiente un oxímoron. Toda la elaboración teórica de l@s compañer@s ha tenido como característica el “principio precaución”, que casi siempre va acompañado de la siguiente idea: “bueno, así la vemos nosotros, pero quién sabe cómo la vean ustedes”.  Ellos analizan los procesos económicos, sociales, políticos tratando de ubicar las tendencias que ahí se expresan. Y hay que decirlo: casi todas esas tendencias por ell@s señaldas se han evidenciado como realidades.

¿Por qué esa precaución? Creo que hay tres razones:

a)  Son modestos y su forma de explicar las cosas no tiene la pedantería de los teóricos de buró.

b) Parten de un principio ético que, en este caso, es profundamente ajeno no sólo a los teóricos de las redes sociales sino a los intelectuales de la academia, los cuales nunca o casi nunca se hacen responsables de lo que escriben. Una semana se expresa una idea, la realidad demuestra un día después que todo el planteamiento fue equivocado, y no se retoma el análisis para señalar explícitamente el error o el horror, sino que se pasa al siguiente tema sin el menor rubor. En cambio, para l@s zapatistas su palabra tiene valor. Por eso cuando escriben o dicen algo, ese algo ha sido producto de un largo proceso de reflexión y no de la ocurrencia del momento. Y, por eso, ell@s sí se hacen responsables de lo que dicen. No se olvidan de lo que dijeron, lo tienen presente y le dan seguimiento a esa tendencia señalada, ven si otros tienen otras ideas y luego, por medio de la práctica, saben quién tuvo razón. Pero, sin embargo, eso no los lleva a cantar victoria ni a mostrar superioridad. Una nueva tendencia se abre frente a sus ojos y recomienzan todo el proceso.

c) Como su reflexión teórica es producto de su práctica, pues entonces tienen que estar confrontando permanentemente esas tendencias que señalan con la realidad.

Le dejan a otros la soltura con la que descalifican a todo un movimiento que, cuando se había decretado el fin de la historia, la construcción de un “nuevo orden mundial”, cuando la resignación se había engalanado cubierta de cinismo, dijo ¡NO!  y ¡Ya Basta!

Luego se han dicho frases tontas como que el zapatismo es un “eticismo chic” o que no son del todo anticapitalistas (independientemente de que así se definan) porque no entienden la teoría del valor  y la fetichización de las mercancías.

Los que han dicho esto último no se caracterizan por ser unos estudiosos serios de los trabajos de Marx. Nunca han leído las obras fundamentales del marxismo, sólo buscan estar a la “moda” sin saber que, como dijo Walter Benjamin:

La moda tiene un olfato para lo actual, donde quiera que lo actual dé señales de            estar en la espesura de los antaño. La moda es un salto de tigre al pasado. Sólo que     tiene lugar en una arena en donde manda la clase dominante” (Walter Benjamin:          Tesis sobre la historia. https://marxismocritico.com/2013/05/31/tesis-sobre-la-            historia-y-otros-fragmentos/)

Entonces, interpretan a Marx a través de las gafas de Robert Kurz (muerto en 2012). No me interesa en esta ocasión discutir las tesis de Kurz, que además de cosas muy interesantes,  destilan un pesimismo producto de alguien que vomita desprecio hacia la gente común, la que vive, crece y se relaciona en las calles o en los campos. De aquél que nunca habla con la gente común ni busca encontrar un piso común con ella, no busca entenderla, más aún, tampoco la ve.

Pero me llama la atención que estas personitas se agarren de Kurz para criticar a l@s zapatistas y “demostrar” por qué no son realmente anticapitalistas —bueno, que todavía no lo son y que a lo mejor algún día, si les hacen caso a ellos (no lo dicen pero se sugiere), lo llegarán a ser— y que pasen por alto algo fundamental: ¿Cuáles son las expresiones concretas, prácticas, del anticapitalismo zapatista?

Veamos con un poco de detalle el problema:

En una serie de párrafos memorables, el Subcomandante Galeano, a nombre de l@s zapatistas, en referencia a los discursos de cinco generaciones diferentes de mujeres zapatistas señala lo siguiente:

El zapatismo no puede ser explicado por sí mismo, necesita conceptos, teorías y pensamientos críticos para dar cuenta de sí mismo. Porque ustedes han escuchado o leído la maravillosa genealogía de la lucha de las mujeres zapatistas, sí, su heroicidad, sí, su terco empeño, pero faltó algo.

Faltó la economía política.

Sí, porque esas rebeldía y resistencia pudieron crecer, desarrollarse y extenderse a lo que ahora nos sorprende y aterra, sólo cuando existieron las bases materiales que las concretaron. Fue hasta que las mujeres se fueron desprendiendo de la dependencia económica de los varones, que se pasó de la teoría a la realidad.

Fue hasta que surgieron sus cooperativas, sus proyectos propios, hasta que se apropiaron de la economía, que despegaron. Porque el trabajo incansable de las Ramonas, las Susanas y todas las mujeres zapatistas que malorientaron (ok, eso fue un desliz machito), que contagiaron a otras mujeres, y éstas a otras y así, pudieron hacerlo y pueden hacerlo porque no dependen económicamente de los varones.

Y déjenme decirles que esto fue posible sólo hasta que ocurrieron al menos dos hechos fundamentales: el uno, el cambio en la propiedad de los medios de producción, y el otro la toma y ejecución de sus propias decisiones, es decir, la política.

Al explicarles esto, he usado las herramientas de la economía política. Sin ellas, ustedes podrían llegar a pensar que todo fue y es una cuestión de voluntad, de firmeza, de compromiso, de militancia.

En las ciencias exactas y naturales funciona el llamado Principio del Tercer Excluido. Bueno, en realidad dice “Tercio Excluido”, pero los “Tercios Compas” somos zapatistas y resistimos. Este principio es muy sencillo: una cosa no puede ser y no ser.

Es decir, en condiciones idénticas una premisa siempre tendrá una y sólo una conclusión.

En las ciencias sociales es tal el ritmo vertiginoso de la mutación en las condiciones de las premisas que, cuando el teórico llega “loco de contento con su cargamento” a la realidad, ésta ya se ha modificado.

A menos que sea un cínico que sólo quiera mantener la beca o la plaza, el pensador crítico tendrá que ir y venir continua­mente de la realidad a la teoría, de tal forma y con tal celeridad que no es de extrañar que luego se maree y vomite.

Pero el científico social no tiene por qué rehacer todo, qué más quisieran en las redes sociales y en los medios de paga o no. El científico social no vuelve a descubrir el fuego cada vez que quiere dar cuenta de los múltiples incendios que crecen y se extienden en la realidad social. Parte él de un marco teórico, de unas ideas fundamentales, de unos conceptos científicos, de teorías base.

Por ejemplo, en la ciencia de la economía política, la teoría del Valor, o la teoría que nos orienta a buscar las explicaciones generales en las bases materiales. Partir de la propiedad de los medios de producción, circulación y consumo de mercancías (nosotros hemos agregado “los medios de despojo”, por lo que explicaré luego), y de las relaciones sociales de producción que esa propiedad impone.

Esas teorías, esos conceptos ¿son sólo buenas intencio­nes, ocurrencias, ideologías más o menos estructuradas?

¿Sirven para explicar una realidad? Por ejemplo, ¿se puede explicar la genealogía del sistema capitalista sin el concepto de mercancía, sin la teoría del valor? O de forma más provocadora: ¿se puede explicar a cabalidad el nacimiento y desarrollo del capitalismo con conceptos y teorías contrarias y contradictorias a las de la economía política?” (El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista. Tomo 1)

¿Así que todavía les falta para ser anticapitalistas? ¿Así que tienen que leer a Kurz? ¡JA!

En estos párrafos se ubican, desde mi punto de vista, por lo menos cuatro elementos fundamentales de la práctica y la teoría anticapitalista de l@s zapatistas.

Quienes pudimos escuchar la narración de las cinco compañeras zapatistas fuimos tocados profundamente por dicha narración. Lo que oímos fue la evidencia de la lucha por “el tránsito del dolor a la esperanza”. De la vida bajo el finquero a la construcción de nuevas relaciones sociales. Pero la narración no se llevó a cabo a partir de un discurso cerrado, duro y aburrido sino desde la perspectiva de aquéllas que cuentan, de manera completamente natural, su gran creación heroica.

Y luego el Sup, a partir de esa experiencia práctica crea y recrea una serie de conceptos claves:

a) Esto fue posible, sólo gracias a que se dio un cambio en la propiedad de los medios de producción.

 

Pero el cambio de propiedad se ha dado muchas veces en la historia, la peculiaridad es que no se trató de una estatización de los medios de producción sino de una socialización de los mismos. La diferencia no es baladí. El proceso de organización que ha permitido la creación de las nuevas relaciones sociales tiene como base material la apropiación social de los medios de producción, en especial de la tierra.

A partir de eso, todo cambia. Las leyes mercantiles como tales se modifican. Los nuevos dueños de los medios de producción deciden la forma, el tiempo, la estructura, los ritmos, todo lo que tiene que ver con el trabajo, el producto y la distribución del excedente social llevada a cabo con criterios sociales.

El trabajo deja de ser una relación social impuesta por intereses privados, que determinan las metas y las cadencias de la producción y que se apropian del tiempo de trabajo no pagado, para su beneficio personal.

Pero, igualmente, el trabajo deja de ser algo impuesto por una burocracia estatal que determina las metas y las cadencias de la producción y que, aunque distribuya un poco menos mal el resultado del tiempo de trabajo no pagado, se apropia de una parte fundamental desarrollando la corrupción y el proceso de conformación, a la larga, de una burguesía burocrática.

En ambas formas anteriormente señaladas de control de los medios de producción el resultado del trabajo no sólo no le pertenece a los productores directos, sino que son la base de la explotación y la dominación.

Pero, cuando los productores directos tienen el control del proceso productivo, gracias a que son los dueños de los medios de producción, entonces se hace realidad la idea axial de que la sociedad por la que luchamos es aquélla que está basada en “la asociación libre de los productores”.

b) Pero ese hecho no se ubica únicamente en una relación económica sino en algo igualmente profundo: “la toma y ejecución de sus propias decisiones”. Para los que les obsesiona la ontología, ¿aquí cuál es la diferencia entre el sujeto y el objeto? ¿Se puede separar? ¿Es posible construir otra relación social si la apropiación de los medios de producción no va acompañada de la “toma y ejecución de sus propias decisiones” por parte de los productores?  ¿Se pueden tomar y ejecutar (por lo menos completamente) sus propias decisiones sin la apropiación de los medios de producción? ¿No estará aquí la base real del concepto de libertad? ¿No estará aquí la base real del concepto de dignidad? ¿No estará aquí la base real del concepto de democracia? ¿No es esto antagónico a la ley del valor y a la fetichización de la mercancía?

c) ¿Y la ley del valor? ¿Y la fetichización de la mercancía? Si cambian las relaciones sociales de producción y si la comunidad (no un patrón, no el Estado, no el gobierno, no un burócrata, tampoco un revolucionario) decide la forma que van a tener las relaciones de producción y si se definen en función del interés colectivo y no hay apropiación privada del excedente social, entonces pues solamente alguien muy obtuso que no tiene más punto de mira que una pantalla sea grande o chica, puede decir que eso “no es anticapitalismo, pero que a lo mejor algún día lo será”.

Si entendemos que la base fundamental de la ley del valor tiene que ver con la apropiación y control de la vida por medio de la apropiación del trabajo no pagado, pues entonces la respuesta es obvia.

Y si entendemos que la base de la fetichización de las mercancías es el carácter externo, ajeno, que tiene la producción para el productor —lo cual permite que las mercancías cobren vida ante sus ojos azorados y comiencen a bailar—, entonces entenderemos por qué en las comunidades zapatistas la gente baila con exceso, ell@s son los que bailan y festejan su creación, no al revés.

d) Pero tampoco tienen la idea de que lo que están construyendo es un falansterio que vive al margen de las relaciones sociales de producción capitalista. Tampoco la caricatura que hace Kurz, cuando dice:

En los últimos años, esta fórmula ha sido cada vez más utilizada en el sentido de            ser sólo una economía alternativa cooperativista, por así decirlo ‘al lado’  de la            síntesis social por el capital, y la que de alguna manera habría que ampliar   gradualmente. Esto solo da continuidad al particularismo ‘colorido’ posmoderno.  Sin embargo, la formación de una sociedad negativa (negativeVergesellschaftung)           del capitalismo solo puede ser superada por entero, o no será superada” (“La era del           capitalismo pasó”. http://www.sinpermiso.info/textos/la-era-del-capitalismo-pas-la-    izquierda-y-la-dialctica-sujeto-objeto-del-fetichismo-moderno).

L@s zapatistas han hecho de una frase la insignia de su buque: “falta lo que falta”. Su construcción heroica, llevada a cabo en las zonas zapatistas, son sólo la demostración de que la sociedad se puede organizar de otra manera. Que el objetivo no puede circunscribirse a un territorio, una región, un estado, un país, un continente, un mundo… Que sí se pueden construir otras relaciones sociales. Que es mentira que inevitablemente el egoísmo de la humanidad impida una construcción común, pareja, colectiva. Que el capitalismo o es superado del todo o no será superado.

Que hablen los cinco continentes y que todos escuchen. Que la humanidad suspenda un momento su silencio de vergüenza y angustia. Que hable la humanidad. Que la humanidad escuche que…

En el mundo de ellos, los que en el Poder viven y por el Poder matan, no cabe el ser humano. No hay espacio para la esperanza, no hay lugar para el mañana. Esclavitud o muerte es la alternativa que el mundo de ellos ofrece a todos los mundos. El mundo del dinero, el mundo de ellos, gobierna desde las bolsas de valores. La especulación es hoy la principal fuente de enriquecimiento y, al mismo tiempo, la mejor muestra de atrofia de la capacidad de trabajo del ser humano. Ya no es necesario el trabajo para producir riqueza, ahora sólo se necesita la especulación” (Segunda declaración de la Realidad, agosto de 1996.ttp://enlacezapatista.ezln.org.mx/1996/08/03/segunda-declaracion-de-la-realidad-por-la-humanidad-y-contra-el-neoliberalismo/ )

No, la idea no es hacer seis, siete caracoles —cada quién su modo—, pero lo que sí creo que está en la base del pensamiento anticapitalista del zapatismo es que es indispensable enfrentar las dos cabezas madres del capitalismo: la propiedad privada de los medios de producción y el dominio que permite que la sociedad sobreviva o muera sin tener el control de su vida. ¿Cómo se va a lograr? Los zapatistas nunca le dicen a los demás lo que esos demás deben saber, hacer y, sobre todo, descubrir. Por eso formulan una pregunta clave: ¿Y tú qué?

Porque ningún programa puede sustituir al camino por el cual el movimiento real avanza. Por lo tanto, ese paso es el indispensable para poder generar (con programa codificado o no) las bases de la liberación.

Eso es un poco más complicado que vivir con el placer de contar con un grupo de ocho que abren la boca con cara de ¡Oh ha hablado el científico!

Es una pena. No, no todos lo pueden hacer. No, no todos pueden ser el dron subterráneo llamado Subcomandante Insurgente Moisés, pero por lo menos deberíamos tener un poco de sobriedad en los juicios. Pero, en fin, allá cada quien y su grey.

Una idea diferente solamente podría partir de algo que es profundamente desconocido por este tipo de personas. Para poder llegar a esa visión compleja de la economía política y la vida, l@s zapatistas nos dejan una huella por la cual se podría avanzar, claro, no es sencillo, pero es una huella:

Es necesario reeducar al deseo. Enseñarle al deseo a desear, a desear mejor, a desear más, y sobre todo a desear de un modo diferente.” (Subcomandante      Insurgente Marcos. Desde las montañas del sureste mexicano, agosto de 1996.)

Son 137 caracteres, tres menos que su universo. No sé, puede ser, en una de ésas lo entienden.
 


domingo, 11 de junio de 2017

La ofensiva de arriba, ante el movimiento de abajo


La ofensiva de arriba, ante el movimiento de abajo

Los que somos el Congreso Nacional Indígena; pueblos, naciones, tribus y barrios indígenas de este país, hacemos un llamado a los pueblos de México indígenas y no indígenas, a las organizaciones honestas de derechos humanos, a los medios de comunicación, a la comunidad científica e intelectual a repudiar la escalada represiva contra compañeros y compañeras de nuestros pueblos donde se han estado nombrando concejales para la integración del Concejo Indígena de Gobierno para México, lo que representa para nosotros una agresión en contra del CNI y de nuestra propuesta que hemos lanzado a toda la nación, por lo que denunciamos y señalamos que:

En Chiapas, crece la hostilidad y grave tensión que los malos gobiernos han generado en el ejido Tila, por caciques ligados grupos paramilitares en su intento por que regrese el mal gobierno a la comunidad, como es el líder paramilitar de Paz y Justicia Arturo Sánchez Sánchez y su hijo Francisco Arturo Sánchez Martínez, quienes realizando disparos y acompañado por mas personas pertenecientes a su organización cerraron el acceso al pueblo de Tila; recientemente el día 5 de junio de este año, bloquearon la carretera que va de Tila a Salto de Agua frente al hospital integral de Tila y otra parte en la carretera Tila a Yajalon, incluso bloqueando caminos dentro de terrenos ejidales con personas encapuchadas y armadas. La escalada de hostigamientos se agudizó a partir una movilización que este grupo realizó el pasado 2 de junio en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez encabezada por partidistas y paramilitares de Paz y Justicia.

Responsabilizamos al mal gobierno en sus tres niveles de lo que pueda ocurrir y llamamos a la solidaridad con nuestros hermanos y hermanas en el ejido Tila.

En el mismo estado, los ricos pretenden arrebatar nuevamente la tierra dignamente recuperada por nuestros hermanos de la comunidad San Francisco, municipio de Teopisca, miembros del grupo de trabajo Semilla Digna, como es el hostigamiento realizado por los ricos Juan Hernández Molina,

Pedro López Girón y Pedro Hernández Espinoza. El pasado 4 de junio del presente año se presentó el señor Pedro López Girón, acompañado por un grupo de aproximadamente de 50 personas que destruyeron violentamente la tranca, alambres de púas y la cerca del potrero que delimita las tierras recuperadas el pasado 19 de septiembre del 2016. Ese día amenazaron a las compañeras con violaras sexualmente y amenazaron con desalojar por la noche acompañados por la fuerza pública.

Condenamos estos cobardes ataques, y exigimos pleno respeto al territorio recuperado por nuestros hermanos de San Francisco y la cancelación definitiva de las seis ordenes de aprehensión existentes contra nuestros compañeros.

También en Chiapas, el pasado 28 de mayo fue allanada la casa de la compañera Alejandra Padilla, del grupo de trabajo Semilla Digna, robando una computadora portátil de su habitación, en la cual resguardaba información sobre el acompañamiento que ha hecho a comunidades indígenas del CNI en sus luchas, así como parte que es del equipo de trabajo del CIDECI- UNITIERRA.

El 22 de mayo de este año a las 05:20 horas, un grupo paramilitar que se identifica como Nuevo Guadalupe Victoria, atacó con armas de grueso calibre a un grupo de compañeros y compañeras de la comunidad de Cruztón, participantes en el CNI, a las 07:00 horas, nuestro compañero Rodrigo Guadalupe Huet Gómez, salió del lugar donde se resguardaba del ataque para verificar si los agresores se habían retirado, cuando recibió un impacto de bala en la sien. Los agresores fueron identificados como provenientes del ejido Guadalupe Victoria.

En Querétaro exigimos la inmediata libertad de los compañeros Otomís Jerónimo Sánchez y Anselmo Robles delegados del Congreso Nacional Indígena, que junto con Pablo González y Luis Alberto Reyes se encuentran secuestrados por el mal gobierno, por órdenes de aprehensión que fueron giradas en su contra por el 9 juzgado Penal de 1ª instancia, por el supuesto delito de ser autor intelectual de motín agravado, que no es considerado como grave por lo que alcanzaría su libertad bajo fianza, derecho que les ha sido negado. Tenemos claro que dichos cargos son para detener la lucha, honestidad y coherencia que han demostrado nuestros compañeros.

En Morelos, saludamos la lucha digna del pueblo Nahua de Tepoztlán, en contra de la ampliación de la autopista La Pera – Cuautla, y repudiamos cualquier intento por reprimir mediante el uso de policías o por grupos de choque como el que incursionó el 7 de junio de este año, comandados por el ex presidente municipal Gabino Ríos para desmontar el plantón con la intención de generar violencia para atacar a nuestros compañeros, tanto en la autopista como en el palacio municipal. Compañer@s no están solos ni solas.

En el Estado de México, la comunidad Ñuhú, de Santa Cruz Ayotuxco, municipio de Huixquilucan, enfrentan la destrucción de su territorio en medio de la falta de toda garantía jurídica mientras las maquinarias del mal gobierno y las empresas constructoras devastan el bosque otomí mexica para la construcción de la autopista Toluca – Naucalpan. A pesar de que desde el pasado 26 de abril de este año, fueron notificados de la suspensión judicial de dicha obra, misma que no ha sido respetada por las autoridades del mal gobierno ni las empresas constructoras, violando así sus propias leyes del mal gobierno.

En Michoacán, los malos gobiernos mantienen secuestrados a los compañeros de la comunidad de Calzontzin, municipio de Uruapan Ramón Ortiz Marín, Daniel Pérez Anguiano, Francisco Javier Rodríguez Amezcua , Lorenzo Aguirre Rangel, Jorge Daniel Oros Cuin, José Luis Rangel Rangel, Humberto Romero Martinez, Josué Yair Romero Ortiz, Guillermo Romero Ortiz, José Alejandro Esquivel Alvarez, José Artemio Zinzun Galván, Juan Zavala Guevara, Jose de Jesus Belmontes Arrollo, Roberto Isidro Jiménez, Juan Carlos Rangel Morales, Angrey Raúl García González y J Jesus Magdalena Chávez luego de la represión que hizo el mal gobierno en contra de la comunidad el pasado 24 de febrero. Exigimos la inmediata libertad de nuestros compañeros injustamente presos.
En Campeche y Guatemala, denunciamos el despojo y destrucción de sus casas y tierras que tienen en condiciones de desplazamiento forzado a nuestros hermanos mayas kekchi y chu del Petén, Guatemala, a manos de militares que son amparados por supuestos conflictos armados, la devastación capitalista de los recursos naturales y los latifundios protegidos por los malos gobiernos de aquel país. Lo que ha traído a cientos de hermanos a Candelaria, Campeche, donde montaron un campamento para resistir y visibilizar la guerra capitalista que enfrentan en sus tierras a unos metros de la frontera mexicana.

Denunciamos pues, la agudización de la guerra en contra de nuestros pueblos, la tormenta que relampaguea en el cielo y que busca ahora acabar con la esperanza para todos los mexicanos que representa el Concejo Indígena de Gobierno y nuestra vocera, de la utilización de grupos de choque y grupo paramilitares para golpear la lucha de los pueblos que conformamos el CNI, de la criminalización y persecución de quienes luchan por un mundo justo, desde abajo y a la izquierda.
A quienes piensan que nuestra lucha caerá por su represión, les recordamos que este caminar es por la vida y la libertad, y por lo tanto la muerte no la detendrá sino todo lo contrario, y seguimos llamando a la sociedad civil a estar consciente, solidaria y atenta a esta lucha, a esta ofensiva, que es por reconstruir la democracia, la libertad y la justicia para todas y todos.

Atentamente

Junio de 2017

Por la Reivindicación Integral de Nuestros Pueblos
Nunca Mas un México Sin Nosotros
Congreso Nacional Indígena

martes, 6 de junio de 2017

CompArte por la Humanidad


Para el "CompArte por la Humanidad" a celebrarse del 23 al 29 de julio del 2017 en el caracol de Oventik y el CIDECI-UniTierra pueden escribir a los siguientes correos:
Si quieres participar: participantescomparte2017@ezln.org.mx

Si vas como asistente: asistentescomparte2017@ezln.org.mx



"Elige de qué lado estás, del lado de la razón, o del lado dela fuerza. Obra colectiva de (autodenominado) arte creado por insurgentas e insurgentes del EZLN. Un saludo al CNI-CIG.

Para el "Comparte 17""