jueves, 12 de marzo de 2009

Eduardo Galeano - Memoria del fuego 3

1910
Ciudad de México
El Centenario y el dictador

En el apogeo de las celebraciones del Centenario, don Porfirio inaugura un manicomio. Poco después, coloca la primera piedra de una nueva cárcel.

Condecorado hasta en la barriga, su emplumada cabeza reina allá en lo alto de una nube de sombreros de copa y cascos imperiales. Sus cortesanos, reumáticos ancianos de levita y polainas y flor en el ojal, bailan al ritmo de Viva mi desgracia, el vals de moda. Una orquesta de ciento cincuenta músicos toca bajo treinta mil estrellas eléctricas en el gran salón del Palacio Nacional.

Un mes entero duran los festejos. Don Porfirio, ocho veces reelegido por él mismo, aprovecha uno de estos históricos bailes para anunciar que ya se vienen su noveno período presidencial. Al mismo tiempo, confirma la concesión del cobre, el petróleo y la tierra a Morgan, Guggenheim, Rockefeller y Hearst por noventa y nueve años. Lleva mas de treinta años el dictador, inmóvil, sordo, administrando el más vasto territorio tropical de los Estados Unidos.

Una de estas noches, en plena farra patriótica, el cometa Halley irrumpe en el cielo. Cunde el pánico. La prensa anuncia que el cometa meterá la cola en México y que se vienen el incendio general.

1911
Anenecuilco
Zapata
Nació jinete, arriero y domador. Cabalga deslizándose, navegando a caballo las praderas, cuidadoso de no importunar el hondo sueño de la tierra. Emiliano Zapata es hombre de silencios. Él dice callando.

Los campesinos de Anenecuilco, su aldea, casitas de adobe y palma salpicadas en la colina, han hecho jefe a Zapata y le han entregado los papeles del tiempo de los virreyes, para que él sepa guardarlos y defenderlos. Ese manojo de documentos prueba que esta comunidad, aquí arraigada desde siempre, no es intrusa en su tierra.

La comunidad de Anenecuilco esta estrangulada, como todas las demás comunidades de la región mexicana de Morelos. Cada vez hay que menos islas de maíz en el océano del azúcar. De la aldea de Tequesquitengo, condenada a morir porque sus indios libres se negaban a convertirse en peones de cuadrilla, no queda más que la cruz de la torre de la iglesia. Las inmensas plantaciones embisten tragando tierras, aguas y bosques. No dejan sitio ni para enterrar a los muertos:

- Si quieren sembrar, siembren en macetas.

Matones y leguleyos se ocupan del despojo, mientras los devoradores de comunidades escuchan conciertos en sus jardines y crían caballos de polo y perros de exposición.

Zapata, caudillo de los lugareños avasallados, entierra los títulos virreinales bajo el piso de la iglesia de Anenecuilco t se lanza a la pelea. Su tropa de indios, bien plantada, bien montada, mal armada, crece al andar.



1911
Ciudad de México
Madero

Mientras Zapata desencadena la insurrección en el sur, todo el norte de México se levanta en torno a Francisco Madero. Al cabo de más de treinta años de trono continuo, Porfirio Díaz se desploma en un par de meses.

Madero, el nuevo presidente, es virtuosos hijo de la Constitución liberal. Él quiere salvar a México por la vía de la reforma jurídica. Zapata exige la reforma agraria. Ante el clamor de los campesinos, los nuevos diputados prometen estudiarles la miseria.



1911
Campos de Chihuahua
Pancho Villa
De todos los jefes norteños que han llevado a Madero a la presidencia de México, Pancho Villa es el más querido y queredor.

Le gusta casarse y lo hace a cada rato. Con una pistola en la nuca, no hay cura que se niegue ni muchacha que se resista. También le gusta bailar el tapatío al son de la marimba y meterse al tiroteo. Como lluvia en el sombrero le rebotan muy temprano:

- Para mi la guerra empezó cuando nací.

Era casi un niño cuando vengó a la hermana. De la muchas muertes que debe, la primera fue de patrón; y tuvo que hacerse cuatrero.

Había nacido llamándose Doroteo Arango. Pancho Villa era otro, un compañero de banda, un amigo, el más querido: cuando los guardias rurales mataron a Pancho Villa, Doroteo Arngo le recogió el nombre y se lo quedó. ÉL pasó a llamarse Pancho Villa, contra la muerte y el olvido, para que su amigo siguiera siendo.



1912
Ciudad de México
Huerta tiene cara de muerto maligno. Los lentes negros, fulgurantes, son lo único vivo de su cara.
Veterano guardaespaldas de Porfirio Díaz, Victoriano Huerta se convirtió súbitamente a la Democracia el día en que la dictadura cayó. Ahora es el brazo derecho del presidente Madero, y se ha lanzado a la cacería de revolucionarios. Al norte atrapa a Pancho Villa y al sur a Gildardo Magaña, lugarteniente de Zapata, y ya los da por fusilados, ya está el pelotón acariciando los gatillos, cuando el perdón del presidente interrumpe la ceremonia:

- Vino la muerte a buscarme -suspira Villa-, pero se equivocó de hora.

Los dos resucitados van a parar a una misma celda en la prisión de Tlateolco. Conversando pasan los días y los mese. Magaña habla de Zapata y de su plan de reforma agraria y del presidente Madero, que se hace el sordo porque quiere quedar bien con los campesinos y con los terratenientes, montando en dos caballos a la vez.

Un pequeño pizarrón y un par de libros llegan a la celda. Pancho Villa sabe leer personas, pero no letras. Magaña le enseña; y juntos van entrando, palabra por palabra, estocada tras estocada, en los castillos de Los tres mosqueteros. Después emprenden viaje por Don Quijote de La Mancha, locos caminos de la vieja España; y Pancho Villa, feroz guerrero del desierto, acaricia las páginas con mano de amante, Magaña le cuenta:

- Este libro...¿Sabés? Lo escribió un preso. Uno como nosotros.



1913
Ciudad de México
Una soga de dieciocho centavos

El presidente Madero aplica un impuesto, un impuestito, a las jamás tocadas empresas petroleras, y el embajador norteamericano, Henry Lane Wilson, amenaza con la invasión. Anuncia el embajador que varios barcos de guerra avanzan sobre los puertos de México, mientras el general Huerta se subleva y embiste a cañonazos contra el Palacio Nacional.

El destino de Madero se discute en el Salón de Fumar de la embajada de los Estados Unidos. Se resuelve aplicarle la ley de fugas. Lo suben a un auto y al rato le ordenan bajar y lo acribillan en la calle.

El general Huerta, nuevo presidente, acude a un banquete en el Jockey Club. Allí anuncia que tiene un buen remedio, una soga de dieciocho centavos, para acabar con Emiliano Zapata y Pancho Villa y los demás enemigos del orden.



1913
Jonacatepec
El sur de México se crece en el castigo

Los oficiales de Huerta, veteranos en el oficio de masacrar indios rebeldes, se proponen limpiar las comarcas del sur incendiando pueblos y cazando campesinos. Cae muerto o preso todo el que encuentran porque, ¿quién que en el sur sea no es de Zapata?

El ejército de Zapata anda hambriento y enfermo, desflecado, pero el jefe de los sin tierra sabe lo que quiere y su gente cree en lo que hace; y ni las quemas ni las levas pueden contra eso. Mientras los diarios de la capital informan que han sido destruidas por completo las hordas zapatista, Zapata vuela trenes, sorprende y aniquila guarniciones, ocupa pueblos, asalta ciudades y deambula a su antojo por montes y barrancas, peleando y amando como si nada.

Zapata duerme donde quiere y con la que quiere, pero entre todas prefiere a dos que son una.



Zapata y ellas
Éramos gemelas. Las dos éramos Luces, por el día en que nos bautizamos, y las dos Gregorias por el día en que nacimos. A ella le decían Luz y a mi Gregoria y ya allí estábamos las dos señoritas en la casa cuando el zapatismo llegó. Y entonces el jefe Zapata empezó a convencer a mi hermana de que se fuera con él:

- Mira, vente.
Y un mero 15 de setiembre pasó allá y se la llevó.

Ya después, en esto de andar andando, murió mi hermana, en Huautla, de un mal que le nombran, ¿cómo le nombran?, San Vito, mal de San Vito. Tres días y tres noches estuvo allá el jefe Zapata sin comer ni beber nada.

Estábamos acabando de arder las ceritas a mi hermana y ay, ay, ay, que él me lleva a la fuerza. Dijo que yo le pertenecía porque éramos una mi hermana y yo...


1913
Campos de Chihuahua
El norte de México celebra guerra y fiesta

Cantan los gallos a la hora que quieren. Se ha puesto esta tierra loca y ardiente; y todo el mundo se alza.

-Ya nos vamos, mujer, nos vamos a la guerra.
-¿Y yo por qué?
-¿Quieres que en la guerra me muera de hambre? ¿Quién va a hacerme las tortillas?

Bandadas de zopilotes persiguen por llanos y montañas a los peones armados. Si la vida no vale nada, ¿cuánto vale la muerte?.

Como dados se echan los hombres a rodar, que se vino el alboroto, y rodando en el tiroteo encuentran venganza o encuentran olvido, tierrita de alimento y cobija.

-¡Viene Pancho Villa! -celebran los peones.
-¡Viene Pancho Villa! -se persignan los mayorales.
-¿Dónde, dónde está? -se pregunta el general Huerta, Huerta el usurpador.
-En el norte, sur, este y oeste; y también en ninguna parte -comprueba el comandante de la guarnición de Chihuahua.

Ante el enemigo, Pancho Villa es siempre el primero en arremeter, galopando hasta meterse en las humeantes bocas de los cañones. En plena batalla, ríe risas de caballo. Como pez fuera del agua le boquea el corazón.

-El general no es malo. Es emocionadito -explican sus oficiales.

Por emocionadito, y por pura alegría, a veces despazurra de un balazo al mensajero que llega a todo galope trayendo buenas noticias desde el frente.



1913
Culiacán
Las balas

Hay balas con imaginación, que se divierten afligiendo carne, descubre Martín Luis Guzmán. Él conocía las balas serias, que sirven al furor humano, pero no sabía de las balas que juegan con el humano dolor.

Por tener mala puntería y buena voluntad, el joven novelista Guzmán se convierte en director de uno de los hospitales de Pancho Villa. Los heridos se amontonan en la mugre sin más remedio que apretar los dientes, si tienen.

Recorriendo las salas repletas, Guzmán comprueba la inverosímil trayectoria de las balas fantaseadoras, capaces de vaciar un ojo dejando vivo el cuerpo o de meter un pedazo de oreja en la nuca y un pedazo de nuca en el pie, y asiste al siniestro goce de las balas que habiendo recibido orden de matar a un soldado, lo condenan a nunca más dormir o nunca más sentarse o nunca más comer con la boca.

1913
Campos de Chihuahua

Una de estas mañanas me asesiné, en algún polvoriento camino de México, y el hecho me produjo una honda impresión.

No ha sido éste el primer crimen que he cometido. Desde que hace setenta y un años nací en Ohio y recibí el nombre de Ambrose Bierce hasta mi reciente deceso, he destripado a mis padres y a diversos familiares, amigos y colegas. Estos conmovedores episodios han salpicado de sangre mis días o mis cuentos, que me da lo mismo:

La diferencia entre la vida que viví y la vida que escribí es asunto de los farsantes que en el mundo ejecutan la ley humana, la crítica literaria y la voluntad de Dios.

Para poner fin a mis días, me sumé a las tropas de Pancho Villa y elegí una de las muchas balas perdidas que en estos tiempos pasan zumbando sobre la tierra mexicana. Este método me resultó más práctico que la horca, más barato que el veneno, más cómodo que disparar con mi propio dedo y más digno que esperar a que la enfermedad o la vejez se hicieran cargo de la faena.


1914
Ciudad Jiménez
El cronista de pueblos en furia

De susto en susto, de maravilla en maravilla, anda John Reed por los caminos del norte de México. Va en busca de Pancho Villa y lo encuentra, en otros, en todos, a cada paso.

Reed, cronista de la revolución, duerme donde lo sorprenda la noche. Nunca nadie le roba nada, ni lo deja nadie pagar nada que no sea música de baile; y nunca falta quien le ofrezca un pedazo de tortilla o un lugar sobre el caballo.

- ¿De dónde viene usted?
- De Nueva York.
- No conozco Nueva York. Pero le apuesto a que allá no se ven vacas tan buenas como las que pasan por las calles de Ciudad Jiménez.

Una mujer lleva un cántaro en la cabeza. Otra, en cuclillas, amamanta a un niño. Otra, de rodillas, muele maíz. Envueltos en desteñidos sarapes, los hombres beben y fuman en rueda.

- Oye, Juanito, ¿Por qué tu gente no nos quiere a los mexicanos? ¿Por qué nos llaman grasientos?

Todo el mundo tiene algo que preguntar a este rubio flaquito, de lentes, con cara de venido por error:

- Oye, Juanito, ¿Cómo se dice mula en inglés?
- En inglés, mula se dice: cabezona, testaruda, hija de la chingada...

1914
Torreón
Sobre rieles marchan al tiroteo

En el vagón rojo, que luce su nombre en grandes letras doradas, el general Pancho Villa recibe a John Reed. Lo recibe en calzoncillos, lo convida con café y lo estudia un largo rato. Cuando decide que este gringo merece la verdad, empieza a hablar:

- Los políticos de chocolate quieren triunfar sin ensuciarse las manos. Estos perfumados...

Luego lo lleva a visitar un hospital de campaña, un tren con quirófano y médicos para curar a propios y ajenos; y le muestra los vagones que llevan a los frentes de guerra el maíz, el azúcar, el café y el tabaco. También le muestra el andén donde se fusila a los traidores.

Los ferrocarriles habían sido obra de Porfirio Díaz, clave de paz y orden, llave maestra del progreso de un país sin ríos ni caminos: no habían nacido para transportar pueblo armado, sino materias primas baratas, obreros dóciles y verdugos de rebeliones. Pero el general Villa hace la guerra en tren. Desde Camargo lanzó una locomotora a toda velocidad y reventó un ferrocarril repleto de soldados. A Ciudad Jiménez entraron los hombres de Villa agazapados en inocentes vagones de carbón, y la ocuparon al cabo de unos pocos balazos disparados más por júbilo que por necesidad. En tren marchan las tropas villistas hacia las avanzadas de la guerra. Jadea la locomotora trepando a duras penas los desollados lomeríos del norte, y tras el penacho de humo negro vienen crujiendo con mucho meneo los vagones llenos de soldados y caballos. Se ven los techos del tren cubiertos de fusiles y sombrerotes y fogones. Allí arriba, entre los soldados que cantan mañanitas y tirotean el aire, los niños berrean y las mujeres cocinan: las mujeres, las soldaderas, luciendo vestidos de novia y zapatos de seda del último saqueo.



1914
Campos de Morelos
Es tiempo de andar y pelear

y suenan como derrumbamientos de montañas los ecos de los truenos y los balazos. El ejército de Zapata, abajo haciendas, arriba pueblos, se abre camino hacia la ciudad de México.

Junto al jefe Zapata, cavila y limpia su fusil el general Genovevo de la O, cara de sol con bigotones, mientras Otilio Montaño, anarquista, discute un manifiesto con el socialista Antonio Díaz Soto y Gama.

Ente los oficiales y asesores de Zapata, hay una sola mujer. La coronela Rosa Bobadilla, que ganó su grado en batalla, manda una tropa de hombres de caballería y les tiene prohibido que beban ni una gota de tequila. Ellos la obedecen, misteriosamente, aunque siguen convencidos de que las mujeres nomás sirven para adornar el mundo o hacer hijos y cocinar maíz, chile, frijoles y lo que socorra Dios y dé licencia.



1914
Ciudad de México
Huerta huye en el mismo barco que se había llevado de México a Porfirio Díaz.

Los andrajos ganan la guerra contra los encajes. La marea campesina se abate sobre la capital desde el norte y desde el sur. Zapata, el Atila de Morelos, y Pancho Villa, el orangután, el que come carne cruda y roe huesos, embisten vengando ofensas. En vísperas de Navidad, los diarios de la ciudad de México ostentan una orla negra en primera página. El luto anuncia la llegada de los forajidos, los bárbaros violadores de señoritas y cerraduras.

Años turbulentos. Ya no se sabe quién es quién. La ciudad tiembla de pánico y suspira de nostalgia. Hasta ayer nomás, en el eje del mundo estaban los amos, en sus casonas de treinta lacayos y pianos y candelabros y baños de mármol de Carrara; y alrededor los siervos, el pobrerío, condenado al salario o la propina que apenas da para comer, muy de vez en cuando, alguito de leche aguada o café de frijoles o carne de burro.



1915
Ciudad de México

El casi poder

Un golpecito de aldaba, entre queriendo y no queriendo, y una puerta que se entreabre: alguien se descubre la cabeza y con el descomunal sombrero apretado entre las manos pide, por amor de Dios, agua o tortillas. Los hombres de Zapata, indios de calzón blanco y cananas cruzadas al pecho, merodean por las calles de la ciudad que los desprecia y los teme. En ninguna casa los invitan a pasar. Dos por tres se cruzan con los hombres de Villa, también extranjeros, perdidos, ciegos.

Suave chasquido de huaraches, chas-ches, chas-ches, en los escalones de mármol; pies que se asustan del place de la alfombra; rostros mirándose con extrañeza en el espejo de los pisos encerados: los hombres de Zapata y Villa entran al Palacio Nacional y lo recorren como pidiendo disculpas, de salón en salón. Pancho Villa se sienta en el dorado sillón que fue trono de Porfirio Díaz, por ver qué se siente, y a su lado Zapata, traje muy bordado, cara de estar sin estar, contesta con murmullos las preguntas de los periodistas.

Los generales campesinos han triunfado, pero no saben qué hacer con la victoria:

- Este rancho está muy grande para nosotros.

El poder es asunto de doctores, amenazante misterio que sólo pueden descifrar los ilustrados, los entendidos en alta política, los que duermen en almohadas blanditas.

Cuando cae la noche, Zapata se marcha a un hotelucho, a un paso del ferrocarril que conduce a su tierra, y Villa a su tren militar. Al cabo de unos días, se despiden de la ciudad de México.

Los peones de las haciendas, los indios de las comunidades, los parias del campo, han descubierto el centro del poder y por un rato lo han ocupado, como de visita, en puntas de pie, ansiosos por terminar cuanto antes esta excursión a la luna. Ajenos a la gloria del triunfo regresan, por fin, a las tierras donde saben andar son perderse.

No podría imaginar mejor noticia el heredero de Huerta, el general Venustiano Carranza, cuyas descalabradas tropas se están recuperando con ayuda de los Estados Unidos.



1915
Tlaltizapán

La reforma agraria

En un antiguo molino del pueblo de Tlaltizapán, Zapata instala su cuartel general. Atrincherado en su región, lejos de los señores patilludos y las damas emplumadas, lejos de la gran ciudad vistosa y tramposa, el caudillo de Morelos liquida los latifundios. Nacionaliza los ingenios azucareros y las destilerías, sin pagar un centavo, y devuelve a las comunidades las tierras robadas a lo largo de siglos. Renacen los pueblos libres, conciencia y memoria de las tradiciones indias, y con ellos renace la democracia local. Aquí no deciden los burócratas ni los generales: decide la comunidad discutiendo en asamblea. Queda prohibido vender tierra o alquilarla. Queda prohibida la codicia.

A la sombra de los laureles, en la plaza del pueblo, no sólo se habla de gallos, caballos y lluvia. El ejército de Zapata, liga de comunidades armadas, vela la tierra recobrada y aceita las armas y recarga viejos cartuchos de máuser y treinta-treinta.

Jóvenes técnicos están llegando a Morelos con sus trípodes y otros raros instrumentos, para ayudar a la reforma agraria. Los campesinos reciben con lluvias de flores a los ingenieritos venidos de Cuernavaca; pero los perros ladran a los jinetes mensajeros que galopan desde el norte trayendo la atroz noticia de que el ejército de Pancho Villa está siendo aniquilado.



1915
El Paso

Azuela

En Texas, en el destierro, un médico del ejército de Pancho Villa cuenta la revolución mexicana como una furia inútil. Según la novela Los de abajo, de Mariano Azuela, ésta es una historia de ciegos borrachos, que tiran tiros sin saber por qué no contra quién y pegan manotazos de bestia buscando cosas que robar o hembras para revolcarse, en un país que huele a pólvora y a fritura de fonda.



1916
Tlaltizapán

Carranza

Todavía andan sonado espuelas algunos jinetes de Villa por las serranías, pero ya no son ejército. Han sido derrotados en cuatro largas batallan. Desde trincheras defendidas por alambradas de púas, las ametralladoras han barrido la fogosa caballería de Villa, que se ha hecho polvo en suicidas cargas repetidas con ciega obstinación,

Venustiano Carranza, presidente a pesar de Villa y de Zapata, se hace fuerte en la ciudad de México y emprende la guerra dl sur:

- Esto de repartir tierras es descabellado -dice. Un decreto anuncia que se

devolverán a sus antiguos amos las tierras distribuidas por Zapata; otro decreto promete fusilar a todo el que sea o parezca zapatista.

Fusilando y quemando, rifles y antorchas, los del gobierno se abalanzan sobre los campos florecidos de Morelos. A quinientos matan en Tlaltizapán, y a muchos más por todas partes. Los prisioneros se venden en Yucatán, mano de obra esclava para las plantaciones de henequén, como en los tiempos de Porfirio Díaz; y las cosechas y los rebaños, botín de guerra, se venden en los mercados de la capital.

En las montañas, el digno Zapata resiste. Cuando están por llegar las lluvias, la revolución se suspende por siembra; pero luego, terca, increíble, continúa.



1916
Columbus

América Latina invade los Estados Unidos

Llueve hacia arriba. La gallina muerde al zorro y la liebre fusila al cazador. Por primera y única vez en la historia, soldados mexicanos invaden los Estados Unidos.

Con la descuajaringada tropa que le queda, quinientos hombres de los muchos miles que tenía, Pancho Villa atraviesa la frontera y gritando ¡Viva México! Asalta a balazos la ciudad de Columbus.



1917
Campos de Chihuahua y Durango

La aguja en el pajar

Una expedición de castigo, diez mil soldados y mucha artillería, entra en México para cobrar a Pancho Villa el insolente ataque a la ciudad norteamericana de Columbus.

- ¡En jaula de hierro nos vamos a llevar a ese asesino! -proclama el general John

Pershing, y le hace eco el trueno de sus cañones.

A través de los inmensos secarrales del norte, el general Pershing encuentra varias tumbas -Aquí yace Pancho Villa- sin Villa adentro. Encuentra serpientes y lagartijas y piedras mudas y campesinos que murmuran pistas falsas cuando los golpean, los amenazan o les ofrecen en recompensa todo el oro del mundo.

Al cabo de algunos meses, casi un año, Pershing se vuelve a los Estados Unidos. Se lleva sus huestes, larga caravana de soldados hartos de respirar polvo y de recibir pedradas y mentiras en cada cabeza del cascajoso desierto. Dos jóvenes tenientes marchan a la cabeza de la procesión de humillados. Ambos han hecho en México su bautismo de fuego. Dwight Eisenhower, recién salido de West Point, está iniciando con mala pata el camino de la gloria militar. George Patton escupe al irse de este país ignorante y medio salvaje.

Desde la cresta de una loma, Pancho Villa Contempla y comenta:

- Vinieron como águilas y se van como gallinas mojadas.



1918
Montañas de Morelos

Tierra arrasada, tierra viva

Los cerdos, las vacas, las gallinas, ¿son zapatistas? ¿Y los jarros y las ollas y las cazuelas? Las tropas del gobierno han exterminado a la mitad de la población de Morelos, en estos años de obstinada guerra campesina, y se han llevado todo. Sólo piedras y tallos carbonizados se ven en los campos; algún resto de casa, alguna mujer tirando de un arado. De los hombres, quien no está muerto o desterrado, anda fuera de la ley.

Pero la guerra sigue. La guerra seguirá mientras sigan centellando los ojos del jefe Zapata.



1918
Ciudad de México

La nueva burguesía nace mintiendo

- Luchábamos por la tierra -dice Zapata- y no por ilusiones que no dan de comer... Con elecciones o sin elecciones, anda el pueblo rumiando amarguras.

Mientras arranca la tierra a los campesinos de Morelos y les arrasa las aldeas, el presidente Carranza habla de reforma agraria. Mientras aplica el terror de Estado contra los pobres, les otorga el derecho de votar por los ricos y brinda a los analfabetos la libertad de imprenta.

La nueva burguesía mexicana, hija voraz de la guerra y del saqueo, entona himnos de alabanza a la Revolución mientras la engulle con cuchillo y tenedor en mesa de mantel bordado.



1919
Cuautla

Este hombre les enseñó que la vida no es sólo miedo de sufrir y espera de morir

A traición tenía que ser. Mintiendo amistad, un oficial del gobierno lo lleva a la trampa. Mil soldados lo están esperando, mil fusiles lo voltean del caballo.

Después lo traen a Cuautla. Lo muestran boca arriba.

Desde todas las comarcas acuden los campesinos. Varios días dura el silencioso desfile. Al llegar ante el cuerpo, se detienen, se quitan el sombrero, miran cuidadosamente y niegan con la cabeza. Nadie cree: le falta una verruga, le sobra una cicatriz, este traje no es el suyo, puede ser cualquiera esta cara hinchada de tanta bala.

Secretean lentos los campesinos, desgranando palabras como maíces:

- Dicen que se fue con un compadre para Arabia.
- Que no, que el jefe Zapata no se raja.
- Lo han visto por las cumbres de Quilamula.
- Yo sé que duerme en una cueva del Cerro Prieto.
- Anoche estaba el caballo bebiendo en el río.

Los campesinos de Morelos no creen, ni creerán nunca, que Emiliano Zapata pueda haber cometido la infamia de morirse y dejarlos solitos.



Corrido de la muerte de Zapata

Estrellita que en las noches
Te prendes de aquellos picos,
¿dónde está el jefe Zapata
que era azote de los ricos?

Trinitaria de los campos
De las vegas de Morelos,
Si preguntan por Zapata
Di que ya se fue a los Cielos.

Arroyito revoltoso,
¿qué te dijo aquel clavel?
- Dice que no ha muerto el jefe,
que Zapata ha de volver.



1923
Campos de Durango

Pancho Villa lee "Las mil y una noches",

deletreando en voz alta a la luz del candil, porque ése es el libro que le da mejores sueños; y después se despierta tempranito a pastorear ganado junto a sus viejos compañeros de pelea.

Villa sigue siendo el hombre más popular en los campos del norte de México, aunque a los del gobierno no les guste ni un poquito. Hoy hace tres años que Villa convirtió en cooperativa la hacienda de Canutillo, que ya luce hospital y escuela, y un mundo de gente ha venido a celebrar.

Está Villa escuchando sus corridos favoritos cuando don Fernando, peregrino de Granada, cuenta que John Reed ha muerto en Moscú.

Pancho Villa manda parar la fiesta. Hasta las moscas detienen el vuelo

- ¿Qué Juanito murió? ¿Mi cuate Juanito?
- El mero mero

Se queda Villa entre creyendo y no creyendo.

- Yo lo ví -se disculpa don Fernando-. Está enterrado con los héroes de la revolución allá.

Ni respira la gente. Nadie molesta al silencio. Don Fernando murmura:

- Fue por tifus, no por bala.

Y Villa cabecea:

- Así que murió Juanito.

Y repite:

- Así que murió Juanito.

Y calla. Y mirando lejos, dice:

- Yo nunca había escuchado la palabra socialismo. Él me explicó.

Y en seguida se alza y abriendo los brazos increpa a los mudos guitarreros:

- ¿Y la música? ¿Qué hay de la música? ¡Ándale!



1923
Ciudad de México

Un millón de muertos puso el pueblo en la revolución mexicana,

en diez años de guerra, para que finalmente los jefes militares se apoderen de las mejores tierras y de los mejores negocios. Los oficiales de la revolución comparten el poder y la gloria con los doctores desplumadores de indios y los políticos de alquiler, brillantes oradores de banquete, que llaman a Obregón el Lenin mexicano.

En el camino de la reconciliación nacional, toda discrepancia se supera mediante contratos de obras públicas, concesiones de tierras o favores a bolsillo abierto. Álvaro Obregón, el presidente, define su estilo de gobierno con una frase que hará escuela en México:

- No hay general que resista un cañonazo de cincuenta mil pesos.



1923
Parral

Nunca pudieron amansarle el orgullo

Con el general Villa se equivoca Obregón.

A Pancho Villa no hay más remedio que matarlo a balazos. Llega a Parral en auto, de mañanita. Al verlo, alguien se frota la cara con un pañuelo rojo. Doce hombres reciben la señal y aprietan los gatillos.

Parral era su ciudad preferida, Parral me gusta tanto, tanto y el día que las mujeres y los niños de parral corrieron a pedradas a los invasores gringos, a Pancho Villa se le saltó el corazón, se le desbocaron los caballos de adentro, y entonces lanzó un tremendo grito de alegría:

- ¡Parral me gusta hasta para morirme!



Eduardo Galeano - Memoria del fuego 3

martes, 10 de marzo de 2009

Colombianización. LoS Marines Llegaron ya

Carlos Fazio
FUENTE la jornada

Finalmente, Estados Unidos tiene a México donde quería: en la fase de colombianización. Es decir, al borde de una intervención larvada y por etapas del Pentágono. Pasaron 13 años desde que el entonces secretario de Defensa estadunidense William Perry dijera ante 10 mil soldados y cadetes y la plana mayor de las fuerzas armadas mexicanas, en el Campo Militar No. 1, que la seguridad nacional entre su país y México era el tercer vínculo sobre el que ambas naciones cimentarían una relación unida, ya, por lazos políticos y económicos. Desde entonces, la sana distancia que había prevalecido en las relaciones entre los ejércitos de Estados Unidos y México comenzó a acortarse, y los últimos residuos de nacionalismo castrense cedieron paso a una remozada doctrina contrainsurgente de cuño estadunidense, que tomó como el enemigo interno al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y al Ejército Popular Revolucionario (EPR), y en años recientes a los ejidatarios de Atenco y La Parota y los pueblos de Oaxaca.
Con la coartada de la soberanía limitada y la seguridad democrática, valiéndose de eufemismos tales como la cooperación militar y las acciones mancomunadas de las fuerzas armadas de ambos países contra los cárteles de la droga, el intervencionismo bueno del Pentágono no será ahora con bombas, misiles y proyectiles, sino con asesores, agentes encubiertos y mercenarios (que bajo la fachada de contratistas privados de seguridad serán los encargados del trabajo sucio en la guerra de Felipe Calderón contra los malos).
Todo eso ya existe, claro. Pero se intensificará con la ampliación de la llamada Iniciativa Mérida, que al final resultó que era el Plan México disfrazado, símil del fracasado Plan Colombia, según reveló sin aspavientos Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos. Y cosa curiosa: Mullen, el militar de más alto rango de la administración de Barack Obama, cuyo comando había identificado a México como un Estado fallido próximo a un colapso rápido y repentino, y por tanto sujeto de una intervención militar de Estados Unidos, no acaparó las primeras planas a su paso por México.
La razón es obvia: ya había hecho su tarea. La guerra de intoxicación mediática que arreció en vísperas y tras la asunción de Obama en la Casa Blanca en enero pasado, en la que participaron el presidente saliente, George W. Bush (México, primera línea de guerra), el jefe del Pentágono, Robert Gates, y los titulares de los principales organismos de seguridad e inteligencia de la administración demócrata (CIA, FBI, DEA, Seguridad Interna) lograron construir la noción de México como Estado fallido, para el aterrizaje suave, ahora, de la ayuda invasora (Javier Ibarrola dixit) que salvará a México de los malos.
Como en la ex Yugoslavia –balcanizada en siete pequeñas naciones por la alianza occidental comandada por Estados Unidos–, y después del 11 de septiembre de 2001 en Afganistán, Irak, Pakistán, Irán, Venezuela, Cuba, Bolivia y otros puntos calientes del orbe, Washington libra una guerra asimétrica contra México, con apoyo de sus alfiles locales. La guerra infinita de Bush contra el terrorismo –un enemigo sin fronteras– fue impuesta a Canadá y México por conducto de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN, 2005), y ante los fracasados intentos por fabricar una narcoguerrilla creíble, bajo el calderonismo adquirió la forma de una guerra a los cárteles de la droga, como elemento idóneo para la construcción social del caos y el miedo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Represión en La Otra Cd. Victoria...


La Criminalización de la lucha social y la cultura popular en la Otra Victoria.

Detienen a dos compañeros integrantes de la otra campaña por armar pinta en un espacio público.

No somos terroristas, ni delincuentes, somos estudiantes consientes.

Skarlos y Gaston, integrantes del proyecto colectivo Dicidente radio y estudiantes universitarios , además de estar luchando por espacios para los jóvenes en la otra ciudad victoria utilizan lo que llaman ARMAMENTO VISUAL como forma de lucha y solidaridad no solo en México, si no en el mundo.

--"Se no acercaron los puerkos y nos pidieron el permiso par estar rayando, al intentar dialogar con ellos y tratar de explicarles que la barda ya estaba rayada con grafitis legales que ya estaba permitido rayarla dijeron que eso se los explicáramos al juez, ke no se podía andar "grafiteando" en la kalle, ke estaba prohibido y luego nos esposaron y nos subieron a la patrulla"--.

Nosotros no somos delincuentes somos estudiantes consientes, no tenemos porque huir de los puerkos, los que deben irse del país son los que asesinan, roban, y saquean al país, como esas empresas maquiladoras que vienen por un tiempo, explotan a los trabajador@s y se van dejando en la pobreza e incertidumbre del mañana a cientos de familias, o el ke se dice alcalde de la ciudad ke como todo borracho de poder hace sus ordenanzas, sus leyes caligulescas que discriminan, excluyen con sus visiones fascistas los sueños, son criminalizados las expresiones del pueblo, la cultura popular; por expresarnos, por sentir y amar somos tachados como delincuentes, como terroristas. Ayer se burlaron de nosotros por exigir justicia y mostrar dignidad, hoy las burlas se transforman en mas ganas de seguir luchando y mucho mayor dignidad.

Esto paso alrededor de 2 de la tarde cuando los compañeros se dirigieron a una barda ya pintada con grafitis como le llaman los compas; ahy fueron dos pintas las ke se armaron, una nena de palestina sonriendo mostrando la V de la victoria, la otra, una buena plantilla de una combi con ruta revolución.

Una falta administrativa; es el pretexto para la criminalización del grafiti, el pretexto para detener, incomunicar, golpear, torturar si te "resistes al arresto", para robarte tu dinero. 1000 pesos o 36 horas de arresto.

¿Cual es el delito de los jóvenes? Por que el trato como delincuentes a los estudiantes solamente por reclamar por las miles de muertes en la franja de Gaza, en territorio palestino a manos de el estado colonizador de Israel?.

Estas injusticias, una mas de las tantas que ocurren en nuestro México, son las que nos dan aliento para seguir luchando y subirnos a esa micro con rumbo y rumba revolución.

NO A LA CRIMINALIZACION DEL GRAFITI
NO A LA CRIMINALIZACION DE LA LUCHA SOCIAL
NO AL ESTADO POLICIAL

DIÁLOGOS: en la Casa del Dr. Margil.


El domingo 15 de febrero (2009) se llevó a cabo una actividad denominada "diálogos" donde el científico social Carlos Aguirre, compas de la colonia Blanca Navidad del Otro Nuevo Laredo y audios de Sergio Rdz. Lascano director de la revista Rebeldía, se presentaron en la Casa del Dr. Margil.

Próximamente subiremos los audios de las ponencias para respetar fidedignamente las excelentes participaciones de éstos compas.


viernes, 30 de enero de 2009

Perlas neoliberales en Cd. Victoria...

GRafika de Guerrilla Visual


Ya habíamos anunciado la construcción de dos cuarteles de la pfp en la otra ciudad victoria y san Fernando Tamaulipas; pues ahora llegan los mercenarios capacitados en tácticas militares, manejo de armas exclusivas del ejercito (entre ellas el uso de explosivos): el equipo “
SWAT”. Se pretende “contratar mas policías preventivos para la ciudad que peligra debido a la crisis económica”

Arturo Diez Gutiérrez autoproklamado alcalde de la ciudad, confirmó que en el caso del equipo SWAT para la Policía Preventiva ya está por llegar, de hecho ya llegó la camioneta, la cual se está acondicionando y se hará en breve la entrega.
“Estamos por hacer una visita a la ciudad de México, porque habrá más apoyos, viene más capacitación; el compromiso que se hizo de aumentar a los policías se mantendrá y no se bajará la guardia, aunque esto lo decide la Secretaría de Seguridad Pública a nivel nacional”. (expreso)

Y ya sabemos la clases de señores policías contratan: “puros malandros en la policía carnal”; por ahí se escuchan los apodos del roky, pelon, manotas, todos ellos finísimos guardianes de la ciudadanía. Numero uno en abusos policiacos, en denuncias ante derechos humanos en eso van en numero uno los cerdos encargados de kuidarnos. Ladrones !

Pretenden contener el descontento social mediante el miedo, generar sus consensos ke empobrecen al pueblo mediante la represión, como pasa en Tiripetio Michoacán, en Oaxaca y Chiapas, Morelos, Juárez. No nos pararan.

Mientras arriban hablan de grandes proyectos para el estado, para la ciudad, al mismo tiempo se mantienen paradas las maquiladoras, reducen los empleos y cada ves hay mas y mas descontento entre el pueblo.

El toke de keda a voces

Abajo recibimos el encarcelamiento solamente por estar en la calle, en nuestra calle.

“Solamente iba acompañar a mi hermano al ISSSTE, porque se había quedado con mi abuelo en el hospital, cuando se me acercan los cerdos y me dicen que ya era muy tarde para andar en la kalle y ke me subiera a la camioneta y ahí dormi en el dos zaragoza”

es comun en estos lados dormir en las celdas del dos zaragoza o en la judicial por ir kaminando en la madrugada mas si tienees el pelo largo o andas flojo de pantalon; es comun dormir encerrado en una celda fria si haces un grafiti o pones una pinta libertaria.

Y es que a los jóvenes nos criminalizan solo por serlo, porque en su logia criminal nosotros somos los delincuentes, los vándalos, los potenciales terroristas.

Mientras sigamos divididos, perdidos en las separaciones xenofóbicas entre ke uno es metalero, emo, patineto, chilango o lo ke kada kien decida ser los de arriba siguen abusando, encarcelando robando, asesinando, violando.

“NO DROGAS, NO EMOS” son los mensajes ke nos mandan la supuesta vieja eskuela metalera local, o al menos un pekeño circulo de el. A cá abajo decimos ke ni divisiones ni xenofobia y ke ese tema a pasado de moda en el lenguaje de la represión. Ke las divisiones entre el mismo pueblo es lo ke busca el poderoso.

Ahora la pantalla global de grises nos presenta tanto a metaleros en las celdas a grafiteros golpeados por expresar en la kalle a los estudiantes y maestros por exigir una educación libre y gratuita, a los campesinos por defender su tierra, todos ellos encarcelados, torturados, golpeados, secuestrados. Si los trabajadores no están en sus trabajos, tal ves tampoko kieran seguir encerrados en su pekeñas jaulas.

Esto es Fascismo y esta en nuestras kalles y que la mayoría de la gente cierre los ojos y en otros casos contribuya a el no significa que no exista. Aun más, no significa que no luchemos.

Un Saludo a los fieles lectores de este su humilde blog

No a la militarización del País Fuera la PFP y el Ejercito de las kalles No somos delincuentes somos estudiantes consientes


jueves 29 de enero de 2009

Tomado de nuestro blog hermano dicidenteradio.blogspot.com

martes, 13 de enero de 2009

domingo, 11 de enero de 2009

Alto a la masacre en Palestina...


Para tener una idea de la masacre que se está llevando a cabo en Palestina por parte del ejército de Israel hace falta dar un vistazo a la galeria de imágenes que los compas de colectivo zape muestran en su blog. Dejamos el albúm de picasa (click abajo) para dar cuenta de que la mayoría de los muertos que pone el pueblo Palestino son civiles entre ellos muchos niños:


domingo, 4 de enero de 2009

Pronunciamiento...




Desde el Festival de la Digna Rabia, las organizaciones, colectivos e individuos participantes condenamos enérgicamente la horrenda masacre perpetrada por el ejército israelí contra la población civil de la Franja de Gaza el 27 de diciembre de este año, resultando en cientos de personas muertas y heridas, la mayoría civiles. Este crimen representa un aumento peligroso del holocausto permanente que se comete contra el pueblo palestino con el financiamiento de Estados Unidos y el silencio cómplice, hipócrita e indigno del mundo. El mayor ataque aéreo israelí de los últimos 40 años, llevado a cabo con aviones F-16 y helicópteros Apache suministrados por Estados Unidos, fue anunciado de antemano por la ministra israelí de Asuntos Exteriores Tzipi Livni, quien afirmó el 9 de diciembre que el ejército israelí debería llevar a cabo una ofensiva militar a gran escala en Gaza como represalia por lo que ella describió como “la violación de la tregua”. La operación contra Hamas “está tan sólo empezando”, dijo Avi Benayahu, uno de los portavoces del ejército israelí, mientras el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, declaró que los ataques proseguirán mientras “sea necesario” y aludió a una invasión terrestre inminente por parte del ejército. Como siempre, Israel se presenta como la víctima que reclama el derecho a la auto-defensa contra el terrorismo, y los medios de comunicación principales promueven la mentira de que la matanza era en respuesta al lanzamiento por parte del partido Hamas de proyectiles caseros tipo Qassam. En realidad estos proyectiles son más bien simbólicos y casi nunca causan víctimas entre los israelíes. De hecho, durante el periodo de la reciente tregua desde el 19 de junio al 19 dediciembre, los palestinos de Gaza no mataron a un solo civil israelí mientras Israel mató a 49 palestinos. El argumento de la auto-defensa contra el terrorismo también se usa para justificar el despiadado bloqueo iniciado en enero de 2006 inmediatamente después de que Hamas ganara las elecciones legislativas. ¿Su propósito? Castigar a los palestinos de Gaza por haber elegido un gobierno inaceptable para Israel. Gracias a este esfuerzo para matar de hambre a los habitantes de Gaza, no hay medicamentos, ni insumos en loshospitales, ni energía eléctrica, agua potable o alimentos necesarios para atender a los heridos. Mientras los líderes mundiales critican a las provocaciones de Hamas, se limitan a criticar el “uso desproporcionado de la fuerza” de Israel. Sin embargo, la ferocidad de esta última matanza ha provocadola ira de cientos de miles de personas que están celebrando marchas y mítines en muchas partes del mundo. Por todo lo anterior, nosotras y nosotros manifestamos nuestra digna rabia contra este ataque genocida contra Gaza y llamamos a la comunidad internacional a resistir la ofensiva militar y ejercer presión sostenida contra el gobierno israelí para detener los crímenes contra el pueblo palestino.


¡NO A LOS ATAQUES MILITARES CONTRA GAZA!¡NO AL BLOQUEO DE HAMBRE!

¡NO AL APOYO FINANCIERO Y POLÍTICO A ISRAEL!

¡VIVA EL PUEBLO PALESTINO Y SU DIGNA RESISTENCIA!


Extraído de dicidenteradio.blogspot.com

sábado, 3 de enero de 2009

Sigue el Festival de la Digna Rabia en San Cristóbal de las Casas Chiapas...




Compañeros y compañeras.




Buenas días. Les habla el Teniente Coronel Insurgente Moisés. Del EZLN.Primero, queremos agradecer al Doctor Raymundo y a los compañer@s que con ellos trabajan, por alojamiento que nos están dando para estos días.



Sigue nuestra reunión, o la festival de la digna rabia.Que bueno que si pudimos encontrarnos una ves mas con la digna rabia que tenemos cada uno, una.


Hasta ahorita se presentado.1155 personas como expositor@s en 109 puestos.De 228 colectivos y organizaciones.De 27 estados de la republica.En lo nacional.


Lo internacional.270 personas como expositor@s en 39 puestos.De 25 países del mundo.De 57 colectivos y organizaciones.


Han participado 90 grupos culturales: de música, teatro, danza, cuenta cuento, titiriteros, poesías, etcétera. De 10 estados de México e internacionales.Por día, hubo alrededor de 2 mil 500 observadores. Una parte de los cuales se renovaba diariamente.Motaron 3 expocisiones de fotografía y una de pintura.Montaron 25 videos de luchas de México y el mundo.


Queremos presentar a nuestros compañeros y compañeras del EZLN que están presente.


Para recordar a nuestra inolvidable compañera comandanta Ramona, esta presente la:Cra cta Susana.La cra cta Miriam.La cra cta Hortensia.La cra cta Florencia.La cra Everilda.La cra Capitana Insurgente Elena.Y estan los compañeros:El cro cte David.El cro cte Cebedeo.El cro cte Tacho.El cro cte Guillermo.Y por parte de los niñ@s zapatistas esta la compañerita.Toñita.La Lupita y el niño subcomandante Marcos.


Bueno cras y cros.




Resulta que estamos aquí para conocernos las distintas rabias que tenemos, por lo que sufrimos en cada países, en cada ciudades en los lugares donde cada una, uno trabajamos. En las fabricas, escuelas, en nuestras tierras comunales, pueblos, ejidos, colonias.


Estamos aquí para contarnos como luchamos, como nos organizamos, con distintas formas de rabia en contra del capitalismo neoliberal.


Digna debe ser la rabia, porque sino es así, nos vendemos, nos rendimos y nos claudicamos. Por eso debe ser digna, hasta que el pueblo mande obedeciendo y el buen gobierno obedece.
Por eso es muy importante escucharnos, conocernos y esto es lo que estamos haciendo.No estamos aquí para vernos, para saber quien nos va a dirigir el mundo nuevo que queremos.
Sino entre tod@s vamos a ir haciendo el cambio que queremos. Cada quien va ir haciendo el cambio que se necesita, la que ya se ve que no sirve que no ayuda al pueblo pobre, de lo que nos a dejado el capitalismo.


Es importante que nos escuchemos, como luchamos las distintas organizaciones en el mundo y en cada país, porque así nos vamos ayudándonos, como mejor rodear e ir cerrando sus pasos al capitalismo, que ahora quieren reinar en el mundo con sus dineros.


Pensamos que esto es muy importante que no perdamos de vista eso. Porque estamos aquí, no para demostrarnos quien es más revolucionarios, no estamos aquí para competir quien sabe más y quien es menos.


Estamos aquí como ya las explique, para ayudarnos, como son nuestras formas de lucha, en los diferentes partes del mundo donde vivimos.


Cada quien lleve las diferentes experiencias de luchas que hacemos, de lo que nos vamos a contarnos, para ir a ver, sí hay condiciones de lucha, de organización en cada lugar de donde venimos.


Creemos que en este festival, para nuestros compañeros y compañeras del Congreso Nacional Indígena de México, es la hora que nos cuenten todo, su digna rabia de lucha, porque nos han demostrado que su lucha sigue y sigue y seguirá.


Creemos también que aquí están para recibir las cantidades de experiencias que saldrá estos días que estamos aquí. Y creemos también que así debemos de estar tod@s, para dar y recibir.
Esto es el objetivo de este primer festival mundial de la digna rabia.


Muchas gracias compañ@s.

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SIETE VIENTOS EN LOS CALENDARIOS Y GEOGRAFÍAS DE ABAJO.
Primer Viento: una digna juventud rabiosa


Buenas noches.


Sintrófisa, síntrofe, Ekseyerméni Eláda. Emís, i pió mikrí, apó aftí ti goniá tu kósmu se jeretáme.
Déksu ton sevasmó mas ke ton zavmasmó mas giaftó pu skéftese ke kánis. Apó makriá mazménume apó séna. Efjaristúme.


(Espero no haber dicho una grosería, lo que quise decir fue "Compañera, compañero, Grecia rebelde. Nosotros, los más pequeños, desde este rincón del mundo te saludamos. Recibe nuestro respeto y admiración por lo que piensas y haces. Desde lejos aprendemos de ti. Gracias.")




I


De las violencias y otras cosas.


Desde hace mucho tiempo, el problema de los calendarios y las geografías han desvelado y develado al Poder. En unos y en otras ha visto (y verá) cómo su flamante engranaje de dominación se atasca y descompone. Por eso es que trata de poner mucho cuidado en el manejo de las geografías y los calendarios.


En las geografías puede parecer más claro: en su torpe truco, que este Festival ha develado, Grecia queda muy lejos de Chiapas. Y en las escuelas se enseña que México queda separado por un océano de Francia, el País Vasco, el Estado Español, Italia. Y si vemos un mapa, podemos notar que Nueva York queda muy al norte de la Chiapas indígena mexicana. Algo que fue refutado hace unas horas por las compañeras y compañeros del Movimiento Justicia para el Barrio. Y la Argentina queda muy al sur de esta tierra, algo desafiado por el compañero de Solano que acaba de hablar.


Pero ni arriba ni abajo hay esa separación. La brutal globalización neoliberal, la IV Guerra Mundial que le decimos los zapatistas, puso a los lugares más distantes en simultaneidad espacial y temporal para el flujo de riquezas… y para su apropiación.


Ya no más los cuentos fantasiosos sobre los supuestamente heroicos descubridores-conquistadores, que vencían con espada y cruz la debilidad de quienes eran "civilizados". En lugar de las 3 carabelas, una computadora de alta velocidad. En lugar de un Hernán Cortés, un títere simultáneo hecho gobierno en cada rincón del planeta. En lugar de espadas y cruces, una maquinaria de destrucción masiva y una cultura que tiene en común con el "fast food" no sólo su omnipresencia (Mc Donalds, como dios, está en todas partes), también su difícil digestión y su nulo poder nutritivo.


Y esa misma globalización hace que las bombas de los gobiernos israelí y norteamericano caigan en Gaza al mismo tiempo que estremecen el mundo entero.


Con la globalización el mundo entero de arriba se nos puso a la mano… mejor dicho, a la mirada y a la conciencia. Las bombas que asesinan civiles palestinos son también una advertencia que hay que aprender y asimilar. Y el zapatazo a Bush en Irak puede ser reproducido en casi cualquier rincón del planeta.


Y todo va de la mano del culto a lo individual. El entusiasmo que despertó entre los bien portados el zapatazo a Bush (que sólo evidencia la mala puntería del periodista), es festinar un gesto valiente pero inútil e intrascendente para lo fundamental, como semanas después lo demuestra el apoyo del gobierno de Bush al crimen que el gobierno israelí perpetra en territorio palestino… y, perdonen si desilusiono a alguien que haya encendido sus velas al pie de la imagen de Barack Obama, que el sucesor de Bush respalda.


Y mientras la mala puntería en Irak provoca aplausos, la insurrección en Grecia provoca preocupaciones: "Hay el peligro", alertan y exorcizan, "de que la rebelión en Grecia se extienda al resto de Europa".


Ya hemos escuchado y leído lo que nos comunica la rebelde juventud griega de su lucha y de lo que enfrenta. Lo mismo de quienes en Italia se preparan para resistir a la fuerza del gobierno. Y la lucha cotidiana de nuestr@s compas en el norte del norte.


Y frente a esto allá arriba todos sacan sus diccionarios y encuentran la palabra "violencia" y la contraponen a "institucionalidad". Y sin darle contexto, es decir, posición de clase, acusan, juzgan y condenan.


Y nos dicen que es violenta la juventud griega que hace arder la península helénica. Claro que se edita, se mutila, se borra el hecho de que la policía asesinó a un joven.


En México, en la geografía marcada por la ciudad del mismo nombre, un gobierno de izquierda institucional asesinó a un grupo de jóvenes, adolescentes en su mayoría. Un sector de la intelectualidad progresista guardó un silencio cómplice argumentando que eso era para distraer la atención del público, supuestamente puesta en el carnaval en que se convirtió la supuesta defensa del petróleo. La agresión sexual posterior a las mujeres jóvenes en los separos de la policía se perdió entre el sonido de los bombos y platillos anunciando una consulta que después fue un fracaso. Y, en cambio, no se condenó la violencia de la policía, que, contra lo que se dijo, no actuó desordenadamente. Esa policía ha sido preparada desde hace años para reprimir, hostigar y abusar de jóvenes, de vendedores ambulantes, de trabajador@s sexuales, de colonos y de todo aquel que disienta del gobierno de las pistas de hielo, los mega espectáculos al estilo Fujimori y las recetas para hacer galletitas. Y no hay que olvidar que la doctrina que anima a esta policía fue importada a la Ciudad de México por el hoy presidente "legítimo" de México cuando era jefe de gobierno del DF.


En la Ciudad de México y en Grecia los gobiernos asesinan jóvenes.


La mancuerna gubernamental EU-Israel marca ahora en Gaza la pauta a seguir: es más efectivo matarlos cuando son niños.


Ya antes, en México, en el presente calendario serán ya 10 años, jóvenes estudiantes de la UNAM levantaron un movimiento que desesperó a la izquierda bien portada que, histérica como hoy, los calumnió y desprestigió con ferocidad. Y también entonces se dijo que era un movimiento violento para distraer la atención de la gris campaña electoral del gris candidato presidencial del gris partido de la revolución democrática. Ahora, 10 años después, habría que recordar que la UNAM sigue siendo pública y gratuita gracias al empeño de esos hombres y mujeres, jóvenas y jóvenes a quienes hoy saludamos.


Pero en nuestro dolorido México quienes se llevan el primer lugar en usos y abusos de manosear el término "violencia" son Felipe Calderón Hinojosa y medios de comunicación que lo acompañan (cada vez menos, por cierto). El señor Calderón, aficionado a los juegos de computadora de estrategia en tiempo real (su juego favorito, lo declaró alguna vez, es "Age of Empires" –"la época de los imperios"-), decidió que, en lugar de pan y circo, al pueblo había que darle sangre. Como el circo ya lo dan los políticos profesionales y el pan está muy caro, Calderón decidió, apoyado en un bando de narcotraficantes, hacerle la guerra al otro bando. Violando la Constitución, sacó al ejército a cumplir labores de policía, ministerio público, juzgado, carcelero y ejecutor. Que esa guerra la está perdiendo lo sabe cualquiera que no sea de su gabinete, – y que la muerte de su pareja sentimental fue un asesinato, también se sabe aunque no se publique-.


Y en su guerra, las fuerzas del gobierno de Calderón tienen en su haber el asesinato de no pocas personas que nada debían, de niños y de no natos.


Con Calderón al frente, el gobierno de México va un paso delante de los de Estados Unidos e Israel: él los mata desde que están en el vientre materno.


Pero se dijo, y todavía lo repiten locutores y editorialistas, que se iba a usar la fuerza del Estado para combatir a la violencia del crimen organizado.


Y cada vez más se ve que el crimen organizado es quien dirige la fuerza del Estado.


Aunque tal vez todo se trate de una inteligente estratagema de Calderón y su objetivo sea distraer la atención de la gente. Ocupado como está el público con el sangriento fracaso de la guerra contra el narcotráfico, puede que no se dé cuenta del fracaso calderonista en política económica.


Pero volvamos a las condenas a la violencia que desde arriba se hacen.
Hay una trasmutación tramposa, una falsa tautología: dicen condenar la violencia pero en realidad condenan la acción.


Para ellos, los de arriba, la inconformidad es un mal del calendario o, cuando también se desafía a éste, una patología cerebral que se cura, según algunos, con mucha concentración mental, poniéndose en armonía con el universo y así todos somos seres humanos… o ciudadanos.
Para estos violentos pacifistas todos son seres humanos: lo es la joven griega que levanta la mano con una molotov en ella y el policía que asesina a los Alexis que en el mundo han sido y serán; lo es el niño palestino que llora en el funeral de sus hermanitos muertos por las bombas israelíes y el piloto del avión de combate con la estrella de David en el fuselaje; lo es el señor George W Bush y el indocumentado asesinado por la Border Patrol en Arizona, EU; lo es el multimillonario Carlos Slim y la mesera de un Sanborns que debe viajar 3 ó 4 horas para llegar al trabajo y salir de él y si llega tarde la despiden; lo es el señor Calderón, quien se dice jefe del ejecutivo federal mexicano, y el campesino despojado de su tierra; lo es el señor López Obrador y los indígenas asesinados en Chiapas a quienes ni vio ni oyó; lo es el señor Peña Nieto, depredador del Estado de México y el campesino Ignacio Del Valle, del FPDT, preso por defender a los pobres; en fin, lo son los hombres y mujeres que tienen la riqueza y el poder, y las mujeres y hombres que no tienen nada más que su digna rabia.


Y allá arriba demandan y exigen: "Hay que decir no a la violencia, venga de donde venga"… teniendo cuidado de hacer énfasis si la violencia viene de abajo.


Según ellos, todos y todas deben ponerse en armonía para que sus diferencias y contradicciones se resuelvan y gritar la consigna: "el pueblo armado también es explotado", refiriéndose a soldados y policías.


Nuestra posición como zapatistas es clara. No apoyamos el pacifismo que se enarbola para que sea otro el que ponga la otra mejilla, ni la violencia que se alienta cuando son otros quienes ponen los muertos.


Nosotros somos quienes somos, con todo lo bueno y todo lo malo que cargamos y que es nuestra responsabilidad.


Pero sería ingenuo pensar que todo lo bueno que hemos logrado, incluido el privilegio de escucharlos y aprender de ustedes, se hubiera conseguido sin la preparación de una década entera para que amaneciera el Primero de Enero como de por sí amaneció hace 15 años.


No fue con una marcha o un desplegado de los-abajo-firmantes que nos dimos a conocer. Fue con un ejército armado, con los combates contra las fuerzas federales, con la resistencia armada, que nos dimos a conocer al mundo.


Y nuestros compañeros y compañeras caídos, muertos y desaparecidos, lo han sido en una guerra violenta que no empezó hace 15 años, sino hace 500 años, hace 200 años, hace 100 años.
No estoy haciendo una apología de la violencia, estoy señalando un hecho constatable: en guerra nos conocieron, en guerra nos hemos mantenido estos 15 años, en guerra seguiremos hasta que este rincón del mundo llamado México haga suyo su propio destino, sin trampas, sin suplantaciones, sin simulaciones.


El Poder tiene en la violencia un recurso de dominación, pero también lo tiene en el arte y la cultura, en el conocimiento, en la información, en el sistema de justicia, en la educación, en la política institucional y, por supuesto, en la economía.


Cada lucha, cada movimiento, en sus muy particulares geografías y calendarios, debe recurrir a diversas formas de lucha. No es la única y probablemente no sea la mejor, pero la violencia es una de ellas.


Es un gesto bello el enfrentar con flores los cañones de los fusiles, vaya hasta hay fotos eternizando el acto. Pero a veces es necesario hacer que esos fusiles cambien de objetivo y se dirijan hacia arriba.


El acusador y el acusado.


Se nos acusa de muchas cosas, es cierto. Y probablemente seamos culpables de alguna de ellas, pero ahora quiero detenerme en una:


No disparamos al reloj del tiempo ese primero de enero, ni lo convertimos en una fiesta nostálgica de derrota, como han hecho con el 68 algun@s de esa generación en todo el mundo, como lo han hecho en México con el 88 y ahora hasta con el 2006. Sobre este culto enfermizo por los calendarios trucados volveré después


Tampoco editamos la historia para renombrarla señalando que somos o fuimos los únicos o los mejores, o ambas cosas (que es lo que hace esa histeria grupal que es el movimiento lopezobradorista, pero ya volveré sobre esto después).


Hubo y hay quienes nos critican que no hayamos dado el salto "a la realpolitik" cuando nuestros bonos políticos, es decir nuestro rating mediático, favorecía un buen precio por nuestra dignidad en el mercado de opciones electorales (que no políticas).


Nos acusan, en concreto, de no haber sucumbido a la seducción del poder, ésa que ha logrado que gente muy brillante de izquierda diga y haga cosas que serían una vergüenza para cualquiera.
Nos acusaron también de "desvarío ultra" o "radicalismo" porque en la VI Declaración señalamos al sistema capitalista como el causante de los principales males que aquejan a la humanidad. Hoy ya no insisten en eso, porque hasta los voceros del gran capital financiero en Wall Street lo dicen.
Por cierto, ahora que todo mundo dice y redice sobre la crisis global, habría que recordar que hace ya 13 años, en 1996, fue advertida por un escarabajo digno y rabioso. Don Durito de La Lacandona, en la ponencia más breve que he escuchado en mi corta edad, dijo "el problema con la globalización es que luego los globos se revientan".


Nos acusan de no constreñirnos a la supervivencia que con sacrificios y el apoyo de los abajos en los rincones del planeta hemos edificado en estas tierras indias, y de no encerrarnos en lo que las mentes lúcidas (así se dicen) llaman "el laboratorio zapatista" o "la comuna de la Lacandona".
Nos acusan de salir, una y otra vez, para confrontar al Poder y para buscar a otras, otros, ustedes, que lo confronten sin falsos consuelos ni conformismos.


Nos acusan de haber sobrevivido.


Y no se refieren a la resistencia que 15 años después nos permite decir que seguimos luchando, no sólo viviendo.


Lo que les molesta es que hayamos sobrevivido como otro referente de la lucha, de la reflexión crítica, de la ética política.


Nos acusan, quién lo fuera a decir, de no habernos rendido, de no habernos vendido, de no haber claudicado.


Nos acusan, en suma, de ser zapatistas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.


Hoy, 515 años después, 200 años después, 100 años después, 25 años después, 15 años después, 5 años después, 3 años después, declaramos: somos culpables.


Y, puesto que es el modo neozapatista, no sólo lo confesamos, también lo celebramos.


No imaginamos que esto le iba a doler a algunos que allá arriba simulan progresismo o se visten


de una izquierda de amarillo descolorido o sin siquiera color, pero hay que decirlo:


El EZLN vive. ¡Viva el EZLN!


Muchas gracias.


Subcomandante Insurgente Marcos.México, 2 de enero del 2009.
P.D.- Siete Cuentos para Nadie.


CUENTO 1: ASÍ FUE…


Ya hemos escuchado al Teniente Coronel Insurgente Moisés presentarme como parte de la niñez zapatista. Tal vez para desafiar el calendario, luego a los zapatistas nos da por cumplir años al revés y en lugar de los 515 años que dice que tengo mi acta de nacimiento, cumplí 5 y entré en 6, o sea que tengo 7 años. Puede ser, después de todo si algo ha demostrado el zapatismo es que muchas cosas que parecían imposibles se hacen posibles con imaginación, ingenio y audacia.
En defensa de mi absurdo calendario puedo decir que con niñas y niñas comparto la fobia a las inyecciones y el gusto por los cuentos y relatos.


Hace algún tiempo, platicando con una compañera ciudadana, le contaba yo de algunas de las cosas que acá pasan. Me decía ella que no las creía. Yo le dije que la entendía, que era porque no se iban a creer que las narraba como cuentos.


En nuestras montañas pasan cosas que a ustedes les pueden parecer increíbles. Así que como tal se las cuento, como si fueran cuentos.


Porque parece increíble que, en efecto, en nuestras montañas habita un escarabajo con ínfulas de caballero andante, que hay una piedrita inconforme entrenándose para ser nube, que el Sup se está aliando con niños y niñas zapatistas para redactar una parte del Programa Nacional de Lucha que prohíba terminantemente la producción, el tráfico y el consumo de inyecciones, que el Viejo Antonio se aparece cada tanto con historias y leyendas que le contaron los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, que Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, ya era difunto cuando fue a la ciudad para luchar contra el mal y el malo, que un homosexual trabajador sexual le salvó la vida paradójicamente porque ya era difunto una fría madrugada capitalina, y que a veces hablaba con un caló de skatero, que la Toñita tiene 3 generaciones y 6 años sobre sus hombros y que se mete sin permiso en la Comandancia General del EZLN, que la luna a veces se emborracha de desamor, que los niños y niñas piensan y actúan como si el Sup fuera uno niño más que no ha dejado ese chupón raro que echa humo, que la insurgenta Erika refundó el marxismo con tendencias francamente feministas, que el otro día echaron una bomba en un cuartel zapatista y nadie murió, que Sombra el guerrero fue maldecido por una luna rencorosa y despechada, y que, sin embargo, sigue buscando perderse, que hay un búho que, en lugar de griego y latín, estudia los catálogos de ropa interior femenina, que hay una niña que se llama Diciembre y que, como su nombre lo indica, nació en noviembre, que el Moy sabe que, cuando no se le encuentra en la Comandancia General, al Sup hay que buscarlo en lo alto de la Ceiba,


Así que, en lugar de discutir sobre la veracidad de cosas tan cotidianas en nuestras montañas, vengo yo, un subcomandante cualquiera, y se las platico como si fueran cuentos.


Hace unos momentos hemos entregado a la compañera que habló de la Grecia insurrecta un cuadro hecho por una compañera ciudadana, Beatriz Aurora. En el cuadro se representa con muchos colores esta ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, y en ellas se señalan los lugares donde trabajan personas que luchan como nosotros, aunque sin armas ni pasamontañas.
El significado de este regalo tal vez se entienda mejor con lo que ahora les voy a contar:


Hace 15 años fueron tomadas por nuestras tropas 7 cabeceras municipales: Las Margaritas, Ocosingo, Altamirano, San Cristóbal de las Casas, Oxchuc y Chanal. Entonces fueron rendidas o sorprendidas las fuerzas gubernamentales que las guardaban.


Tal vez se puede decir que la toma de esta ciudad en la que estamos, San Cristóbal de las Casas, bastión ladino del racismo, fue la que nos dio a conocer al mundo. Puede ser.


Lo que sí sé es que las tomas de Ocosingo, Las Margaritas y Altamirano fueron las que nos dieron dominio sobre el territorio y permitieron la toma de las buenas tierras de labranza y su recuperación, después de cientos de años de despojo. Esta toma de tierras fue la base económica para construir la autonomía zapatista.


De esto ya hablé hace un año y quienes quieran ahondar en ello deberán buscar en internet o conseguir alguna edición marginal, porque está visto que todo lo que no sea a favor o en contra del movimiento lopezobradorista no se publica.


Hablando de imaginación, ingenio y audacia para hacer posible lo imposible, los relatos que les voy a narrar a continuación no son cuentos y no son zapatistas. Pero se refieren a eso que pasó hace 15 años y sacudió al mundo y, como se verá a continuación, también al submundo de los indígenas.


El uno es de un indígena tzotzil progobiernista y el otro es de un indígena no zapatista que sobrevive vendiendo sus productos en el mercado de esta ciudad. Se trata de la traducción en español de una traducción en inglés de una traducción al español de unos relatos en tzotzil, por eso escucharán un texto muy pulcro en su redacción y en su vocabulario.


Traducido por Jan Rus, en el libro de Marián Perez Tzu, "Indigenous Revolts", Grosnor & Ouweneel, Cedla, Amsterdam, 1996. Pp. 122-128. Recopilado en "Antigua y nueva palabra. Antología de la literatura mesoamericana desde los tiempos precolombinos hasta el presente". Miguel León-Portilla y Earl Shorris, con Sylvia S. Shorris y Ascensión H. de León-Portilla. Ed


Aguilar. México, octubre de 2004. Pa 732-733.


Va pues:


Principios de enero: preparativos y visitas.


"Antes de la invasión de San Cristóbal, todo mundo siempre hablaba acerca de cómo los soldados de la base militar que custodiaban la entrada sur de la ciudad habían distribuido trampas alrededor de todo su puesto y de cómo las habían arreglado de tal manera que nadie se animara a atacarlos alguna vez. Si los pobres indígenas, en alguna ocasión, se atrevieran a dar problemas, se decía, los soldados acabarían con ellos allí mismo, antes incluso de que pudieran salir del bosque. Los oficiales del ejército son maestros en el arte de matar, decían, y todo lo que tienen que hacer todos los días, su única tarea, es enseñar a los soldados recientemente reclutados a matar. Y como si todo eso no fuera suficiente para ahuyentar a un grupo de campesinos andrajosos, decía todo mundo, los soldados tenían también cantidades de bombas almacenadas en su fuerte. ¡Y éstas eran nada menos que bombas especiales para matar indios!


K´elavil, mira, según lo que decía la gente, los soldados habían sujetado un alambre especial alrededor de sus barracas, el que estaba conectado a una bomba cada pocos pasos. Si los malditos indios alguna vez se atrevían a acercarse, decían, todo lo que los soldados tenían que hacer era incorporarse de sus camastros y tocar el alambre con algo de metal –como, por ejemplo, una corcholata de cerveza- y todas las bombas explotarían. Y si los indios trataban de cortar el alambre, también explotarían las bombas.


Pero, por supuestos, los soldados tienen fama de no dormir nunca, así que, en primer lugar, los indios nunca podrían siquiera acercarse a las bombas. Los soldados se figuraban que nadie podría alguna vez atravesar la línea de bombas. Pero, después de todos esos preparativos, ¿qué ocurrió? El primero de enero, ¡los soldados estaban despiertos cuando los zapatistas arribaron a San Cristóbal! ¡Pero roncando! No vieron a los zapatistas cuando entraron por los puestos de control junto con los otros pasajeros de los autobuses de segunda clase. No se dieron cuenta de que los zapatistas salían de los camiones en la terminal de autobuses y caminaban hacia el centro de la ciudad. ¡No vieron nada! Y cuando los soldados despertaron, ¡los zapatistas ya habían rodeado el Palacio de Gobierno, y habían ubicado sus propias guardias alrededor de la ciudad! Después de todo, ¡fue el ejército el quedó fuera de la ciudad, refugiado en sus barracas! ¡Los zapatistas triunfaron ignorándolos, simplemente! ¡No fue sino hasta el día siguiente, cuando ya habían concluido lo que debían hacer en la ciudad, que los zapatistas finalmente fueron a visitar a los soldados!


Los zapatistas son solamente indígenas, pero lo que olvidaron los oficiales del ejército es que los indios también son hombres. Y puesto que son hombres, también podían estar armados y entrenados igual que el ejército. Todo lo que necesitaban era la idea. ¡Y cuando ésta surgió, el desarrollo de su pensamiento fue mejor que el del ejército! ¡Ellos hicieron tontos a los oficiales quienes eran maestros en el arte de matar! Desde ese día, todos nosotros, incluso aquellos que no somos enemigos del gobierno, sentimos algo así como risa, cosquilleándonos en la garganta.


Si hay un parte triste de todo esto es que, a pesar de que los zapatistas son seres humanos, han tenido que vivir escondiéndose desde ese momento hasta ahora, No pueden dormir en sus propias camas ni habitar en sus propias casas, sino que deben permanecer escondidos en cuevas en la selva. Incluso si quieren tener niños, como cualquier otra persona, deben tener relaciones en las cuevas. ¡Como los armadillos!"


Fin de este relato.


Y ya que estamos hablando de calendarios de arriba y de abajo, recordemos que ya son también 15 de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio. Así que ahora algo del libre comercio…
Finales de junio (enero): hacia un mercado libre.




Durante, más o menos, las dos primeras semanas del cerco de San Cristóbal, ningún funcionario ladino se dejó ver en público, tampoco ningún policía, ni un policía de tránsito ni un colector de impuestos del mercado. Ni uno solo. ¡Habían desaparecido! Estaban tan atemorizados de los zapatistas que se escondieron.Pero en el momento justo en que estuvieron seguros de que el ejército zapatista se había retirado y ya no regresaría, ¡já!, de inmediato aparecieron de vuelta los policías de tránsito, quitando las placas a los vehículos, los policías municipales aporreando beodos, y los colectores de impuestos corriendo a las pobres mujeres que procuraban vender sus jitomates y limones en las esquinas de las calles. De repente, cuando los zapatistas se fueron, dejaron de tener miedo. Pero cuando los zapatistas estaban aquí, se quedaron en sus habitaciones, con las cortinas cerradas, temblando de miedo. Ni siquiera podían acostarse con sus mujeres de tan asustados que estaban.


¿Se dan cuenta de que esto significa? Que ellos estaban aterrorizados por los indígenas –porque eso son los zapatistas, son indios-. Cuando nosotros, los otros indígenas, nos dimos cuenta de ello, de inmediato nos sentimos fuertes. Fuertes como los zapatistas. Los mestizos de San Cristóbal siempre nos habían menospreciado solamente porque no hablábamos correctamente el español. Pero ahora todo había empezado a cambiar.


Un ejemplo de esto es que, a mediados de enero, cuando los funcionarios estaban todavía escondidos, los indígenas vendedores de carbón de leña se reunieron y formaron la Organización Zapatista de Vendedores de Carbón de Leña. Después, sin pedirle permiso a nadie, se trasladaron del baldío en el cual siempre se habían visto obligados a vender en tiempos anteriores, a la calle exactamente al lado del mercado principal.


El hecho es que el carbón de leña es verdaderamente sucio. Todo a su alrededor se cubre de un polvo negro, por lo que los funcionarios del mercado siempre los habían mantenido lejos de la sección del mercado que frecuentaban la "gente decente" y los turistas. Sin embargo, al no haber nadie que los detuviera, los vendedores de carbón de leña pudieron estar cerca de todos los demás.


Pero había también muchos otros indígenas que siempre fueron relegados a las afueras del mercado. Cuando estas gentes vieron que los vendedores de carbón de leña habían cambiado de ubicación sin pedirle permiso a nadie, comenzaron a llegar, preguntando si ellos también podrían trasladarse. ¡Híjole! ¡De pronto hubo doscientas personas sentadas en filas ordenadas vendiendo verduras, y frutas, y carbón de leña, en lo que antes solía ser el estacionamiento donde la gente rica dejaba sus vehículos! El primer día que se reunieron allí, el líder de los vendedores de carbón les dirigió un discurso. ¡Hermanos y hermanas!, exclamó, ¡no tengan miedo! Muchos de nosotros estamos ahora vendiendo aquí, en esta calle,. Permitamos a todos aquellos que siempre han sido forzados a vender afuera de las partes traseras de los camiones, a todos aquellos que han sido empujados a las afueras del mercado, que vengan aquí, al centro, con nosotros. ¡Permitámosles que vengan y ocupen un sitio en estas hileras que hemos hecho y después veremos si los funcionarios se atreven a decir algo! Sólo una cosa les digo a todos aquellos que se reúnan con nosotros: ¡no quiero oír a nadie que hable de tener miedo! ¡Si permanecemos unidos y firmes, no tenemos nada que temer! Todos los mercachifles indígenas saltaron poniéndose de pie.




"¡Estamos contigo!", respondieron con alegría.


De modo que temprano, cada mañana, todas estas gentes venían, se ubicaban en pulcras hileras y extendían sus mercaderías en el suelo.


Pero llegó finalmente el día en que el administrador del mercado regresó. Puesto que él es el jefe del mercado y de todas las calles que lo rodean, se plantó frente al primer vendedor de carbón de leña que vio y le demandó: ¿quién te autorizó a vender acá? Nadie tiene que darnos permiso ya que nosotros pertenecemos a una organización. ¿Qué chingada de organización? ¡Levanta toda esta mierda y vete al infierno, carajo, fuera de aquí, antes de que me enoje, gritó en administrador, no quiero oír ni una palabra más de ninguno de ustedes, culeros! ¿Vas a obedecer o no, hijo de la chingada?


¡Madre de Dios! Se lo veía realmente furioso. No, nosotros no nos quitaremos de aquí. Somos pobres y humildes y necesitamos vender para poder comer, respondió tercamente el indio. Entonces, por fin, habló el dirigente de los vendedores de carbón de leña. "Te ves muy valiente ahora", le dijo al administrador en forma apacible, "pero cuando los zapatistas estaban aquí no dijiste nada porque estuviste escondido atrás de las faldas de tu mujer. Hasta ahora es que has tenido los huevos de hablar. Entonces, ¿quién es el culero? Tal vez sería mejor para ti que te quedaras callado, porque, si nos corres, nos aseguraremos que el mando de los zapatistas sepa tu nombre y lo pondremos al tanto de la clase de hombre que eres. Puedes ganar hoy, pero tal vez deberías pensar lo que te costará en el futuro"


¡Hijo! ¡Nunca antes un indio le había hablado en esa forma al administrador! Él empezó a temblar, quién sabe si de miedo o de rabia, y después se volteó y desapareció sin decir ni una palabra, llevándose a todos sus cobradores de impuesto con él.


Y así fue como estuvieron las cosas hasta comienzos de marzo. Gracias a los zapatistas, los indios están aprendiendo a levantarse por sí mismos…"


Tan-tan.


Muchas Gracias y hasta mañana.
Subcomandante Insurgente Marcos.México, 2 de enero del 2009.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Dió inicio el Festival Mundial de la Digna Rabia...

Saludos a todos los compas que nos encomntramos en el festival mundial de la digna rabia... dejamos este video de la Asociación de Periodistas Independientes de la Mixteca AC (APIM)...

domingo, 21 de diciembre de 2008

Sobre Acteal...











Expo en la Otra Cd. Victoria.







El pasado 13 de diciembre se llevo a cabo la expo contra la criminalizacion del arte urbano en estro.

El tues, nueve mas uno, refree, otra grafica, aple, frase y un chingo de "vandalos" estuvieron presente.el kotorreo trankilo fue, una ves mas demostramos ke no somos deliencuntes y ke el respeto esta de nuestro lado.

Ke los provocadores, ladrones, vandalos son el estado, ellos son los que nos persiguen, nos provocan, nol golpean, nosotros solamente nos defendemos, respondemos.

Aki les dejamos unas fotos de algo ke se armo por aya.saludos terricolas.

Por aka seguimos.


Salud y libertad para todos.


Obtenido de dicidenteradio.blogspot.com

lunes, 15 de diciembre de 2008

Festival de la Digna Rabia...

Gracias a l@s compas de NOTILIBERTAS...